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El otro feminismo

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Foto http://cultura.elpais.com. Irène Némirovsky en su mesa de trabajo.

“El viernes me desperté ya a las seis. Era comprensible, pues fue el día de mi cumpleaños. Pero no podía levantarme tan temprano y hube de apaciguar mi curiosidad hasta un cuarto para las siete. Entonces ya no soporté más y corrí hasta el comedor, donde nuestro pequeño gatito, Mohrchen, me saludó con efusivo cariño” (junio de 1942). Así comienza su diario Annelies Marie Frank –Ana Frank–. Sus anécdotas de adolescente cambian de color cuando la familia emigra a Ámsterdam, y a “la casa de atrás”, tras una estantería de la fábrica.

“Cuatro mujeres, unidas por la angustia, hablan sin cesar, y es lo que nosotras hicimos, hasta que oímos un golpe violento. Luego, silencio absoluto”. De agosto del 44 a marzo del 45, el calvario de Westerbork, Auschwitz, Bergen-Belsen… Irónico que Ana muriese de fiebres tifoideas, a un mes de que los británicos liberasen el campo. Su sueño era ser periodista.

Irène Némirovsky estudia en La Sorbona y conquista a la crítica en cada novela. “Era tan incapaz de imaginarse a Lucile enamorada de un alemán como de representarse el acoplamiento de una mujer y un unicornio, un dragón, una quimera...” (Suite francesa). Convertida al catolicismo, nada la salvaría de la cámara el 6 de noviembre de 1942.

El 9 de agosto era gaseada en Auschwitz Edith Stein, primera mujer doctora en Filosofía en Alemania; Edmund Husserl le niega la cátedra. “Ninguna mujer es solamente una mujer, cada una tiene rasgos individuales y disposiciones específicas, como el hombre, por la capacidad de ejercer tal o cual profesión en el mundo artístico, científico o técnico”. En Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein, razón y fe irán unidas. Como en Etty Hillesum, mística, música y filósofa judía, autora del diario de su propio exterminio (30 de noviembre de 1943).

Ignoro si Hanan al-Hroub, Premio “Global Teacher Prize” 2016, enseña a sus alumnos esas vidas preciosas. Se volcó a la docencia, en Ramallah, cuando soldados israelíes dispararon a sus hijos. Irena Sendler, madre de los niños del Holocausto, se hizo también presente para salvarlos

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 24 de marzo de 2017).

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