Espiritual
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El fenómeno Rosalía parece haber despertado un interés creciente por la espiritualidad. Cruces, velos, símbolos religiosos, guiños a místicas y doctoras de diversas iglesias y confesiones, La cosa no termina ahí. La comunidad de Madrid ha ofrecido, las pasadas navidades, espectáculos en los que se mezclaba el Gozpel, con villancicos y canciones del grupo Hakuna –me recordaba cuando estuvimos en Belén y se superponían nuestros cantos navideños y el toque a la oración musulmana--. La Oreja de Van Gogh promete ciertos tintes religiosos en su nueva producción de 2026; y uno de los versos de la mítica Madonna, en su todavía desconocido disco, reza así: “El mundo es un misterio”.
También el cine muestra una inquietud por la trascendencia. Todas estas fiestas, ha estado en cartelera, y aún está, “Rey de reyes”, la adaptación en dibujos animados del cuento de Navidad que Dickens escribió a sus hijos sobre Jesús de Nazaret. La película “Los domingos”, candidata a los Goya, conquistó el Festival de San Sebastián y el corazón del espectador. Amaia, la adolescente con vocación a monja de clausura contra la voluntad de la familia. Y sigue cuestionándonos The Chosen (“Los elegidos”), la serie televisiva y los capítulos llevados al cine, en torno a la Palestina de la época y el grupo de discípulos del Maestro.
Es cierto que a veces se confunde el estado de Israel con la Palestina histórica, que la figura de María pasa a segundo plano, que la puesta en escena –paisajes, vestuario y edad de los personajes– dista mucho de la realidad. Pero todos tuvimos un primer asombro, seguramente casual, un cambiar de chip. Una especie de llamada a la espiritualidad, extemporánea y nada ortodoxa. Luego la abandonamos o seguimos, cada cual a su aire o siguiendo una línea ya marcada. En mi caso fue una canción.
Hoy estamos sedientos. Sin embargo, es necesario transmitir con formas nuevas. Muchas chicas y chicos se asoman a la Iglesia, se confirman, según indicaciones familiares o de centro educativo, y no vuelven. ¿Obsoleto el mensaje? ¿O los medios?
Religión no es igual a espiritualidad, sensibilidad del espíritu. ¿Y, sin embargo, hay algo más hermoso que sentirse amado y religado? Todo puede servir, excepto la violencia, el menosprecio a la mujer, la mutilación de genitales y la pena de horca. En la muerte como tránsito coinciden místicos y doctores, desde la libertad de cada cual.
María Pilar Martínez Barca es doctora en Filología Hispánica y escritora.
(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El foco", domingo 18 de enero de 2026).
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