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La lampara encendida

Agostados

Agostados

Foto Aranzazu Nabarro / Heraldo

Agostar: “Dicho del excesivo calor: Secar o abrasar las plantas”. O también: “Consumir, debilitar, o destruir las cualidades físicas o morales de alguien”. Estas dos primeras acepciones del Diccionario de la lengua española de la RAE nos vienen como anillo al dedo. Y es que desde el pasado junio este veranito se las trae. Y no solo deseca o consume los seres vivos vegetales o inmensas extensiones forestales, sino también los sesos, como los del valeroso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

No hay más que abrir la prensa o el kioscymas.com. Una nueva mujer asesinada; más accidentes en la carretera; un bebé cae al vacío desde una cuarta planta; incendios a tutiplén… Casi nos abrasanos vivos, los nervios están a la que saltan y el planeta huele a chamusquina. Atentado en la Universidad de Kabul; terremotos en Grecia; cambio de liderazgo que dejarán más huella que un meteorito; calores históricos en Nueva York. Irán juega a Los barquitos en el Golfo Pérsico con Estados Unidos, mientras Donald Trump se entretiene con jaulas de niños morenitos.

Y la epidemia, más de falta de juicio que de Ébola, llega a España. La semana pasada celebrábamos sesión de investidura, y el guirigay como esperábamos se desató. Que si usted solo quiere ocupar sillones a fuerza de extremos e independentistas. Que si a cambio de un ministerio yo le aseguro… una izquierda social, ecológica y feminista. Y en la bancada opuesta, PP y C’s contraatacan, obviando al partido verde. Y el  PSOE desviviéndose por los tonos y los mandos monocordes. No salió.

Agostar, en su tercera acepción: “Arar o cavar la tierra en el mes de agosto para limpiarla de malas hierbas”. Tampoco aquí estaban las aguas claras. Podemos no hacía tan buenas migas con el PSOE; CHA, IU, PAR, una combinación aleatoria harto compleja. Parece que ya sí ¿Comenzará agosto con buen pie?

Como última acepción: “Dicho del ganado: Pastar durante el tiempo de sequía en rastrojeras o en dehesas”. Y dos connotaciones: rebaño, y animal que consume pastos y evita incendios. Ante el calor, nada mejor que lugares fresquitos donde abunde el agua, los pastos naturales y la cultura popular, llámese Jaca o Pirineo. Y muy pronto a la Luna, donde disfrutaremos de lecciones digitales sobre el genoma humano, el Big Bang, el cambio climático o el antiguo juego del ajedrez. ¿Calentamiento visceral?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 2 de agosto de 2019).

¿Infancia libre?

¿Infancia libre?

Foto Libertad Digital / Agencias

Siempre he pensado que, para crecer felices, los niños han de tener una madre y un padre. Yo tuve dieciséis tatarabuelos, ocho bisabuelos, cuatro abuelos, un papá y una mamá. Descubrir eso a los peques de Infantil y Primaria les encanta, lo sé por mis sobrinos. Hasta el momento, mis padres, tíos y hermanos han permanecido juntos; y servidora lleva ya dos décadas de feliz relación. ¿Un oasis en mitad del desierto?

Soy consciente de que hoy todo es muy complejo: relaciones de una noche o veinticinco años, parejas de ida y vuelta, familias mono o biparentales. Dentro de todo ello, tendencias mixtilíneas, diversidad de hábitos, el “cacao maravillao”. Antes, la familia de tu chico o tu chica se incluía en el lote, ahora no siempre.

Y en caso de separación, por motivos mayores, ¿a quién quieren más los niños, a papá o a mamá? Tampoco es tan sencillo, y por eso que una jueza o un juez lo acabarán determinando; Y no siempre se cumple la sentencia. Muchas mujeres se han hartado ya, y han cambiado las tornas. ¿Una guerra de sexos? ¿O tomar la justicia por su mano?

Algo gordo nos pasa, para sacar los secretos de alcoba a la vía política. Los hechos son muy similares en la cuatro condenadas hasta la fecha: separación de la pareja, sustracción y ocultación del hijo, de la hija, acusación al ex de abusos al menor.

¿Estupefacientes? ¿Cóctel de alcohol con odio? ¿Sufrimiento íntimo insoportable? ¿Organización manipuladora? ¿Qué hay detrás?

“No está demostrado que yo me llevase a mi hijo y lo sustrajese para evitar que estuviera con su padre” (María Sevilla). También Patricia González y Ana María Bayo serían detenidas tras ocultar a las niñas de sus padres. “No sabía si mi hija estaba viva o muerta”, declara Mauro, ex pareja de Rosa de la Osa, a quien se le privó durante cinco años de la niña.

De una parte, quienes se sienten identificadas: “Somos cientos, quizá ya miles de madres y con nosotras miles de niñas y niños las que nos encontramos en situaciones parecidas a las que se han encontrado las mujeres de la asociación ‘Infancia Libre’”. De otra, la trama tapadera.

¿Qué pensar como mujer? Que los niños no mienten, solo los hijos de la noche no salen al pleno día. Y la verdad no tiene más que dos caminos, dos pilares sólidos, que son mamá y papá.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 19 de julio de 2019).

El otro bastón

El otro bastón

Foto www.eldiario.es

Políticos los hubo y los habrá, con diversas tendencias y limitaciones. Los parapléjicos Francisco Vañó (PP), Juan Carlos Ramiro (PSOE), Teresa Perales (PAR), Pablo Soto (Ahora Madrid); el socialista Chuso Rago, alcalde de Monrepós i Mirambell (Valencia) y tetrapléjico desde los 15 años; ciudadanos afectados de AME (atrofia medular espinal), como Pablo Echenique o Virginia Felipe, diputada de Podemos por Castilla-La Mancha; Ángela Bachiller, edil popular de Valladolid con síndrome de Down; el periodista Raúl Gay…

En la presente legislatura estrenamos alcaldesa con parálisis cerebral. Carolina Alonso Fernández es la primera mujer con el bastón de mando en el pueblo, Villamuelas (comarca de la Mesa de Ocaña, Toledo). “La parálisis cerebral es únicamente una limitación física, no te impide pensar ni tomar decisiones”. ¿Por qué ha llamado tanto la atención en los medios?

No estamos habituados. Seguimos identificando la PCI (parálisis cerebral infantil) con niños que precisan del apoyo de sus padres para todo, que no pueden andar o incluso hablar. No sirve generalizar. “Los tipos de PCI vienen determinados por el patrón de afectación y la intensidad de los síntomas que determinarán el impacto funcional de la lesión y la autonomía de la persona” (María José Mas Salguero, neuropediatra).

Carolina no podía caminar de pequeña, y ahora usa tacones y una cabeza muy bien amueblada. He conocido a compañeros paralíticos que han subido el Atlas, madres como estrella, administrativas, profesoras de Universidad como Eva Gil, pioneras, rompedoras de clichés. De los más recientes, Álex Roca, que con un 76% de discapacidad ha superado la Garmin Titan Desert 2019, la prueba ciclista más dura del desierto.

¿Alguien piensa que somos diversos intelectuales por nuestra lengua oscura? Y aun así. “Dar funcionalidad a la residencia de mayores, remodelar nuestra plaza mayor y crear una Oficina de Atención al Ciudadano, donde, personalmente, atenderé las propuestas de mis vecinos”. No es cuestión de color ni paridad.

