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La caverna

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Foto Efe

“Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar solo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza” (“República”, Libro VII). ¿No resultan rabiosamente actuales estas palabras escitas por Platón hacia el 380 antes de Cristo?

Y si bien el clásico relata en forma de diálogo una alegoría político filosófica espiritual, el equipo de los jóvenes “Jabalíes Salvajes” revive en carne propia el mito de la superación. “Dédalos de la infancia” podría titularse esta maravillosa aventura de supervivencia humana. La realidad supera casi siempre a la ficción.

¿Qué fuerzas misteriosas llevaría a los doce muchachos y su monitor de fútbol a la cueva tailandesa de Tham Luang, justo antes de desatarse la tormenta con sus mil demiurgos? ¿Los hados? ¿La casualidad? ¿La imprevisión acaso? De otro lado, ¿qué energía centrípeta o sinergia uniría a Estados Unidos, Australia, China, Japón, Israel, Finlandia, Dinamarca o España, entre otros? ¿Qué hizo del error y la desgracia un hecho, mucho más que viral, genuinamente universal, político y del pueblo?

Encierra mil y un misterios la caverna. ¿Qué pasaría por la mente de esos chicos antes de que llegase el primer alimento? Mientras intentaban avanzar y abrir puertas en la noche y agua. ¿Tiene entonces la muerte un color y una distancia diferente? ¿Cómo es el primer pálpito de luz?

Uno, cuatro, seis, ocho… Fueron emergiendo los chavales, adolescentes ya, hombre más de uno tras madurar en la prueba, a la superficie de una nueva vida.

“Pues bien, querido Glaucón, debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que anteriormente ha sido dicho, comparando la región que se manifiesta por medio de la vista con la morada–prisión, y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol”. Las miras parecen muy diversas: celebrar el cumpleaños, ayudar a mamá, un poco de pan con chocolate. La esencia permanece.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 13 de julio de 2018).

13/07/2018 02:12 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

María Antonia

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Foto: Jesús Alba Ematarriaga / María José Millán Álava

Los pasados 21 y 22 de junio, la Universidad de Zaragoza, la Institución “Fernando el Católico” y la Diputación Provincial, compañeros docentes, doctores por ella dirigidos hoy profesores, discípulos y amigos, rendíamos un merecido homenaje a nuestra entrañable maestra María Antonia Martín Zorraquino,

Nuestra primera clase en la Facultad, un cálido recibimiento en el Aula Magna I –éramos un grupo numeroso y en la II había escaleras–. Nos dio la bienvenida y, acto seguido, le faltó tiempo para invitarnos a disfrutar del trato con otros compañeros, no solo de nuestra disciplina. Gozar de nuestra juventud y aprovechar al máximo la enseñanza universitaria. Se nos quedaron las palabras, el suave y vigoroso aleteo de sus manos al subrayar los ejes principales del sintagma. Irradiaba armonía y sencillez.

Morfología, Semántica, Fonología, Fonética… Comentario de Texto, adaptándose siempre la profesora a los alumnos. Entre 1982-87, su década no siempre más dichosa, haría germinar la semilla en nosotros, generosa y fecunda. Su melena abundante y sus blusas, con volantes y detalles exquisitos, daban un toque de serena elegancia.

Me examinaba con la máquina eléctrica. –Señorita, no es necesario que lo escriba usted todo. Con enumerarme cada caso yo ya veo que se lo ha estudiado –yo continuaba escribiendo–. Ya veo que es usted de Aragón.

Eugenio Coseriu, Emilio Alarcos, Tomás Navarro y el María Moliner. Continué con el doctorado, y en una de mis visitas a la Facultad conocí a su esposo: –¿Es buena profesora? (me preguntó Juan). –¡Muy buena! (recostaron sus cabezas uno en otro, se sonrieron).

“El corazón en vilo”, “La manzana o el vértigo”… Y es que se desvivía por cada uno. Lo mismo que por sus maestros: sus padres, su marido, Juan Rivero Lamas, y D. Félix Monge.

