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La lampara encendida

Sale lo mejor

Sale lo mejor

Foto Cartel de las fiestas

“Pa’ el Pilar / sale lo mejor. / Los gigantes / y la procesión”. Estos versos, de la célebre zarzuela “Gigantes y cabezudos”, compuesta en 1888 por Manuel Fernández Caballero y con libreto de José Echegaray, han ido creciendo y cambiando a lo largo de la historia, como la propia jota, como las mismas fiestas del Pilar.

Espacio Zity, Valdespartera, distintos centros cívicos de la cuidad, espectáculos de luz y sonido y actividades infantiles en el parque José Antonio Labordeta, Feria de Artesanía, conciertos en la plaza del Pilar, Auditorio Princesa Leonor, Teatro Principal, de las Esquinas, Arbolé y otros… El menú pilarista está servido.

Pero el menú y la carta, que también la gastronomía está presente, hay que saborearlos a pleno gusto, a ser posible con familia y amigos. Si no, seríamos como esos chiquillos a los que “se les toca la flauta y no bailan, / entonan cantos fúnebres y no lloran (Mateo 11, 16-17). Ni chicha ni limoná.

Y podemos citar a Ainhoa Arteta, Nacho del Río y Miguel Ángel Berna, nuestros clásicos B Vocal, La Oreja de Van Gogh en el Palacio de Congresos… y en pocos días Ara Malikian y Miguel Delibes en Las Esquinas. Vestirnos de fiesta y cachirulo, abarrotar las calles, no dejar pasar ni un alfiler. La procesión y la jota han de ir por dentro.

Decíamos ayer, y unas líneas antes, que hemos ido creciendo con el tiempo. Cada nuevo Pilar es el mismo y a su vez tan diverso, a todas luces más multicolor. Nada que ver los Pilares de nuestra infancia o nuestra adolescencia, cuando el circo y las Ferias se ponían frente al actual Clínico o en las Fuentes, a este 2026.

¿Somos más comprometidos? ¿A qué vinieron los bolardos de la plaza del Pilar? Al menos, las personas de movilidad reducida podemos ver la Ofenda, los conciertos, el Rosario a nuestro alcance, sin necesidad de un sicómoro supletorio. Y dirigir la mirada y el corazón al sancta sanctorum de la fiesta.

“La ciudad en Ofrenda”, de Jesana Montilva, el cartel ganador de este año, que resume nuestra vetusta y renovada tradición. Y la otra joya de la corona, la cúpula Regina Patriarcharum, de Ramón Bayeu, con su paloma blanca en el casquín, primera piedra para la celebración del 2040 –2000 años de la venida de María en carne viva a Zaragoza–. Tradición y Espíritu, los dos pilares del Pilar.

María Pilar Martínez Barca es doctora en Filología Hispánica y escritora.

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El foco", domingo 11 de octubre de 2026).

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