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La lampara encendida

La columna dominical

Gracias, Sus Majestades

Gracias, Sus Majestades

Foto Cuaderno de Arte. La adoracion de los Magos, Diego Velazquez.

No recuerdo haberos pedido muchas cosas. Me conformaba con unos cubos –pozales en el pueblo– de colores; o un pequeño piano que aún han disfrutado mis sobrinos. Escuché vuestros pasos alguna noche, pero aquella Navidad fue diferente. Me trajisteis a mi muñeca favorita –las niñas y los niños no teníamos tantos juguetes como ahora–, un acordeón ya casi de mayores, y tres cartas, en rojo, azul y verde, de vuestro puño y letra.

A su debido tiempo, me contaron el cuento de que no existíais. ¡Qué ilusos los adultos! Yo seguí confiando, y me asomé al otro lado del espejo de Alicia. ¿Qué escondía el mundo de mi niña interior?

Primero, el regalo precioso de la creatividad. Soñé ser escritora, doce años, o menos. Mucho antes de la máquina eléctrica o ningún sencillo ordenador, engarzaba mentalmente palabras en bellísima cadena y las dictaba a veces en forma de poesía. Eso es ya magia. Luego, el haber decidido o poder formarme –de los Estudios Primarios al Inbad o la Universidad– también ayuda. Y no quiero olvidar a los muchos sabios y magas madrinas que lo hicieron posible; entre ellos el maestro poeta profesor, Rosendo Tello.

Las primeras salidas, rompiendo fronteras y horizontes, en las cuatro paredes de mi entorno y fuera del país; mis primeros libros… Nunca pertenecí a la Semana de vacaciones –no pisé la escuela–. Pero sí a la generación de la Democracia, tan de moda en la sopa y en los discursos de Nochebuena. Y eso iba fermentando, como la levadura y el grano de mostaza.

La fe es un eslabón mágico, incomprensible; un don que no se paga en euros ni denarios. Y nos hace entender que ya nadie está ausente mientras mora en nosotros, que los peques que llegan son hijos de la vida, que el amor es un nuevo y gran misterio. Siguiendo mi camino, se me dieron otra dos palabras, frescas como retoños: Asistencia Personal. Y fui tras ellas. Sin caer en la cuenta de que los míos lo fueron siempre.

Y este año un don supletorio: la persona que me asiste sin ser familia. Si mañana voy con mis sobrinos a ver vuestras carrozas se lo transmitiré. ¿Quién dijo que no existís, buscadores de agujeros negros y de la Estrella? Yo os siento a cada paso.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 4 de enero de 2019).

Mi patinete

Mi patinete

Foto Mestre / Heraldo

Están por todas partes: al salir de casa, en cualquier acera, justo delante del badén del súper. No hay manera. Casi imposible que sus ruedas no colisionen con las tuyas –300 casos este año, casi 2000 denuncias. Y es que ni carril verde ni de ningún otro color. Así no hay quien circule por las calles con la menor seguridad con ese mini bólido de a ruedas y un mando electrónico que tanto gusta a los peques. Ni aun sobre dos pies.

Zaragoza: Line, Koko, Tier y Voi. No son marcas de sillas, “scooter” para quienes vamos sentaditos, ni siquiera drones. Sino de patinetes eléctricos. ¿Pero dónde vamos a llegar, entre móviles, “Smart” y ahora esto. Sin ir más lejos, el otro día en El Corte Inglés vi un patinete estándar y otro con asiento. Y no te digo en ciudades turísticas, como Sevilla: coches, motos, bicicletas, caballos con calesa, tranvía y autobuses y… ¡patinetes! Y por angostas calles del bello casco histórico, que no entras ni de canto.

Pero bueno, dicen que van a reducirlo a dos compañías, a un máximo de 1700 vehículos, que pondrán carril y aparcaderos e irán por la calzada, y que la policía tendrá ojo avizor. Será más fácil hasta con las nuevas bicis azules Electric RG, de penúltima generación. ¿Dónde nos meteríamos si no los simples viandantes y rodantes?

Bueno, pues sopesando pros y contras, me he decidido. Les he escrito a los Reyes Magos que este año me traigan un patinete anfibio electrónico. Como el Centauro clásico, mitad caballo mitad hombre, pero en máquina: media silla electrónica y medio patín.