En septiembre, cuando estrene su nuevo cometido de profesora emérita en la antigua Facultad de Educación –por la remodelación de Filología–, seguirán en nosotros sus palabras: “Que aprovechéis cada lustro para volver a veros. Y ojalá pueda yo seguir acompañándoos hasta que lleve bastoncico…”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 6 de julio de 2018).

06/07/2018 14:56 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Homenaje a Juan Meléndez Valdés

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De las composiciones anacreónticas y bucólicas, a las filosófica morales y más comprometidas, el poeta pasa asimismo por una etapa de referencias mitológicas y religiosas, de cierto neoclasicismo y un pequeño toque rococó, por el mimo del detalle y la belleza.

Habitó entre nosotros la belleza

A Rosa María Palacios Gil

Amplio un salón en luz, larga la mesa

a cuyas dos riberas nos sentábamos

por contemplar, intacta, la hermosura.

Por las paredes libros y murales

y objetos variopintos por doquier,

que se iban apagando, lentamente,

al tiempo que se hacía el fiat lux

al fondo, en la pantalla.

 

Volúmenes, colores, esa imagen

sentada en diagonal respecto al cuadro,

la sombra cincelando el corazón.

Y aquella voz tan cálida y tan leve

desmenuzando enigmas, claridades,

oscuros recovecos de belleza.

Oculto entre las telas, siempre un halo

sereno de absoluto, como un soplo

de vida en cada rostro, en cada ser.

Y siempre recreando una pregunta:

¿Por qué el Amor nació de aquella concha?

¿Dónde el juego de espejos?

                                         ¿Y ese rostro

de madre prematura y hermosísima?

Un denso claroscuro va impregnando

la escena de esperanza. Y más al fondo

velados personajes se aproximan

a otra esfera de luz.

 

De vez en cuando un gesto, una mirada,

un ademán gracioso de indolencia.

Y la vida seguía, allí en los pliegues

austeros de la ropa, el cuerpo noble,

o en ese valeroso sostener

la bóveda celeste.

                             Y el espacio

se hacía horizontal, quieto, severo,

o acaso apuntalado hacia lo azul

por arcos, contrafuertes, ojivas de leyenda.

Los nombres se me borran, no recuerdo

–hornacina, esfumatto, tenebrismo–,

sólo queda la savia, iluminando

espacios, formas, mitos

salidos de la tierra, del origen

remoto de las lunas.

Angélico, Verrocchio, Botticelli,

Rubens, Durero, Giotto,

Tintoretto, Bernini.

¿Por qué ventano oculto ha penetrado

la luz al corazón?

 

Sonríe la Gioconda, remansada

en una melancólica tibieza.

Un perro vela el sueño de sus amos.

Al fondo la Madonna, revestida

de sedas florentinas y joyeles,

amamanta a su Niño.

                                Y se nos quedan

en lumbre la mirada y el espíritu.

 

Volvemos, lentamente, a esta ribera

–apenas una hora–, y van quedando

a oscuras el salón, la larga mesa,

los libros y murales, la pantalla,

la sombra en honda luz de los recuerdos.

 

(VV. AA. (Antonio Astorgano Abajo, Coord.), “Homenaje a Juan Meléndez Valdés en el bicentenario de su muerte (1754-1817)”, en Revista de Estudios Extremeños, 2 vols., Año 2017 – Tomo LXXIII, Número Extraordinario, Centro de Estudios Extremeños, Diputación de Badajoz -- Del Verbo y la Belleza, Madrid, Setelee, 2012).

02/07/2018 03:10 pilmarbarca Enlace permanente. Poemas No hay comentarios. Comentar.

No somos piedra

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Foto www.mujeresenlahistoria.com. Claricia, primera mujer copista que iluminó el texto que trabajaba con su autorretrato.