“Dar visibilidad a las personas con discapacidad en la sociedad, y nada mejor que hacerlo desde un cargo público”. Licenciada en Ciencias Políticas, Máster en Recursos Humanos, afiliada a Nuevas Generaciones del PP desde estudiante. ¡Enhorabuena, Carolina! Tú sí puedes.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 5 de julio de 2019).

Chicho Ibáñez Serrador

Chicho Ibáñez Serrador

Foto Efe Madrid

Tendría 4 años, aquel verano en Tarragona; la primera vez que asistía a un partido de tenis con mayores. Mis obsesiones, cortarme las uñas e “Historias para no dormir”. Menos mal que los peques, los hijos de la patrona y yo, nos íbamos pronto a la cama.

“Mañana puede ser verdad”, “La historia de Saint Michel”, “Historia de la frivolidad” (no estábamos ni en la Transición intelectual), “El televisor” o “Mis terrores favoritos” no nos marcarían tanto, éramos muy niños. Habría que esperar a los 70 y el “Un dos tres… responda otra vez”; con las secretarias y sus enormes gafas, Don Cicuta y los Tacañones, su versión femenina y luego Ruperta. Ya nos reuníamos toda la familia frente a una pantalla que pasó del blanco y negro al color. Ya entendíamos el humor y las picardías. Kiko y Mayra, las mamás chicho… ¿Cuántos actores desfilarían ante nuestras pupilas asombradas y divertidas?

Sus películas, “La residencia” y “¿Quién puede matar a un niño?” (hoy por desgracia nos sorprende menos), pasaron desapercibidas. Lo mismo que el teatro, “Aprobado en castidad”, “El agujerito” y “El águila y la niebla”; o la labor de Chicho en Radio 80 y en la Ser. Si algo volvió a reunirnos en el salón, a mayores y jóvenes, y adolescentes a hurtadillas, sería “Hablemos de sexo”, en los 90 democráticos. Con Elena Ochoa. Para muchos sería el despertar.

Waku Waku o el amor por los animales, El semáforo o el aplauso del público… Los galardones llegan en su momento. Premio Nacional de Televisión, Premio Feroz de la prensa cinematográfica, Seminci de Valladolid, Premio Villa de Madrid y Lope de Vega, Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, Maestro del Fantástico del festival Nocturna, Premios Ondas, Goya de Honor.

Acudía a recibirlos siempre que pudo. Se retiró a su casa de Somosaguas cuando lo vio imprescindible, a su silla de ruedas, su asistencia personal indispensable. Lo asumía con paz, acompañado y seducido por sus clásicos de siempre: de Edgar Allan Poe a Alfred Hichcook. La enfermedad con la que convivió de niño lo habituó a la soledad. “El teatro, siempre lo dijo, fue su escuela, y el ámbito en el que, poco a poco, descubrió que la dirección y la escritura le atraían más que la actuación”. Nos mantuvo vivas y despiertas a varias generaciones. Gracias, Chicho. Sigue velando por la creatividad nuestra de cada día.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 28 de junio de 2019).

Sexualidad diversa

Sexualidad diversa

Foto www.medulardigital.com

“[los Estados Partes] Proporcionarán a las personas con discapacidad programas y atención de la salud gratuitos o a precios asequibles de la misma variedad y calidad que a las demás personas, incluso en el ámbito de la salud sexual y reproductiva” (Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, art. 25, a).

Hoy diversidad funcional, sexualidad y maternidad se complementan. Cuando Estrella Gil, licenciada en Biblioteconomía y con parálisis cerebral, publicaba Maternidad adaptada ironiza respecto al ginecólogo: “Cuando le comenté que quería ser madre, me especificó que hacía falta tener relaciones sexuales. ¿No me diga? Gracias por la información, así no tuve que esperar a la cigüeña”.

No fue mi caso. Una acusada anemia detectó un mioma uterino. Inyecciones de hierro y un fuerte tratamiento no hicieron remitir los flujos, y el Doctor Torrejón optó por una exploración con anestesia. Todo aconsejaba intervenir.

Me operaron domingo, dada la urgencia, en la festividad de San Juan de Dios –en su hospital había nacido–. Casi me voy de sangre, como la Hemorroísa. Todo saldría bien.

Tras la histerectomía, me planteaba: “¿Qué color tiene el alba cuando se pare a un hijo?”. No lo compartí con don Antonio; sí la alegría de tener pareja. “¡Si eso es lo más natural del mundo!”, me diría. Siguieron muchas revisiones, ginecológicas y mamarias. Primero, en el despacho biblioteca de su casa, con libros desde la pubertad y adolescencia, a las enfermedades de la mujer sobrevenidas con la edad; luego en las clínicas.

Su esposa Lina y él te compartían el estudio de los hijos, la llegada festiva de las nietas… Fuimos creciendo, física, personal y tecnológicamente –pese a que muchos mamógrafos aún no estén a la altura de una silla–. Especialista en Obstetricia y Ginecología, como su padre, por vocación.

“Aprobar protocolos y normas éticas para la mejor de las prácticas profesionales en la atención a la salud de las personas con discapacidad” (Ley de Derechos y Garantías de las Personas con Discapacidad en Aragón, art. 13, d). Lo visité hace dos meses. Don Antonio Torrejón Sánchez fallecía el 30 de mayo. Recogía HERALDO esta esquela: “Sus compañeros de la Asociación de Ginecología y Obstetricia de Aragón (AGOA). En reconocimiento a su trayectoria profesional y calidad humana”. Doy fe de ello.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Triibuna", "El Meridiano", viernes 21 de juniio de 2019).

Universitarios

Universitarios

foto www.heraldo.es

Parece que fue ayer cuando hice mi Selectividad, antes de la reforma. Venía del Imbad (Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia), con alguna tutoría en el instituto Goya –Literatura e Historia del Arte–, mis queridos Camilos y profesores de Auxilia. De ahí a examinarme en una sala del Interfacultades, la primera vez que lo hacía con mi máquina eléctrica, fue un salto mortal. Tenía buenas mallas, la familia y el entorno, y además no me iba a caer.

Creo que me tocó comentario de texto de un periódico, se me daba bien. Debí elegir un tema filosófico antes que histórico. El ejercicio de Latín sí lo recuerdo. Fueron dos días intensísimos, mucho calor. Los nervios, el terminar extenuada y la emoción se apoderaron de la memoria concreta de las cosas.

Y parece que ha sido hoy por la mañana cuando esperábamos a las puertas del paritorio a que naciese Juan, el mayor de mis cuatro sobrinos; cuando salió llorando deslumbradito por la luz; cuando a los seis meses me daba cada cubeta de color que le pedía; cuando lanzaba por el pasillo calculadamente rectos los coches de juguete; cuando se le encendieron los ojitos al saber que tenía ya un hermano; cuando aprendió a leer y jugábamos los tres al “Veo veo”… Los pasados 4, 5 y 6 se examinaba de Evau. Se nos ha hecho un hombre, responsable y ojalá que feliz.