Dados mis michos conocidos y una larga experiencia, ya me he puesto en contacto con la empresa que ha asistido siempre a Christopher Reeve –el mítico Supermán–, Stephen Hawking y Pablo Echenique. Me dicen que es bastante fácil. Mis extremidades inferiores se apoyarían sobre el patinete, unido este a un asiento no demasiado ancho, a mi medida, ergonómico y confortable. Sería una sincronización entre el mecanismo del patín y el control del mando de mi silla.

El “bluetooth”, o incluso un dispositivo más sencillo de microdomótica, irían sobre el reposabrazos, para facilitar el aparcamiento y el arranque. Accesibilidad universal en patinete.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 28 de diciembre de 2018).

Belenes

Belenes

Foto M. A. M. B.

Recibo de todos los estilos. Imitación a madera o grabado, copia de pintor clásico; naif, de corte bizantino o icono de Taizé –ahora que miles de jóvenes de diversas confesiones cristianas se reúnen en Madrid–. Las que más me llaman son las que producen extrañeza: un portal de palillos sobre una cartulina, con tres figuras negras; o un niño recostado en un pequeño colchoncito tendido en una hamaca. ¿Nicaragua? ¿El Salvador?

Las felicitaciones navideñas en papel, cada vez más escasas y emotivas, son trasunto de la representación del belén tradicional. Creado por Francisco de Asís la Nochebuena de 1223 en la ermita de Greccio (Italia): un pesebre con el buey y la mula, sin niño. Y de pronto el asombro: el señor del lugar “aseguró que vio un hermoso niño dormido en el pesebre, que el padre Francisco cogió en sus brazos y lo hizo dormir” (San Buenaventura, “Legende de Santi Francisc”).

Le precedieron Isaías, los evangelios apócrifos o las catacumbas de San Sebastián de Roma –siglo IV–. “Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo. Israel no conoce, mi pueblo no discierne” (Is. 1, 3). En el siglo XV se generaliza la costumbre (París, Alcorcón, Siena o Lisboa); aunque hasta el XIX, con la tolerancia religiosa, no se hace universal. Cataluña, Murcia y Madrid serían pioneros.

Y llegan nuevas voces del Sur: “Navidad de papel, Navidad de cartón, / Navidad de estrellitas y lucecitas de color. / Esta es una navidad de fantasía nada más, / pero hay otra Navidad que es la de Dios”.

Bíblicos, anacrónicos, populares, artísticos, vivientes o animados. Barbastro, Estadilla –120 figurantes– o Monzón –con 8000 figuras–, la Diputación de Huesca o la Casita de Blancanieves en el parque Miguel Servet; Teruel y Albarracín; y en la capital zaragozana, la plaza del Pilar, la Casa Amparo, el sumergido del Acuario o el de Playmobil de Aragonia.

Prima lo histórico y local: el nacimiento aragonés de Ibercaja, el del Palacio Real de Madrid, con la obra de Goya, o el de Brumete, que recrea el Imperio Romano, la conquista del Oeste y la Revolución Francesa. ¿Fecundidad o anhelo de poder? ¿Qué representa el “cagonet” catalán junto a la Sagrada Familia?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 21 de diciembre de 2018).

Amnesia histórica

Amnesia histórica

Foto Ayuntamiento de Zaragoza

Hoy todo parece alzhéimer, o accidentes cardiovasculares, o demencia senil. Se nos olvida aquello de “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme” cervantino. O que la pérdida de memoria es mucho más grave si es social, tendenciosa la mayor parte de las veces. “Hace unos días, en el altar de la iglesia del monasterio de San Juan de la Peña, ante el cáliz de piedra roja que contuvo la sagrada sangre de Nuestro Señor Jesucristo, juré en presencia del abad don Jimeno que no levantaría este asedio hasta que no tomara Zaragoza” (José Luis y Alejandro Corral, Batallador).

A principios de 1118, un concilio celebrado en Toulouse ofrece beneficio de cruzada a quienes se la jugasen por conquistar la ciudad. Ayerbe, Almudébar, Gurrea de Gállego, Zuera… privación dramática de agua… La población mora acabó rindiéndose el 18 de diciembre. Ni flores de la conmemoración. Como mucho, el león de bronce devuelto al Parque Grande, y los festejos y recreaciones en Gúdar (Teruel), de la ermita de la Magdalena a la pasarela y el mirador del castillo, precisamente el día de la Constitución, por sus 900 años de cristianos.

