Ser mujer en Aragón

Foto: Concepción Gimeno de Flaquer. Arturo García Campos
Que Pilar Alegría haya sido elegida secretaria general del PSOE en Aragón, aparte de la ideología de cada una y cada uno, sigue rompiendo techos de cristal. No es la primera mujer representante o presidenta de un partido político, pero siempre es un motivo de esperanza.
Esta misma semana se erigía asimismo como primera rectora de la Universidad de Zaragoza, en más de 500 años, a Rosa Bolea. Catedrática de Sanidad Animal en la facultad de Veterinaria, vicerrectora de Política Científica, sus retos son lanzar el campus público al futuro, modernizarlo y adaptarlo a las nuevas tecnologías y flexibilizas la oferta educativa. Lo logrará, pese a su modestia al incluirse en el 30% de mujeres rectoras universitarias.
Si retrocedemos unos cuarenta años, nos encontramos con nombres tan señeros como Isabel Tenaille o Mercedes Milá, Paloma Chamorro, Rosa María Sardá, Alaska, Gloria Fuertes, María Luisa Seco, la Calaf y la Mateo, Ana Blanco y Francine Gálvez, la Viza y la Escario, Pilar Miró, Ana Diosdado, Carmen Maura, Mayra Gómez Kemp… Frente a la mujer florero y secundaria de otras televisiones europeas.
Se cumplirán 125 años, el próximo 30 de marzo, del nacimiento de María Moliner. Escritor, “persona que escribe obras científicas o literarias”. Su Diccionario de uso del español marcaría un antes y un después. Nacida en Paniza, con infancia en tierras de Almazán por la profesión de médico de su padre, del Cuerpo de Archivos y Bibliotecas, a la cultura pública, la familia o la reacción del diccionario. Degradada por el régimen franquista y como mujer, su potencial silla en la RAE la ocupó un eminente filólogo: Emilio Alarcos Llorach.
Y en la Universidad de Colorado ha comenzado a estudiarse a una alcañicense olvidada: Concepción Gimeno de Flaquer (1850). Periodista, escritora, precursora del feminismo en pleno siglo XIX y en el sexenio liberal, tras la expulsión de Isabel II. Autora de La mujer española, Madres de hombre célebres o La Eva moderna, resguardada en la defensa del matrimonio, la maternidad y la obediencia, es precursora de derechos que hoy nos parecen propios de cualquier hombre y mujer.
Sin embargo, ser mujer excelente en Aragón y en España, y no morir en el intento, sigue siendo casi llorar.
María Pilar Martínez Barca es doctora en Filología Hispánica y escritora
(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El foco", domingo 23 de marzi de 2025).
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