Historia a la mañana; Lengua y Literatura e Inglés por la tarde; Matemáticas el segundo día; Dibujo el  tercero, optativo. Desde muy pequeñín le gustaba el dibujo, ¡qué cosas tiene el alma humana! Nada de relojes ni dispositivos móviles, boli negro y azul, las orejas bien limpias de cualquier supletorio. Y una, aquella “tía Pi, tía Pa, tía Po” que me llamaba Juan sonriéndose de muy niño, o la “ía-ía” que me decía mi tercer sobrino, jugando con el sonido de las letras, se va sintiendo anciana, cuando no antediluviana. Del tiempo de los iguanadóntidos al menos.

Los jóvenes de ahora se dividen por autonomías. ¿Matemáticas a la valenciana o el discurso de Pilar Raola? En positivo, tienen muchas más tablas, información, tecnologías para un futuro empleo más al alcance de la mano. “Yo creo que el carácter se forma con la dificultad, y creo que este es el gran error de hoy en día” (Toñi Nadal, tío de Rafa). Y tú, Juan, tienes carácter. Serás un ingeniero excelente. Disfrutadlo en Salou.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 14 de junio de 2019).

Carta al hijo

Carta al hijo

Foto Europa Press / Efe

“Tomo esta decisión desde el gran cariño y orgullo de padre que por ti siento, con mi lealtad siempre”. Nada que ver con la misiva del escritor checo a su progenitor, sino todo lo contrario. Esta epístola, de un padre a su hijo, que se ha hecho pública y viral, se basa en el afecto y el respeto mutuo.

Según de qué lado venga el viento de la política, o dónde se vaya –como diría Fernando Arrabal en Fando y Lis–, emisor y receptor de la citada carta podrían ser más queridos o vilipendiados. Me vienen a la memoria las palabras de una amiga cuando el matrimonio de la infanta Elena: “También a los reyes les duele la barriga”. ¡Y qué verdad encierran!

Con 3 años recibiría el Toisón de Oro. A los 10, sería destinado por Franco y Don Juan a formarse en España, desde la vecina Portugal –atrás el accidente del hermano, a fuerza de estudio y compromiso–. Y muy pronto la Academia General Militar y Zaragoza y Aragón, para siempre en sus venas: visitas a la calle Alfonso y a la Pilarica, príncipes o reyes, con los niños; el gusto por nuestra gastronomía y las pistas de esquí, junto a las catalanas; y los momentos lúgubres, el atentado a la casa cuartel o la catástrofe de Biescas.

“Desde el año pasado, cuando celebré mi 80 cumpleaños, he venido madurando esta idea, que se reafirmó con motivo de la inolvidable conmemoración del 40 Aniversario de nuestra Constitución en las Cortes Generales”. Y es que un rey que se precie vale para duras y maduras, para un golpe de estado o las embestidas terroristas, y para hacer camino hacia la Transición y la acogida a todos los partidos. Muchos jóvenes estudiantes, superada la Evau, no llegan a comprenderlo; ni algún joven político.

“… el recuerdo de tantas personas que contribuyeron a hacer posible la Transición política y renovar mi sentimiento de permanente gratitud hacia el pueblo español”. Ahí sí estuvieron todos: los reyes, Juan Carlos y Felipe, la Casa Real y sus familias; “auctoritas” del cambio, y nosotros, todos los españoles.

“… ha llegado el momento de pasar una nueva página en mi vida”. Justo cuando el retoño de su retoño, la infanta Leonor, comienza a despegar y echar raíces, el abuelo le entrega el relevo. ¿Heredarán nuestros hijos y sobrinos, y los hijos de estos, una España en paz y democracia por unas cuantas décadas?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 7 de junio de 2019).

La tortilla

La tortilla

Foto J. L. V. / Heraldo

Cuando era pequeña, recuerdo un muñequito a cuerda que lanzaba la tortilla al aire y le daba una vuelta y otra. Lo solían hacer nuestras abuelas, para que quedase bien suculento el guiso. ¿Por qué me habrá venido esta imagen a raíz del juego de las urnas el pasado domingo?

Hace un mes, nuestra peculiar torta de huevo batido e ingredientes ibéricos parecía dorarse en tonos cálidos: rojo, naranja, violeta. Un buen alimento nunca se dora en frío, aunque podría añadírsele pimiento verde, junto a la sal y la cebolla; y hasta salsa con colorante azul.

El día 26 volvimos a darle la vuelta a la tortilla, teniendo todos la sartén del mango. Seguía presentando ese matiz entre tierra y ferroso, frente a un conjunto europeo azul marino –con sus reductos ultras y ecológicos–. Y los otros cocineros, que esto va por equipos, lanzan la masa al aire y surge la otra cara: celeste más naranja cítrico más verde primavera sí que suman.

Suben al escenario rostros cariacontecidos, como máscaras de tragedia griega, y bufones alegres celebrando la victoria renovada: “Ave, Caesar, morituri te salutant”. ¿Quién pactará con quién en el juego de tronos? “Todas las fuerzas tienen que reconsiderar sus estrategias”; “el nuestro ha sido el partido que más ha crecido en estos 30 días”; “quien quiera pactar con nosotros, que reniegue de las políticas del jefe”.

Populistas, escépticos, independentistas, adeptos a la república… Parece que en la polis del siglo XXI todo vale, hasta que el Constitucional y el sentido común dicten sentencia; y la tortilla podría aglutinar agregados y sabores muy diversos. Aquí en nuestra tierra, las combinaciones tienden al infinito: de gobernar en solitario a un pentapartito, valga la palabreja. ¿No pedimos pluralismo a las urnas-augures?

Hay quien voltea la masa de la pizza, por ver si está compacta. Pero no es lo mismo; ni la tortilla francesa, solo de huevo, inventada en el asedio de Cádiz (1810). La nuestra es más de pueblo. Como Moya, Castejón y Castillejo-Sierra (Cuenca); un matrimonio de Hombrados (Guadalajara), junto al castillo de Zafra; o los dos alcaldables de Velamazán (Soria). Una vez electos, deciden entre sí al alcalde. Allí las madres siguen dándole la vuelta a la tortilla, a la española: con patata y trocitos de jamón de Teruel, y morcilla y chorizo castellanos. Somos muy nuestros.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 31 de mayo de 2019).

La universidad del corazón

La universidad del corazón

Foto María Antonia

María Antonia Martín Zorraquino, catedrática de Lengua Española

La universidad del corazón

Hija de profesores, doctora en Filología Románica por la UZ, nos relata su opción por la docencia, los cambios educativos, su pasión por la lengua, los alumnos, sus contactos humanos… Un buen poema, que ayude a comprender e imaginar, antes que el wasap.

María Pilar Martínez Barca

Primera Catedrática de Lengua Española de Universidad en nuestro país. Conferenciante en universidades europeas y americanas. Directora de los Cursos de Lengua y Cultura Españolas para Extranjeros (Universidad de Zaragoza). Directora de la Cátedra "María Moliner" (Institución "Fernando el Católico", DPZ) (Comisaria de su Centenario). Académica correspondiente por Aragón de la RAE; y de las Academias Cubana, Panameña y Boliviana de la Lengua. Profesora Emérita.

Una alumna excelente

P. Sus padres fueron químicos...

R. Mi madre, María Antonia Zorraquino Zorraquino, se doctoró en Ciencias Químicas en 1929, con la tesis “Investigaciones sobre estabilidad y carga eléctrica de los coloides”. Mi padre, Juan Martín Sauras, obtuvo la Cátedra de Química Inorgánica en Santiago de Compostela en 1929 y se trasladó a la de Zaragoza en 1936.

P. ¿Ha cambiado la situación de la mujer?

R. Mi madre no consiguió de mi padre facilidades para ejercer su profesión: él no consideraba moral que ambos trabajaran en la misma universidad. Pocas mujeres eran universitarias; fueron pioneras ejemplares. La vida de la casada solía reducirse al ámbito doméstico. Hoy la mujer, que ha conquistado muchos campos, sigue en desigualdad laboral.

P.  ¿Los niños son siempre niños?

R. Veo a mis sobrinos nietos y me reconozco. Idénticas inocencia, confianza en los papás, curiosidad, espontaneidad, fantasía…; el mismo deseo de cariño; las mismas ganas de jugar… Es el tiempo de oro de la vida.

P. ¿Por qué Letras?

R. Estudiar lenguas me fascinaba. Era donde me sentía más segura. Lo entendía todo. Disfrutaba con el análisis lingüístico, el comentario de textos, el reflejo de la lengua en la cultura. Me gustaba la Filología Clásica, pero no se cursaba en Zaragoza y escogí la más cercana a mi lengua: Filología Románica. Pertenezco a la primera promoción zaragozana.

P. ¿Educamos bien hoy? 

R. Cada generación tiene sus ventajas y problemas. Había menos distancia entre la de mis padres, mi hermano (dieciséis años mayor) y la mía. Ahora los cambios van en progresión geométrica, vertiginosa. Educar así no es fácil. Pero hay valores permanentes…, que deben incardinarse en cada circunstancia.

P. Don Félix Monge…

R. Con mis padres, Félix Monge ha sido la persona que más influyó en mí. Tuve profesoras estupendas en primaria y bachillerato. Pero Monge fue mi maestro: me enseñó a investigar, a reflexionar científicamente, a ser docente eficaz. Me estimuló en mi desarrolló personal. Fue un excelente amigo.

Maestra de generaciones

P. Sus alumnos.

R. Con mis primeros alumnos era una hermana mayor (26-37 años). Luego me veían como la madre…, y a los padres hay que “decapitarlos”… Al final (55-70), era la abuela: se han mostrado mucho más cercanos… Me he sentido siempre muy a gusto entre mis alumnos (chicas y chicos).

P. ¿Qué disciplinas imparte?

R. Lengua española, a través de la gramática sincrónica –descriptiva y normativa–, y Sociolingüística. Con la Historia del Español, son materias clave para conocer nuestra lengua –actual e histórica– y su relación con las de áreas bilingües, ámbito este complejo, no por las lenguas, ni los hablantes, sino por los políticos. Las construcciones pronominales (oraciones reflexivas) y los marcadores del discurso (pero, sin embargo, en consecuencia…) son parte esencial de mis publicaciones. Dos grandes ámbitos del español: desde la gramática de Nebrija (1492), y durante los últimos cuarenta años.

P. ¿Español o castellano?

R. ‘Castellano’ es el término consagrado por la Constitución de 1978. ‘Español’ es el término, de origen quizá provenzal, con que se designó desde la Edad Media a los cristianos de este lado de los Pirineos. Con ‘español’ la RAE titula sus obras desde 1925. Es general en la enseñanza del español como segunda lengua. No conlleva marca regional. O sea: castellano Y español.

P.  ¿Muchas diferencias entre culturas?

R. Muchos gestos revelan rasgos universales. Pero también hay muchas diferencias. No solo en la estructura interna y el vocabulario de las lenguas, sino en la manera de presentarnos ante los demás.

P. ¿Su experiencia más dura?

R. Todas aquellas en las que he debido juzgar como profesional. Especialmente, en la CNEAI (Comisión Nacional de la Evaluación de la Actividad Investigadora). ¡Discrepancias graves a la hora de valorar al prójimo! A mi juicio, desde su creación, faltó claridad (irresponsablemente) sobre su repercusión. En cambio, en el Comité de Evaluación del Profesorado, en la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación), me sentí muy a gusto.

P. La más gratificante

R. El encuentro con los estudiantes que han venido a mí y me han confiado la dirección de su tesis (u otros trabajos previos). Y con los del Programa Erasmus, u otros Cursos; o con quienes me piden aval o consejo… ¡El inmenso tesoro del encuentro con quien confía en ti!

P. ¿Mejor nivel educativo?

R. Conseguimos la educación general obligatoria y gratuita en 1970. En países europeos como Francia, o Suecia, es logro del XIX. Nosotros, pese al enorme esfuerzo de la II República Española, hemos tardado mucho. Ha habido muchas reformas. Pero es vergonzoso que no haya una política rigurosa de consenso para la Educación.

P. Las nuevas tecnologías.

R. Suponen una verdadera revolución humana. Da vértigo. Un aspecto: mucho wasap, pero una comunicación superficial. Información impresionante, pero también manipulación de la gente. Prefiero el encuentro personal, cara a cara, o epistolarmente. Pertenezco a otra época.

Universidad del corazón

P. Dedicatorias a su marido, sus padres, su hermano, su maestro, sus alumnos… ¿Dónde aprendió Humanidad?

R. De unos padres capaces de cualquier sacrificio por el bienestar de sus hijos, por una educación respetuosa con los demás, basada en la superación y el esfuerzo. Mis padres, y mi hermano, deseaban de mí una persona buena, digna, honrada y trabajadora. Mi marido y yo nos identificábamos plenamente; ha sido mi mejor amigo y compañero.

P.  ¿Cuidamos de nuestros mayores?

R. Cuando nací, mi padre tenía 51 años y mi madre 44. Él murió cuando yo tenía 20. Tuve que cuidar a mi madre (una mezcla de resolución y fragilidad), con terrible osteoporosis, y a su hermana mayor, mi tía Pilar. Cuidar a los mayores es un privilegio; y la convivencia entre generaciones, esencial. El cuidado de los mayores en España presenta luces y sombras. La ayuda a la dependencia debe ser prioritaria.

P.  ¿Nos comunicamos nosotras de otra forma?

R. Mi generación ha tenido sendas formas de relacionarse, entre mujeres y con varones. Nuestra generación no tuvo acceso generalizado a la educación mixta, pero en la Universidad tuvimos oportunidad de hacer amigos. He tenido colegas excelentes. Pero no hablamos igual con unos y con otras.

P. Recuerdos especiales…

R. Recuerdo agradecida por su impresionante personalidad y sus deslumbrantes valores (en ámbitos distintos): a Ricardo Gullón, intelectual de simpatía arrolladora; a Rafael Lapesa y a su esposa; a Emilio Alarcos, don Paco Ynduráin, Eugenio Coseriu, Bernard Pottier y Gerold Hilty (filólogos, críticos y lingüistas) y a José Manuel Blecua e Ildefonso-Manuel Gil, con su mujer (filólogos e historiadores de la literatura); a la pianista Pilar Bayona; a Hipólito Gómez de las Roces, político ejemplar, y a mi ex Rector, Felipe Pétriz, que confió en mí para la ANECA.

