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Amor digno

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Foto Pngtree.com

A veces, un sueño parece irrealizable. En octubre de 2018, se celebraba en Valencia el Segundo Congreso Europeo de Vida Independiente; de él saldría la elaboración y redacción de la Proposición de Ley orgánica reguladora de la asistencia personal (Ley de Vida Independiente de las personas con diversidad funcional).

“La libertad es un derecho sagrado e imprescriptible que todos los seres humanos poseen” (Exposición de Motivos, I). Se apoya en la Constitución: “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional” (art. 19, párrafo primero); la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad: “Los Estados Partes en la presente Convención reconocen el derecho en igualdad de condiciones de todas las personas con discapacidad a vivir en la comunidad” (también art. 19); y algunas normativas nacionales que la implementan. La presente proposición orgánica prioriza el derecho de libertad e igualdad.

Partiendo de la mayor vulnerabilidad social de la persona con capacidades diferentes y de la mujer, se centra en la Prestación para la Autogestión de la Vida Independiente (art. 1.2), las Oficinas de Vida Independiente y los apoyos técnicos y financieros necesarios (art. 1.3).

“… podrá disponer de asistencia personal para sí misma, ejercitando el autocuidado, y también para atender a terceros con vínculo afectivo, incluso para poder ejercer la maternidad o paternidad” (art. 2.4). Igualdad de oportunidades, discriminación directa o indirecta, autodeterminación, autonomía… La discapacidad implica limitación social; la diversidad funcional, forma diferente de funcionar.

“Consiste en una cuantía económica mensual dirigida al destinatario de la asistencia para la contratación de uno o varios asistentes personales que les posibiliten la autonomía en las actividades de la vida diaria y de participación social” (art. 3.s). Y todo regulado: la incompatibilidad con otras prestaciones –nunca con los recursos económicos–, el Plan Individual de cada usuario, la relación asistido asistente, los convenios entre Estado y Comunidades Autónomas.

Podrá solicitarla quien se encuentre en situación de dependencia, resida en territorio español y desee una vida digna (art. 4). Esta sí. Quiero vivir muchos San Valentines más amando a quien me ame, libremente.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 14 de febrero de 2020).

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