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La lampara encendida

Niños migrantes

Niños migrantes

Foto perfil.com

Hace unos días, con la llegada del Aquarius, se me quedó la imagen de una niña pequeña, morenita, en brazos de su mamá. Todos le hacían gracias y carantoñas. ¡Estaba para comérsela! Me recordó de pronto a mi sobrinita de ocho meses. Y es que los bebés no saben de fronteras, su lenguaje y su forma de querernos son universales.

Días después, la tele nos mostraba uno de esos centros aislados del mundo, en la frontera de Estados Unidos y México, en los que a los pequeños se les aparta de sus padres y del resto de la familia sin papeles. Debía de ser un centro privilegiado, contaba con salones, comedor, servicios, dormitorios y hasta un plan de estudios. Con lo que no contaban los menores era con un futuro cierto a corto plazo. De espaldas a la cámara, comiendo en una de las mesas, un muchacho en silla de ruedas. Me recordó mi infancia, mi juventud, mi desarrollo hasta ahora.

Aún nos faltaba por ver. Estaban hacinados entre rejas o, mejor, alambradas, al otro lado de la dignidad. Llorando a pulmón partido, gimoteando, cansados de tanto insistir, o con berridos y alaridos casi de bestia humana. Sintiendo cómo se desgarraba, acaso para siempre, su inocencia. Y la súplica tímida y pertinaz de otra niñita: “Quiero ver a mis padres. Pero dejadme, por lo menos, estar con mi tía, por favor”. Y otra vez yo y mis tíos, con cinco, seis, siete, ocho años. El espejo interior tampoco sabe de países.

Veo a esos pequeños que a veces se nos cruzan en las calles. Y ahora ya no tanto, quizá lo hayan prohibido, pero antes pedían con papá. Y veo a esos graciosos morenitos de cabello ensortijado, en su carrito o de mano de mamá, cubierta la cabeza por un velo, como nuestras abuelas y bisabuelas. Y a los hijos de mujeres latinas, de otros países de África o de Europa del Este. Y luego mira a mis sobrinos, los mayores y los más pequeños, a los hijos de primos y amigos, y comprendo la brecha que se abre entre nosotros. Hijos de Dios, Alá o Jehová, nuestro origen y destino es diferente.

Europa necesita etnias jóvenes, y Trump ha prometido… Pero, antes, miraremos a la Luna.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 22 de junio de 2018).

Quo vadis?

Quo vadis?

Foto: Patrullera de la Guardia Costera italiana (Agencia Efe).

Ni el agua con sales reconstituyentes que tomaría Nadal en el Roland Garros, ni una imagen política, confiemos. Vamos a dar un voto de confianza y dignidad humana. El Aquarius es una cuestión de derechos, de esos que nunca deberían estar ausentes en cualquier sociedad civilizada.

“En Libia se producen situaciones terribles, las mujeres son violadas, los hombres son torturados y la gente está en condiciones de esclavitud”, denunciaba a los medios David Beversluis, de Médicos Sin Fronteras. Enfrentamientos bélicos, campos de refugiados, tráfico de menores, violencia, masacres… 123 menores entre los más de 600 viajeros a un destino incierto, bebés, embarazadas. Ni Critilo y Andrenio en El Criticón.

Desesperados, una madre y un padre tienen que estar al límite para enviar a sus hijos en una embarcación de mala muerte. Un gesto solidario donde los haya, una nación valiente, un gobierno auténticamente rompedor.

Todo perfecto, si no fuese… ¿Cuántos cientos de barcos y botes flotan a la deriva, en condiciones míseras, junto a nuestras costas? ¿Y en Europa? ¿Y por esos mundos sin dios que son nuestro propio mundo? Con dar pan a un hombre de esos que piden por la calle, sin recursos ni marketing, ¿salvo a la humanidad?

Médicos Sin Fronteras y Sos Mediterranèe advirtieron de las inclemencias de las olas y de esta extraña primavera. Ojalá lleguen sanos y salvos a puerto valenciano, tengan atención primaria, acogida en las comunidades colindantes –como Aragón–, atención psicológica y económica, una vivienda, empleo… Ojalá. Y se atienda a los discapacitados, que la diversidad funcional se agrava con la étnica.

Sin embargo, ni el 10% de los eurodiputados asistieron siquiera al debate. Ni Italia, ni Malta ni tantos otros. Y lo peor, seguimos teniendo aporofobia, migrafobia y no sé cuántos miedos más.

Màxim Huerta citaría a Lope. Quizá mejor referirnos a Gracián y Calderón, el gran teatro del Universo y del Mundo, y a la antigua tradición cristiana: –Quo vadis, Domine? –Romam vado iterum crucifigi (“Voy hacia Roma para ser crucificado de nuevo”). Ojalá no.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 15 de junio de 2018).

¿Hasta cuándo?

¿Hasta cuándo?

Foto ABOLIGRAFO / Javier Jiménez Sánchez-Dalp

“Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?” –‘¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia?’–. La célebre frase de Cicerón en el Senado, que descubrió una conjura y desterró a Catilina y sus secuaces fuera de la ciudad, pasó a la Historia gracias a la “Catilinaria” I. No se llevan los latinajos, ni los grandes discursos políticos. Hoy es todo mucho más a ras de tierra, o rastrero, el castellano es rico.

¿Qué se hicieron Demóstenes, Tucídides, Pericles y otros oradores del ágora griega? Lucio Craso, Quinto Hortensio, Pompeyo, Marco Junio Bruto, Séneca… ¿Dónde Mahatma Gandhi, Abraham Lincoln, De Gaulle o Roosevelt? Y entre los nuestros, Antonio Maura, Azaña, Dolores Ibárurri –por fin una mujer–. Nos cuesta recordar la memoria reciente y desbordante, de Manuel Fraga a Julio Anguita. Quizá por eso…

La mayoría estaba de acuerdo en echarlo. Todos sintieron en sus cabezas y en sus corazones el cuchillo cortante e hiriente del silencio “Traidor, usted no es de fiar, actúa como un chantajista y no cumple su palabra”. Un enfrentamiento parlamentario de altura, como hace casi siglos.

Dos días lectivos después, el señor de los tiempos dio la puntilla: “Es lo mejor para el partido, para mí y para España”. Buen titular para un comentario de texto. Se divide en cuatro partes: agradecimientos y humildad humana; análisis de la situación y consideraciones: “el gobierno que yo tuve el honor de presidir, fue censurado parlamentariamente por un desordenado conjunto de formaciones políticas […] va a gobernar alguien que ha perdido las elecciones”; ofrecimiento de estabilidad; despedida y coherencia interior.

Conclusión: “si se define la posverdad como "la distorsión deliberada de una realidad con el fin de crear y de modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales y en la que los hechos tienen menos influencia que las emociones o las opiniones", habrá que convenir que hemos asistido a un ejemplo insuperable de este fenómeno”.

A Churchill lo echaría su pueblo, no una conspiración. Buen hacer, sin colores. “Final de la cita” (MR).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 8 de junio de 2018).

Intereses privados

Intereses privados

Foto Orange publicidad

“El uso de tus datos, para nosotros, es una cuestión de responsabilidad” (Centro de Humanización de la Salud). Desde hace unos días, todas las organizaciones públicas y privadas, redes sociales, empresas, delegaciones civiles y religiosas, servidores de Internet y un largo etcétera, hablan de protección de datos de usuarios y seguidores. “Por eso en Orange hemos cambiado nuestra política de privacidad. Recibirás información de descuentos y ofertas personalizadas, solo las más interesantes que están cerca de ti”. Se trata del Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo, sobre la protección de las personas físicas y sus datos privados, que entraba en vigor hoy hace una semana.

Hay excepciones, como en materia de delitos, el ámbito doméstico o el capital. Y pienso yo que los romanos la hubieran aprobado al cien por cien. No lo tengo tan claro ahora, con un concepto de la “cosa pública” tan diverso de entonces. Ahora se nos cuelan desde cremas de belleza a “chorizos” que ejercen en la polis como si tal; o lobos con piel de cordero, como en el texto bíblico.

Escribía Pablo Iglesias a sus correligionarios tras la consulta por el célebre chalet: “Cometo errores y seguramente los seguiré cometiendo, pero nadie podrá decir que nos aferramos al cargo o que nos escondimos ante la crítica”. Y queda tan campante y tan señor.

Vivimos la cultura de la imagen, y hay que cuidarla. Sin embargo, solo con asomarnos a la pantalla, el móvil o cualquier medio impreso, nos ponen que vemos a colores. Si los azules son tachados de corruptos, el naranja es el trepa escaños profesional; el rojo descafeinado se confunde con el lila. ¿Y los amarillos? ¿Y el verde ikurriña? ¿Y el blanco de las casas encaladas?

Que hasta los ciegos ven y los sordos escuchan el griterío, sobre todo por algunos o algunas intérpretes. ¿Peor el destino de Sócrates o el exilio interior de Miguel de Unamuno? ¿Y la que puede venir? A una, la verdad, le entran ganas de marcharse a algún exoplaneta lo más lejos posible. Al menos, mis intereses personales quedarán a buen recaudo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 1 de junio de 2018).

Huesca

Huesca

El ascenso del Huesca (foto Heraldo).

“Es bueno para Huesca y para Aragón”, afirmaba Lambán. Pero también lo es que se cambien las cruces amarillas y la indignación ante tanto trapicheo político, por voces que alaban y vitorean a su equipo de fútbol. Cuando el eco melódico y atronador de Plácido Domingo festejaba el 80 aniversario de Fleta, en la plaza de Navarra, donde habitualmente te tomas un café en calmo “locus amoenus”, resonaba otra orquesta colectiva. Además de pan y de trabajo, y un piso modesto si vienen hijos, necesitamos héroes cotidianos, como Álex Gallar o Jorge Pulido: “Se hizo esperar mi gol, pero ha venido en el mejor día. Entré con todo al remate”.

¿Cuándo se ha visto en estos últimos 118 años un autobús descapotable transportando a la cumbre a la Sociedad Deportiva? Desde el estadio de El Alcoraz, a las calles Martínez de Velasco, José Gil Cavez, Zaragoza, Teruel y la avenida Danzantes, el paseo Ramón y Cajal, la Ronda Montearagón y San Juan Bosco; avenida Monreal, Coso Alto, los Porches de Galicia y plaza de Navarra. Dicen que es un fenómeno de masas, pero es algo más.

Personalidades del mundo de la cultura, el deporte, la política, el espectáculo; mujeres, hombres y pequeños de todos los colores. Todos reunidos, celebrando el vuelo del halcón: “El Huesca es como un águila, que vuela contra el viento” (José Antonio Martín ’Petón’, consejero delegado). Algo alienta el alma de la colectividad, de la unamuniana intrahistoria.

¿Un nuevo estadio? ¿Más millones? ¿Jugadores importados de la cúspide? De momento, una comida familiar y tradicional, con productos de la tierra, una de las claves de la unión. “Son un grupo de personas maravillosas, un grupo de amigos que ha triunfado desde la humildad y el trabajo”, declaraba a los medios Carmelo Bosque.

Pero hay más. San Pedro el Viejo, San Lorenzo o la Catedral, el recuerdo de Sancho de Larrosa, célebre copista, las rosquillas de las Madres Carmelitas, el Museo Pedagógico de Aragón, el parque Miguel Servet, con el Monumento a las Pajaritas de Ramón Acín, ya no serán tan recoletos. La Historia se levanta desde abajo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 25 de mayo de 2018).

Alfie Evans

Alfie Evans

Foto Alfies Army Official / AP

Se mezclan los conceptos, se confunde, se lleva al laberinto psicológico y social. El debate en el Parlament catalán sobre la despenalización del suicidio asistido –ayudar a matarse a un dependiente– ha venido a sumarse a la Proposición de Ley Orgánica en torno a la eutanasia, como un derecho sanitario más dentro de la carpeta de servicios de la Seguridad Social. Según Andrés Perelló, secretario de Justicia del PSOE, la muerte digna depende de otra normativa todavía pendiente. Me lo explique.

Eso sí, la LPO de la eutanasia está pensada generosamente “para aquellas personas que requieren cuidados paliativos por una enfermedad terminal, grave e incurable, y para aquellas «que deciden no vivir más» en casos de discapacidad grave y crónica, como consecuencia de la cual padecen un «sufrimiento insoportable» y no pueden valerse por sí mismos”. ¡Manda narices!

Les prometo que lo mío ya no tiene cura y sigo con muchas ganas de vivir. Además, los cuidados paliativos llevan años aplicándose por su peso, un humanismo sano y el sentido común. En Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Canadá se permite matar a un paralítico y aquí no ha pasado nada. ¿Gran Bretaña? ¿Italia?

Y un caso extremo, cuando se prohíbe a los padres decidir el tratamiento y las alternativas para el hijo. Los altos tribunales y los médicos del “Alder Hey Children’s Hospital” impusieron su diagnóstico: “una degradación catastrófica de su tejido cerebral” y que “continuar con el tratamiento sería no solo inútil, sino cruel e inhumano”. Se amputó de raíz toda esperanza. Alfiie sobrevivió durante cinco días. ¿De dónde la energía?

Síndrome de Agotamiento Mitocondrial, como Charlie Gard –que también fallecía sin viaje–. Profundamente enfermo como Ashya King, hoy vivo gracias a haber salido del país. Servidora va por su cuarta o quinta vida, incapaz de desarrollo intelectual, según prescripción facultativa. Por ciertas técnicas y leyes, los 500 deportistas con diversidad reunidos en Teruel, o los intérpretes de “Campeones”, pudieron no nacer. ¿Eugenesia social? ¿O curarnos en salud política?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 11 de mayo de 2018).

Padres indepndientes

Padres indepndientes

Foto Marga Alonso

La fuerza de los límites

Desde mi sillón

Sin fisuras

Sería en 2008, Javier Romañach y el Movimiento de Vida Independiente. ¿Iba cambiar mi vida?

Se trataba de algo tan sencillo como tener asistencia personal las horas que necesitase. Para las actividades de la vida diaria –levantarme, asearme, comer, ir al baño, etc.–; tareas del hogar o ir a comprar; un viaje, vacaciones o un congreso. El asistente llega donde no alcanza un cuerpo con discapacidad.

Y lo intentamos, formamos Zaragoza Vida Independiente. Las Cortes, entrevistas con políticos, jornadas en la Universidad… En Guipúzcoa, Madrid y Barcelona lo lograron con ayuda foral, de la Diputación o el Ayuntamiento.

Aquí seguimos persiguiendo un sueño. Hemos reflexionado. Lo más difícil no es pagar. Con algo de dinero y una subvención pública, la meta no es tan alta. ¿Dónde está persona idónea?

¿En el fondo del mar? Porque ahí está el secreto y la llave que me haga más autónoma, y no es fácil encontrarla. Si busco por mi cuenta, la asistenta doméstica no sabe de atención individual. Si por empresa, traen todo aprendido y la trabajadora recibe un mínimo. … Y se olvidan de mí.

¡Con lo sencillo que es escuchar, atender, compenetrarnos! Ahí está mi familia. A veces apetece un espacio íntimo, y yo sola no puedo.

María Pilar Martínez Barca

A nuestro alcance

Padres independientes

Margarita Alonso Guevara y sus padres aprendieron amarse como adultos. Llegado el momento, Marga hizo su vida.

M. P. M.

“Por mí y mis hermanas se han desvivido lo que jamás yo me desviviré. Me tuvieron con 34 y 36 años, ya tenían dos hijas, y llegamos las gemelas. Después las peques. He crecido arropada dentro de una familia numerosa”.

“Cuando una madre tiene un hijo o hija con diversidad funcional, desde el primer momento ha de tener una mentalidad práctica. El primer sentimiento solo es para la madre, es muy doloroso, pero siempre hay que dar pasos para adelante. Todos los hijos te necesitan, pero este hijo más, y hay que tratarlo como al resto. Si se le educa, será una niña positiva y valiente”, afirma Trinidad Guevara.

“Podrían haberme internado en un hospicio, insistir hasta la extenuación para que caminara; sin embargo me mantuvieron a su lado, me escolarizaron y crecí siendo una más”.

“Yo soy padre de una hija minusválida, tiene 42 años. Si un padre de una recién nacida me pregunta cómo conllevar la situación, solo una respuesta: Que tenga resignación cristiana y valentía para enfrentar la vida del nuevo ser”, nos comenta Fernando Alonso.

“Mi madre es risueña y de carácter muy intuitivo y acertado, de naturaleza luchadora. Mi padre es inteligente, sobre todo emocionalmente, tiene mucha templanza y es muy cariñoso. Sé que han pasado momentos muy duros por hacer de mí una persona. Ante todo siempre he sido su hija, una hija mediana, gemela”.

En Facebook, Marga Alonso Guevara.

Más corazón

Derecho a amar

“Ana y Luisma conquistan el derecho a casarse”. Ambos son de Bilbao, de la asociación Futubide, con una diversidad funcional intelectual. “Me vestí de novia, de blanco, me casó el alcalde en el Ayuntamiento. ¡Fue una boda muy bonita!”. Casarse para ellos ha sido más costoso y bello que para muchas parejas. 15 años de noviazgo, 5 hasta que se decidió el juez.

“… Se reconozca el derecho de todas las personas con discapacidad en edad de contraer matrimonio, a casarse y fundar una familia sobre la base del consentimiento libre y pleno de los futuros cónyuges” (Convención ONU, art. 23). “Nos queremos mucho, tenemos trabajo y lo habíamos decidido”. No borran su sonrisa.

M. P. M.

(Humanizar, «La fuerza de los límites», Nº 158 -Madrid, mayo-junio 2018-).

Ofrezco empleo

Ofrezco empleo

Ausencia. Dibujo de Gustavo Adolfo Diaz.

El pasado Primero de Mayo las reivindicaciones se centraron en la brecha laboral entre mujeres y hombres, las pensiones actuales y futuras, la precariedad de unos contratos que dejan como reyes a los mileuristas. Si a finales del siglo XIX se luchaba por unos horarios y salarios justos, esta primavera tan incierta continúa marcada por el 8 de Marzo.

Pocas trabajadoras en puestos directivos; un mínimo porcentaje de nombres femeninos en el callejero –¿cuándo una calle o un centro deportivo la paralímpica Paz Monserrat?–. Y aunque las autoras primemos por días en la lista, Cristina Grande, Patricia Esteban, María Frisa, Ana Alcolea…, según citaba en San Jorge Antón Castro, lo mucho que queda de bache cultural.

Una profesora de Ingeniería Informática –Eva Cerezo–, una chef con estrella Michelin en Tramacastilla –María José Meda– o una sencilla limpiadora, pasan a ser noticia en el Día de la Mujer o del Trabajo. Hace unos años, en la hoy tan traída y llevada Comunidad de Madrid, se puso en boga en nuestros colectivos el libro “Precarias y diversas”. ¿Precarias? Tantas inmigrantes que han de atenerse a lo que sea como asistentas domésticas, o cuidadoras de enfermos, niños, ancianos, discapacitados… ¿Diversas? Las mujeres con diversidad funcional.

Ambas sufrimos solapadas formas de esclavitud siglo XXI: falta de recursos y medios inclusivos; o la más absoluta incomprensión social. Necesitamos de alguien que sea “nuestras manos y nuestros pies”, es el lema preciso. No pedimos formación específica ni cursos alguno; ni el aval de una empresa que se lleva casi toda mi paga.

Nadie puede formar a mi asistenta como yo. Leía en la página derechoshumanosya.org, del FVID (Foro de Vida Independiente y Divertad): “Queremos y necesitamos contratos y derechos laborales para nuestras trabajadoras, para que si somos heroínas, también lo seamos para quien cuida de nosotras a golpe de riñones. Recursos para criar en igualdad de condiciones, tanto a diversas como a madres de la diversidad” (Elena Prous). Crearíamos muchos puestos de trabajo, somos capaces.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 4 de mayo de 2018).

Capacidades diferentes

Capacidades diferentes

Foto Aránzazu Navarro/Heraldo

Parecen noticias contrapuestas. Por un lado, en Aragón, y Huesca en concreto, se respetan sentencias del TSJA de cubrir las reservas para alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (Acneaes); por otro, se revocan cien plazas en la concertada. De una parte, entidades como Solcom (Asociación para la solidaridad comunitaria de las personas con diversidad funcional y la inclusión social) van logrando impulsar decretos de ley –Castilla La Mancha–, que regulen la inclusión educativa; de la otra, directores de centros especiales justifican las praxis incorrectas de las profesoras del Ramón y Cajal, en Madrid, a un niño autista de 8 años.

¿A qué carta nos quedamos? Que si fallo de protocolo y las familias no pidieron esas plazas, que si interés políticos o en los propios colegios… Santa Ana, San José de Calasanz, el Pompilano, Arcosur o San Jorge (Valdespartera II), Carmelitas, Agustinos, Salesianos… ¿Cuántas aulas con niñas y niños especiales?

En mi era, no precisamente antediluviana pero casi, los pequeños con discapacidad, física o intelectual, no íbamos a la escuela, y muchos no salían de sus casas. Y es cierto que colegios de curas y de monjas no estaban preparados, nadie nace aprendido, y menos en una época de supervivencia en la que hay que salir adelante como sea.

Santiago Ramón y Cajal no es nombre tendencioso y, sin embargo, en sus instituciones se dan también abusos –en todas partes cuecen habas–. No creo que Reír, llorar o enrabietarse sea motivo de que las profesoras traten a un niño a gritos o cachetadas. Y tampoco es justo que a “menores” de 3 a 21 se les meta en el mismo saco, y no en la comunidad.

Como me comentaba Luisa Gavasa en entrevista para Humanizar: “En mi tiempo a las personas con síndrome de Down se las ocultaba. He disfrutado con la grabación de “Campeones”. Pero aún falta”. ¿Alguien no especial? Einstein y Newton se dice que sufrían Asperger. ¿Conocemos la fuerza de Afile Evans, el bebé desconectado? A veces la riada trae también inclusión y sentido común, como en Pina de Ebro. No así en los políticos.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 27 de abril de 2018).

Nuestra vida, ese río

Nuestra vida, ese río

Foto rtve

“Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar, / (…) / allí los ríos caudales, / allí los otros medianos / y más chicos” (Jorge Manrique). Y es que la vida es cíclica a todas luces, mucho antes del siglo XV, pese al cambio climático. Justo el 10 de abril de 2000 –nació uno de mis sobrinos– caía en Zaragoza un diluvio como el del martes día 10, no veíamos tanta nieve en trece años, y en 2015 se desbordaba el Ebro.

En pueblos ribereños, Novillas, Pradilla, Cabañas de Ebro, Bquiñeni, la sangre no ha llegado al río, ni el río a los hogares; aunque vecinos con capacidades diferentes y de movilidad más reducida debieran de ser desalojados. Y algún residente de Monzalbarba trasladado hasta Sádaba, y de nuevo desubicado de su cotidianeidad. Y el miedo, por las veces pasadas, y lo incierto del futuro.

Disfrutamos, cubiertas las espaldas y un buen techo y pan para dormir tranquilos, contemplando cómo crecía el cauce, y los árboles más pequeños y sumergidos, como la mujer anfibia de “La forma del agua”. Aunque el Parque del Agua era jardín cerrado para todos, se suspendían maratones y los bomberos achicaban garajes y estancias bajeras de las familias más humildes.

Monrepós se hundía literalmente y bloqueaba el camino a Europa –el accidente en la vía alternativa solo registra daños materiales–. De Pastriz a Moveta, una nueva Venecia solo apta para góndolas. Cientos de reses muertas, miles de hectáreas malogradas para el agricultor, y el ecologismo que no casa con la realidad de a tierra. En estos quince años quince riadas, antes no.

Todo vuelve a su cauce, y en Alfocea el río no llegó a los tejados. Todo, excepto Manuel Lázaro, el pastor de Codos. O ese par de cadáveres aplastados por la roca corrida por la lluvia, entre Lérida y Huesca. “Recuerde el alma dormida, / avive el seso y despierte / contemplando / cómo se pasa la vida, / cómo se viene la muerte / tan callando”, cantó en las “Coplas por la muerte de su padre”. ¿Nos salva de la quema la muerte y la riada un vuelo a Chile? Diluvios, crecidas y poder siempre los hubo.

Ma0ría Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 20 de abril de 2018).

Imagen y posverdad

Imagen y posverdad

Foto www.cnnespanol.cnn.com

En la era de la posverdad –“distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”–, una imagen vale más que mil palabras. Como toda la vida.

Este último domingo contemplábamos una escena de familia feliz: la abuela de la mano de las nietas, Leonor y Sofía, acompañadas de sus padres; también la otra hija con sus otros dos nietos, Froilán y Victoria Federica, que se inclina ante la soberana emérita. “Don Juan Carlos está bien, muy bien”. ¿Con qué impronta se queda el corazón?

Otro tema que ha chupado cámara es el de los papeles y títulos perdidos y los mensajes anónimos con datos oscuros. Vamos, que ni los archivos del Pentágono. Y es que los medios digitales –es decir, utilizados con el dedo– han superado con creces a los “mass media”. No sé dónde estará la luz, dicen que un certificado nunca se autodestruye. Pero los libros en papel se trituran al año de editados –claro, autores noveles, como ha confirmado Rosa Montero en alguna ocasión y he corroborado en carne propia–, ¿no podría desaparecer por arte de birlibirloque un diploma oficial? No hablamos de una licenciatura ni un doctorado.

Familia, instituciones de un país, educación… Lo ya execrable es manipular a menores sin derecho, ni reales ni siquiera soñados. Y masacrarlos –sacrificar en masa–, crimen de lesa humanidad. ¿Los rebeldes al régimen? ¿Rusia? ¿Israel y el americano? Se nos quedó la imagen en el alma: decenas, cientos de pequeños, como nuestros hijos, nietos y sobrinos, a los que se les enchufaban la manguera, porque se les abrasaban literalmente los ojos y se asfixiaban. Goteros, mascarillas, en un intento frenético de salvarlos entre una ruina y otra. ¿El retrato de un nuevo apocalipsis?

De la postmodernidad –todavía con t– a la posverdad no hemos avanzado. Veía por televisión una entrevista a Ouka Leele, fotógrafa y pintora. “Decidí retornar a la etapa más auténtica de mi vida, hasta los cinco años, y rodearme de niños”.  ¿Les estamos robando, también, su paraíso íntimo?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragon, "Tribuna", "Con DNI", viernes 13 de abril de 2018).

Tres historias de a pie

Tres historias de a pie

Plaza Santo Domingo

Un señor con palomas y sin piernas. En la fuente se bañan gitanillos, niños de piel oscura y polacos. Han abierto una carnecería de rito musulmán. Un joven negro, de los de Poeta en Nueva York pero más aseado, echa su último denario en la cabina telefónica. Está rota.

–Algún día veréis algo muy gordo –dice mi tío, sentado en un banco de la plaza.

La tía ya no puede caminar, el Ebro queda lejos de sus ojos, y las agujas del reloj giran en sentido inverso, comenzando a marcar el camino de vuelta a la niñez. Cuando volví a mirarlos, ya no estaban.

Cada vez más ancianos, seguimos apoyándonos en viejos andadores. A la fuente no le quedan niños. La Noria me aproxima a su cielo.

(Enjambre. 36 relatos vividos en Aragón, Zaragoza, Editorial Comuniter, 2018).

Más vida

Más vida

Foto Oliver Duch/Heraldo

La semana pasada celebrábamos la Resurrección. ¿Vivió Matusalén 969 años? ¿Hipérbole literaria o cómputo según el calendario linar? ¿Tuvo Lázaro de Betania una segunda muerte como obispo y mártir de Chipre? El hijo de la viuda de Naim, la niña de Jairo… Todos ellos sin duda alcanzaron vida eterna en el Padre a través de la vida recobrada del Hijo.

Sin meterme en vericuetos teológicos –que doctores hay–, Jesús, el único ser humano de la Historia ajusticiado doblemente por flagelo y por crucifixión, es también el primero en descorrer la roca de la muerte e inundarnos, literal y físicamente a muchos, de un nuevo amanecer.

Respecto al más acá, medicina y tecnología han venido alargándonos unos cuantos años. Para 2030 se calcula hacia 1500 aragoneses centenarios –¿con ayuda a la Dependencia y una jubilación digna?–. A día de hoy una tercera parte, si bien han superado el siglo Marcela Zorroza Iglesias (108 años), Alfonsa Sánchez (107), Francisco Lumbreras Cuartero (106), Piedad Loriente (106) y Milagros Pérez Matute (105).

“Para llegar a esta edad hay que comer bien. Farinetas, judías, migas…”, afirma convencida Bienvenida Andrés Trasobares, que cumplía 107 primaveras días antes de Pascua. Nacía en Nigüela (Zaragoza), casi a la par de la botadura del Titanic. Su última superviviente presencial, la británica Millvina Dean, que moría a los 97 otoños sin poder apenas costearse la residencia.

“He trabajado lo que nadie sabe. Noche y día. Y ni he estado un día en cama. Un resfriado…”. Los colegios Luis Vives y Rosa Arjó la recuerdan, también la casa de Pedro Ramón y Cajal –hermano de Santiago–, en la calle Costa, y la Barcelona de aquellos años. ¿Algún gen religa a Bienvenida con Andresa Guerrero Ortiz (111), Galo Leoz Ortín –discípulo del Nobel– (110), Francisco Núñez, el “abuelo de España” (113) y Nabi Tajima (117 agostos)?

“Todo el mundo me ha querido mucho”. Dos matrimonios, tres hijas, de las que la cuidan dos, un montón de nietos y bisnietos. “He venido para que tengan vida, y vida en abundancia” (Jn. 10, 10). ¿El secreto de una gran pasión?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 6 de abril de 2018).

Perdón

Perdón

Foto www.mujerhoy.com

“No había que perder ni un segundo. Sacó el hacha de debajo del abrigo, la levantó con las dos manos y, sin violencia, con un movimiento casi maquinal, la dejó caer sobre la cabeza de la vieja” (Fiódor Dostoievski, Crimen y castigo). La novela, de 1866, en la que Rodión Raskólnikov asesina a la usurera prestamista, se nos hace espeluznantemente actual.

Terrorismo yihadista, bebés en contenedores, niñas prostituidas y torturadas, sediciones y enfrentamientos fratricidas… Naiera, de 8 años, muere por descargas eléctricas el año pasado; una recién nacida se desangra por el cordón umbilical –imprudencia y agotamiento de su madre, menor–, y otro bebé es zarandeado por las manos paternas. Asfixiada con una gasa, circuncidado con cuchilla de afeitar, tres hermanos fallecen en un incendio en Torrecilla de Alcañiz, se tira con su sobrino desde un octavo piso… Armas de fuego, arrojado a un canal; hasta once niños fueron impunemente agredidos y matados en Aragón por sus progenitores o su familia más cercana.

Mari Luz Cortés, Diana Quer, las niñas de Alcáser, Fabio, de 2 años, primera víctima de ETA. Y el hacha vuelve a ser protagonista en las manos manchadas y premeditadamente asesinas de Ana Julia, la pareja del padre de Gabriel.

Fría, calculadora, alevosa, inhumana, macabra. Los adjetivos no llegan ni a las plantas de los pies de un ser camaleón, capaz de colocar una falsa prueba, dar palmadas y apretones de judas y llorar como un nauseabundo cocodrilo para aminorar su pena. Manipuladora, posesiva, egocéntrica, enferma.

Escribía un funcionario de la cárcel de Almería: “… llevaba muchas noches despertándome sobreexcitado con la cara del demonio, de la bruja de Gabriel”. La felicidad de nido de la abuela, el amor de la madre, contrastan con un mundo soez de rupturas y agujeros oscuros. “No hay consuelo ahora mismo, pero si esa mujer no le va a poder hacer daño a nadie más, Gabriel la ha ganado”. ¿Mejor definición de prisión permanente revisable? “Odia el delito y compadece al delincuente” (Concepción Arenal). Setenta veces siete. Ni una víctima más.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 30 de marzo de 2018).

Leer juntos

Leer juntos

IES Parque Goya, 21 de marzo de 2018, Día Internacional de la Poesía.

http://poesiaparallevar-ljp.blogspot.com.es/2018/03/antologia-poetica-de-m-pilar-martinez.html

¿Es relativo el tiempo?

¿Es relativo el tiempo?

Foto El Mundo

La vida humana es muy diversa en duración e intensidad. ¿Jubilarnos antes? ¿Suficiente pensión cuando lleguemos a ancianitos? No sé si a los genios les preocupan cosas similares. Mientras tantos enfermos de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) fallecen a los tres años, Stephen Hawking ha sobrevivido más de cincuenta.

¿Ilusión por vivir? ¿Experimentos negados al común de los mortales sufragados por una solvencia económica fuera de lo común? Nacido en Oxford en 1942, en una familia de inquietudes científicas, el célebre físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador, que impartiría Matemáticas durante treinta años en Cambridge –en la misma cátedra de Isaac Newton–, logró desentrañar el misterioso amor de dos mujeres, Jane y Elena, y sus tres hijos, Robert, Lucy y Tim.

¿Existieron agujeros negros en su vida? Por supuesto, y no tanto físicos como emocionales, como relata la película “La teoría del todo”, basada en el libro de su primera esposa. También los exploraba para sacarles luz. Si una partícula crea una antipartícula, o viceversa, ¿llegarán a encontrarse los opuestos en un punto del cosmos? ¿Desde qué instante exacto se nos dio cada instante para amar o morir?

Breve historia del tiempo, El universo en una cáscara de nuez, El gran diseño… “La inteligencia es la habilidad para adaptarse a los cambios”. Imaginamos a Stephen asumiendo los cambios en su vida: los primeros espasmos de la enfermedad, su doctorado en Física Teórica y Cosmología, una larga docencia, la traqueotomía, su progresiva inmovilidad… Su mente y su sofisticada silla no conocían límites.

Enamorado de la mecánica cuántica y la relatividad, jamás sería un narcisista –no le gustaban los espejos–. Negada la existencia de un cielo protector, de Dios y de los propios agujeros negros, la mayor amenaza son los extraterrestres y el género humano. “Cada uno de nosotros existe durante un tiempo muy breve, y en dicho intervalo tan sólo explora una parte diminuta del conjunto del universo”. ¿Se encontrará con Einstein y Galileo al otro lado de la ecuación de Py?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 23 de marzo de 2018).

Cuando la asistencia personal se transforma en vocación y compromiso

Cuando la asistencia personal se transforma en vocación y compromiso

Anka Ionela, un tándem con Javier

Cuando la asistencia personal se transforma en vocación y compromiso

Vino por unos meses. Y conoció a Javier. Anka nos relata su día a día, sus dificultades, sus momentos más divertidos. Mucho más que una asistenta personal, se ha convertido en sus pies, sus manos y su mejor forma de comunicarse con el mundo. La vida, para personas como ellos, va siempre sobre ruedas.

María Pilar Martínez Barca

Leemos en su biografía de Facebook: Ionela Ancuta Suciu estudió en Post Liceal Sanitar Asistenta Medicala. También ha estudiado en O. C. Taslauanu, y en Liceul Teoretic "O. C. Taslauanu", Toplita. Vive en Zaragoza. Casada con Mihai Suciu. Natural de Galautas (Rumanía).

Javier García Roco es un adolescente imparable, inquieto, despierto, inteligente. Estudia, hace deporte, sale con sus amigos. Hijo de Fernando y Luisa, es el menor de tres hermanos. Nació con parálisis cerebral infantil severa. Anka es sus manos, sus pies y su mejor forma de comunicarse.

Calentando motores

P. ¿Qué hace una chica como usted en un país como España?

R. En un principio, vine con la idea de estar tres meses para conocer un país nuevo y visitar a mi familia y amigos que estaban ya en España. En este tiempo, encontré un trabajo de cuidadora para una persona mayor. Poco a poco, fui hallando mi lugar en este país. La gente era muy acogedora y eso favoreció a que fuera alargando mi estancia en España.

P. ¿Había trabajado con personas con discapacidad?

R. No, nunca. Hasta que empecé a trabajar, con Javier no había atendido antes a ningún discapacitado con un grado de dependencia superior al setenta y cinco por ciento.

P. ¿Cómo conoció a Javier?

R. Lo conocí a través de su antigua asistenta, Lucía, que era amiga mía. Lucía me recomendó este trabajo, que podía encajar con mi persona.

P. ¿Cómo es su día a día habitual con Javier?

R. Llego a casa a las ocho de la mañana, despierto a Javier y le doy el desayuno. Después, lo visto y lo aseo para ir a la parada de autobús donde lo recoge el bus de su colegio. (No lo vuelvo a ver hasta por la tarde).

Cuando Javier llega a las cinco de la tarde, vuelvo a la parada de autobús, a recogerlo para llevarlo a casa y darle la merienda. Cada día de la semana tiene una actividad (clases de pintura, natación, clase particular, etc.). Al final del día, le ducho y le doy de cenar; para que luego Javier se quede viendo la televisión con su familia.

P. ¿Puede contarnos alguna anécdota divertida?

R. Todos los días, en verano, vamos a la piscina, porque le sirve a Javier como terapia. En uno de esos días de piscina, al salir del agua, vimos que mi camiseta había desaparecido. Alarmados, nos pusimos a buscarla por todos los lados, Javier estaba muerto de la risa y yo desesperada por encontrarla. Tras cinco minutos buscándola y no encontrarla, decidí ponerme la camiseta de los Simpson de Javier. Os preguntareis qué llevaba entonces Javier. La respuesta es que él volvió sin camiseta a casa.

P. Lo más difícil de su trabajo

R. No entender en determinadas ocasiones a Javier, cuando me quiere comunicar algo muy concreto y que no está dentro del círculo que nosotros conocemos. Tiene muchas dificultades para expresarse, lo hace habitualmente mediante gestos y pictogramas.

¿Labor de madre?

P. ¿En qué ayuda a una madre con un hijo con discapacidad tener asistencia profesional?

R. Desde mi punto de vista, una persona en casa es muy necesaria cuando se tiene un hijo con gran discapacidad.

P. ¿Un trabajo prioritariamente de mujeres?

R. Sí es un trabajo prioritariamente de mujeres; aunque cabe la posibilidad de que un hombre pueda desempeñarlo, pero no es lo normal. La tendencia general es que las mujeres tengan más paciencia y sean más cariñosas, por ello es más fácil que la mujer se dedique a este tipo de trabajos.

P. ¿Puede ser discriminación de género?

R. Según cómo se entienda podría llegar a ser discriminación de género. Si dos personas, hombre y mujer, están cualificadas para un mismo puesto de trabajo y se escoge a la mujer por el hecho de serlo, en ese caso se podría entender como discriminación de género. No obstante, si hay una justificación de esa elección no sería discriminación de género.

P. ¿Cómo definiría su tarea?

R. A veces, me resulta una labor difícil, por temas sobre todo de comida –Javier se puede atragantar–; divertida, porque siempre estamos bromeando y jugando; y diferente, porque no es un trabajo a la que la gente esté acostumbrado.

P. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad se compromete a que “Las personas con discapacidad tengan acceso a una variedad de servicios de asistencia domiciliaria, residencial y otros servicios de apoyo de la comunidad, incluida la asistencia personal que sea necesaria para facilitar su existencia y su inclusión en la comunidad” (art. 19). Diferencias entre asistencia personal y ayuda a domicilio.

R. Asistencia personal, pienso se refiere más a realizar actividades fuera del hogar y ser “su voz", el medio para comunicarse, por ejemplo, en el trabajo, en la universidad, en una tienda… Salimos mucho por ahí: a la piscina, con sus amigos, en actividades de la asociación (Araprode, Asociación Aragonesa Pro Desarrollo Psicomotor del niño).

La ayuda a domicilio se centra más bien en ayudar en todas las necesidades básicas de la vida ordinaria, como comer, asearse, acostarse…

P. “La prestación económica de asistencia personal tiene como finalidad la promoción de la autonomía de las personas en situación de dependencia, en cualquiera de sus grados. Su objetivo es contribuir a la contratación de una asistencia personal, durante un número de horas, que facilite al beneficiario el acceso a la educación y al trabajo, así como una vida más autónoma en el ejercicio de las actividades básicas de la vida diaria” (Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, art. 19). ¿Cree que el estado y la ley de dependencia ayudan a contratar una asistencia como la que usted presta a Javier?

R. No, qué va. Falta muchísimo en este sentido.

P. Y entonces, ¿qué carencias existen? ¿Qué soluciones propondría?

R. A nivel social, creo que falta todavía mucho. Sobre todo, también, a la hora de acercarse a las personas con discapacidad y poder conocerlas, y luego tratarlas igual que a las demás.

La vida sobre ruedas

P: Se nota que Javier está muy bien con usted.

R. Pues yo creo que sí, ¿no?

P. Y usted con él. ¿Qué es lo que más le gusta?

R. Sí, que es un chico muy inquieto, divertido y cariñoso. Es un niño que cae bien a todo el mundo, es muy sociable.

P. En su país ¿cómo es la situación de las personas con discapacidad?

R. La situación en Rumanía es mucho peor que en España, porque no tienen tantas ayudas y facilidades.

P. ¿Cómo podríamos mejorar la calidad de vida de estas personas a nivel de España, europeo, internacional?

R. En realidad, no son suficientes las ayudas que reciben estas personas. El primer paso sería escucharlas para saber cuáles son sus necesidades y fomentar programas de integración (otro de los grandes problemas de estas personas); así como poder recibir los máximos apoyos posibles.

P. Usted trabaja con Javier. ¿Ve diferencias entre chicos y chicas?

R. Solamente he trabajado con Javier, por lo que no puedo ser objetiva a esta respuesta. Por lo que veo entre sus amigos, sí, hay diferencias entre chicos y chicas.

P. ¿Hay buena formación para el asistente personal?

R. Sí, existen algunos cursos. Por ejemplo, para enseñarnos a cómo levantar a una persona discapacitada de la cama sin hacerle daño ni hacerte daño tú. Aunque cada persona es un mundo.

P. ¿Somos tan abiertos los españoles con las mujeres inmigrantes?

R. Sí, desde mi experiencia personal me he sentido muy acogida por todo el mundo.

P. ¿Trabajos, salarios justos?

R. Desde mi opinión, los salarios siempre se pueden mejorar.

P. Necesitará momentos de respiro. ¿Qué hace en su tiempo libre?

R. Viajar, excursiones, fiestas con los amigos…

P. Tres sueños a corto, medio plazo.

R. Llegar a casa de Javier, que me abra él la puerta y que me diga: "¡¡¡Ankaaa!!!. Ya puedes volverte a casa, ya no te necesito”.

SUMARIOS

“La tendencia general es que las mujeres tengan más paciencia, y sean más cariñosas”

“Asistencia personal se refiere a actividades fuera del hogar y a ser “su voz", el medio para comunicarse en el trabajo, la universidad o una tienda”

“El primer paso sería escucharlas para saber cuáles son sus necesidades”

Don Elías

Don Elías

Arzobispo Don Elías Yanes, Isabel Guerra (1985).

Los árboles no dejan ver el bosque. Solo en los claros o la lejanía se intuye su hermosura, su vocación de plenitud. Cuando lo estás viviendo, no lo valoras en su esencia.

Eran años de frecuentar más la parroquia, en nuestra etapa juvenil. Entre el 77 y el 78, al poco de ser nombrado arzobispo Don Elías. Las imágenes de Franco en la tele quedaban obsoletas; seguía apareciendo Pablo VI, un papa algo distante y severo, no tan dado a las gentes como ahora. Transición, posconcilio, conceptos encerrados todavía bajo las siete llaves de mi ignorancia adolescente.

Un fuego ardía en nuestros corazones, como en los discípulos de Emaús. El Himno a la Libertad, o hacer de la Eucaristía una fiesta de cuarto de estar, olía a nuevo, a pan para elegidos recién horneado.

Algún curso después, nos daba Don Elías una charla excelente –colegio de Josefinas, un encuentro de zona–. Nos parecía larga por entonces. Sin embargo, capté un no sé qué que estaba balbuciendo en el salón. Su deje tinerfeño nos llamaba a la urgencia de orar, de hacer comunidad, de sentirnos uno en el Espíritu.

Obispo auxiliar de Oviedo en 1970 –titular de Mulli (a los obispos auxiliares se les otorgaba un título de antiguas diócesis)– , presidente de la comisión de Enseñanza de la Conferencia Episcopal Española (CEE) durante nueve años, vicepresidente y luego presidente de la CEE.

Lo seguía ignorando y continué mi camino. ¿Los primeros cristianos? No fue casualidad que me lo presentasen las carmelitas descalzas. Era un hombre importante y cada vez más espiritual, de El discernimiento espiritual o María de Nazaret y Hombres y mujeres de oración –un sínodo de seglares–, ingente labor cultural, remodelación de La Seo, creación del CRETA. Iba sabiendo de su plano personal por mis profesoras, sor Isabel Guerra o D. Antonio, su secretario.

Pudimos conversar. Era ahora un anciano entrañable y cercano. “Siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor” (Mt. 25, 21). O, en palabras de María Zambrano: “El claro del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar; (…) Es otro reino que un alma habita y guarda”,

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 16 de marzo de 2018).

¿Es femenina el agua?

¿Es femenina el agua?

Foto: Cartel de la película

“Si te contara sobre ella, la princesa sin voz, ¿qué diría?”. Así comienza la película ganadora de los Óscar, que se ha llevado además el premio a la mejor dirección, banda sonora y diseño de producción. Un cuento de cuentos, al modo de los “exempla” medievales de El Conde Lucanor, la literatura dentro de la literatura del Barroco o las matrioskas rusas. Y es que pudiera haber reflejos de “El laberinto del fauno” o “Hellboy”; e incluso plagios subrepticios de “Un, dos, tres... Splash” –el joven salvado por una sirena–, “La mujer y el monstruo” o “Delicatessen”. Y hay mucho más.

Guillermo del Toro relata en esta cinta una hermosa amistad entre Elisa y Zeida, dos sencillas asistentas de la limpieza en un laboratorio secreto de Baltimore (Maryland, Estados Unidos), en plena Guerra Fría y carrera espacial. La una, sorda; afroamericana la otra. Trabajo, anécdotas cotidianas… “Algunos de los mejores cerebros del país se orinan en el suelo de este baño”, comentan divertidas.

El otro pie de Elisa, Giles, vecino y artista gay. La diversidad está servida. Todo rutinario –el despertador, los huevos cocidos cada mañana–, hasta que entra en escena el hombre anfibio monstruo, que el coronel Richard Strickland encontrara en un río de Sudamérica. Para Estados Unidos, valioso espécimen cuyo análisis biológico, una vez sacrificado, irá ligado al estudio del espacio. Rusia optará por la eutanasia.

La lucha de poder, los contrarios irreconciliables, la sátira social tamizada de fábula y lirismo. “Cuando me ve, no sabe que esté incompleta. Él me ve cómo soy”. ¿Amor eterno de un dios y una sirena?

No es casualidad que haya ganado otro Óscar, al mejor vestuario, “El hilo invisible”. La obra de Guillermo del Toro y el de Paul Thomas Anderson tienen hebras sutilísimas que los unen. Importante modisto del Londres de posguerra, será Alma, joven apasionada e inexperta, quien transforme la existencia anodina de Reynolds Woodcock, más allá del tiempo y de la muerte. La mano femenina, de hombre o de mujer, que dirige el cosmos. El contorno impreciso de la esencia.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 9 de marzo de 2018).

Con ojos de niño

Con ojos de niño

Foto Heraldo

Este miércoles nos despertábamos con nieve. Una nevada como hacía trece años no caía en Zaragoza. Aceras blancas, coches completamente cubiertos, los raíles del tranvía bien marcados. En jardines y parques la capa resistía a la lluvia pasado el mediodía, y los tejados conservaban su ornamento casi el anochecer. Me llamó la atención una fotografía que publicaba Heraldo de Aragón: unas monjitas en su patio de recreo disfrutando como niños. Mi compañero recuerda todavía su primera vez: “Sí, recuerdo la nieve un día de Reyes. Caían copos que creía eran pelusas de sacudir una alfombra. Y también recuerdo que era muy fría”.

Quizá sea la esencia, la base primigenia de nuestra educación sentimental. El resto son obstáculos, accidentes, tragedias, que se van superponiendo a mirada adulta, conscientes ya del riesgo de vivir. Cerrados Bielsa, Portalet y Somport; camioneros bloqueados; complicaciones en las Cinco Villas; muertes tontas por resbalones y caída de ramas; el monitor que fallece en Formigal y el médico que pasaba consulta; conmoción.

Y quizá sea un acto de fe el contemplar extasiados la nieve, el creer en la vida, y en la otra ribera. Y acaso una ocasión de sentarnos a un mate o a un café; o celebrar encuentros con universitarios saharauis. Ahora que pasamos por Cuaresma no es el mejor momento para cerrar lugares emblemáticos. El creyente de a pie, como el niño, no sabe de inmatriculaciones –concepto políticamente correcto pero no religioso, que religa, ni menos espiritual–.

El Santo Sepulcro, Iglesia o Basílica de la Resurrección, es un centro cristiano por excelencia, pero al mismo tiempo universal –como lo son la Kaaba o el Muro de las Lamentaciones–. El  sepulcro de Cristo, el monte Calvario, la piedra de la unción y el aljibe no pueden apropiárselos ni los pocos cristianos palestinos que quedan tras la diáspora.

No sabemos si nevó en Belén –Nazaret para algunos–. Lo importante es que el adulto conserve un poso de misterio y esperanza: “Se ha posado la nieve, paloma de silencio, / sobre la alcantarilla de cada corazón”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DIN", viernes 2 de marzo de 2018).