P. ¿Preparados para envejecer?

R. Yo creía que sí... He cumplido los 70 y me fracturé una vértebra. Voy superándolo con fisioterapia. Todo en lo que no tenemos experiencia…, hay que ir asumiéndolo. Con buen sentido, se puede afrontar la vejez con serenidad. La muerte no me asusta. Soy mujer de fe.

P. ¿A qué dedica su tiempo libre?

R. Me encanta la música. Voy, al menos, a uno o dos conciertos mensuales. También el cine y el teatro. Y visitar universidades extranjeras: la mía me lo permite como docente Erasmus. Y estudio lenguas minoritarias (ahora, el catalán).

P. Un poema humano.

R. Ildefonso-Manuel Gil tiene poemarios muy hermosos: El tiempo recobrado, De persona a persona; Poemas del tiempo y del poema; Poemaciones… Escojo el Poema final de Poemaciones. Gil parece dirigirse a la esposa, Pilar Carasol, pero también al lector: “No me dejes morir. / En tanto alientes, / víveme en tus recuerdos. / Llévame de la mano hasta tu muerte, / cobíjame en tus sueños, / donde yo velaré mientras tú duermes”.

SUMARIOS

“La infancia es el tiempo dorado de la vida”

“El inmenso tesoro del encuentro con quien confía en ti”

“Cuidar a los mayores es un privilegio”

 

(Humanizar, Nº 161 --Madrid, marzo-abril 2019--).

El escritor mimético

El escritor mimético

Foto Heraldo / Efe

“Aquí me siento a salvo. Lejos la familia, los amigos, pero seguro. Solo se oyen los pájaros, es hasta bello. Y ahí abajo Saint Gervais les Bains”. Podrían ser reflexiones de Bruno Martí –nada que ver con el mítico escritor cubano, José Martí–. ¿Estaba escribiendo su obra maestra? ¿Intuía el final?

Siempre le había atraído la montaña, desde los primeros encargos en la organización, allá a sus veinte años. “Éramos jóvenes y llenos de pasión, lo reconozco. Un país libre, independiente. Todo se hacía poco por los nuestros”. Cinco décadas después, el autor rememora su vida. ¿Siente arrepentimiento? No puede confesarlo.

“Fábricas, empresarios, entidades bancarias, guardianes de seguridad, políticos del régimen… Una amenaza. Comienzo a marearme otra vez”. Hasta las alimañas tienen conciencia, pensaba en sus adentros.

Se metió en la cabaña y volvió a salir. Se sentó en el banco corrido construido de un tronco de roble, y escribió en el suelo con un palo. “Los niños y menores no entrarían. Pero mandaban ellos, que velaban por todos desde arriba”.

A Bruno le daba vueltas la cabeza. ¿Tendría fiebre? Volvió a meterse dentro. “Euskal Herría, Madrid, Cataluña, Zaragoza…”. Una explosión, descontrolada, enorme. ¿Cuándo fue? Se confundían las imágenes. Debió ser horrible, vacía su vida, sanguinolenta memoria. Se veía en América, en un escaño del Parlamento. Todo confuso. ¿Pero por qué nacionalidad venezolana? Debía de ir al hospital…

Mimetismo: “Propiedad que poseen algunos animales y plantas de asemejarse a otros seres de su entorno”, según la RAE. En el propio parking del centro médico había un kiosco de prensa. Veinticinco crímenes de lesa humanidad, guardias civiles, decenas de personas, incluidos niños; robos a mano armada, extorsiones a comerciantes; intentos frustrados de negociación. ¿Había sido él? José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias ‘Josu Ternera’. No se reconocía.

“De pronto lo descubrieron, uno más entre los encapuchados, la boca tapada con un pañuelo. Huy, Joxe Mari. ¿Qué hace ahí? (…) Y sí, eran piedras. Se las tiraban con todas sus fuerzas a los ertzainas” (Fernando Aramburu, Patria). Ángel, Rocío, las dos Silvias y las gemelas Miriam y Esther, desde el cielo, no lo perdonarán. Infancia robada –nada que ver con Infancia libre–.

Este domingo volvemos a votar. Reflexionemos.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribna", "El Meridiano", viernes 24 de mayo de 2019).

¿Qué buscáis?

¿Qué buscáis?

Foto APP / www.elmundo.es

La sentencia latina de tradición cristiana, “Quo vadis?”, podemos actualizarla con este epígrafe. Me venía la idea a colación del reciente suicidio asistido de María José Carrasco, y de Vincent Lambert, ciudadano francés al que se cree le suspenderán este próximo lunes el alimento y la hidratación artificial que lo mantienen vivo.

Vincent sufriría en 2008 un accidente de tráfico que le causa grave traumatismo craneal y lo deja pentapléjico: tetrapléjico conectado a respirador y alimentación asistida. Pareja y cuidadores optaron por la Ley Leonetti, de 2005, sobre los derechos de los enfermos y el final de la vida. Los padres, de hondas convicciones religiosas, se opondrían por vía judicial y alargarían la vida de su hijo.

“El doctor Sánchez del Hospital Universitario de Reims acaba de anunciar a la familia de Vincent Lambert que dejará de recibir su tratamiento médico para la semana del 20 de mayo de 2019”, declara la familia. El 24 de abril el Consejo de Estado tomó la decisión, ante un supuesto cambio en las condiciones de Lambert.

Los padres apelan ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y al Comité Internacional de las Naciones Unidas para la Protección de los Derechos de las Personas con Discapacidad (CIDPH). El primero se lava las manos. “No hay una emergencia médica para detener la dieta y la hidratación ni justificación para una violación tan flagrante del derecho internacional”, dictaminó el segundo.

En los Países Bajos, es ley «de terminación de la vida» (2002); en Bélgica, «ley de eutanasia» (2002); en Oregón, «ley de muerte con dignidad» (1998); en Canadá, «ley de ayuda médica para morir» (2016). “La cuestión de fondo (en España) es un problema de política legislativa. La pretensión de algunos es la derogación de los tipos penales conocidos como cooperación al suicidio y homicidio-suicidio, lo que significaría la permisión de la eutanasia, al menos, cuando mediare consentimiento de la víctima” (Ciencia | Cultura | Vida Asociación de Investigadores y Profesionales por la Vida, CÍVICa).

En enero de 2012, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa prohibió la eutanasia en 47 países. ¿Qué buscamos? Los cuidadores familiares, los altos dependientes, los políticos. Si recordamos la sentencia clásica: “Quo vadis, Domine?”. “A morir impúdicamente en la cama de tantos enfermos”, podría respondernos Jesucristo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 17 de mayo de 2019).

La sangre altera

La sangre altera

Foto Ppolicía Zaragoza

Tiene que ser la primavera adulterada. ¿Por los plásticos? ¿Por las calefacciones, todavía encendidas? ¿O son alergias, que afectan a las mentes igual que el sarampión? La violencia machista se eleva a la enésima potencia: la mujer de Parla, tres o cuatro días muerta a manos de su pareja magrebí, a la que ocultaba en la casa; en la Salamanca de Martín Gaite, un preso de permiso apuñala a su expareja; y en Miralbueno, un conductor de autobús quien salva a una joven de ser degollada con un cúter.

¿Y cómo definir la violencia de padres hacia hijos? A la pequeña ingresada en la UCI por presunta paliza de sus progenitores le han salvado la vida, pero no de las lesiones cerebrales que cambiarán por siempre su destino. ¿Es algún nuevo herpes el que hace que los más pequeños muestren su intimidad a través de las redes? ¿Mímesis de los adultos? Ellos no son conscientes, como la adolescente acosada por un hombre maduro a quien conoció por Instagram.

¿Solo el clima cambiante el causante de reacciones tan adversas? Acusado de agredir sexualmente a una joven borracha, pero que sabía lo que hacía. Se acuchilla a indigentes y se agrede a ancianos, a los que se les atropella con el patinete. Se mata a machetazos, y a un menor se le ataca con ácido tras una máscara lúgubre. ¿Qué virus se inocula en el polen?

Alguna mutación genética ha tenido que haber, en el tiempo meteorológico y en las conciencias, para que ahora se vea con mal pie la entrega de una madre, o de un padre a sus hijos, en el “spot” publicitario de unos grandes almacenes. Para que una Primera Comunión ascienda a 2200 euros, entre traje, restaurante, regalos y fotografías, y olvidemos la guinda del pastel, que es el Cuerpo de Cristo. O cuando una persona anciana o de mediana edad permanece semanas, meses, años muerta en su casa, hasta que lleguen los okupas.

Está fenomenal la nueva Ordenanza Municipal de protección al más fiel compañero de la mujer y el hombre, según el célebre cuadro de Jan van Eyck. Que en Zaragoza se rescate a un corzo malherido, se busque al dueño de un canario, y en Huesca se le ayude a una perrita extraviada. Incentiva la ternura infantil. Se ha hecho viral la asistencia de la niña china Jiajia, de seis años, a su padre parapléjico. ¿Y si la primavera también viene de oriente? Al menos, Natalia está con vida.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Mericiano", viernes 10 de mayo de 2019).

Alianzas

Alianzas

Foto Enrique Cidoncha / Heraldo

Según el Diccionario de la lengua española de la RAE, alianza denota: “Acción de aliarse. Pacto, convenio o tratado en que se recogen los términos en que se alían dos o más partes”. Y en nuestra vieja, y ahora más que nunca envejecida, piel de toro, lo tenemos claro. ¿Continuará el dueño del colchón en su oronda cama matrimonial de la Moncloa? Tendría que ser aliándose. ¿Con las candidatas unidas de morado? ¿Con los de los lazos amarillos? ¿Con el equipo naranja? La cuestión, que aquí a cada uno le gusta dormir a pierna suelta.

Cuando escribí estas primeras líneas, los dioses y las urnas no habían dictaminado, y era arduo vaticinar, cuando cambian con tal facilidad el color de chaqueta. Otras acepciones de alianza: “Conexión o parentesco contraído por casamiento. Matrimonio. Anillo matrimonial o de esponsales”. Acaso los defensores a ultranza de la vida, los contras, desde el centro, de aborto y eutanasia, quienes se dicen apoyo de la diversidad de las familias, llegasen a un matrimonio de conveniencia.

En diversos países latinoamericanos, según el Diccionario de americanismos de la RAE, utilizan una palabra contundente, argolla: “Anillo de compromiso o de matrimonio”. Aquí era el “aro grueso, generalmente de hierro, que, afirmado debidamente, sirve de amarre o asidero”. Se ha puesto de moda, por eso del compromiso rural que contrajeron todos los candidatos. Y también en América: “Conjunto de personas que monopolizan el gobierno, las decisiones o el dominio en una institución, empresa o en cualquier otro tipo de agrupación”.

Los dioses y las papeletas, como modernos augurios que tenemos como democráticos, decidieron. Pero siguen ocultas al entendimiento las nuevas alianzas que dirigirán nuestro futuro y el de nuestros hijos. El rojo y el naranja son colores cálidos en principio, cercanos a la tierra y a su gente, combinan bien. Mejor que el arco iris variopinto, del fucsia al amarillo o al verde oscuro, que vete tú a saber qué simbolismo oculto puede guardar. Verde y azul marino se han quedado a las puertas de la Esfinge que rige los destinos.

Porque el misterio también tiene cabida en esta arca de alianzas que se llama España: “Arca en que, según la Biblia, el pueblo hebreo guardaba las tablas de la ley, el maná y la vara de Aarón”. ¿Asegurarán un poder seguro? ¿Y el maná cotidiano?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 3 de mayo de 2019).

Árabe y cristiana

Árabe y cristiana

Foto: Neri

París y Charlie Hebdo, recientemente Copenhague, Madrid y el 11 M o Al Ándalus en el punto de mira. “Las acciones integristas en países europeos no deben cambiar nuestra forma de ser. El mundo árabe no es sinónimo de terrorismo; la mayoría árabe musulmana practica su religión pacíficamente. Y hay árabes cuya religión no es musulmana, como mi padre”. Es N. N. M., licenciada en Comercio y Económicas, coordinadora del pabellón de Emiratos Árabes en la Expo 2008, casada y madre de dos niños.

“La mujer no es nada, un objeto de sexo, un clínex, de usar y tirar” (en un canal islámico de televisión en nuestro país). “Mujer, ¿nadie te ha condenado? Yo tampoco te condeno. Vete en paz, y en adelante no vuelvas a pecar” (Juan 8, 3-11). “El tema de la mujer es un tabú. Pero a la mujer se le tiene mucho respeto, y más si son mamás y abuelas. Hoy son casi todas universitarias. Terminados los estudios, encuentran obstáculos para encontrar trabajo. Pero la mujer árabe está logrando que se reconozcan sus derechos”. Vivió su infancia y primera juventud en Palestina y Jordania.

Las tres religiones monoteístas convivieron en nuestro suelo geográfico, alguna coincidencia existe: “Y acordaos de cuando Moisés dijo a su pueblo: ‘Oh, pueblo mío, en verdad habéis obrado mal con vosotros mismos tomando al becerro para adorarlo” (surah 55 de El Corán). “El conflicto es más de las personas, de quienes no respetan a los demás, a la diversidad”, afirma Neri.

Su vocación, la infancia: “Una educación desde la infancia es crucial. Es una etapa que hay que vivir intensamente, y permitir a los niños jugar, explorar, imaginar y descubrir sin miedos ni prejuicios. Mis recuerdos van ligados al juego con mis hermanas y primos en el jardín de casa, construyendo mundos paralelos y dejando fluir nuestra imaginación. No teníamos muchos juguetes, convertíamos la escoba de mamá en caballo, las ollas en cascos de soldados…”.

Hija de cristiano ortodoxo y de católica, la convivencia no supuso problema: “No se juzga a una persona por de dónde es o por su fe; sino por como es y actúa. Dios es tolerancia y respeto”. Una buena reflexión, ya sea en Cuaresma o Ramadán.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 27 de febrero de 2015).

El templo

El templo

Foto www.cope.es

Fue un lunes fatídico. De eso que andas enfrascada en tus tareas y, de pronto, una imagen en televisión. ¿Un nuevo incendio? Pero si es… ¡Estaba ardiendo Notre Dame! El París más bello que teníamos en la retina del alma, la historia europea de un milenio, la cultura cristiana occidental. Del asombro a la angustia existencial, visceral casi. ¿Quizá porque soñaba todavía visitar, junto a la emblemática catedral, el Louvre, la Torre Eiffel, los Campos Elíseos? “Me moriré en París con aguacero” (César Vallejo).

Uno de los monumentos góticos más hermosos, levantado en el centro de la ciudad celta y romana, sobre el templo de Júpiter y la iglesia medieval de Saint-Etienne. Luis VII lo comienza en 1163, factura de dos siglos; testigo de las guerras de hugonotes del XVI, la Ilustración, la coronación de Napoleón en 1804, las revueltas en el XIX o la amenaza nazi en el XX, con las balas silbando entre las columnas. Luces y sombras al través de vidrieras, esbeltas nervaturas y arbotantes, que terminan llevando hacia la luz. “¿Y cómo pudo ser tan hermoso y tan triste?” (Pere Gimferrer).

Y en las redes sociales, esa otra noche oscura de la incomprensión y la ignorancia. “Notre Dame es solo la catedral del arzobispado parisino. Mientras hay tanta muerte, miseria, tantos plásticos que nos envenenan… nos hemos vuelto locos, reconstruyendo unas paredes”. Junto al Sena los cánticos, las plegarias, los ojos puestos en la misericordia de un más allá cercano. “Destruid este santuario y en tres días lo levantaré” (Juan 2, 19). No se tardó ni la mitad.

Y recordé lo que nos inculcaba de pequeños en la parroquia de Begoña Ignacio Cendoya: que el templo no lo forman piedras, sí personas. Quizá por eso el papa Francisco subrayaría en la Vigilia pascual que para descorrer la roca del sepulcro hay que mover las piedras interiores: la de quedarnos en la muerte, el pecado, los hábitos que pesan.

¡Feliz Resurrección! Y, sin embargo, el Domingo de Pascua la muerte de más de 350 inocentes: cristianos orientales, turistas relajándose en un hotel, la pareja feliz pontevedresa. El terror integrista no diferencia. “Ecclesia”, iglesia, asamblea; ¡qué ausente en política! “Por años, disfrutar del error / y de su enmienda, / haber podido hablar, caminar libre, / no existir mutilada, / no entrar o sí en iglesias” (Ida Vitale).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 26 de abril de 2019).

Muerte santa

Muerte santa

Foto https://religion.elconfidencialdigital.com

Entre las leyes autonómicas, la asociación DMD (Derecho a Morir Dignamente) y la RAE, existen diferencias esenciales. Según las dos primeras, ortotanasia o muerte digna es “aquella que se produce con todos los alivios médicos adecuados y los consuelos humanos posibles”; mientras en el Diccionario de la lengua española el término se define como “muerte natural de un enfermo desahuciado sin someterlo a una prolongación médicamente inútil de su agonía”. ¿Limitación del esfuerzo terapéutico? ¿Eutanasia pasiva? Suicidio, “acción y efecto de suicidarse”; suicidio asistido, “aquel en el que se le proporciona a una persona, de forma intencionada y con conocimiento, los medios necesarios para suicidarse”.

Eutanasia, “actuaciones que producen directa e intencionadamente la muerte de los pacientes y que se realizan en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad incurable”. Sedación paliativa, encarnizamiento terapéutico, enfermo desahuciado o terminal… De un móvil por compasión a un delito de Violencia de Género, tan compleja la praxis y la interpretación legal.

“Fuera del contexto sanitario, no hablamos de eutanasia, sino de homicidio o de ayuda al suicidio”, declaraba recientemente José Carlos Bermejo, director de Centro de Humanización de la Salud. Reconoce que Ángel y María José venían de una larga historia de sufrimiento, y la necesidad urgente de una alfabetización ética.

“Una mujer de Leganés con esclerosis pide una rampa segura para salir a la calle y sus vecinos se la niegan”, leía en la web de Telemadrid. “Querría haber leído qué apoyos humanos tenían María José y Ángel, cuántas horas, si eran suficientes. Si tenían carencia de ayudas técnicas o de adaptación de la vivienda, si habían gastado dinero de su bolsillo…” (Rosa Conca Pérez, activista pro Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad).

Me temo que estamos desviando el debate central. Socialistas y cristianos piden cuidados paliativos, “conjunto coordinado de intervenciones sanitarias dirigidas, desde un enfoque integral, a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias”. Requieren más paciencia y recursos económicos, más saber convivir con el dolor. A Cristo nadie le ayudó a morir, salvo el Cirineo, y es consuelo de muchos. “No se muere dignamente solo cuando se decide cuándo”, según Bermejo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 19 de abril de 2019).

Calentamiento político

Calentamiento político

Foto EFE Madrid

En Zaragoza estamos habituados. Pasamos del cierzo, la niebla y un frío que pela a los rigores del verano. Dicen que atravesamos una primavera cálida, y, de pronto, otro coletazo invernal. ¿Calentamiento global? Nos afecta a los cuerpos, las mentes, el ecosistema y, con perdón a la fauna y la flora, a la especie política.

Acaba de empezar una campaña que ha de verse partida, quieras que no, por las procesiones de Semana Santa y un paréntesis de relax que todos anhelamos; a menos de un mes vista de las siguientes elecciones y al final de una legislatura que no ha llegado a los nueve meses. ¿De ahí la imprecisión y las contradicciones?

¿Y las candidaturas? Periodistas, toreros, generales… Parece que se atisban dos extremos, a derecha e izquierda, un centro que pretende ser liberal, algún partido bisagra y un supuesto líder que no termina de aclararse. Pero las cosas nunca son lo que parecen.

Defensor a ultranza de la vida: no a la eutanasia, no al aborto, no al islamismo integrista. ¿Para qué el permiso de armas en un estado de derecho? Los viejos anti casta pretenden ser la voz frente a las “cloacas del Estado”, la corrupción, la incoherencia. Y luego, tras obviar sus propias divisiones e inmuebles de lujo, se presentan como los más constitucionalistas, a través de horizontes de colores y diversas garantías sociales.

El centro liberal aglutina en sus filas a herederos del antiguo CDS, cosmopolitas de sangre aristocrática, catedráticas de Derecho. Y mientras apuesta por valores como la dignidad, la vida de los pueblos y la sacratísima libertad, defiende volver a centralizarnos. ¿Termina de mojarse?

Los hay quienes pactan con derechas, por eso de los cómputos y el encaje de bolillos. Sin embargo, su discurso gira en torno a la maternidad subrogada, los derechos de los LGTB, ley de eutanasia antes que ley de paliativos. ¿En qué quedamos? Y hay quien se vende por un plato de “calçots” o una porción de independentismo, con tal de no volver a perder la silla, como en Sevilla, o cambiar de colchón.

Claro que todas las formaciones llevan sellados nombres y formas de mujer: Isabel, Irene, Inés, Cayetana, Edurne. Y hasta quienes muestran apariencia misógina, se dicen dispuestos a apoyar a la mujer en sus momentos más difíciles. Quizá sea pronto, todavía, para echar por tierra la esperanza.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 12 de abril de 2019).

Un pueblo es...

Un pueblo es...

Foto Jesús Alba Enatarriaga

La tía Adela tocaba la campana que se había salvado al caerse la torre. La Jesusa y el Pablo cuidaban del toro de la villa; mientras la tía Narcisa se sabía romances, refranes y acertijos de más de una centuria. Había matrimonios jóvenes que les aseguraban un tránsito en paz. Mi tío llevaba las tierras del abuelo, que visitaba paseando; y el tío Elías nos dejaba su burra, con la recorrimos todo el término. Aquel verano hizo furia el sinfín, un tubo que subía el grano del remolque a la cámara.

Las calles no estaban asfaltadas ni el agua en las casas, y no había teléfono en kilómetros a la redonda. La escuela había cerrado años antes y los chicos iban a Almazán. Pero la vida hervía y nacían bebés; y junto al Teleclub la tienda de la Brígida abría a diario. Hasta el confitero y su señora hacían las delicias de los peques en la fiesta mayor.

De Cela en Viaje a la Alcarria a El disputado voto del señor Cayo de Delibes, reflejaron el cambio. Mi adolescencia y la de mis hermanos no serían iguales. Matrimonios que volvían al pueblo en los veranos, con sus niñas y niños, que se hacían amigos; o mayores jubilados, después de haber pasado la vida en la ciudad. El panadero, frutero y carnicero pasaban algunos días en semana.

“Viajar por la España vacía es viajar por apellidos de gente conocida. Un desvío en la autopista, una señal en una carretera secundaria, cualquier indicación conduce a pueblos que son apellidos de familias que salieron una vez de allí y no volvieron más”, afirma Sergio del Molino en su ensayo. Y Rafael Navarro de Castro en La tierra desnuda: “¿Somos capaces de conservar las acequias? ¿Somos capaces de sacrificarnos y andar tres horas cargados para arreglar una?”.

Las crónicas de Miguel Moreno y los libros de viaje y novelas Avelino Hernández son bellos testimonios literarios. Conforme avanzaban las cosechadoras y el GPS en los tractores, y se volvía a levantar la torre, desaparecían las personas. “Con una frase no se gana un pueblo / ni con un disfrazarse de poeta, / a un pueblo hay que ganarlo con respeto, / un pueblo es algo más que una maleta / perdida en la estación del tiempo…”, cantaba María Ostiz. Ahora se lo han creído.

Mucho antes del Ainielle de Julio Llamazares, poner remedio. El palacio del Marqués de Velamazán es hoy un espléndido alojamiento rural, sin ir más lejos.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 5 de abril de 2019).

Soy testigo

Soy testigo

Foto www.elespanol.es

Ha conmocionado a Huesca la situación de extrema gravedad de una joven paciente que se negaba a una transfusión, como hace veinticinco años convulsionó la muerte de un menor, por voluntad expresa de los padres, a no recibir sangre de donante alguno. Ahora ha sido la muchacha quien se ha opuesto al deseo de sus progenitores, acogiéndose a su testamento vital, según la Ley de Autonomía del Paciente (de 14 de noviembre de 2002): “Por el documento de instrucciones previas, una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta anticipadamente su voluntad, con objeto de que ésta se cumpla en el momento en que  llegue  a  situaciones  en  cuyas  circunstancias  no  sea  capaz  de  expresarlos personalmente,  sobre  los  cuidados  y  el  tratamiento  de  su  salud” (art. 11.1).

En 2008 otro joven corría la misma suerte, también por motivos religiosos. No seré yo quien lance la primera piedra. Las tres grandes religiones monoteístas, con todas sus ramificaciones, confiesan al mismo Dios; y, junto al budismo, buscan la felicidad del ser humano, pese a que encarnación y reencarnación sigan caminos diferentes. Otra cosa es cuando una creencia justifica la amputación del clítoris; poder pegar a la mujer siempre que no le queden cicatrices; ir a la zaga del varón sin mirarle a los ojos. Autoinmolarse y llevarse al que se pille por delante me parece tan bestial como quemar a las brujas en la hoguera –mujeres aventajadas a su tiempo–.

Yo tuve una madrina, que sigue siendo mi tía muy amada. Por los años 70, cuando estaba más en boga, se hizo testigo de Jehová junto a su esposo. Vi crecer a mis primos al ritmo marcado por la Biblia, que se aprendieron de memoria con la enseñanza de su padre y en el Salón del Reino, al que alguna vez asistí. Unos niños inteligentes y obedientes, bellísimas personas que fueron haciéndose jóvenes y se casaron con miembros de la misma congregación. “El matrimonio es como un barco, el marido ha de llevar el timón”. Me asombró tanto que se me quedó grabado para siempre.

Nada de alcohol, tabaco ni relación sexual durante la menstruación. ¿Pero y la formación? ¿Y los empleos precarios? ¿Por qué no tengo sobrinos de mis primos? “Solo no habéis de comer la carne con su alma, su sangre; pues, en verdad, yo pediré cuenta de vuestra sangre como de vuestras almas” (Génesis 9, 4-5).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 29 de marzo de 2019).

Sin apellidos

Sin apellidos

Foto www.elespanol.com - Canal Sur Televisión

El uso y los comportamientos van cambiando la lengua. Sexo: ‘condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas’; ‘conjunto de seres pertenecientes a un mismo sexo’; ‘órganos sexuales’; ‘actividad sexual’. Siguen contraponiéndose los adjetivos en la última actualización –2018– del Diccionario de la lengua española de la RAE: bello y feo, fuerte y débil. A la definición tradicional de género, ‘categoría gramatical inherente en sustantivos y pronombres, codificada a través de la concordancia en otras clases de palabras y que en pronombres y sustantivos animados puede expresar sexo’, se suma sin embargo otra acepción más de nuestros días: ‘grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico’.

Hace unos días, se inauguraba en Sevilla la calle dedicada a Ana Orantes, víctima de violencia que hace 22 años hizo cambiar el rumbo de las cosas: “La información, la asistencia social integral y la asistencia jurídica a las víctimas de la violencia de género, en los términos regulados en este capítulo, contribuyen a hacer reales y efectivos  sus  derechos  constitucionales  a  la  integridad  física  y  moral,  a  la  libertad  y seguridad y a la igualdad y no discriminación por razón de sexo” (Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género –28 de diciembre de 2004–, art. 17.2).

Claro que no todo cabe en el mismo cajón. Las tres mujeres muertas a manos de sus cónyuges o parejas, del 10 al 11 del presente en Pontevedra, Málaga o Madrid, sí parecen entrar en la casuística. Aunque el octogenario pudiera tener cualquier otro motivo: demencia, hartazgo o desatención. ¿Y amputar el pene al compañero de piso? ¿Y el doctor que decide terminar con la vida de esposa y madre para que no sufriesen?

Diana Quer o la profesora Laura Luelmo, nada que ver con los hermanos de Godella, enterrados parece ser por una supuesta madre enajenada. Por supuesto, la intimidación podía ejercerla el padre sobre su compañera, y vuelta a comenzar.

¿Violencia de género? ¿Doméstica? ¿Infanticidio? ¿Abusos sexuales de un psicópata? ¿Demencia senil? ¿Enfermedad mental? ¿Impotencia? Mejor son apellidos. En cualquier caso, la licencia de armas, o nombrar un partido político en femenino, nada ayuda.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 22 de marzo de 2019).