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La lampara encendida

La columna dominical

Bien aventurados

Bien aventurados

Foto www.coindesk.com

“Si algo tiene que salir mal, saldrá mal”. Hoy contradecimos a priori la célebre Ley de Murphy, y es que todo va a salirnos a pedir de boca. Para muestra bastan tres botones.

Hay por ahí cierto enlace y correo electrónico, de cuyo nombre prefiero no acordarme explícitamente, que nos prometen escribir un best-seller en no más de tres meses. El truco del almendruco está en el marketing y el saber vender. Y antes, en escribir como te fluye, sin pararte a pensar, poner una coma más o de menos ni corregir. Después, aprender a maquetar y ofertar tu producto en Kindie, epub, papel, Amazon y demás eslabones de la cadena comercial. Éxito asegurado.

Otro sitio en las redes nos enseña a leer lo más rápidamente posible. Dirigido a estudiantes, opositores, personas emprendedoras y todo aquel que persiga triunfar. Quien ha llegado lejos ha devorado libros; también las mujeres y hombres más poderosos, y los grandes políticos. La clave, leer muchos más signos por minuto. ¿Y el disfrute de la lectura personal?

Un famoso presentador televisivo nos descubría el negocio del siglo, la nueva cueva de Alibabá: una inversión en criptomonedas, o moneda digital, que nos haría a todos ricos en unos días. Burdo bulo al final.

Quemas y altercados en Cataluña, Francia, Ecuador, Chile, Bolivia, Hong Kong… ¿resuelven los conflictos? ¿Nos une más a los españoles trasladas la momia de un dictador 44 años fallecido? Dicen que viene una crisis económica en la gran mayoría de países, y que los robots asesinos los tenemos ya aquí. ¿Por eso tender a una ley del mínimo esfuerzo y del todo vale?

Parece que en el dividido Reino Unido los médicos van a recetar a sus pacientes arte y cultura en lugar de ansiolíticos. Está de perlas la idea. Pero no nos quedemos en los populismos ni en los “youtubers”, por más éxito que alcancen. Terra alta y Alegría, de Javier Cercas y nuestro paisano Manuel Vilas –ganador y finalista del Planeta–, nos han sorprendido gratamente a todos. Un ex delincuente que se transforma en mosso y se juega la vida contra el yihadismo, o un triunfador de avanzada edad que se enfrenta a sus demonios interiores y a sus múltiples pérdidas, no están a la última de la última. Pero perduran.

Como el inspirado retrato a nuestro Arzobispo, “pastor, guía y padre”, de Isabel Guerra. ¿Dónde está hoy la santidad?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 1 de noviembre de 2019).

Del sepia a los colores

Del sepia a los colores

Foto Biblioteca Virtual de Defensa

Ayer vivíamos una jornada histórica. Aquella noche hacía mucho frío. Estábamos mi madre, mi hermano mayor, creo que con algo de asma, el pequeño, con apenas dos meses en su cunita, mi padre –que no había salido en el coche correo– y esta preadolescente que ahora escribe. Hace cuarenta y cuatro años.

En la televisión en blanco y negro apareció el presidente Arias Navarro: “Españoles: Franco, ha muerto”. Yo hubiera podido ser una niña mayor de la “generación de la semana de vacaciones”. Pero no iba al colegio, eran tiempos difíciles.

Mi madre no lo pasó muy bien cuando nacieron mis hermanos. Pero sí algo mejor que cuando yo vine al mundo, fruto del descuido de los médicos, que me provocaría una parálisis cerebral infantil. ¿Consecuencia del retraso también en Sanidad? No teníamos Seguro, y la rehabilitación había que pagarla del bolsillo. Mis padres eran unos sencillos inmigrantes, como tantos.

¿Quién por entonces disponía de ascensor o calefacción? ¡Y yo sin enterarme! Hasta uno o dos años después, cuando se inauguró el aula colectiva de Auxilia en la calle Delicias, en uno de los locales de la parroquia Madre de Dios de Begoña. Próximas ya las primeras elecciones democráticas, en junio del 77, y el referéndum que impulsaría nuestra Constitución del 78, el ambiente de la calle hervía. Simón, uno de los siete compañeros que estudiábamos juntos, disfrutaba entonando la Internacional; o dibujando en los folios a cuadros la hoz y el martillo.

¿Seguía coleando el retraso? Simón y otros dos compañeros murieron a los dieciocho y veintiuno, víctimas de una atrofia muscular no investigada todavía. Nos dio tiempo a sacarnos el Certificado de Estudios Primarios y el Graduado Escolar, y a mí el Bachillerato a Distancia; y a ampliar nuestro universo relacional en las colonias de verano.

De ahí a la inclusión en la parroquia, y luego en la Universidad. Y el despertar a todo, los ojos bien abiertos y el alma en vilo. Descubrí, por lo menos, dos maneras de entender y vivir la Iglesia y su mensaje. Que el sexo no era pecado. Y, a través de Rosendo Tello, la gran liberación que sintió la cultura, al leer sin temor a todos los autores. Descubrí tantas cosas…

Aunque nadie, sin apoyo externo, se erigirá en ángel o en demonio. Tampoco un dictador.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 25 de octubre de 2019).

La otra España

La otra España

Foto Centro Soriano de Zaragoza

“Españolito que vienes / al mundo te guarde Dios: / una de las dos Españas / ha de helarte el corazón”. Estos versos de Antonio Machado, aun manteniendo su significado, no serían lo mismo. ¿Cuántas Españas hay?

Previa a nuestros Pilares, se hacía otra fiesta silenciosa en 4000 municipios de toda la geografía nacional. Zaragoza, Teruel y Huesca; las plazas de Aragón y España, la de la Misericordia o del Torico, el Casino oscense. Teruel Existe, Huesca Suena, ¡Soria Ya!… Las campanas de millares de iglesias repicaron por tantos otros pueblos abandonados.

42% en crecimiento rural, 10.000 habitantes más en un par de años, energías renovables, creación de puestos de trabajo en agroindustria… según Javier Lambán. Y sin embargo, autocares y vehículos de Atadi (Agrupación Turolense de Asociaciones de Discapacidad Intelectual) recorren casi 2000 kilómetros diarios para atender a sus usuarios.

Mejor infraestructura en carreteras, acceso a Internet, creatividad en cuanto al empleo y a la revitalización de pequeños rincones. Pescueza (Cáceres) se ha transformado en residencia de mayores; Quintanalara (Burgos) ha logrado una biblioteca de 16.000 volúmenes para sus 33 vecinos y todos los lectores que se quieran acercar; Covarrubias (Soria) vuelve a repoblarse con matrimonios jóvenes; otros optan por dar futuro a familias inmigrantes.

Velamazán es el segundo año que convoca su Certamen de Relato Breve, cultura, tradición, revitalización hacia el futuro. Y desde ahí se comprende mejor que el Centro Soriano, donde esta tarde leeremos poemas de Pájaros de silencio, invitase en la Ofrenda de Frutos a los Danzantes del Zarrón de Almazán, vecinos de Tajueco, Bayubas de Arriba, Aguilera, Berlanga, Fuente Tovar, Caracena, Valderueda, Almajano, Ágreda o las Móndidas de San Pedro de Manrique, Sarnago y Ventosa de San Pedro.

“Resistir en un entorno aislado y muy duro requiere de una psique muy bien plantada y de unos arrestos y una convicción poco comunes. No todo el mundo sirve” (Sergio del Molino). Pero existe otra España, la que se separa, no tanto olvidada como incomprendida. Porque si Cataluña, Valencia, Murcia, el País Vasco, Galicia o Andalucía, forman reinos o repúblicas independientes, ¿cuántas Españas hay?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridian", viernes 18 de octubre de 2019).

Pilar en zapatillas

Pilar en zapatillas

Cartel de las fiestas del Pilar. Foto www.soydezaragoza.es

Para algunos parecía no pintar bien. La noria no rozaría el cielo, no iba a haber muestra gastronómica en Echegaray ni Interpeñas a salir de sus locales. Pero la cabalgata, con el Maño Menguante, magia, inventos, el Tragachicos o los Gigantes y Cabezudos, con el fondo de medioambiente sano, entrante sabroso a la apoteosis pregonera de B Vocal, sería un excelente preludio.

Recordaba el grupo a los Infanticos, la lucha contra el cáncer, la bandera bicolor del Zaragoza o la paráfrasis de la letra de Queen: “Ahí está la Seo, ahí está el Pilar, y esta Zaragoza es difícil de olvidar”. ¿Y a qué zaragozano y aragonés, catalán o andaluz no emociona el Canto a la libertad de Labordeta? Porque la esencia queda, al igual que vuelven las jotas a la fuente de la Hispanidad, o perduran la Ofrenda de Flores y de Frutos y el Rosario de Cristal.

Aun con todo, no nos engañemos. Las cosas no son lo que parecen ni lo que fueron cuando éramos pequeños, pese a la crisis psicosocial-existencial, como tan bien los oregoneses en su escenificación del teatro Principal. ¿O es el paso del tiempo? Preguntémosle a Concha Velasco o a su personaje, Lucrecia Conti, una diva rediviva durante este mes en el teatro de las Esquinas. Pero no nos muramos de la risa y nos quedemos fiambres, que aún están Arbolé, el humor en el Mercado, el Circo Italiano y tantos otros espectáculos callejeros y por barrios.

Y en cuanto a la música, para todos los gustos y a cuál más económica. Desde la gratuita en la plaza del Pilar –los Secretos, Amaral, Lola Índigo, La Ronda de Boltaña…–, a los ritmos diversos en la del Justicia o los autóctonos en la Carpa Aragón. En el Auditorio, laúd, piano, violín, la tecno rumba de Camela y la súper Antología de la Zarzuela, con Montserrat Martí Caballé, Nacho de Río o Beatriz Gimeno. Sin faltar el humor. En nuestros años chicos y mozuelos no había tanto colorido ni diversidad.

Chiringuitos, atracciones en plazas, deporte en la calle, fuegos artificiales, las vaquillas… O simplemente pasear, aunque en silla y con tanta gente haya que ir sorteando los talones. No en vano, nuestras fiestas a la Pilarica son ya de Interés Turístico Internacional.

¿Pilar en zapatillas? Quizá algo más modesto, y abierto como siempre al visitante. Diverso, pluriforme, intercultural. Y falta lo mejor. ¡Que no nos quiten lo bailao!

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 11 de octubre de 2019).

Todos somos ellas

Todos somos ellas

Dana Leonte. Foto https://elpais.com

En poco más de quince días, ¿6, 7, 8, 9 víctimas asesinadas? Está bien la expresión, porque además de ser víctimas las matan, dejando a hijos huérfanos, heridos de por vida o, en el peor de los casos, muertos también por toda una eternidad.

Se suicidó tras herir brutalmente con arma blanca a su pareja; mató asimismo a la madre y la hermana de la víctima; deja morir a su mujer mientras graba cómo le baja el azúcar; encuentras los dos cuerpos en la casa donde ella trabajaba; hallan los restos de la chica, desaparecida hace meses. Viladecans, Mallorca, Pontevedra; Puerto Olímpico de Barcelona, Torrero, Las Palmas de Gran Canaria… La geografía física y humana es variopinta, atroz, salvaje.

Tras dar con los huesos de Dana –¡terrible!--, la joven de Rumanía que buscaba buscarse un futuro en Vélez Málaga, hallan a otra chica de Cornellá de Llobregat muerta a manos de su ex novio en el sur de Inglaterra. Esto antes no pasaba; bueno, ha sucedido siempre, pero no lo sabíamos.

Aunque no. La mujer se debía a su marido, a la crianza de los hijos –hablo de los ambientes más míseros y retrógrados–; puede que no dispusiera de dinero más que para comprar el pan y las judías. Sufrir, parir, callar. Algunas no podían más y se veían lanzadas a lo inevitable. Pero no las mataban, no era lo habitual.

Nos ha costado siglos. El sufragio y el voto, un trabajo más cercano a lo digno, la supuesta igualdad. Y ahora que parecíamos tenerlo… La globalización y la mezcla de culturas sin duda han ayudado mucho, y confundido en parte.

¿Cuándo habíamos oído de ablación genital? Un tema muy distinto, que también raya la vejación femenina más cruel. Los móviles y el whatsapp son de hace cuatro días. ¿No influirán también en que la relación sea más instantánea? ¿Con menos tiempo para el aguante mutuo? Por lo que me han contado, nuestros abuelos no controlaban dónde iban las abuelas, como algunos jóvenes de ahora. ¿Hay más urgencia para el sexo?

Claro, que no va solo contra nosotras. Aparecen en ríos bebés y adolescentes, cajas sorpresa con juguetes eróticos, que luego no son tales, o citas a ciegas que conducen a un viaje sin retorno. ¿Será contagio, como dicen que a veces pasa con el suicidio?

“Ha tenido numerosos trabajos de hostelería, pero siempre quiso ser su propia jefa”. Van ya 47 en lo que va de año. ¿Cuántos huérfanos más?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 4 de octubre de 2019).

Mal de gota

Mal de gota

Ontinyent. Foto EFE

Pasó días atrás, pero las consecuencias permanecen. Un verdadero cementerio acuático de automóviles; cientos de miles de hectáreas anegadas que se disparan por los aires y suben día a día; 25.000 personas afectadas, que se dice pronto, muchas de repente sin hogar. Cuentan que fueron siete de momento los fallecidos, en su propio coche o cruzando la calle. Valencia, Alicante, Murcia, Almería, todo el este peninsular; especialmente castigados Los Alcázares, Orihuela u Ontinyent. ¿Y ese niño salvado en un balde de barro como un nuevo Moisés?

A mi familia en Sagunto no le tocó. Cádiz, Córdoba, Jaén, Málaga y Sevilla. En días posteriores la DANA se extendió al centro: Ciudad Real, Toledo, Madrid, Cuenca, Guadalajara… Entre Arganda del Rey y La Poveda se paralizó el metro; y allí Editorial Verbum, que me publicaría Pájaros de silencio, también damnificada por la tromba.

Y hablando de literatura, cuenta la tradición cómo en el Palacio del Marqués de Velamazán, en un estrecho habitáculo destinado a los condenados, se infringía en la Edad Media y aun después el terrible castigo de la gota de agua sobre el cráneo. Más conocida como gota china, su origen se debió al médico y abogado italiano Hippolytus de Marsiliis allá por el siglo XV. Nada que ver con la gota fría, como de lo atmosférico a lo social, pero ambas devastadoras.

Una tercera acepción de la palabra entraría en el ámbito de la salud: “Enfermedad causada por la acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones de las extremidades, en las que produce hinchazón muy dolorosa” (según el DRAE). Es el caso de Carlos I de España, quien tras las abdicaciones de Bruselas (1555-56) llegaría a Laredo, el castillo de Oropesa o el monasterio de Yuste, donde reposar y curarse de tamaña dolencia. Y de la reina Ana de Gran Bretaña (siglo XVIII), última de los Estuardo, cuyas maquinaciones políticas y afectivas inspiraron la película “La favorita”.

Si no resultase superficial y de mal gusto, podríamos preguntarnos de cuál de las tres gotas sufren nuestros políticos. Lo peor, no es una depresión aislada en sus altos aires de señores ansiosos de poder. Ni un bajón repentino de aire frío en sus mentes calenturientas. ¿Mirarán por las víctimas? “Está el agua que trina de tan fría / en la pila y la alberca / donde aprendí a nadar” (Miguel Hernández).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 27 de septiembre de 2019).

Chuletas

Chuletas

Foto revista Lavel

“Ha sido la primera vez que he venido a esta casa con chuleta”. Presentaba mi primer poemario en el Aula Magna de Filosofía. Aurora Egido, Rosendo Tello, Javier Delgado –a quien despedíamos el otro día–, y demás asistentes se rieron. Obviamente, jugaba con la doble acepción de “apunte que se lleva oculto para copiar en los exámenes” y “nota o conjunto de notas que utiliza quien habla en público para recordar algunos puntos de su exposición”, según el Diccionario de la lengua española de la RAE.

La intertextualidad entre distintos autores aporta riqueza y mayor comprensión. Otra cosa es extrapolar una cita clásica a nuestros días, o, el peor pecado de la era digital, copiar y pegar. Título de un libro en cursiva; una parte del mismo o un artículo, entrecomillado. Se usan comillas “para enmarcar la reproducción de citas textuales”.

Nos lo recalcaban machaconamente en la Facultad; y en los cursos de teletrabajo o diseño de páginas web: palabras de otro, siempre entrecomillar, y explicitar el nombre de su autor o autora. A nadie se nos ocurría poner en el curriculum académico un título o un máster que no hubiésemos logrado con esfuerzo –minoritarios los segundo–. Es más, a algunos se nos repetía la pesadilla de tener pendiente una asignatura, pese a haber terminado la carrera.

Me da igual la inclinación política o ideológica, si es presidente del Gobierno, del Senado o papa. Hay actitudes que deberían estar penadas como delito intelectual: “presentar el trabajo ajeno como propio, incluir frases de otros autores sin citarlos, no usar las comillas en las citas literales, dar información incorrecta sobre la verdadera fuente de una cita, parafrasear a un autor sin citarlo, parafrasear de forma abusiva aunque se mencione la fuente y el autoplagio, presentar un trabajo propio ya publicado como si fuera nuevo” (Javier Chicote, ABC).

Y volvemos al Diccionario de la RAE: plagio, del latín tardío plagium, ’acción de robar esclavos’, ’acción de comprar o vender como esclavos a personas libres’. Y plagiar, ‘robar cosas ajenas’. ¿Pactos, coalición de prueba o nuevas elecciones? Solo sé que a principio de curso dan muy mal ejemplo; a no ser que los jóvenes quieran matricularse en la carrera de chulo, ‘que habla y obra con chulería’; o de chuleta, diminutivo despectivo de chulo, ‘presumido’. ¡Así vamos tirando!

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 20 de septiembre 2019).

Turismo accesible

Turismo accesible

Foto Jesús Alba Enatarriaga

“El Turismo Accesible o Turismo para Todos no se limita a la eliminación de barreras físicas, sensoriales o de la comunicación, sino que tiene por finalidad lograr que los entornos, productos y servicios turísticos puedan ser disfrutados en igualdad de condiciones por cualquier persona con o sin discapacidad” (Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física).

Cada vez más organismos y asociaciones nos van dando noticia de recursos y lugares al alcance de una silla, un bastón o una visión o movilidad reducidas. Prefiero mirar la cruz de la moneda y dar fe de mi yincana veraniega.

Entregábamos los premios del II Certamen de Relato Breve Villa de Velamazán. El Ayuntamiento del pequeño pueblecito soriano no dispone de ascensor, ni el salón de actos, como tampoco la hermosa casa rural sita en el palacio de los marqueses de González de Castejón. En estos casos, la tracción humana de los compañeros de camino suple solidariamente todo artilugio elevador.

Segunda escala del verano, el encantador San Sebastián. La magia de la playa de La Concha, el puerto o el Antiguo; los tres montes al fondo de Ondarreta, el Peine de los Vientos, las vistas desde Igueldo o Miramar. Una pena no poder acceder a la isla de Santa Clara, ni a los barcos que acercan a los turistas o el funicular; no tener forma humana de ir al baño en el parque de atracciones ni de ducharse en la alta bañera del hotel. Hasta a Woody Allen le subiría la ansiedad. ¿Será accesible el metro?

De jóvenes, mis amigos y yo podríamos subir en góndola en Venecia, extasiarnos en Florencia con Santa María del Fiore o la Galería Uffizi; visitar en Roma el Moisés o la Piedad, las Termas de Caracalla –días antes del concierto de los tres tenores–, Castellgandolfo o San Pablo Extramuros, u hospedarnos en la casa de San Camilo del siglo XVI. Ahora, con la peregrinación de la parroquia, lo recordaba.

El ocio es un derecho recogido en la legislación española y universal. Los Estados Partes se comprometen a “Asegurar que las personas con discapacidad tengan  acceso  a  los  servicios  de  quienes  participan  en  la  organización  de  actividades  recreativas,  turísticas,  de  esparcimiento y deportivas” (“Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, art. 30.e). ¿Para cuándo una ley que regule el sentido común?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 13 de septiembre de 2019).

Blanca

Blanca

Foto Maiter Fernándes / Archivo Heraldo

Conozco a varias Blancas, pero ninguna otra medallista olímpica ni pionera en deportes de invierno. Todos los que tenemos una edad recordamos a Paquito Fernández Ochoa, que en el 72 se llevaba la medalla de oro en los Juegos de Sapporo (Japón). Ocho años después, coincidía con Blanca en el Lake Placid (EE. UU.). Sarajevo’84 (Bosnia-Herzegovina), Calgary’88 (Canadá) y, tras la caída en estos últimos, la medalla de bronce en Albertville’92 (Francia).

Desde el pasado sábado nos mantuvo en vilo a cientos de voluntarios y trabajadores del bien común, a millones de españoles e inmigrantes (que ahora cabemos todos en solidario espíritu deportivo). Más allá de nuestras fronteras saltó también la alarma. ¿Solo una porción de queso en el híper? ¿Adónde se dirigía? ¿Qué pensamientos cruzaban por su mente? ¿Pasaba una etapa depre en su vida? Y si alguien la siguió…

El móvil dejado en el coche, 15 euros, unas sencillas chanclas. Ni tan siquiera un saco de dormir. ¿Pensaba regresar pronto? ¿Comentó algo a alguno de los miembros de su numerosa familia? Como todos nosotros en alguna ocasión, de vez en cuando, quiso perderse en un punto querido de la sierra, cercano a Cercedilla. Ahora iría en serio.

Las respuestas se las llevarían las cenizas, la sepultura, el viento. Solo una pregunta más como simples mortales. Si todos somos ríos que van a dar a la mar, o al aire fresco de la sierra, ¿nos trata igual la muerte? Hay muchos que se pierden en el monte, demasiadas mujeres desaparecidas. ¿Y por qué un guardia no en activo con su perro fiel? El misterio es parte del día a día.

Federighi, el cuñado de Blanca, declaraba a los medios: “Esperamos con el último corazoncito que no sea. Nos agarramos a ese clavito”. La esperanza es lo último que se pierde.

Gigante de Vail’85 (EE. UU.), tres pruebas de eslalon Sestriere’88 (Italia), Morzine’91 (Francia) y Lech’92 (Austria). Premio Reina Sofía a la mejor deportista española (1983-1988), Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo; veinte podios en total. Los Fernández Ochoa, una saga de sanos hermanos deportistas –cinco de los siete, olímpicos–, más los hijos de Blanca, Olivia y David, dedicados al rugby. Se marchaba en el pico de la Peñota, uno de sus lugares favoritos, tras besar la estatua de Paco. ¿Se puede pedir más? Quizá, la vida.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 6 de septiembre de 2019).

El final del verano

El final del verano

Foto Jesús Alba

Julia, Chanquete y los chicos de Verano azul nos acompañaron a toda una generación, con aquel estribillo del Dúo Dinámico: “El final del verano  llegó, y tú partirás. / Yo no sé hasta cuándo este amor recordarás”. ¡Anda que no ha cambiado todo ni nada!

Los veranos son más rojizos y de ceniza, ¿cómo los plasmaría la pintora? Y hasta los peces comen plásticos. La pandilla se comunicaría hoy por whatsapp, aun a la orilla del mar; el destino podría ser Salou, en lugar de Nerja, tras la prueba de Evau, y los chavales mucho más independientes de los padres –afectivamente, que no en lo económico–.

Los papás de Desi llamaban la atención por haberse separado. Hoy las familias monoparentales, habidas de diferentes matrimonios o de dos padres o madres, son admitidas socialmente. ¿La primera menstruación de Bea? Los temas sexuales entre adolescentes y menores están yendo, por desgracia, bastante más allá. ¿La construcción de apartamentos en el barco del viejo marinero? La burbuja inmobiliaria ha ido y ha venido, pero si algo ha cambiado en las últimas décadas es la especulación, la corruptela y el ansia de poder.

Formas, tecnología y contenidos han podido modificarse, pero habrá temas eternos, como el enamoramiento y el amor, la relación entre padres e hijos o la muerte. ¿Quién no lloramos en febrero del 82 con la pérdida de Chanquete? “Algo se muere en el alma / cuando un amigo se va…”, en letra original de Manuel Garrido, e interpretada luego por Los del Río y tantos otros.

Somos de muchos más colores y culturas, aunque la esencia humana permanece. Como en la película “El peral salvaje”, del turco Nuri Bilge Ceylan: reflexiones en torno al deseo de ser escritor, el papel de la mujer, la pobreza, la guerra, las diferentes formas de entender una misma religión, la vejez o la lucha por la vida. Cuando en cada reposición contemplo a Quique, Javi, Pancho, Bea, Desi y los peques de la panda, ¡cómo veo reflejados a mis sobrinos!

Puede que más turístico, pero Nerja continúa azul, con La Dorada y sus escenarios naturales. Como San Sebastián, donde tuve la suerte de volver esta semana: el monte Igueldo, el Turull, la isla de Santa Clara, el Antiguo, Ondarreta o La Concha. “Pero sé que en mis brazos yo te tuve ayer. / Eso sí que nunca, nunca yo olvidaré”. El verano interior no tiene final.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 30 de agosto de 2019).

San Roque

San Roque

Foto www.wikipedia.org

Nuestra Señora de Begoña en Bilbao, Virgen de la Paloma en Madrid, Virgen de la Candelaria en Tenerife o de los Reyes en Sevilla. Ayer 15 de agosto se celebraban en muchos pueblos de España, Aragón y Castilla, diferentes advocaciones de la Asunción de María. Hoy 16 es San Roque, patrono de la peste, protector de los peregrinos, enfermeros o cirujanos. Entre otros, Santiago de Compostela, Navarrete (La Rioja), Calatayud o lugares sorianos como Navaleno y Velamazán, por librar a sus habitantes de la terrible.

Y aquí entro en escena, junto a mi entrañado tronco familiar, generación tras generación. Se me pierde la memoria en el limbo de la primera infancia cuando mis padres me llevaron a las fiestas del pueblo. Dicen que con un añito me montaron en el trillo con la tía María, y con meses me pusieron en un altarcillo de los que colocaban para el Corpus con los recién nacidos, emulando a Jesús.

No conocí a los gaiteros, que animaban con sus gaitas el baile de la plaza. Sí al señor confitero y su señora, que nos traían pipas, caramelos, chicles, trompetas, gafas de juguete, cámaras de fotos y otras golosinas –no se llamaban chuches. Los ejes centrales, la misa y procesión de la Virgen de la Dehesa y de San Roque–; y la Luminaria u hoguera la noche del 15, que se remonta a los ritos paganos de festejo y agradecimiento por la cosecha.

La Virgen de la Dehesa, con elegante manto negro sobre su figura austera de mujer velamantina; y San Roque, bordón, sombrero y capa, junto al perrillo con la hogaza en su boca, y la llaga en la rodilla. La emblemática y los símbolos se repiten. Algún siglo después, Juan de Dios y Camilo de Lellis, también la pierna herida, también patronos hospitalarios.

La iglesia del Refugio y de la Santa Cruz se debió a los donativos de una rica devota, allá por el XVII, que pidió a San Roque la sanación de su familia. Y es la reunión entrañable de abuelos, padres, hijos, nietos, hermanos, tíos primos, otra de las claves de la fiesta.

Hemos cambiado. La Santísima Trinidad se pasó al 17 –la España vaciada no permitía celebrarla en junio. Los gaiteros se ha sustituido por la disco-móvil, o por grupos de músicos itinerantes que muchas veces van de Zaragoza. Los peques han caído en la fiebre del móvil. Pero la esencia continúa. Y, milagro, tan diversos en miras e intereses, unos días al año somos todos pueblo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 16 de agosto de 2019).

Agostados

Agostados

Foto Aranzazu Nabarro / Heraldo

Agostar: “Dicho del excesivo calor: Secar o abrasar las plantas”. O también: “Consumir, debilitar, o destruir las cualidades físicas o morales de alguien”. Estas dos primeras acepciones del Diccionario de la lengua española de la RAE nos vienen como anillo al dedo. Y es que desde el pasado junio este veranito se las trae. Y no solo deseca o consume los seres vivos vegetales o inmensas extensiones forestales, sino también los sesos, como los del valeroso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

No hay más que abrir la prensa o el kioscymas.com. Una nueva mujer asesinada; más accidentes en la carretera; un bebé cae al vacío desde una cuarta planta; incendios a tutiplén… Casi nos abrasanos vivos, los nervios están a la que saltan y el planeta huele a chamusquina. Atentado en la Universidad de Kabul; terremotos en Grecia; cambio de liderazgo que dejarán más huella que un meteorito; calores históricos en Nueva York. Irán juega a Los barquitos en el Golfo Pérsico con Estados Unidos, mientras Donald Trump se entretiene con jaulas de niños morenitos.

Y la epidemia, más de falta de juicio que de Ébola, llega a España. La semana pasada celebrábamos sesión de investidura, y el guirigay como esperábamos se desató. Que si usted solo quiere ocupar sillones a fuerza de extremos e independentistas. Que si a cambio de un ministerio yo le aseguro… una izquierda social, ecológica y feminista. Y en la bancada opuesta, PP y C’s contraatacan, obviando al partido verde. Y el  PSOE desviviéndose por los tonos y los mandos monocordes. No salió.

Agostar, en su tercera acepción: “Arar o cavar la tierra en el mes de agosto para limpiarla de malas hierbas”. Tampoco aquí estaban las aguas claras. Podemos no hacía tan buenas migas con el PSOE; CHA, IU, PAR, una combinación aleatoria harto compleja. Parece que ya sí ¿Comenzará agosto con buen pie?

Como última acepción: “Dicho del ganado: Pastar durante el tiempo de sequía en rastrojeras o en dehesas”. Y dos connotaciones: rebaño, y animal que consume pastos y evita incendios. Ante el calor, nada mejor que lugares fresquitos donde abunde el agua, los pastos naturales y la cultura popular, llámese Jaca o Pirineo. Y muy pronto a la Luna, donde disfrutaremos de lecciones digitales sobre el genoma humano, el Big Bang, el cambio climático o el antiguo juego del ajedrez. ¿Calentamiento visceral?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 2 de agosto de 2019).

¿Infancia libre?

¿Infancia libre?

Foto Libertad Digital / Agencias

Siempre he pensado que, para crecer felices, los niños han de tener una madre y un padre. Yo tuve dieciséis tatarabuelos, ocho bisabuelos, cuatro abuelos, un papá y una mamá. Descubrir eso a los peques de Infantil y Primaria les encanta, lo sé por mis sobrinos. Hasta el momento, mis padres, tíos y hermanos han permanecido juntos; y servidora lleva ya dos décadas de feliz relación. ¿Un oasis en mitad del desierto?

Soy consciente de que hoy todo es muy complejo: relaciones de una noche o veinticinco años, parejas de ida y vuelta, familias mono o biparentales. Dentro de todo ello, tendencias mixtilíneas, diversidad de hábitos, el “cacao maravillao”. Antes, la familia de tu chico o tu chica se incluía en el lote, ahora no siempre.

Y en caso de separación, por motivos mayores, ¿a quién quieren más los niños, a papá o a mamá? Tampoco es tan sencillo, y por eso que una jueza o un juez lo acabarán determinando; Y no siempre se cumple la sentencia. Muchas mujeres se han hartado ya, y han cambiado las tornas. ¿Una guerra de sexos? ¿O tomar la justicia por su mano?

Algo gordo nos pasa, para sacar los secretos de alcoba a la vía política. Los hechos son muy similares en la cuatro condenadas hasta la fecha: separación de la pareja, sustracción y ocultación del hijo, de la hija, acusación al ex de abusos al menor.

¿Estupefacientes? ¿Cóctel de alcohol con odio? ¿Sufrimiento íntimo insoportable? ¿Organización manipuladora? ¿Qué hay detrás?

“No está demostrado que yo me llevase a mi hijo y lo sustrajese para evitar que estuviera con su padre” (María Sevilla). También Patricia González y Ana María Bayo serían detenidas tras ocultar a las niñas de sus padres. “No sabía si mi hija estaba viva o muerta”, declara Mauro, ex pareja de Rosa de la Osa, a quien se le privó durante cinco años de la niña.

De una parte, quienes se sienten identificadas: “Somos cientos, quizá ya miles de madres y con nosotras miles de niñas y niños las que nos encontramos en situaciones parecidas a las que se han encontrado las mujeres de la asociación ‘Infancia Libre’”. De otra, la trama tapadera.

¿Qué pensar como mujer? Que los niños no mienten, solo los hijos de la noche no salen al pleno día. Y la verdad no tiene más que dos caminos, dos pilares sólidos, que son mamá y papá.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 19 de julio de 2019).

El otro bastón

El otro bastón

Foto www.eldiario.es

Políticos los hubo y los habrá, con diversas tendencias y limitaciones. Los parapléjicos Francisco Vañó (PP), Juan Carlos Ramiro (PSOE), Teresa Perales (PAR), Pablo Soto (Ahora Madrid); el socialista Chuso Rago, alcalde de Monrepós i Mirambell (Valencia) y tetrapléjico desde los 15 años; ciudadanos afectados de AME (atrofia medular espinal), como Pablo Echenique o Virginia Felipe, diputada de Podemos por Castilla-La Mancha; Ángela Bachiller, edil popular de Valladolid con síndrome de Down; el periodista Raúl Gay…

En la presente legislatura estrenamos alcaldesa con parálisis cerebral. Carolina Alonso Fernández es la primera mujer con el bastón de mando en el pueblo, Villamuelas (comarca de la Mesa de Ocaña, Toledo). “La parálisis cerebral es únicamente una limitación física, no te impide pensar ni tomar decisiones”. ¿Por qué ha llamado tanto la atención en los medios?

No estamos habituados. Seguimos identificando la PCI (parálisis cerebral infantil) con niños que precisan del apoyo de sus padres para todo, que no pueden andar o incluso hablar. No sirve generalizar. “Los tipos de PCI vienen determinados por el patrón de afectación y la intensidad de los síntomas que determinarán el impacto funcional de la lesión y la autonomía de la persona” (María José Mas Salguero, neuropediatra).

Carolina no podía caminar de pequeña, y ahora usa tacones y una cabeza muy bien amueblada. He conocido a compañeros paralíticos que han subido el Atlas, madres como estrella, administrativas, profesoras de Universidad como Eva Gil, pioneras, rompedoras de clichés. De los más recientes, Álex Roca, que con un 76% de discapacidad ha superado la Garmin Titan Desert 2019, la prueba ciclista más dura del desierto.

¿Alguien piensa que somos diversos intelectuales por nuestra lengua oscura? Y aun así. “Dar funcionalidad a la residencia de mayores, remodelar nuestra plaza mayor y crear una Oficina de Atención al Ciudadano, donde, personalmente, atenderé las propuestas de mis vecinos”. No es cuestión de color ni paridad.

“Dar visibilidad a las personas con discapacidad en la sociedad, y nada mejor que hacerlo desde un cargo público”. Licenciada en Ciencias Políticas, Máster en Recursos Humanos, afiliada a Nuevas Generaciones del PP desde estudiante. ¡Enhorabuena, Carolina! Tú sí puedes.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 5 de julio de 2019).

Chicho Ibáñez Serrador

Chicho Ibáñez Serrador

Foto Efe Madrid

Tendría 4 años, aquel verano en Tarragona; la primera vez que asistía a un partido de tenis con mayores. Mis obsesiones, cortarme las uñas e “Historias para no dormir”. Menos mal que los peques, los hijos de la patrona y yo, nos íbamos pronto a la cama.

“Mañana puede ser verdad”, “La historia de Saint Michel”, “Historia de la frivolidad” (no estábamos ni en la Transición intelectual), “El televisor” o “Mis terrores favoritos” no nos marcarían tanto, éramos muy niños. Habría que esperar a los 70 y el “Un dos tres… responda otra vez”; con las secretarias y sus enormes gafas, Don Cicuta y los Tacañones, su versión femenina y luego Ruperta. Ya nos reuníamos toda la familia frente a una pantalla que pasó del blanco y negro al color. Ya entendíamos el humor y las picardías. Kiko y Mayra, las mamás chicho… ¿Cuántos actores desfilarían ante nuestras pupilas asombradas y divertidas?

Sus películas, “La residencia” y “¿Quién puede matar a un niño?” (hoy por desgracia nos sorprende menos), pasaron desapercibidas. Lo mismo que el teatro, “Aprobado en castidad”, “El agujerito” y “El águila y la niebla”; o la labor de Chicho en Radio 80 y en la Ser. Si algo volvió a reunirnos en el salón, a mayores y jóvenes, y adolescentes a hurtadillas, sería “Hablemos de sexo”, en los 90 democráticos. Con Elena Ochoa. Para muchos sería el despertar.

Waku Waku o el amor por los animales, El semáforo o el aplauso del público… Los galardones llegan en su momento. Premio Nacional de Televisión, Premio Feroz de la prensa cinematográfica, Seminci de Valladolid, Premio Villa de Madrid y Lope de Vega, Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, Maestro del Fantástico del festival Nocturna, Premios Ondas, Goya de Honor.

Acudía a recibirlos siempre que pudo. Se retiró a su casa de Somosaguas cuando lo vio imprescindible, a su silla de ruedas, su asistencia personal indispensable. Lo asumía con paz, acompañado y seducido por sus clásicos de siempre: de Edgar Allan Poe a Alfred Hichcook. La enfermedad con la que convivió de niño lo habituó a la soledad. “El teatro, siempre lo dijo, fue su escuela, y el ámbito en el que, poco a poco, descubrió que la dirección y la escritura le atraían más que la actuación”. Nos mantuvo vivas y despiertas a varias generaciones. Gracias, Chicho. Sigue velando por la creatividad nuestra de cada día.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 28 de junio de 2019).

Sexualidad diversa

Sexualidad diversa

Foto www.medulardigital.com

“[los Estados Partes] Proporcionarán a las personas con discapacidad programas y atención de la salud gratuitos o a precios asequibles de la misma variedad y calidad que a las demás personas, incluso en el ámbito de la salud sexual y reproductiva” (Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, art. 25, a).

Hoy diversidad funcional, sexualidad y maternidad se complementan. Cuando Estrella Gil, licenciada en Biblioteconomía y con parálisis cerebral, publicaba Maternidad adaptada ironiza respecto al ginecólogo: “Cuando le comenté que quería ser madre, me especificó que hacía falta tener relaciones sexuales. ¿No me diga? Gracias por la información, así no tuve que esperar a la cigüeña”.

No fue mi caso. Una acusada anemia detectó un mioma uterino. Inyecciones de hierro y un fuerte tratamiento no hicieron remitir los flujos, y el Doctor Torrejón optó por una exploración con anestesia. Todo aconsejaba intervenir.

Me operaron domingo, dada la urgencia, en la festividad de San Juan de Dios –en su hospital había nacido–. Casi me voy de sangre, como la Hemorroísa. Todo saldría bien.

Tras la histerectomía, me planteaba: “¿Qué color tiene el alba cuando se pare a un hijo?”. No lo compartí con don Antonio; sí la alegría de tener pareja. “¡Si eso es lo más natural del mundo!”, me diría. Siguieron muchas revisiones, ginecológicas y mamarias. Primero, en el despacho biblioteca de su casa, con libros desde la pubertad y adolescencia, a las enfermedades de la mujer sobrevenidas con la edad; luego en las clínicas.

Su esposa Lina y él te compartían el estudio de los hijos, la llegada festiva de las nietas… Fuimos creciendo, física, personal y tecnológicamente –pese a que muchos mamógrafos aún no estén a la altura de una silla–. Especialista en Obstetricia y Ginecología, como su padre, por vocación.

“Aprobar protocolos y normas éticas para la mejor de las prácticas profesionales en la atención a la salud de las personas con discapacidad” (Ley de Derechos y Garantías de las Personas con Discapacidad en Aragón, art. 13, d). Lo visité hace dos meses. Don Antonio Torrejón Sánchez fallecía el 30 de mayo. Recogía HERALDO esta esquela: “Sus compañeros de la Asociación de Ginecología y Obstetricia de Aragón (AGOA). En reconocimiento a su trayectoria profesional y calidad humana”. Doy fe de ello.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Triibuna", "El Meridiano", viernes 21 de juniio de 2019).

Universitarios

Universitarios

foto www.heraldo.es

Parece que fue ayer cuando hice mi Selectividad, antes de la reforma. Venía del Imbad (Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia), con alguna tutoría en el instituto Goya –Literatura e Historia del Arte–, mis queridos Camilos y profesores de Auxilia. De ahí a examinarme en una sala del Interfacultades, la primera vez que lo hacía con mi máquina eléctrica, fue un salto mortal. Tenía buenas mallas, la familia y el entorno, y además no me iba a caer.

Creo que me tocó comentario de texto de un periódico, se me daba bien. Debí elegir un tema filosófico antes que histórico. El ejercicio de Latín sí lo recuerdo. Fueron dos días intensísimos, mucho calor. Los nervios, el terminar extenuada y la emoción se apoderaron de la memoria concreta de las cosas.

Y parece que ha sido hoy por la mañana cuando esperábamos a las puertas del paritorio a que naciese Juan, el mayor de mis cuatro sobrinos; cuando salió llorando deslumbradito por la luz; cuando a los seis meses me daba cada cubeta de color que le pedía; cuando lanzaba por el pasillo calculadamente rectos los coches de juguete; cuando se le encendieron los ojitos al saber que tenía ya un hermano; cuando aprendió a leer y jugábamos los tres al “Veo veo”… Los pasados 4, 5 y 6 se examinaba de Evau. Se nos ha hecho un hombre, responsable y ojalá que feliz.

Historia a la mañana; Lengua y Literatura e Inglés por la tarde; Matemáticas el segundo día; Dibujo el  tercero, optativo. Desde muy pequeñín le gustaba el dibujo, ¡qué cosas tiene el alma humana! Nada de relojes ni dispositivos móviles, boli negro y azul, las orejas bien limpias de cualquier supletorio. Y una, aquella “tía Pi, tía Pa, tía Po” que me llamaba Juan sonriéndose de muy niño, o la “ía-ía” que me decía mi tercer sobrino, jugando con el sonido de las letras, se va sintiendo anciana, cuando no antediluviana. Del tiempo de los iguanadóntidos al menos.

Los jóvenes de ahora se dividen por autonomías. ¿Matemáticas a la valenciana o el discurso de Pilar Raola? En positivo, tienen muchas más tablas, información, tecnologías para un futuro empleo más al alcance de la mano. “Yo creo que el carácter se forma con la dificultad, y creo que este es el gran error de hoy en día” (Toñi Nadal, tío de Rafa). Y tú, Juan, tienes carácter. Serás un ingeniero excelente. Disfrutadlo en Salou.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 14 de junio de 2019).

Carta al hijo

Carta al hijo

Foto Europa Press / Efe

“Tomo esta decisión desde el gran cariño y orgullo de padre que por ti siento, con mi lealtad siempre”. Nada que ver con la misiva del escritor checo a su progenitor, sino todo lo contrario. Esta epístola, de un padre a su hijo, que se ha hecho pública y viral, se basa en el afecto y el respeto mutuo.

Según de qué lado venga el viento de la política, o dónde se vaya –como diría Fernando Arrabal en Fando y Lis–, emisor y receptor de la citada carta podrían ser más queridos o vilipendiados. Me vienen a la memoria las palabras de una amiga cuando el matrimonio de la infanta Elena: “También a los reyes les duele la barriga”. ¡Y qué verdad encierran!

Con 3 años recibiría el Toisón de Oro. A los 10, sería destinado por Franco y Don Juan a formarse en España, desde la vecina Portugal –atrás el accidente del hermano, a fuerza de estudio y compromiso–. Y muy pronto la Academia General Militar y Zaragoza y Aragón, para siempre en sus venas: visitas a la calle Alfonso y a la Pilarica, príncipes o reyes, con los niños; el gusto por nuestra gastronomía y las pistas de esquí, junto a las catalanas; y los momentos lúgubres, el atentado a la casa cuartel o la catástrofe de Biescas.

