Facebook Twitter Google +1     Admin

Felipe VI el Humano

20140622205439-portada-h.jpg

En poco más de quince días, nos ha cambiado el tiempo: del cierzo a los tirantes, de un rey a otro rey. ¿Cómo se moverán a partir de ahora las agujas y el péndulo?

Recuerdo, hace años, un encuentro o taller para personas con diversidad funcional. Quien nos lo impartía había conocido al preceptor del príncipe Felipe, todavía muy niño. “No deseo a nadie estar en su piel –nos comentaba–. Tiene controlados los juegos, la comida, las horas del estudio, cada paso que da. Su misión en la vida es llegar un día a reinar”.

Su primera aparición en público, con siete añitos, en la proclamación como rey de su padre. Su primer discurso en la entrega de los Premio Príncipe de Asturias, a los trece. Pero siempre lo vimos uno más de nosotros. “¡Qué guapo es! Lo he visto por la calle –intentaba reafirmarse más de una adolescente zaragozana durante su estancia en la Academia General Militar”. Se nos hizo cercano mientras veraneaba en el Palacio de Marivent, practicaba esquí, cursaba COU en el Lakefield College School o portaba la bandera en las Olimpiadas del 92.

Fuimos peinando canas y Don Juan Carlos le encomendó tareas y complicidades. Un día nos presentó a Letizia, una joven periodista, como su prometida; y ayer nos sorprendía y agradaba en su discurso de proclamación: “Encarno una monarquía renovada para un tiempo nuevo”. El lenguaje gestual es más importante que las propias palabras: el cambio de las sillas, llamar a las pequeñas en el instante justo, el afecto entre esposos…

“Juro desempeñar fielmente mis funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas”. Huele a nuevo, a bocanada de aire fresco, a respeto a los padres y a apertura. “En esa España unida y diversa cabemos todos”. La división existía desde Felipe IV, y mucho antes; la inteligencia es el mejor antídoto.

Da para una tesis doctoral… Pero una clave: “El Rey tiene que ser un referente de la ejemplaridad que demandan los ciudadanos en la vida pública”. Leonor y Sofía han logrado su sueño de princesas –en la mente infantil no hay escalafones–, desde Isabel II; y los jóvenes pueden aferrarse a otro sueño. ¡Qué distancia desde el primer Felipe!

Me ha llegado al alma la cita inter lingüística a Antonio Machado, Espriu, Aresti o Castelao. ¿Volverá a no ponerse el sol? “Hoy España es Europa”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", viernes 20 de junio de 2014).

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris