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La lampara encendida

Agostados

Agostados

Foto Aranzazu Nabarro / Heraldo

Agostar: “Dicho del excesivo calor: Secar o abrasar las plantas”. O también: “Consumir, debilitar, o destruir las cualidades físicas o morales de alguien”. Estas dos primeras acepciones del Diccionario de la lengua española de la RAE nos vienen como anillo al dedo. Y es que desde el pasado junio este veranito se las trae. Y no solo deseca o consume los seres vivos vegetales o inmensas extensiones forestales, sino también los sesos, como los del valeroso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

No hay más que abrir la prensa o el kioscymas.com. Una nueva mujer asesinada; más accidentes en la carretera; un bebé cae al vacío desde una cuarta planta; incendios a tutiplén… Casi nos abrasanos vivos, los nervios están a la que saltan y el planeta huele a chamusquina. Atentado en la Universidad de Kabul; terremotos en Grecia; cambio de liderazgo que dejarán más huella que un meteorito; calores históricos en Nueva York. Irán juega a Los barquitos en el Golfo Pérsico con Estados Unidos, mientras Donald Trump se entretiene con jaulas de niños morenitos.

Y la epidemia, más de falta de juicio que de Ébola, llega a España. La semana pasada celebrábamos sesión de investidura, y el guirigay como esperábamos se desató. Que si usted solo quiere ocupar sillones a fuerza de extremos e independentistas. Que si a cambio de un ministerio yo le aseguro… una izquierda social, ecológica y feminista. Y en la bancada opuesta, PP y C’s contraatacan, obviando al partido verde. Y el  PSOE desviviéndose por los tonos y los mandos monocordes. No salió.

Agostar, en su tercera acepción: “Arar o cavar la tierra en el mes de agosto para limpiarla de malas hierbas”. Tampoco aquí estaban las aguas claras. Podemos no hacía tan buenas migas con el PSOE; CHA, IU, PAR, una combinación aleatoria harto compleja. Parece que ya sí ¿Comenzará agosto con buen pie?

Como última acepción: “Dicho del ganado: Pastar durante el tiempo de sequía en rastrojeras o en dehesas”. Y dos connotaciones: rebaño, y animal que consume pastos y evita incendios. Ante el calor, nada mejor que lugares fresquitos donde abunde el agua, los pastos naturales y la cultura popular, llámese Jaca o Pirineo. Y muy pronto a la Luna, donde disfrutaremos de lecciones digitales sobre el genoma humano, el Big Bang, el cambio climático o el antiguo juego del ajedrez. ¿Calentamiento visceral?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 2 de agosto de 2019).

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