“Desde el año pasado, cuando celebré mi 80 cumpleaños, he venido madurando esta idea, que se reafirmó con motivo de la inolvidable conmemoración del 40 Aniversario de nuestra Constitución en las Cortes Generales”. Y es que un rey que se precie vale para duras y maduras, para un golpe de estado o las embestidas terroristas, y para hacer camino hacia la Transición y la acogida a todos los partidos. Muchos jóvenes estudiantes, superada la Evau, no llegan a comprenderlo; ni algún joven político.

“… el recuerdo de tantas personas que contribuyeron a hacer posible la Transición política y renovar mi sentimiento de permanente gratitud hacia el pueblo español”. Ahí sí estuvieron todos: los reyes, Juan Carlos y Felipe, la Casa Real y sus familias; “auctoritas” del cambio, y nosotros, todos los españoles.

“… ha llegado el momento de pasar una nueva página en mi vida”. Justo cuando el retoño de su retoño, la infanta Leonor, comienza a despegar y echar raíces, el abuelo le entrega el relevo. ¿Heredarán nuestros hijos y sobrinos, y los hijos de estos, una España en paz y democracia por unas cuantas décadas?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 7 de junio de 2019).

La tortilla

La tortilla

Foto J. L. V. / Heraldo

Cuando era pequeña, recuerdo un muñequito a cuerda que lanzaba la tortilla al aire y le daba una vuelta y otra. Lo solían hacer nuestras abuelas, para que quedase bien suculento el guiso. ¿Por qué me habrá venido esta imagen a raíz del juego de las urnas el pasado domingo?

Hace un mes, nuestra peculiar torta de huevo batido e ingredientes ibéricos parecía dorarse en tonos cálidos: rojo, naranja, violeta. Un buen alimento nunca se dora en frío, aunque podría añadírsele pimiento verde, junto a la sal y la cebolla; y hasta salsa con colorante azul.

El día 26 volvimos a darle la vuelta a la tortilla, teniendo todos la sartén del mango. Seguía presentando ese matiz entre tierra y ferroso, frente a un conjunto europeo azul marino –con sus reductos ultras y ecológicos–. Y los otros cocineros, que esto va por equipos, lanzan la masa al aire y surge la otra cara: celeste más naranja cítrico más verde primavera sí que suman.

Suben al escenario rostros cariacontecidos, como máscaras de tragedia griega, y bufones alegres celebrando la victoria renovada: “Ave, Caesar, morituri te salutant”. ¿Quién pactará con quién en el juego de tronos? “Todas las fuerzas tienen que reconsiderar sus estrategias”; “el nuestro ha sido el partido que más ha crecido en estos 30 días”; “quien quiera pactar con nosotros, que reniegue de las políticas del jefe”.

Populistas, escépticos, independentistas, adeptos a la república… Parece que en la polis del siglo XXI todo vale, hasta que el Constitucional y el sentido común dicten sentencia; y la tortilla podría aglutinar agregados y sabores muy diversos. Aquí en nuestra tierra, las combinaciones tienden al infinito: de gobernar en solitario a un pentapartito, valga la palabreja. ¿No pedimos pluralismo a las urnas-augures?

Hay quien voltea la masa de la pizza, por ver si está compacta. Pero no es lo mismo; ni la tortilla francesa, solo de huevo, inventada en el asedio de Cádiz (1810). La nuestra es más de pueblo. Como Moya, Castejón y Castillejo-Sierra (Cuenca); un matrimonio de Hombrados (Guadalajara), junto al castillo de Zafra; o los dos alcaldables de Velamazán (Soria). Una vez electos, deciden entre sí al alcalde. Allí las madres siguen dándole la vuelta a la tortilla, a la española: con patata y trocitos de jamón de Teruel, y morcilla y chorizo castellanos. Somos muy nuestros.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 31 de mayo de 2019).

El escritor mimético

El escritor mimético

Foto Heraldo / Efe

“Aquí me siento a salvo. Lejos la familia, los amigos, pero seguro. Solo se oyen los pájaros, es hasta bello. Y ahí abajo Saint Gervais les Bains”. Podrían ser reflexiones de Bruno Martí –nada que ver con el mítico escritor cubano, José Martí–. ¿Estaba escribiendo su obra maestra? ¿Intuía el final?

Siempre le había atraído la montaña, desde los primeros encargos en la organización, allá a sus veinte años. “Éramos jóvenes y llenos de pasión, lo reconozco. Un país libre, independiente. Todo se hacía poco por los nuestros”. Cinco décadas después, el autor rememora su vida. ¿Siente arrepentimiento? No puede confesarlo.

“Fábricas, empresarios, entidades bancarias, guardianes de seguridad, políticos del régimen… Una amenaza. Comienzo a marearme otra vez”. Hasta las alimañas tienen conciencia, pensaba en sus adentros.

Se metió en la cabaña y volvió a salir. Se sentó en el banco corrido construido de un tronco de roble, y escribió en el suelo con un palo. “Los niños y menores no entrarían. Pero mandaban ellos, que velaban por todos desde arriba”.

A Bruno le daba vueltas la cabeza. ¿Tendría fiebre? Volvió a meterse dentro. “Euskal Herría, Madrid, Cataluña, Zaragoza…”. Una explosión, descontrolada, enorme. ¿Cuándo fue? Se confundían las imágenes. Debió ser horrible, vacía su vida, sanguinolenta memoria. Se veía en América, en un escaño del Parlamento. Todo confuso. ¿Pero por qué nacionalidad venezolana? Debía de ir al hospital…

Mimetismo: “Propiedad que poseen algunos animales y plantas de asemejarse a otros seres de su entorno”, según la RAE. En el propio parking del centro médico había un kiosco de prensa. Veinticinco crímenes de lesa humanidad, guardias civiles, decenas de personas, incluidos niños; robos a mano armada, extorsiones a comerciantes; intentos frustrados de negociación. ¿Había sido él? José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias ‘Josu Ternera’. No se reconocía.

“De pronto lo descubrieron, uno más entre los encapuchados, la boca tapada con un pañuelo. Huy, Joxe Mari. ¿Qué hace ahí? (…) Y sí, eran piedras. Se las tiraban con todas sus fuerzas a los ertzainas” (Fernando Aramburu, Patria). Ángel, Rocío, las dos Silvias y las gemelas Miriam y Esther, desde el cielo, no lo perdonarán. Infancia robada –nada que ver con Infancia libre–.

Este domingo volvemos a votar. Reflexionemos.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribna", "El Meridiano", viernes 24 de mayo de 2019).