Fue en el Concilio de Éfeso, 431 d. C., cuando, tras sesudas deliberaciones, los teólogos comenzaron a calibrar la posibilidad del derecho de la mujer a tener alma. Ya no era un ente inferior a la piedra, como creyeron muchos medievales. Los judíos más ortodoxos siguen hoy debatiendo si las féminas son o no desalmadas. Mientras el Corán ha reconocido siempre la dignidad del hombre y la mujer, seres íntegros, independientes, libres, creados de la misma esencia.

¡Quién lo iba a decir! Y es que las fuentes poco tienen que ver con su implementación socio cultural. Y si no, ¿por qué esperar a Rusia para asistir unas y otros al fútbol en igualdad de condiciones? Hasta ahora, no se había aprobado una ley que permitiese conducir a las mujeres sauditas, aunque llevasen ellas la carga, el trabajo, la compra y los traslados de toda la familia. ¿Y las adolescentes marroquíes?, obligadas a casarse nada más apuntarles las curvas hasta casi el actual reinado de Mohamed VI.

En un entorno integrista, incluso los deportistas con melena son censurados. Pero no nos engañemos. Seguro que en la exposición –en el Pablo Serrano– y el libro de Ana Palacios, “Niños esclavos. Por la puerta de atrás”, abunda más el sexo femenino: “Muchas han sido objeto de violaciones sistemáticas, de explotación infantil, de reclutamiento con fines militares, se han dedicado a la mendicidad forzosa o a la venta. Si van al campo, recogerán caña de azúcar, cacao y café. En la ciudad todo es más impredecible”.

No hay que migrar a países donde pedir un hospital o un centro universitario son motivo de cárcel; ni culpar continuamente a Trump. ¿Separará a las niñas árabes de sus madres? “Estas mujeres empiezan a aislarse socialmente, él la desacredite mientras ella habla delante de la gente, o critica su forma de actuar o vestir”, comentaba la presidenta de Somos Más tras el asesinato de Raquel.

Niñas testigos-víctimas, mujeres con discapacidad, mayores que se vuelven dependientes… nunca denuncian. No somos piedras ni de piedra. ¿Alzheimer o trastorno bipolar? Lo olvidamos a diario.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 29 de junio de 2018).

29/06/2018 15:16 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Niños migrantes

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Foto perfil.com

Hace unos días, con la llegada del Aquarius, se me quedó la imagen de una niña pequeña, morenita, en brazos de su mamá. Todos le hacían gracias y carantoñas. ¡Estaba para comérsela! Me recordó de pronto a mi sobrinita de ocho meses. Y es que los bebés no saben de fronteras, su lenguaje y su forma de querernos son universales.

Días después, la tele nos mostraba uno de esos centros aislados del mundo, en la frontera de Estados Unidos y México, en los que a los pequeños se les aparta de sus padres y del resto de la familia sin papeles. Debía de ser un centro privilegiado, contaba con salones, comedor, servicios, dormitorios y hasta un plan de estudios. Con lo que no contaban los menores era con un futuro cierto a corto plazo. De espaldas a la cámara, comiendo en una de las mesas, un muchacho en silla de ruedas. Me recordó mi infancia, mi juventud, mi desarrollo hasta ahora.

Aún nos faltaba por ver. Estaban hacinados entre rejas o, mejor, alambradas, al otro lado de la dignidad. Llorando a pulmón partido, gimoteando, cansados de tanto insistir, o con berridos y alaridos casi de bestia humana. Sintiendo cómo se desgarraba, acaso para siempre, su inocencia. Y la súplica tímida y pertinaz de otra niñita: “Quiero ver a mis padres. Pero dejadme, por lo menos, estar con mi tía, por favor”. Y otra vez yo y mis tíos, con cinco, seis, siete, ocho años. El espejo interior tampoco sabe de países.

Veo a esos pequeños que a veces se nos cruzan en las calles. Y ahora ya no tanto, quizá lo hayan prohibido, pero antes pedían con papá. Y veo a esos graciosos morenitos de cabello ensortijado, en su carrito o de mano de mamá, cubierta la cabeza por un velo, como nuestras abuelas y bisabuelas. Y a los hijos de mujeres latinas, de otros países de África o de Europa del Este. Y luego mira a mis sobrinos, los mayores y los más pequeños, a los hijos de primos y amigos, y comprendo la brecha que se abre entre nosotros. Hijos de Dios, Alá o Jehová, nuestro origen y destino es diferente.

