Facebook Twitter Google +1     Admin

Silencio

20170120153904-escena-pelicula-periodista-digital-.jpg

Foto www.elperiododigital.com

Me cuestiona mi fe. Veía el otro día “Silencio”, la última película de Martin Scorsese basada en la novela homónima del escritor católico Shūsaku Endō. Dos jóvenes jesuitas, Rodrígues y Garipe, emprenden un peligroso viaje a Japón –segunda mitad del siglo XVII–, en busca de su antiguo maestro espiritual, el padre Ferreira.

Se habla de una filmografía impecable, de imágenes bellísimas, de seres existencialmente torturados, de la niebla y el barro de una tierra paupérrima; de Nikos Kazantzakis –La tentación de Cristo–, Mel Gibson o el cristianismo trágico de Unamuno; de Dios personal y comunión cósmica. Del otro lado, la apostasía, evitar el sufrimiento a toda costa, una falsa alianza de creencias –cristianismo y budismo–; y un silencio de Dios manipulado según lo políticamente correcto.

Con los ojos del alma, se ve algo más allá: la captura de los “kirishitans”, entre el auge misionero de San Francisco Javier y la legalización en el siglo XIX. Emociona cómo los campesinos acogen a escondidas la Eucaristía, el perdón o una simple cuenta de rosario. O Mónica, esa mujer que aguarda esperanzada su sentencia, a cambio del “paradiso” sin miseria. Impresiona Kichijiro, traidor y espejo del protagonista. O ese cristo de madera escondido, como sus siervos, en lo más íntimo del ser hasta la pira crematoria.

¿Ficción histórica? ¿Cuántos cristianos son masacrados hoy? El Lycée Molière de Zaragoza recibía un abrumador ciberataque: “Somos musulmanes y estamos orgullosos de serlo. El Corán es nuestro libro. Confiamos en Alá. Trabajamos para Alá. Muerte a Israel. Libertad para Palestina. Jerusalén es nuestra. ¡Espérennos!”.

Se habla de nuevos tiempos. De la era Trump en la relación internacional. Del periodo Antropoceno del planeta, generado por la mano humana –bombas nucleares incluidas–. “El ambiente humano y el natural se degradan juntos” (Laudato sí, papa Francisco). Scorsese lo muestra en su película. Y en el centro, “Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; para los llamados fuerza y sabiduría”. ¿Apocalipsis o Parusía?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 20 de enero de 2017).

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris