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La lampara encendida

De la guerra al amor

De la guerra al amor

Foto www.etsy.com Biblioteca de Londres, destruida en 1940 durante la Segunda Guerra Mundial.

Parece el eslogan del 68: “Haz el amor y no la guerra”. O uno de los epígrafes de la poesía de mi estudiado Manuel Pinillos. Pero no va por ahí. 50 conflictos mundiales activos en extremo: Rusia-Ucrania; Gaza e Israel, con la expansión de bombardeos en Líbano, Estados Unidos metiéndose en el pastel y la amenaza nuclear con Irán; Sudán y el Cuerno de África –Etiopía y Somalia; Asia y frontera India-Pakistán, China frente a Taiwán; Venezuela y otros conflictos latinos.

Quizá el antídoto de la guerra, más allá de la paz, sea el amor. “Tu madre, aquellos párpados de azucena y escarcha, / siempre estaba contigo. / Compañera en la noche del desvelo / y a la sombra apacible de los días felices” (Epifanía de la luz). Desde pequeña siempre tuve amor, de mis padres, mis tíos, mis hermanos. Un afecto que sin duda les falta a tantos niños de la guerra, refugiados, amputados de un padre y una madre.

Fue precioso. Mis dos últimas presentaciones han sido especialmente entrañables, se respiraba empatía entre los presentadores y asistentes. Círculos de luz, Olifante, presentado por Trinidad Ruiz Marcellán y Manuel Martínez Forega en el Salón de los Espejos del Palacio de Sástago. “Cuando dos cuerpos se aman, / plenitud y éxtasis. / Espejos circulares”. O la versión en braille de Flor de agua, a cargo del Club Braille coordinado por Sonia Fernández, presentada por Juanjo Hernández y con la animación musical de Voces y Guitarras.

“Yo fuera para ti, desde una luz antigua, / esa eterna mujer a quien siempre tendiste / la mano y la esperanza: / la niña entristecida, la enamorada esposa, / o esa madre ya entrada en la estación del luto”. Historia de amor en Florencia, Se está muy bien aquí. Diario de una amistad, El corazón en vilo, Del Verbo y la Belleza, Pájaros del silencio… El amor, de uno u otro tipo, siempre ha recorrido y alimentado transversalmente mi obra. No solo amor de pareja o de amigo, que también, como el que ayer celebrábamos en San Valentín.

“Te deseo, amor mío, igual que se desea / la luz en la mañana, / el aire para el pájaro, o el descanso en la noche.” (La manzana o el vértigo). ¿Cómo lo vivirán dos esposos distanciados por un conflicto bélico?

María Pilar Martínez Barca es doctora en Filología Hispánica y escritora.

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El foco", domingo 15 de febrero de 2026).

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