Europa necesita etnias jóvenes, y Trump ha prometido… Pero, antes, miraremos a la Luna.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 22 de junio de 2018).

22/06/2018 02:41 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Quo vadis?

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Foto: Patrullera de la Guardia Costera italiana (Agencia Efe).

Ni el agua con sales reconstituyentes que tomaría Nadal en el Roland Garros, ni una imagen política, confiemos. Vamos a dar un voto de confianza y dignidad humana. El Aquarius es una cuestión de derechos, de esos que nunca deberían estar ausentes en cualquier sociedad civilizada.

“En Libia se producen situaciones terribles, las mujeres son violadas, los hombres son torturados y la gente está en condiciones de esclavitud”, denunciaba a los medios David Beversluis, de Médicos Sin Fronteras. Enfrentamientos bélicos, campos de refugiados, tráfico de menores, violencia, masacres… 123 menores entre los más de 600 viajeros a un destino incierto, bebés, embarazadas. Ni Critilo y Andrenio en El Criticón.

Desesperados, una madre y un padre tienen que estar al límite para enviar a sus hijos en una embarcación de mala muerte. Un gesto solidario donde los haya, una nación valiente, un gobierno auténticamente rompedor.

Todo perfecto, si no fuese… ¿Cuántos cientos de barcos y botes flotan a la deriva, en condiciones míseras, junto a nuestras costas? ¿Y en Europa? ¿Y por esos mundos sin dios que son nuestro propio mundo? Con dar pan a un hombre de esos que piden por la calle, sin recursos ni marketing, ¿salvo a la humanidad?

Médicos Sin Fronteras y Sos Mediterranèe advirtieron de las inclemencias de las olas y de esta extraña primavera. Ojalá lleguen sanos y salvos a puerto valenciano, tengan atención primaria, acogida en las comunidades colindantes –como Aragón–, atención psicológica y económica, una vivienda, empleo… Ojalá. Y se atienda a los discapacitados, que la diversidad funcional se agrava con la étnica.

Sin embargo, ni el 10% de los eurodiputados asistieron siquiera al debate. Ni Italia, ni Malta ni tantos otros. Y lo peor, seguimos teniendo aporofobia, migrafobia y no sé cuántos miedos más.

Màxim Huerta citaría a Lope. Quizá mejor referirnos a Gracián y Calderón, el gran teatro del Universo y del Mundo, y a la antigua tradición cristiana: –Quo vadis, Domine? –Romam vado iterum crucifigi (“Voy hacia Roma para ser crucificado de nuevo”). Ojalá no.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 15 de junio de 2018).

15/06/2018 13:48 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

¿Hasta cuándo?

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Foto ABOLIGRAFO / Javier Jiménez Sánchez-Dalp

“Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?” –‘¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia?’–. La célebre frase de Cicerón en el Senado, que descubrió una conjura y desterró a Catilina y sus secuaces fuera de la ciudad, pasó a la Historia gracias a la “Catilinaria” I. No se llevan los latinajos, ni los grandes discursos políticos. Hoy es todo mucho más a ras de tierra, o rastrero, el castellano es rico.

¿Qué se hicieron Demóstenes, Tucídides, Pericles y otros oradores del ágora griega? Lucio Craso, Quinto Hortensio, Pompeyo, Marco Junio Bruto, Séneca… ¿Dónde Mahatma Gandhi, Abraham Lincoln, De Gaulle o Roosevelt? Y entre los nuestros, Antonio Maura, Azaña, Dolores Ibárurri –por fin una mujer–. Nos cuesta recordar la memoria reciente y desbordante, de Manuel Fraga a Julio Anguita. Quizá por eso…

La mayoría estaba de acuerdo en echarlo. Todos sintieron en sus cabezas y en sus corazones el cuchillo cortante e hiriente del silencio “Traidor, usted no es de fiar, actúa como un chantajista y no cumple su palabra”. Un enfrentamiento parlamentario de altura, como hace casi siglos.

