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Otro cerebro muerto

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Foto: Afp

“Gato escaldado del agua huye”. Los refranes populares siguen estando vigentes entre españoles, latinos o afroamericanos. Explosiones teroríficas en Nueva York, tiroteo indiscriminado en Mimesota o Burlington, otro artefacto en el tren de Nueva Jersey… Las alarmas se disparan. ¿Quién puede esconderse tras las sombras de Rahami o Arcan Cetin, de origen afgano y turco, presentos autores de los hechos?

¿Vigilancia elevada a la máxima potencia? ¿Posible relación electoral? El caso es que la Declaración de Emancipación, libertad y derechos humanos de Abraham Lincoln en 1863, la lucha de Rosa Parks, el sueño solidario de Martin Luther King un siglo después, parecen haber hecho agua. Al igual que la conquista, quizá más silenciada, de jóvenes, estudiantes y ciudadanos, enfermos o con diversidad funcional.

Keith Lamont Scott leía en su coche, como otros días, mientras esperaba al hijo que salía del colegio. Oteó alrededor; se atrevió a cruzar su mirada con la de los policías. Cuando  Rakeyia, la esposa, bajaba de la casa a entregarle el cargado del móvil, sucedió lo fatal. “No tiene ninguna pistola. No ha hecho nada. Nos os va a hacer daño, tiene una lesión cerebral y acaba de tomar su medicación”. Se me erizó la piel.

Quizá porque, salvando las distancias, de algo quiere sonarme. No tenía por qué, pero la limitación física conlleva muchas veces la anulación social. Te confunden, ni siquiera te escuchan, te ningunean. En más de una ocasión, han pensado que yo iba a pedir dinero en lugar de preguntar por una calle. Y es que piensan que vas a hacerles daño, como esos perrillos que se asustan, y comienzan a ladrarte como locos, al girar de los ejes de una bici o una silla de ruedas. Lo he vivido también.

Y ahora California… No podemos volver a la Inquisición, ni al Ku Klux Klan; por más que el integrismo esté a la orden del día. ¿Un libro? ¿Un teléfono? Armas cargadas de futuro. Aunque no siempre. “Hay un mundo de ríos quebrados y distancias inasibles / en la patita de ese gato quebrada por el automóvil” (Federico García Lorca, Poeta en Nueva York).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 30 de septiembre de 2016).

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