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Ildefonso-Manuel Gil

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Foto https://xordica.com

“Un écrivain de la République espagnole. C’est ainsi qu’Ildefonso-Manuel Gil amait se définir. Ses debouuts se placent en tant que poète dans une époque pleine d’espoir, de foi et d’enthousiasme vital, politique et culturel”. Esta semana se presentaban los dos tomos de Mémoires del patriarca de las letras aragonesas, Un petit cheval en carton (1915-1925) y Vivants, morts et autres apparitions (1926-2000), a cargo de las Prensas de la Universidad de Pau et Pays de l’Adour y dentro del Proyecto Transfronterizo Aquitaine / Aragon.

En el primer volumen, Un caballito de cartón, los primeros juguetes, las travesuras infantiles, Paniza, los Escolapios, Teatro Cervantes, los amigos de infancia y adolescencia… y aquel piano cerrado para siempre con la muerte de Victoria, la idolatrada hermana: “… ahora vuelvo a ser aquel niño asustado, / aquel adolescente que descubrió la segura presencia de la muerte” (edición de Xórdica, 1996).

Carlos Forcadell, actual director de la Institución "Fernando el Católico", Dolores Thion-Soriano Mollá y María Antonia Martín Zorraquino, responsable y coordinadora de la traducción, las profesoras Oliwia Baginska y Audrey Berniard, y Vicky Gil Carasol, hija de Ildefonso, glosaron asimismo la estancia en Madrid, las tertulias y revistas literarias, las relaciones con Jarnés, Gullón, Alberti, Sánchez Mejías o García Lorca, una Guerra Civil, la cárcel en Teruel, los primeros libros, el exilo voluntario y su profesorado en New Jersey –tras diez años en la Universidad de Zaragoza–, la dedicación a la familia, el retorno.

“En la vida, vuelvo a decir que la vejez puede ser también hermosa” (Vivos, muertos y otras apariciones, Xórdica, 2000). Amigo de sus amigos, desde el Niké a personalidades de la cultura internacional, el autor de La moneda en el suelo o Poemaciones, ha inspirado a su vez L’espagnol de spécialité en Première et Terminale (Orbis Tertius, 2020), un atractivo corpus didáctico para alumnos franceses de Bachillerato.

Director de la Institución “Fernando el Católico”, miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y correspondiente de la RAE, Medalla de Oro de Zaragoza, Medalla de Santa Isabel de Portugal, Aragonés de Honor, Medalla de Honor de la Institución. Nunca olvidaré su prólogo a Flor de agua, su buen consejo y cercanía. Memoria para ser más humanos, como Ildefonso-Manuel Gil.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 26 de junio de 2022).

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