Dos días lectivos después, el señor de los tiempos dio la puntilla: “Es lo mejor para el partido, para mí y para España”. Buen titular para un comentario de texto. Se divide en cuatro partes: agradecimientos y humildad humana; análisis de la situación y consideraciones: “el gobierno que yo tuve el honor de presidir, fue censurado parlamentariamente por un desordenado conjunto de formaciones políticas […] va a gobernar alguien que ha perdido las elecciones”; ofrecimiento de estabilidad; despedida y coherencia interior.

Conclusión: “si se define la posverdad como "la distorsión deliberada de una realidad con el fin de crear y de modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales y en la que los hechos tienen menos influencia que las emociones o las opiniones", habrá que convenir que hemos asistido a un ejemplo insuperable de este fenómeno”.

A Churchill lo echaría su pueblo, no una conspiración. Buen hacer, sin colores. “Final de la cita” (MR).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 8 de junio de 2018).

08/06/2018 14:34 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Intereses privados

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Foto Orange publicidad

“El uso de tus datos, para nosotros, es una cuestión de responsabilidad” (Centro de Humanización de la Salud). Desde hace unos días, todas las organizaciones públicas y privadas, redes sociales, empresas, delegaciones civiles y religiosas, servidores de Internet y un largo etcétera, hablan de protección de datos de usuarios y seguidores. “Por eso en Orange hemos cambiado nuestra política de privacidad. Recibirás información de descuentos y ofertas personalizadas, solo las más interesantes que están cerca de ti”. Se trata del Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo, sobre la protección de las personas físicas y sus datos privados, que entraba en vigor hoy hace una semana.

Hay excepciones, como en materia de delitos, el ámbito doméstico o el capital. Y pienso yo que los romanos la hubieran aprobado al cien por cien. No lo tengo tan claro ahora, con un concepto de la “cosa pública” tan diverso de entonces. Ahora se nos cuelan desde cremas de belleza a “chorizos” que ejercen en la polis como si tal; o lobos con piel de cordero, como en el texto bíblico.

Escribía Pablo Iglesias a sus correligionarios tras la consulta por el célebre chalet: “Cometo errores y seguramente los seguiré cometiendo, pero nadie podrá decir que nos aferramos al cargo o que nos escondimos ante la crítica”. Y queda tan campante y tan señor.

Vivimos la cultura de la imagen, y hay que cuidarla. Sin embargo, solo con asomarnos a la pantalla, el móvil o cualquier medio impreso, nos ponen que vemos a colores. Si los azules son tachados de corruptos, el naranja es el trepa escaños profesional; el rojo descafeinado se confunde con el lila. ¿Y los amarillos? ¿Y el verde ikurriña? ¿Y el blanco de las casas encaladas?

Que hasta los ciegos ven y los sordos escuchan el griterío, sobre todo por algunos o algunas intérpretes. ¿Peor el destino de Sócrates o el exilio interior de Miguel de Unamuno? ¿Y la que puede venir? A una, la verdad, le entran ganas de marcharse a algún exoplaneta lo más lejos posible. Al menos, mis intereses personales quedarán a buen recaudo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 1 de junio de 2018).

01/06/2018 13:49 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Huesca

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El ascenso del Huesca (foto Heraldo).

“Es bueno para Huesca y para Aragón”, afirmaba Lambán. Pero también lo es que se cambien las cruces amarillas y la indignación ante tanto trapicheo político, por voces que alaban y vitorean a su equipo de fútbol. Cuando el eco melódico y atronador de Plácido Domingo festejaba el 80 aniversario de Fleta, en la plaza de Navarra, donde habitualmente te tomas un café en calmo “locus amoenus”, resonaba otra orquesta colectiva. Además de pan y de trabajo, y un piso modesto si vienen hijos, necesitamos héroes cotidianos, como Álex Gallar o Jorge Pulido: “Se hizo esperar mi gol, pero ha venido en el mejor día. Entré con todo al remate”.