Juegos de tronos y ambición de poder los hubo siempre. Rey de Aragón y Pamplona en 1104, fue anexionando Castilla, Toledo, León… en su nunca consumado matrimonio con doña Urraca, frente a las reticencias de los nobles y la propia esposa: “… puebla con fueros buenos las villas de Soria, Almazán, Berlanga, Redoredo y Villaforado…”. Y una se imagina el burgo de Oxama transformado en villa, grandes máquinas con ruedas en el catillo de Gormaz, o a un valeroso caballero clavando con su espada al gran lagarto en la puerta de la Colegiata.

Intrigas, malentendidos conyugales, corruptelas sin cuartel. En aquel tiempo, algunos franceses apoyaban a Alfonso, mientras los catalanes le frenaban el paso hacia Lérida. El control del curso del Ebro, una baja demografía autóctona, señores y gleba de uno u otro partido. ¿No somos herederos y espejo de la Historia? Conocer solo de los reyes una calle dedicada –Alfonso I, Don Jaime–, su estatua en el Parque, o el nombre de un hotel –Reina Petronila–, es amnesia histórica y presente.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 14 de diciembre de 2018).

El señor del anillo

El señor del anillo

Foto ABC Cultura / Haaretz

“Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro / en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras. / Un Anillo para gobernarlos a todos”. Así comienza El Señor de los Anillos, de Tolkien, ya un clásico de novela fantástica. Odisea del bien frente al mal, de Frodo frente a Sauron, en su empeño de arrebatarle el Anillo Único, fuente de su poder maléfico, la guerra y la destrucción.

Pero no nos remontenos a la Tercera Edad del Sol de la Tierra Media, ni a reinos de hobbis, enanos y elfos. Anillos en la Historia ha habido muchos, casi siempre instrumentos y símbolo de poder. Como el atribuido hace unos días al prefecto romano de Judea Poncio Pilato: junto al vaso de vino grabado en el cobre y una inscripción en griego, “de Pilatus”.

¿Sellaría con él la ejecución de Cristo? Testimonio tenemos en los tres evangelios sinópticos (Lucas, Marcos, Mateo), y algo más teatralizado en el de Juan. El mismo lugar donde se halló el anillo, el Herodión, el que fuera palacio del sanguinario Herodes el Grande y después de Pilatos, es harto significativo. También Flavio Josefo y Tácito aluden al personaje histórico; y Filón de Alejandría en su Ad Gaium le acusa de “sobornos, injurias, robos, atropellos, daños injustificados, continuas ejecuciones sin juicio y una crueldad incesante y muy lamentable”.

La fe es un hecho personal, social a veces. La Historia es memoria colectiva e ignorarla nos conduce a seguro holocausto. ¿Cuántas matanzas de inocentes y de cristianos no se dan hoy en día? Y es que el imperio de Tiberio, y aun el de Nerón, no resulta en esencia mucho más violento que muchos integrismos del siglo XXI. Por no hablar de corruptelas, y de apego al escaño, bancada o silla que conlleva mandato y control.

Pensaba hablar de la festividad de mañana sábado, la Inmaculada Concepción, y se han cruzado los cables. Será porque a través del puente, como en el Juego de la Oca, me he ido a la otra fiesta y me pregunto: ¿Esto es digno y humano? ¿Y constitucional?

¿María fue inmaculada? Sin duda alguna, como tantas mujeres que dan la vida por sus hijos, por el ser amado, y en clave trascendente. Su anillo la desposó en dignidad humana y santidad.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 7 de diciembre de 2018).

Cara y cruz

Cara y cruz

Foto La Sexta Noche

Comenzábamos la semana con dos noticias contrapuestas. Por un lado, el Día de la Violencia contra la Mujer –de género, sexista, doméstica, son calificativos que no terminan de cuadrar–. Cuatro aragonesas asesinadas en 2018, otras veintidós víctimas mortales desde 2003; en España, veintiséis en lo que va de año, si contamos la adolescente de Alcorcón. La agresión más difícil de detectar es la psicológica. Y un dato escalofriante, según dijeron: tres de cada cuatro mujeres con discapacidad sufren algún tipo de violencia en sus relaciones.

