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La lampara encendida

La columna dominical

¿Qué buscáis?

¿Qué buscáis?

Foto APP / www.elmundo.es

La sentencia latina de tradición cristiana, “Quo vadis?”, podemos actualizarla con este epígrafe. Me venía la idea a colación del reciente suicidio asistido de María José Carrasco, y de Vincent Lambert, ciudadano francés al que se cree le suspenderán este próximo lunes el alimento y la hidratación artificial que lo mantienen vivo.

Vincent sufriría en 2008 un accidente de tráfico que le causa grave traumatismo craneal y lo deja pentapléjico: tetrapléjico conectado a respirador y alimentación asistida. Pareja y cuidadores optaron por la Ley Leonetti, de 2005, sobre los derechos de los enfermos y el final de la vida. Los padres, de hondas convicciones religiosas, se opondrían por vía judicial y alargarían la vida de su hijo.

“El doctor Sánchez del Hospital Universitario de Reims acaba de anunciar a la familia de Vincent Lambert que dejará de recibir su tratamiento médico para la semana del 20 de mayo de 2019”, declara la familia. El 24 de abril el Consejo de Estado tomó la decisión, ante un supuesto cambio en las condiciones de Lambert.

Los padres apelan ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y al Comité Internacional de las Naciones Unidas para la Protección de los Derechos de las Personas con Discapacidad (CIDPH). El primero se lava las manos. “No hay una emergencia médica para detener la dieta y la hidratación ni justificación para una violación tan flagrante del derecho internacional”, dictaminó el segundo.

En los Países Bajos, es ley «de terminación de la vida» (2002); en Bélgica, «ley de eutanasia» (2002); en Oregón, «ley de muerte con dignidad» (1998); en Canadá, «ley de ayuda médica para morir» (2016). “La cuestión de fondo (en España) es un problema de política legislativa. La pretensión de algunos es la derogación de los tipos penales conocidos como cooperación al suicidio y homicidio-suicidio, lo que significaría la permisión de la eutanasia, al menos, cuando mediare consentimiento de la víctima” (Ciencia | Cultura | Vida Asociación de Investigadores y Profesionales por la Vida, CÍVICa).

En enero de 2012, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa prohibió la eutanasia en 47 países. ¿Qué buscamos? Los cuidadores familiares, los altos dependientes, los políticos. Si recordamos la sentencia clásica: “Quo vadis, Domine?”. “A morir impúdicamente en la cama de tantos enfermos”, podría respondernos Jesucristo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 17 de mayo de 2019).

La sangre altera

La sangre altera

Foto Ppolicía Zaragoza

Tiene que ser la primavera adulterada. ¿Por los plásticos? ¿Por las calefacciones, todavía encendidas? ¿O son alergias, que afectan a las mentes igual que el sarampión? La violencia machista se eleva a la enésima potencia: la mujer de Parla, tres o cuatro días muerta a manos de su pareja magrebí, a la que ocultaba en la casa; en la Salamanca de Martín Gaite, un preso de permiso apuñala a su expareja; y en Miralbueno, un conductor de autobús quien salva a una joven de ser degollada con un cúter.

¿Y cómo definir la violencia de padres hacia hijos? A la pequeña ingresada en la UCI por presunta paliza de sus progenitores le han salvado la vida, pero no de las lesiones cerebrales que cambiarán por siempre su destino. ¿Es algún nuevo herpes el que hace que los más pequeños muestren su intimidad a través de las redes? ¿Mímesis de los adultos? Ellos no son conscientes, como la adolescente acosada por un hombre maduro a quien conoció por Instagram.

¿Solo el clima cambiante el causante de reacciones tan adversas? Acusado de agredir sexualmente a una joven borracha, pero que sabía lo que hacía. Se acuchilla a indigentes y se agrede a ancianos, a los que se les atropella con el patinete. Se mata a machetazos, y a un menor se le ataca con ácido tras una máscara lúgubre. ¿Qué virus se inocula en el polen?

Alguna mutación genética ha tenido que haber, en el tiempo meteorológico y en las conciencias, para que ahora se vea con mal pie la entrega de una madre, o de un padre a sus hijos, en el “spot” publicitario de unos grandes almacenes. Para que una Primera Comunión ascienda a 2200 euros, entre traje, restaurante, regalos y fotografías, y olvidemos la guinda del pastel, que es el Cuerpo de Cristo. O cuando una persona anciana o de mediana edad permanece semanas, meses, años muerta en su casa, hasta que lleguen los okupas.

Está fenomenal la nueva Ordenanza Municipal de protección al más fiel compañero de la mujer y el hombre, según el célebre cuadro de Jan van Eyck. Que en Zaragoza se rescate a un corzo malherido, se busque al dueño de un canario, y en Huesca se le ayude a una perrita extraviada. Incentiva la ternura infantil. Se ha hecho viral la asistencia de la niña china Jiajia, de seis años, a su padre parapléjico. ¿Y si la primavera también viene de oriente? Al menos, Natalia está con vida.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Mericiano", viernes 10 de mayo de 2019).

Alianzas

Alianzas

Foto Enrique Cidoncha / Heraldo

Según el Diccionario de la lengua española de la RAE, alianza denota: “Acción de aliarse. Pacto, convenio o tratado en que se recogen los términos en que se alían dos o más partes”. Y en nuestra vieja, y ahora más que nunca envejecida, piel de toro, lo tenemos claro. ¿Continuará el dueño del colchón en su oronda cama matrimonial de la Moncloa? Tendría que ser aliándose. ¿Con las candidatas unidas de morado? ¿Con los de los lazos amarillos? ¿Con el equipo naranja? La cuestión, que aquí a cada uno le gusta dormir a pierna suelta.

Cuando escribí estas primeras líneas, los dioses y las urnas no habían dictaminado, y era arduo vaticinar, cuando cambian con tal facilidad el color de chaqueta. Otras acepciones de alianza: “Conexión o parentesco contraído por casamiento. Matrimonio. Anillo matrimonial o de esponsales”. Acaso los defensores a ultranza de la vida, los contras, desde el centro, de aborto y eutanasia, quienes se dicen apoyo de la diversidad de las familias, llegasen a un matrimonio de conveniencia.

En diversos países latinoamericanos, según el Diccionario de americanismos de la RAE, utilizan una palabra contundente, argolla: “Anillo de compromiso o de matrimonio”. Aquí era el “aro grueso, generalmente de hierro, que, afirmado debidamente, sirve de amarre o asidero”. Se ha puesto de moda, por eso del compromiso rural que contrajeron todos los candidatos. Y también en América: “Conjunto de personas que monopolizan el gobierno, las decisiones o el dominio en una institución, empresa o en cualquier otro tipo de agrupación”.

Los dioses y las papeletas, como modernos augurios que tenemos como democráticos, decidieron. Pero siguen ocultas al entendimiento las nuevas alianzas que dirigirán nuestro futuro y el de nuestros hijos. El rojo y el naranja son colores cálidos en principio, cercanos a la tierra y a su gente, combinan bien. Mejor que el arco iris variopinto, del fucsia al amarillo o al verde oscuro, que vete tú a saber qué simbolismo oculto puede guardar. Verde y azul marino se han quedado a las puertas de la Esfinge que rige los destinos.

Porque el misterio también tiene cabida en esta arca de alianzas que se llama España: “Arca en que, según la Biblia, el pueblo hebreo guardaba las tablas de la ley, el maná y la vara de Aarón”. ¿Asegurarán un poder seguro? ¿Y el maná cotidiano?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 3 de mayo de 2019).

Árabe y cristiana

Árabe y cristiana

Foto: Neri

París y Charlie Hebdo, recientemente Copenhague, Madrid y el 11 M o Al Ándalus en el punto de mira. “Las acciones integristas en países europeos no deben cambiar nuestra forma de ser. El mundo árabe no es sinónimo de terrorismo; la mayoría árabe musulmana practica su religión pacíficamente. Y hay árabes cuya religión no es musulmana, como mi padre”. Es N. N. M., licenciada en Comercio y Económicas, coordinadora del pabellón de Emiratos Árabes en la Expo 2008, casada y madre de dos niños.

“La mujer no es nada, un objeto de sexo, un clínex, de usar y tirar” (en un canal islámico de televisión en nuestro país). “Mujer, ¿nadie te ha condenado? Yo tampoco te condeno. Vete en paz, y en adelante no vuelvas a pecar” (Juan 8, 3-11). “El tema de la mujer es un tabú. Pero a la mujer se le tiene mucho respeto, y más si son mamás y abuelas. Hoy son casi todas universitarias. Terminados los estudios, encuentran obstáculos para encontrar trabajo. Pero la mujer árabe está logrando que se reconozcan sus derechos”. Vivió su infancia y primera juventud en Palestina y Jordania.

Las tres religiones monoteístas convivieron en nuestro suelo geográfico, alguna coincidencia existe: “Y acordaos de cuando Moisés dijo a su pueblo: ‘Oh, pueblo mío, en verdad habéis obrado mal con vosotros mismos tomando al becerro para adorarlo” (surah 55 de El Corán). “El conflicto es más de las personas, de quienes no respetan a los demás, a la diversidad”, afirma Neri.

Su vocación, la infancia: “Una educación desde la infancia es crucial. Es una etapa que hay que vivir intensamente, y permitir a los niños jugar, explorar, imaginar y descubrir sin miedos ni prejuicios. Mis recuerdos van ligados al juego con mis hermanas y primos en el jardín de casa, construyendo mundos paralelos y dejando fluir nuestra imaginación. No teníamos muchos juguetes, convertíamos la escoba de mamá en caballo, las ollas en cascos de soldados…”.

Hija de cristiano ortodoxo y de católica, la convivencia no supuso problema: “No se juzga a una persona por de dónde es o por su fe; sino por como es y actúa. Dios es tolerancia y respeto”. Una buena reflexión, ya sea en Cuaresma o Ramadán.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 27 de febrero de 2015).

El templo

El templo

Foto www.cope.es

Fue un lunes fatídico. De eso que andas enfrascada en tus tareas y, de pronto, una imagen en televisión. ¿Un nuevo incendio? Pero si es… ¡Estaba ardiendo Notre Dame! El París más bello que teníamos en la retina del alma, la historia europea de un milenio, la cultura cristiana occidental. Del asombro a la angustia existencial, visceral casi. ¿Quizá porque soñaba todavía visitar, junto a la emblemática catedral, el Louvre, la Torre Eiffel, los Campos Elíseos? “Me moriré en París con aguacero” (César Vallejo).

Uno de los monumentos góticos más hermosos, levantado en el centro de la ciudad celta y romana, sobre el templo de Júpiter y la iglesia medieval de Saint-Etienne. Luis VII lo comienza en 1163, factura de dos siglos; testigo de las guerras de hugonotes del XVI, la Ilustración, la coronación de Napoleón en 1804, las revueltas en el XIX o la amenaza nazi en el XX, con las balas silbando entre las columnas. Luces y sombras al través de vidrieras, esbeltas nervaturas y arbotantes, que terminan llevando hacia la luz. “¿Y cómo pudo ser tan hermoso y tan triste?” (Pere Gimferrer).

Y en las redes sociales, esa otra noche oscura de la incomprensión y la ignorancia. “Notre Dame es solo la catedral del arzobispado parisino. Mientras hay tanta muerte, miseria, tantos plásticos que nos envenenan… nos hemos vuelto locos, reconstruyendo unas paredes”. Junto al Sena los cánticos, las plegarias, los ojos puestos en la misericordia de un más allá cercano. “Destruid este santuario y en tres días lo levantaré” (Juan 2, 19). No se tardó ni la mitad.

Y recordé lo que nos inculcaba de pequeños en la parroquia de Begoña Ignacio Cendoya: que el templo no lo forman piedras, sí personas. Quizá por eso el papa Francisco subrayaría en la Vigilia pascual que para descorrer la roca del sepulcro hay que mover las piedras interiores: la de quedarnos en la muerte, el pecado, los hábitos que pesan.

¡Feliz Resurrección! Y, sin embargo, el Domingo de Pascua la muerte de más de 350 inocentes: cristianos orientales, turistas relajándose en un hotel, la pareja feliz pontevedresa. El terror integrista no diferencia. “Ecclesia”, iglesia, asamblea; ¡qué ausente en política! “Por años, disfrutar del error / y de su enmienda, / haber podido hablar, caminar libre, / no existir mutilada, / no entrar o sí en iglesias” (Ida Vitale).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 26 de abril de 2019).

Muerte santa

Muerte santa

Foto https://religion.elconfidencialdigital.com

Entre las leyes autonómicas, la asociación DMD (Derecho a Morir Dignamente) y la RAE, existen diferencias esenciales. Según las dos primeras, ortotanasia o muerte digna es “aquella que se produce con todos los alivios médicos adecuados y los consuelos humanos posibles”; mientras en el Diccionario de la lengua española el término se define como “muerte natural de un enfermo desahuciado sin someterlo a una prolongación médicamente inútil de su agonía”. ¿Limitación del esfuerzo terapéutico? ¿Eutanasia pasiva? Suicidio, “acción y efecto de suicidarse”; suicidio asistido, “aquel en el que se le proporciona a una persona, de forma intencionada y con conocimiento, los medios necesarios para suicidarse”.

Eutanasia, “actuaciones que producen directa e intencionadamente la muerte de los pacientes y que se realizan en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad incurable”. Sedación paliativa, encarnizamiento terapéutico, enfermo desahuciado o terminal… De un móvil por compasión a un delito de Violencia de Género, tan compleja la praxis y la interpretación legal.

“Fuera del contexto sanitario, no hablamos de eutanasia, sino de homicidio o de ayuda al suicidio”, declaraba recientemente José Carlos Bermejo, director de Centro de Humanización de la Salud. Reconoce que Ángel y María José venían de una larga historia de sufrimiento, y la necesidad urgente de una alfabetización ética.

“Una mujer de Leganés con esclerosis pide una rampa segura para salir a la calle y sus vecinos se la niegan”, leía en la web de Telemadrid. “Querría haber leído qué apoyos humanos tenían María José y Ángel, cuántas horas, si eran suficientes. Si tenían carencia de ayudas técnicas o de adaptación de la vivienda, si habían gastado dinero de su bolsillo…” (Rosa Conca Pérez, activista pro Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad).

Me temo que estamos desviando el debate central. Socialistas y cristianos piden cuidados paliativos, “conjunto coordinado de intervenciones sanitarias dirigidas, desde un enfoque integral, a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias”. Requieren más paciencia y recursos económicos, más saber convivir con el dolor. A Cristo nadie le ayudó a morir, salvo el Cirineo, y es consuelo de muchos. “No se muere dignamente solo cuando se decide cuándo”, según Bermejo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 19 de abril de 2019).

Calentamiento político

Calentamiento político

Foto EFE Madrid

En Zaragoza estamos habituados. Pasamos del cierzo, la niebla y un frío que pela a los rigores del verano. Dicen que atravesamos una primavera cálida, y, de pronto, otro coletazo invernal. ¿Calentamiento global? Nos afecta a los cuerpos, las mentes, el ecosistema y, con perdón a la fauna y la flora, a la especie política.

Acaba de empezar una campaña que ha de verse partida, quieras que no, por las procesiones de Semana Santa y un paréntesis de relax que todos anhelamos; a menos de un mes vista de las siguientes elecciones y al final de una legislatura que no ha llegado a los nueve meses. ¿De ahí la imprecisión y las contradicciones?

¿Y las candidaturas? Periodistas, toreros, generales… Parece que se atisban dos extremos, a derecha e izquierda, un centro que pretende ser liberal, algún partido bisagra y un supuesto líder que no termina de aclararse. Pero las cosas nunca son lo que parecen.

Defensor a ultranza de la vida: no a la eutanasia, no al aborto, no al islamismo integrista. ¿Para qué el permiso de armas en un estado de derecho? Los viejos anti casta pretenden ser la voz frente a las “cloacas del Estado”, la corrupción, la incoherencia. Y luego, tras obviar sus propias divisiones e inmuebles de lujo, se presentan como los más constitucionalistas, a través de horizontes de colores y diversas garantías sociales.

El centro liberal aglutina en sus filas a herederos del antiguo CDS, cosmopolitas de sangre aristocrática, catedráticas de Derecho. Y mientras apuesta por valores como la dignidad, la vida de los pueblos y la sacratísima libertad, defiende volver a centralizarnos. ¿Termina de mojarse?

Los hay quienes pactan con derechas, por eso de los cómputos y el encaje de bolillos. Sin embargo, su discurso gira en torno a la maternidad subrogada, los derechos de los LGTB, ley de eutanasia antes que ley de paliativos. ¿En qué quedamos? Y hay quien se vende por un plato de “calçots” o una porción de independentismo, con tal de no volver a perder la silla, como en Sevilla, o cambiar de colchón.

Claro que todas las formaciones llevan sellados nombres y formas de mujer: Isabel, Irene, Inés, Cayetana, Edurne. Y hasta quienes muestran apariencia misógina, se dicen dispuestos a apoyar a la mujer en sus momentos más difíciles. Quizá sea pronto, todavía, para echar por tierra la esperanza.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 12 de abril de 2019).

Un pueblo es...

Un pueblo es...

Foto Jesús Alba Enatarriaga

La tía Adela tocaba la campana que se había salvado al caerse la torre. La Jesusa y el Pablo cuidaban del toro de la villa; mientras la tía Narcisa se sabía romances, refranes y acertijos de más de una centuria. Había matrimonios jóvenes que les aseguraban un tránsito en paz. Mi tío llevaba las tierras del abuelo, que visitaba paseando; y el tío Elías nos dejaba su burra, con la recorrimos todo el término. Aquel verano hizo furia el sinfín, un tubo que subía el grano del remolque a la cámara.

Las calles no estaban asfaltadas ni el agua en las casas, y no había teléfono en kilómetros a la redonda. La escuela había cerrado años antes y los chicos iban a Almazán. Pero la vida hervía y nacían bebés; y junto al Teleclub la tienda de la Brígida abría a diario. Hasta el confitero y su señora hacían las delicias de los peques en la fiesta mayor.

De Cela en Viaje a la Alcarria a El disputado voto del señor Cayo de Delibes, reflejaron el cambio. Mi adolescencia y la de mis hermanos no serían iguales. Matrimonios que volvían al pueblo en los veranos, con sus niñas y niños, que se hacían amigos; o mayores jubilados, después de haber pasado la vida en la ciudad. El panadero, frutero y carnicero pasaban algunos días en semana.

“Viajar por la España vacía es viajar por apellidos de gente conocida. Un desvío en la autopista, una señal en una carretera secundaria, cualquier indicación conduce a pueblos que son apellidos de familias que salieron una vez de allí y no volvieron más”, afirma Sergio del Molino en su ensayo. Y Rafael Navarro de Castro en La tierra desnuda: “¿Somos capaces de conservar las acequias? ¿Somos capaces de sacrificarnos y andar tres horas cargados para arreglar una?”.

Las crónicas de Miguel Moreno y los libros de viaje y novelas Avelino Hernández son bellos testimonios literarios. Conforme avanzaban las cosechadoras y el GPS en los tractores, y se volvía a levantar la torre, desaparecían las personas. “Con una frase no se gana un pueblo / ni con un disfrazarse de poeta, / a un pueblo hay que ganarlo con respeto, / un pueblo es algo más que una maleta / perdida en la estación del tiempo…”, cantaba María Ostiz. Ahora se lo han creído.

Mucho antes del Ainielle de Julio Llamazares, poner remedio. El palacio del Marqués de Velamazán es hoy un espléndido alojamiento rural, sin ir más lejos.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 5 de abril de 2019).

Soy testigo

Soy testigo

Foto www.elespanol.es

Ha conmocionado a Huesca la situación de extrema gravedad de una joven paciente que se negaba a una transfusión, como hace veinticinco años convulsionó la muerte de un menor, por voluntad expresa de los padres, a no recibir sangre de donante alguno. Ahora ha sido la muchacha quien se ha opuesto al deseo de sus progenitores, acogiéndose a su testamento vital, según la Ley de Autonomía del Paciente (de 14 de noviembre de 2002): “Por el documento de instrucciones previas, una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta anticipadamente su voluntad, con objeto de que ésta se cumpla en el momento en que  llegue  a  situaciones  en  cuyas  circunstancias  no  sea  capaz  de  expresarlos personalmente,  sobre  los  cuidados  y  el  tratamiento  de  su  salud” (art. 11.1).

En 2008 otro joven corría la misma suerte, también por motivos religiosos. No seré yo quien lance la primera piedra. Las tres grandes religiones monoteístas, con todas sus ramificaciones, confiesan al mismo Dios; y, junto al budismo, buscan la felicidad del ser humano, pese a que encarnación y reencarnación sigan caminos diferentes. Otra cosa es cuando una creencia justifica la amputación del clítoris; poder pegar a la mujer siempre que no le queden cicatrices; ir a la zaga del varón sin mirarle a los ojos. Autoinmolarse y llevarse al que se pille por delante me parece tan bestial como quemar a las brujas en la hoguera –mujeres aventajadas a su tiempo–.

Yo tuve una madrina, que sigue siendo mi tía muy amada. Por los años 70, cuando estaba más en boga, se hizo testigo de Jehová junto a su esposo. Vi crecer a mis primos al ritmo marcado por la Biblia, que se aprendieron de memoria con la enseñanza de su padre y en el Salón del Reino, al que alguna vez asistí. Unos niños inteligentes y obedientes, bellísimas personas que fueron haciéndose jóvenes y se casaron con miembros de la misma congregación. “El matrimonio es como un barco, el marido ha de llevar el timón”. Me asombró tanto que se me quedó grabado para siempre.

Nada de alcohol, tabaco ni relación sexual durante la menstruación. ¿Pero y la formación? ¿Y los empleos precarios? ¿Por qué no tengo sobrinos de mis primos? “Solo no habéis de comer la carne con su alma, su sangre; pues, en verdad, yo pediré cuenta de vuestra sangre como de vuestras almas” (Génesis 9, 4-5).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 29 de marzo de 2019).

Sin apellidos

Sin apellidos

Foto www.elespanol.com - Canal Sur Televisión

El uso y los comportamientos van cambiando la lengua. Sexo: ‘condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas’; ‘conjunto de seres pertenecientes a un mismo sexo’; ‘órganos sexuales’; ‘actividad sexual’. Siguen contraponiéndose los adjetivos en la última actualización –2018– del Diccionario de la lengua española de la RAE: bello y feo, fuerte y débil. A la definición tradicional de género, ‘categoría gramatical inherente en sustantivos y pronombres, codificada a través de la concordancia en otras clases de palabras y que en pronombres y sustantivos animados puede expresar sexo’, se suma sin embargo otra acepción más de nuestros días: ‘grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico’.

Hace unos días, se inauguraba en Sevilla la calle dedicada a Ana Orantes, víctima de violencia que hace 22 años hizo cambiar el rumbo de las cosas: “La información, la asistencia social integral y la asistencia jurídica a las víctimas de la violencia de género, en los términos regulados en este capítulo, contribuyen a hacer reales y efectivos  sus  derechos  constitucionales  a  la  integridad  física  y  moral,  a  la  libertad  y seguridad y a la igualdad y no discriminación por razón de sexo” (Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género –28 de diciembre de 2004–, art. 17.2).

Claro que no todo cabe en el mismo cajón. Las tres mujeres muertas a manos de sus cónyuges o parejas, del 10 al 11 del presente en Pontevedra, Málaga o Madrid, sí parecen entrar en la casuística. Aunque el octogenario pudiera tener cualquier otro motivo: demencia, hartazgo o desatención. ¿Y amputar el pene al compañero de piso? ¿Y el doctor que decide terminar con la vida de esposa y madre para que no sufriesen?

Diana Quer o la profesora Laura Luelmo, nada que ver con los hermanos de Godella, enterrados parece ser por una supuesta madre enajenada. Por supuesto, la intimidación podía ejercerla el padre sobre su compañera, y vuelta a comenzar.

¿Violencia de género? ¿Doméstica? ¿Infanticidio? ¿Abusos sexuales de un psicópata? ¿Demencia senil? ¿Enfermedad mental? ¿Impotencia? Mejor son apellidos. En cualquier caso, la licencia de armas, o nombrar un partido político en femenino, nada ayuda.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 22 de marzo de 2019).

Baluartes interiores

Baluartes interiores

Foto María José Millán Álava / Filología Universidad de Zaragoza (1982-1987)

“Miré los muros de la patria mía…”. Estos versos de Francisco de Quevedo bien pudieran reflejar lo que muchos sentíamos ayer. María Antonia Martín Zorraquino fue la primera en recibirnos a mi promoción. Del “Laudeamus igitur” al “Carpe diem”, la suya fue ya una clase magistral. José-Carlos Mainer y Dolores Albiac; Juan Manuel Cacho –yo no tuve la suerte de llevar a María Jesús Lacarra–; María Pilar Cuartero y su esposo, Francisco Javier Mateu –que pensaba que yo iría como oyente–; Agustín Sánchez Vidal; Aurora Egido –cuyos exámenes me duraban ocho horas clavadas, mañana y tarde–…

Cristina, que nada más llegar me ayudó a subir al Aula Magna II; María José, que me cruzaba Ínter, ida y vuelta, como un torpedo; Esther, Teresa, Ana y Lola, que me pasaban los apuntes; Elena, con la que, además del día, compartí el viaje a Innsbruck y luego el CAP –Curso de Aptitud Pedagógica–; Pilar, Emilia, Manuel –que traducía como un crac–, Ángel, Betania, Esperanza… Más chicas que chicos por entonces en letras, no muy fácil ligar, aunque siempre… Buesa, Val, Enguita, el entrañable Túa Blesa, y D. Félix Monge, a quien apodábamos el “abuelito” –creo que salió de Maribel, mi amiga y compañera invidente–.

Mis padres y mi tía, y sobre todo el tío Fermín, que era como un alumno más, siempre llevándome a clase y trayéndome a casa; o contándome sus historias de tío cebolleta, y mojándonos y riéndonos cuando regaban los jardines, “Buenos días”, saludaba educado el profesor. Muy difícil llegar a las nueve en punto. “Ese maestro tuyo parece un pastor”, apostillaba mi tío. “¡Y qué majeta es la pelirroja!”.

Nos licenciamos, aunque con la pesadilla al despertarnos –después lo comentamos los compañeros– de que aún nos quedaba alguna asignatura. ¿Qué ahora? Me decidí por el Doctorado, y pude comprobar, en mis visitas asiduas a los cursos de Tercer Grado –Rosa Pellicer, Esther Lacadena, Gonzalo Corona Marzol–, o a la dirección de mi trabajo por el doctor Mainer, cómo el campus y la sociedad iban cambiando. Rampas y rebaje en las aceras, un departamento especializado para estudiantes con discapacidad… Ahora mi acompañante tenía cuatro ruedas y un motor.

Nos han tirado, para remodelarlo, el edificio; pero llevamos dentro los tesoros. “Y yo me iré, y se quedarán los pájaros cantando…”. Siempre preferí a Juan Ramón.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 15 de marzo de 2019).

Mujeres

Mujeres

Foto www.mujeresenlahistoria.com

La poetisa griega Safo; la reina Esther; la esposa de Pilato; Claricia de Baviera, copista medieval que se autorretrató en su iluminación; la mística alemana Hildegarda de Bingen, Cristina de Pizán (escritoras), Jacoba Felicié (doctora), Sabina von Steinbach (escultora)… La reina Isabel y su corte renacentista, en ellas la catedrática Lucía de Medrano o Catalina de Aragón.

Siempre me atrajeron los grabados antiguos y su intrahistoria, velada, silenciosa, entre celosías. Teresa de Cepeda, andariega adelantada a su tiempo, esposada en los más altos altares. O Sor Juana Inés de la Cruz y sus diatribas a los varones. Y la reina infanta Mariana Victoria de Borbón, hija de Felipe V e Isabel de Farnesio, casada a los cuatro años con Luis XV de Francia, llevada al cine en “Cambio de reinas”.

“La niebla me bloquea el horizonte / en este frío invierno sin ventanas. / Han sido muchos años de bajar mirada, / embalsamada en telas no traslúcidas” (“Mujer sin edén”). Y aun así, siempre sacaron fuerzas de flaqueza y se pusieron a defender lo suyo: Agustina Zaragoza, Casta Álvarez, María Pita en La Coruña.

Louise Arner Boyd, la dama del Ártico; Luise Katharina Breslau, pintora alemana en el París del XIX; Jenny Lind, virtuosa de la ópera tras la sombra de Hans Christian Andersen. Emily Dickinson, Helen Keller, y aquí en España Fernán Caballero –ante todo la imagen varonil– o la Pardo Bazán.

El siglo XX se abriía a la esperanza: Concepción Arenal, Clara Campoamor, Dolores Ibárurri; María Antonia Zorraquino Zorraquino, primera doctora en Ciencias Químicas por nuestra Universidad, Pilar Bayona, María Moliner –aunque degradada por el franquismo–. Ellas tuvieron nombre propio, no como Zenobia, María Lejárraga, Teresa León o Margarita, señoras de sus célebres maridos.

Y volvió el mortífero fanatismo, nunca nos ha dejado: Irène Nemirovsky, Edith Stein, Etty Hillesum, etc. “Y callar, y aguantar, y guardar tan dentro del silencio / la sal de tantas lágrimas, que ahora se desbordan / en esta niebla densa y amarguísima”.

Cuando mi sobrinito nos pidió una cocinita para Reyes, pese a la brecha laboral y tanta intransigencia adolescente, volvía a confiar. “Cuando seas mayor / no existirán los príncipes azules, / ni las princesas de faldita rosa. / Cuando seas mayor, tesoro mío, / habremos conquistado el corazón” (inédito).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 8 de marzo de 2019).

Carnaval, carnaval

Carnaval, carnaval

Foto Andreu Dalmau / EFE. La Vanguardia.

He estado pensando de qué disfrazarme este año, y al final me he decidido por algo realmente actual. Unas chapitas que cubran mi contorno, o quizá un material más ligero y renovable que me transforme en caja-mujer. Por dentro, una memoria y una cámara. Por delante que se me pueda ver, y programarme táctilmente. ¿Adivinan? Sí, un 5G de esos, móviles quinta generación, de los que han brillado con luz propia estos días en el Mobile World Congress, de Barcelona. ¡Quién lo diría!

Conectividad inteligente, intersección entre la hiperconectividad habilitada por la nueva telefonía y el Internet de las Cosas (IoT), con la inteligencia artificial (IA) y el ‘big data’. ¿Se enteran de algo ustedes? Pues yo tampoco. Pero vamos, todo es informarse un pelín y ponerse. ¿Para cuántas disciplinas nacimos aprendidos en esta vida?

Samsung, Huawei, Microsoft, Sony, Nokia, LG, Xiaomi, Qualcomm… Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Italia, Francia y también España, con sus acaso más humildes Telefónica y Vodafone –echándonos flores, como siempre–. El caso es en esta sociedad de las prisas, el independentismo y la locura colectiva, yo sueño con ser mecanismo que posibilite la comunicación y la accesibilidad, al menos por un día.

Porque chiquita como soy, y ya no digo si pudiera plegárseme, sería ya capaz de meterme por cualquier rincón y ser una mujer-robot la mar de interesante. Podría, por ejemplo, meterme en el bolsillo de cualquier político y recoger información de primera línea sobre sus intereses más genuinos. Ahí es nada contribuir, con cirujanos o lingüistas, en una transmisión en microsegundos de saberes que sanen el cuerpo y la estulticia.

Otra gran utilidad, servir de conector en los hogares de personas mayores y con diversidad funcional. Echarles una mano o una tecla en el empleo y en aula, como ese padre que ha compartido la orla universitaria con el hijo por ser uno con él durante cada curso. Me encantaría ser colaboradora-dron y llevar alimentos, medicinas y ayuda a Venezuela. ¡Qué bonito ser botón-alarma pasa salvar a bebés abandonados en su cunita-incubadora!

Todo esto, desde mi experiencia, y la de muchos, de no encontrar en el mercado ni un móvil accesible para personas con problemas de manipulación. En carnaval, es más fácil soñar un mundo diferente.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 1 de marzo de 2019).

Misioneros

Misioneros

Foto Diócesis de Córdoba / Inspectoría Salesiana María Auxiliadora

Hace una semana, Antonio César Fernández, sacerdote de la diócesis de Córdoba, regresaba con otros compañeros de una asamblea en la capital de Togo, Lomé, de la Inspectoría Salesiana de África Occidental Francófona, a su pequeña comunidad de Uagadugú –Burkina Faso–. “Son los jóvenes de los distintos lugares del mundo en los que he estado los que me han enseñado a ser salesiano y a ser lo que ahora mismo soy”. Dos días después, era abatido por unos yihadistas, junto a cinco funcionarios de aduanas.

Últimas víctimas del mes en el país antes de iniciarse, el lunes, la evacuación de dos mil rehenes del EI al este de Siria. El 4 de febrero, catorce civiles eran muertos en otro ataque, desaparecidos cuatro empleados de Cruz Roja al norte de Burkina Faso; miembro del G5 del Sahel, organismo que combate el yihadismo en la zona, con Mali, Mauritania, Níger y Chad.

El terrorismo no tiene fronteras. Va para dos años la muerte del anciano presbítero Jacques Hamel, degollado en su iglesia de Saint Etienne du Rouvray –Normandía, Francia– en presencia de rehenes; ahora en proceso de beatificación. Les había dejado a sus sicarios hacer uso del templo. ¿Y quién recuerda a las cuatro Misioneras de la Caridad, de la Madre Teresa, masacradas en Yemen, en un centro para ancianos y discapacitados?

En junio de 2013, François Murad, franciscano de 49 años, fue desalojado del convento de Gassabieh, mientras defendía a las monjas. Los autores del asesinato eran opositores al Gobierno de Bashar El Asad, del Frente Al Nusra, el brazo de Al Qaeda en Siria. No solo el sufrimiento, también el compartir en el disfrute.

Ángel, Javier, María Jesús… siguen siendo lámparas encendidas. Nos compartía Carlos Munilla, misionero diocesano de Zaragoza en Japón: “Sembrar y preparar el corazón humano para el encuentro con Dios. La mejor manera de hablar de Dios es a través de la calidad de nuestras vidas”. Antonio César fundaría, allá por 1982, un colegio salesiano en Togo. Algún año después, vendría a la parroquia Madre de Dios de Begoña, en las Delicias, otro joven misionero, Antonio González-Mohíno, que enseguida se hizo con la feligresía. Se habían conocido en el 82 en Lomé. Pasadas décadas, sería delegado de Misiones y secretario del Instituto Español de Misiones Extranjeras. Pasión y vocación son para siempre.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 22 de febrero de 2019).

Amor

Amor

Foto www.diarioinformacion.com

Escuchaba el otro día por la radio el relato de Rosa, que fotografiaba en unos minutos una hermosa, apasionada y larga historia de amor: la de sus padres. El padre, emigrante por motivos laborales en Barcelona, dejaba a la esposa, a quien escribió una carta diaria durante años, y tres niños pequeños en Carabanchel. En las horas de asueto, durante los fines de semana sin familia, acompañaba a sus compañeros de la fábrica a los clubes de alterne, tan de moda en los años sesenta. Los esperaba fuera, mientras tomaba alguna que otra copa, e iba conversando, poco a poco, con la dueña y las trabadoras del local. Hasta que ellas mismas, que no sabían escribir ni leer, le pidieron si podía redactar unas cartas a sus novios en el pueblo, como él hacía con su mujer.

Sin duda, los hábitos amorosos han cambiado mucho. Hoy podríamos pasar de la carcajada al sonrojo con según qué sentencias de nuestras abuelas y bisabuelas: “Cuida con que te bese un chico, no vayas a quedarte embarazada”. Ellas se las creían de verdad, y la noche de bodas, en muchos casos, era pura ignorancia. Según qué edad tengamos, nuestros padres, sus hijos, avanzaron mucho en cuestión relacional. Ya festejaban bastante libremente, aunque las demostraciones de cariño siguiesen estando prohibidas por la calle y la intimidad fuese preservada hasta después de pasar por el altar.

Fue nuestra generación, ya universitaria y a la puerta de unos cambios político-sociales educativos que hoy muchos consideran obsoletos, la que descubrió y utilizó por vez primera términos referentes a los genitales y al placer. Por respeto, seguían manteniéndose las formas; pero ya nadie se escandalizaba si los labios de un chico y una chica se rozaban y relamían a plena luz.

Iríamos conquistando libertades y amor, y también sexo. Hasta nos acostumbramos a que lo hicieran en el parque, y a ver máquinas dispensadoras de condones en la farmacia. Con la revolución del milenio, los papeles lacrados y las postales fueron sustituyéndose por los whatsapps. La biunivocidad de hombre a hombre, de mujer a mujer, se ve como normal. Jóvenes y parejas inmigrantes de muy diversas latitudes han importado también sus formas el amor.

¿Qué escribiría Carmen Martín Gaite sobre los usos amorosos del siglo XXI? Sin embargo, y con la que está cayendo, ayer volvíamos a celebrar San Valentín.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 15 de febrero de 2019).

El mejor discuro

El mejor discuro

Foto Premios Goya

“El Reino”, “La sombra de la ley”, “El hombre que mató a Don Quijote”, “Campeones”, “Carmen y Lola”… Aquello comenzaba a ser rutinario. “Ya que son actores, podían prepararse lo que van a decir”, comentó mi hermano. Gloria Ramos, Collantes en la película, saltaba en su butaca, cuando se abrió la plica: “Mejor actriz revelación… Eva Llorach, por ‘Quién te cantará’”. “Tengo una fantasía loca. Quiero pedir a todas las nominadas que se pongan de pie. Porque es muy difícil ser mujer. ¡Sois muy pocas! Queremos más películas con protagonistas femeninas”.

Se animó el cotarro. “Campeones” y “El Reino” se llevaron la palma, incluido el homenaje de Isabel Peña, Goya al Mejor Guión Original, al antiguo Zaragoza de Nayim. La guinda estaría por llegar.

“Señoras y señores de la Academia, ustedes han distinguido como Mejor Actor Revelación a un actor con discapacidad. No saben lo que han hecho”. Nos dejó sin palabras, patidifusos. ¿Quién le había preparado sus palabras? Y es que, claro, lo identificas con la película y con sus otros nueve compañeros con diversidad funcional intelectual. Una imagen vale más que mil palabras, doy buena fe de ello.

Jesús Vidal es filólogo, máster en Periodismo, formado en la Agencia Efe y en Arte Dramático. “Me vienen a la cabeza tres palabras: inclusión, diversidad y visibilidad. Ha sido un verdadero reto interpretar a un personaje como Marín, yo venía del teatro. El cine me ha enamorado”.

El actor tiene miopía magma o atrofia progresiva de la retina, diez por ciento de vista en un solo ojo. “Este premio representa también a mis nueve compañeros del equipo de los Amigos. Sin vuestra frescura, vuestra espontaneidad y vuestro talento, esto no hubiera sido posible”. Me comentaba en Humanizar Luisa Gavasa, otra mujer Goya:” El rodaje de ‘Campeones’ ha sido un regalo”.

Gracias a Javier Fesser, al grupo de coaching y a todos los que hicieron posible la grabación. A la gente que apoyó en los orígenes. A amigos y familia, los sobrinos, las hermanas y los padres, que le dieron la vida, le enseñaron el amor a las artes y le harían verlo todo con los ojos de la inteligencia y del corazón. “A mí me gustaría tener un hijo como yo, por tener padres como vosotros”.

El discurso del Rey, de Tom Hooper, emocionaba. El de Jesús Vidal, preparado por él casi espontáneo, ha conmovido las redes.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 8 de febrero de 2019).

El sepulcro vacío

El sepulcro vacío

Foto Efe

“Es preciso humanizarnos y que no vuelvan a construirse más sepulcros en los vientres fecundos de las madres”. Las palabras del papa Francisco resonaban más estremecedoras en la noche del viernes, al finalizar el Vía Crucis en la JMJ de Panamá. Seguíamos esperando, contra toda esperanza, el rescate de Julen.

Ningún enlace o hipervínculo de uno a otro hecho. Salvo la pérdida de un hijo, la muerte de un pequeño que apenas si se asoma a la vida. Geas, Montaña, Policía Judicial, Seprona, Guardia Civil, Bomberos, Equipo de Salvamento Minero, psicólogos… efectivos traídos de Asturias o Chile… Toda España y más allá de sus fronteras nos vimos afectados, pendientes de cada nueva nota; estremeciéndonos con cada  excavación, con cada micro voladura, durante los trece largos días y sus trece noches oscuras que duró.

“Aquí no vamos a parar hasta que lo rescatemos, eso está claro”, escribía un guardia civil anónimo en carta a Diario Sur. Unidos para devolver al niño con sus padres, no escatimar ningún esfuerzo, no perder el último rastro de la luz. En el fondo, a todos se nos encendió en el corazón la palabra “milagro”.

“Desgraciadamente… tanto esfuerzo de tantas personas no ha servido para nada”, comenzó a saltar en las redes la fatídica madrugada del sábado. ¿Por qué y para qué la muerte de un menor? Quizá pocos adultos tengamos una respuesta.

“Papá, ¿hoy vas a rescatar ya a Julen?”. Era el hijo de Nicolás, de cuatro añitos, que de algún modo intuía que su padre sacaría el cuerpecito del pequeño, junto a Francisco, su otro compañero guardia civil. Inocentemente atroz.

“Al asomarnos al pozo le escuchamos llorar treinta segundos”, declararían José y Vicky, los papás. Desde entonces, ingentes cantidades de croquetas, litros de caldo caliente, pollos… ¿Quién llamó inicialmente al 112? “Aunque el corazón nos encoja el alma, las campanas de gloria resuenan en Totalán, porque desde la fe sabemos a ciencia cierta que la absoluta inmensidad del cielo es la gran promesa de Jesús”. Es Ramón Tejero, párroco del pueblo e hijo de un anciano ex teniente coronel.

¿Estará jugando Julen con su hermano Oliver? ¡Qué de historia humanas en la profundidad de cada pozo!

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", El Meridiano, viernes 1 de febrero de 2019).

Libros, libros, ¡libros!

Libros, libros, ¡libros!

Foto Archivo Josemari Tomas Gil

“Este año 2019 ha comenzado con muy mala noticia. Cierra la librería Portadores de Sueños de Zaragoza. Cuando cierra una librería cierra un poquito de nuestra vida. Se cierran un pedazo de imaginación, de cultura, de libertad, de felicidad, de esperanza, de ilusiones”, señalaba José Luis Corral en el espacio radiofónico “El Faro”, de Mara Torres. Y es que este tsunami nos ha sacudido a todos.

Dicen que cada mes nos dice adiós una en España. Fernando Aramburu, Julia Otero, José Luis Melero; Paco de Cálamo, César y Esther de París, Pepe de Antígona, Joaquín de la Central… han dado el pésame cariñoso a Eva Cosculluela y Félix González. “Cesaraugusta, a partir del día 24 de enero, será más pequeña. Cálamo, Hermanos Vidal, Portadores y Antígona eran mi refugio cuando la huida me llevaba a Zaragoza. Echaré en falta ese punto cardinal” (David Izquierdo Clavero).

Allí descubriría entre otros varios a Irène Némirovsky; conocí a Rosa Montero –que parecía reconocerme desde la eternidad– e Irene Vallejo; coincidí con Manuel Vilas, Juan Domínguez Lasierra o Carmen Romeo, profesora de Literatura del instituto Goya y del antiguo Inbad. Piececitas o teselas de vida que van configurando nuestra educación sentimental.

Antón Castro lo reseñaría de inmediato en facebook, como también otro triste desenlace, de la mano del amigo común Luis Alegre: “Josemari, el eterno camarero de Casa Emilio, nuestro cómplice y ángel de la guarda durante tantos miles de noches, ha muerto esta madrugada”. El camarero “estupendo, divertido, generoso y paciente”. Que lo sabía todo; que lo mostraba todo nada más llamabas a la puerta de su persona con amabilidad.

Así este verano. Tenía deseos de comer en una de esas mesas de manteles a cuadros, que te llevan a los años sesenta del pasado siglo, la estación de mi infancia. Mucho antes, Emilio Lacambra inauguraba el restaurante con su primera clienta, doña Maribel, vecina y profesional del Cocert Royal –luego Salón Oasis–. La carretera de Madrid como punto de cruce, comedor para trabajadores de a pie, encuentro de artistas, Andalán y José Antonio Labordeta. La historia cotidiana hecha emblema que nos fue enseñando Josemari.

Lugares para el sueño que nunca cerrarán.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 25 de enero de 2019).

Señas de identidad

Señas de identidad

Foto portada libro

De la globalización a los nacionalismos y la política populista, ha pasado un mundo. Es casi un atrevimiento presentar lo local como universal. Así el libro Historia de la humanidad en miniatura. Añón de Moncayo, Zaragoza, España, que acaba de ver la luz.

“Lo que he pretendido es estudiar Añón de Moncayo como la Humanidad entera, con el fin de hacer más comprensible la evolución de nuestra especie”, nos comparte su autor, Carlos Mas Arrondo. Profesor durante 40 años en diversos institutos, comisario de la exposición “Ramón y Katia Acín: el arte contra la violencia”, guionista de la serie televisiva “Estampas” o redactor de la Revista de Historia y Pensamiento XIX y Veinte (también de ed. Comuniter), su visión general pone pie en la tierra.

En su viaje, diacrónico y sincrónico, de los orígenes a nuestros días, se queda en el presente: “No comparto para nada esa ‘nostalgia del pleistoceno’ que nos hace creer en un idílico pasado lleno de fraternidad y proximidad a la naturaleza, mientras olvida el sufrimiento y la miseria de la mayor parte de la población”.

Cambios los hubo siempre, más desde el final de la Era Agraria, pero ni la Edad Media es tan oscura ni hoy somos tan progres. “Cuando las murallas se rompan, y se abran las puertas del castillo, al vasallo y al señor le sustituirán el pobre y el rico”. Algún avance sí: “Es relativamente reciente la brillante idea de la igualdad aunque, como sabemos, se incumple sistemáticamente”.

Añón, como Europa o la humanidad, tendría sus recursos y epicentros: la riqueza del bosque, el castillo, la iglesia; la importancia de la ferrería y sus medios de subsistencia –carne, carbón vegetal y energía hidráulica, leña, hierro…–. Comenta el escritor nuestras grandes pulsiones como especie: “La necesidad de buscar cobijo, alimento y de poder mantener a nuestra descendencia; y la búsqueda de sentido”. Se habla de la “España vacía”–su futuro, el reclamo turístico y el Parque Natural–; y del gran drama histórico: “El apartado que dedico a la incivil guerra del 36 puede enseñar a prevenir acerca del mayúsculo desorden que provocan quienes dicen traer precisamente la paz y el orden”. ¿Hemos cambiado tanto?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 18 de enero de 2019).

Reforma lingüística

Reforma lingüística

Foto www.elespanol.es

Recién nacido 2019, aún queda esperanza en las personas, el medioambiente y los derechos humanos y de los seres vivos. El 29 de diciembre la Fundeu (Fundación del Español Urgente) elegía palabra del año “microplástico”, pequeño fragmento de plástico que se está convirtiendo en amenaza para nuestro entorno y la salud.

Compartirá uso y diccionario con las 748 nuevas voces aceptadas por la RAE, como “sororidad”, ‘amistad o afecto entre mujeres’, o ‘relación de solidaridad entre las mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento’. ¡Quién iba a decírselo a Unamuno, creador de La tía Tula y de Gertrudis, a la que atribuía dicha cualidad? Junto con “feminicidio” ‘asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia’; “feminazi” versus feminismo; “hembrismo” o ‘desprecio a los hombres’, viagra o maltratar, extendido a los animales.

Estas y otras palabras, trasplantadas del campo médico al social, como viral, indican que algo cambia en la Academia, de filólogos a juristas –Muñoz Machado releva a Villanueva–, cada vez con más mujeres académicas.

Un mundo diverso también en política, que escucha a veces y se hace comprender. A raíz del 40 aniversario de la Constitución, la portavoz del gabinete –válido femenino y masculino–, anunciaba su reforma: “… los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos” (art. 49).

Ni minusválidos ni disminuidos, sino personas con discapacidad, o diversas. Y aquí la señora se lió, inspirada sin duda por el Cermi, –Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad–, no siempre amigo de expresiones como diversidad funcional y vida independiente. Propongo otra definición. Discapacitado –léase genérico–: “Relativo a una persona, que presenta una disfunción, física, intelectual o sensorial, que le limita para el trabajo y otras actividades de la vida cotidiana”. Toda remodelación sociolingüística es siempre poca.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 11 de enero de 2019).