¿Cuándo se ha visto en estos últimos 118 años un autobús descapotable transportando a la cumbre a la Sociedad Deportiva? Desde el estadio de El Alcoraz, a las calles Martínez de Velasco, José Gil Cavez, Zaragoza, Teruel y la avenida Danzantes, el paseo Ramón y Cajal, la Ronda Montearagón y San Juan Bosco; avenida Monreal, Coso Alto, los Porches de Galicia y plaza de Navarra. Dicen que es un fenómeno de masas, pero es algo más.

Personalidades del mundo de la cultura, el deporte, la política, el espectáculo; mujeres, hombres y pequeños de todos los colores. Todos reunidos, celebrando el vuelo del halcón: “El Huesca es como un águila, que vuela contra el viento” (José Antonio Martín ’Petón’, consejero delegado). Algo alienta el alma de la colectividad, de la unamuniana intrahistoria.

¿Un nuevo estadio? ¿Más millones? ¿Jugadores importados de la cúspide? De momento, una comida familiar y tradicional, con productos de la tierra, una de las claves de la unión. “Son un grupo de personas maravillosas, un grupo de amigos que ha triunfado desde la humildad y el trabajo”, declaraba a los medios Carmelo Bosque.

Pero hay más. San Pedro el Viejo, San Lorenzo o la Catedral, el recuerdo de Sancho de Larrosa, célebre copista, las rosquillas de las Madres Carmelitas, el Museo Pedagógico de Aragón, el parque Miguel Servet, con el Monumento a las Pajaritas de Ramón Acín, ya no serán tan recoletos. La Historia se levanta desde abajo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 25 de mayo de 2018).

26/05/2018 01:35 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Alfie Evans

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Foto Alfies Army Official / AP

Se mezclan los conceptos, se confunde, se lleva al laberinto psicológico y social. El debate en el Parlament catalán sobre la despenalización del suicidio asistido –ayudar a matarse a un dependiente– ha venido a sumarse a la Proposición de Ley Orgánica en torno a la eutanasia, como un derecho sanitario más dentro de la carpeta de servicios de la Seguridad Social. Según Andrés Perelló, secretario de Justicia del PSOE, la muerte digna depende de otra normativa todavía pendiente. Me lo explique.

Eso sí, la LPO de la eutanasia está pensada generosamente “para aquellas personas que requieren cuidados paliativos por una enfermedad terminal, grave e incurable, y para aquellas «que deciden no vivir más» en casos de discapacidad grave y crónica, como consecuencia de la cual padecen un «sufrimiento insoportable» y no pueden valerse por sí mismos”. ¡Manda narices!

Les prometo que lo mío ya no tiene cura y sigo con muchas ganas de vivir. Además, los cuidados paliativos llevan años aplicándose por su peso, un humanismo sano y el sentido común. En Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Canadá se permite matar a un paralítico y aquí no ha pasado nada. ¿Gran Bretaña? ¿Italia?

Y un caso extremo, cuando se prohíbe a los padres decidir el tratamiento y las alternativas para el hijo. Los altos tribunales y los médicos del “Alder Hey Children’s Hospital” impusieron su diagnóstico: “una degradación catastrófica de su tejido cerebral” y que “continuar con el tratamiento sería no solo inútil, sino cruel e inhumano”. Se amputó de raíz toda esperanza. Alfiie sobrevivió durante cinco días. ¿De dónde la energía?

Síndrome de Agotamiento Mitocondrial, como Charlie Gard –que también fallecía sin viaje–. Profundamente enfermo como Ashya King, hoy vivo gracias a haber salido del país. Servidora va por su cuarta o quinta vida, incapaz de desarrollo intelectual, según prescripción facultativa. Por ciertas técnicas y leyes, los 500 deportistas con diversidad reunidos en Teruel, o los intérpretes de “Campeones”, pudieron no nacer. ¿Eugenesia social? ¿O curarnos en salud política?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 11 de mayo de 2018).

11/05/2018 15:09 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.


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