De otra parte, la Sexta entrevistaba a Isabel Gemio con motivo de su libro, Mi hijo, mi maestro, y del décimo aniversario de la Fundación –presentaban el lunes a los medios–. “Siempre se ha dicho que en España la Cenicienta era la cultura; yo creo que es la ciencia”. Simón, Casimiro, Javier, Raúl, Bernardo. En nuestra juventud, la Distrofia de Duchenne apenas se estudiaba, y la supervivencia de mis compañeros era de veinte y pocos.

“El diagnóstico de mi hijo fue una sentencia de muerte prematura”. El desierto, la nada, empezar de cero, no aceptar ayuda psicológica, no poder verbalizar. No fue fácil. Dejar de jugar al fútbol, de andar, de comer con cubiertos estándar, de abrazarte. “Mi hijo me ha enseñado humildad, amor, entrega, generosidad… Él es un héroe de verdad”.

La buena señora se expresó a su estilo, desde su experiencia de veinte largos años. No salía de tópicos: la diferenciación culpabilizadora entre uno y otro hijo, la rápida madurez del hermano menor. “En el mundo de la discapacidad todo es carísimo: reformar el baño, cualquier adaptación, una silla de 14.000 euros, de 5000 –las de mis colegas eran manuales–. Y no digamos ya si se necesita un cuidador”.

Me daban ganas de gritarle: “Isabel, por favor, actualízate”. Cuando al final rompió una lanza por el sentido común: “La asistencia personal es fundamental, no solo para la familia, sino sobre todo para las madres”. ¿Y para la persona con diversidad funcional? Porque ahí está la clave, de que la relación funcione y la mujer no se hunde en la miseria. De que Gustavo y Diego sean felices: “Mamá, te queremos como nada”. Es el haz y el envés.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 30 de noviembre de 2018).

La torre de Babel

La torre de Babel

Foto Marín Chivite / Heraldo de Aragón, en las elecciones generales de 1933.

En abril de 1931 se celebran las primeras elecciones con sufragio femenino pasivo –podrían ser electas, pero no votar hasta noviembre del 33–. Mujeres y niños acuden a la escuela, por ver qué se cocía. Un papelito blanco, con nombres en una cara, que había que plegar y meter en una caja grande. Ni Francia ni Italia ni Bélgica ni Argentina, tenían todavía sufragio femenino completo.

Clara Campoamor, diputada nacional para las Cortes Constituyentes del 31, y Victoria Kemp, que batalló por aplazar el voto ante la amenaza de los conservadores y la Iglesia, fueron nombres señeros. “Yo, señores diputados, me siento ciudadano antes que mujer (...) No dejéis a la mujer que, si es regresiva, piense que su esperanza estuvo en la dictadura; no dejéis a la mujer que piense, si es avanzada, que su esperanza de igualdad está en el comunismo”, defendió la Campoamor. Nuestras abuelas, con pañuelo negro a la cabeza, trabajadoras de fábricas y sirvientas del hogar, privilegiadas universitarias, fueron a votar aquel domingo.

El lunes hizo 85 años que la mujer rural, el ama de casa, que apenas podía aparcar sus tareas para ir al colegio, madres que no pudieron elegir entre serlo o no, vieron una ventana abierta a su derecho de expresarse, si no a una dignidad más plena. Sabían del riesgo y de lo que deseaban en su ser femenino más auténtico.

No estaban en absoluto confundidas. ¿Qué libro de la Escuela de la República trataba de la corona catalano aragonesa? ¿Qué maestro de izquierdas aleccionaba sobre bandos enfrentados en Galicia? ¿Qué profesor de Bachiller sobrevaloraba a Salvador Espriu por escribir en su lengua materna con un lazo amarillo en la solapa? Hombres y mujeres castellanos, aragoneses, vascos, andaluces… la dictadura y la transición hubiesen sido más duras sin apellidos mezclados.

Ahora que la paridad llega a la Administración, al Gobierno y al lado más oscuro, la Justicia cae las elecciones son un juego de dados, se falta al respeto con reacciones pueblerinas… Y alguien se saca de la manga que castellano y euskera son lenguas “originarias de La Rioja” –antigua Navarra– y han de ser cooficiales. ¿Cómo entendernos sin un mínimo interés común?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 23 de noviembre de 2018).

Historia Sagrada

Historia Sagrada

Foto Roger Navarro/Heraldo

Así se llamaba por entonces a la enseñanza religiosa. Autodidacta en mi propio domicilio, antes de acceder al Bachillerato a través del INBAD, todavía pude ver el rótulo de esa asignatura en los libros de Ingreso de mi padre –últimos cursos de Primaria y primero de Secundaria más o menos de ahora–. Adán y Eva, Caín y Abel, Sansón, David y el gigante Goliat… Algunos de los dibujos que recuerdo.

Antiguo Testamento, pero también los Evangelios, junto a las Tablas de la Ley y las virtudes cristianas. Así es cómo mi madre se ganó en la escuela del pueblo el juego de “Los Pecados Capitales”, tablero La Oca a lo divino. La genética influye tanto como la educación sentimental.

Sin actualizan el Paraíso, ¿cómo saborear la Anunciación de Fra Angélico en las clases de COU de la profesora Rosa Palacios? ¿Y a Vicente Aleixandre en la poesía de posguerra? ¿Cómo entender el Polifemo de Góngora sin habernos metido mínimamente en Las Metamorfosis ovidianas? Verrocchio, Botticelli, Rubens, Giotto, Bernini… o tantos autores medievales, renacentistas, de los Siglos de Oro o del Barroco. ¿Podríamos rozarlos siquiera con la punta del alma o la curiosidad?

Derogación de la Ley Wert, implementar una nueva disciplina: “Valores cívicos y éticos”; quitar las reválidas de final de ciclos… Yo sigo defendiéndome en mis cuentas sin calculadora ni ordenador. La memoria también es importante, junto a la comprensión. Los padres antes que el Estado, y antes los profesores. Si no, los ciberataques y el transhumanismo, del que hablaba Rosa Montero, nos vienen más veloz que un patinete.

Viajamos y los jóvenes no saben explicarse la musculatura ni las barbas de Moisés. Ni los pasos castellanos y andaluces. Ni los ricos abalorios-lágrimas de las vírgenes de Sevilla. O el Cristo tenebrista y bellísimo de Zurbarán.

De La Sagrada Familia a Aránzazu, estamos en peligro de confundir reiki y quiropraxia con milagros, y ver la guerra santa como normal. Latín, romance riojano precastellano y euskera, ¿son óbice para que La Rioja hable vasco? “Háganos Dios omnipotente / hacer tal servicio que / delante de su faz / gozosos seamos” (Glosas Emilianenses). La cultura es acervo espiritual.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 16 de noviembre de 2018).

La primera Eva

La primera Eva

Sahlework Zewde en su toma de posesión en Addis Abeba.

Foto Tiksa Negeri (REUTERS) - El País

Indira Gandhi, Rigoberta Menchú, Malala, Asia Bibi. Algo nos suenan. Joyce Banda, Ellen Johnson-Sirleaf, Sahlework Zewde, ni por el forro. La última de rabiosa actualidad, pese a nuestra ignorancia y cerrazón de ojos.

Políticas, víctimas y activistas, premios Nobel reconocidas. La pasada semana, Sahlework Zewde se convertía en la primera presidenta de Etiopía, tras sus cargos de directora general de la ONU en Nairobi y representante especial de su secretario, António Guterres, ante la Unión Africana.

Asia, África, América… Dicen que los primeros homínidos y hominidas provenimos del continente negro, y que todas y todos estamos cortados con el mismo patrón. “Si alguien piensa que hablo mucho sobre mujeres, que espere a escuchar todo lo que tengo que decir. (…) Cuando no hay paz en el país, las madres se sienten frustradas, por lo que tenemos que trabajar a favor de la paz por el bien de nuestras madres”, declaraba la nueva presidenta Etíope.

La premio Nobel de la Paz Ellen Johnson-Sirleaf fue la primera jefa de Estado en un país africano (Liberia, 2006-2018); la segunda, Joyce Banda, que dirigió el destino de Malaui (2012-2014). Directora de Asuntos Africanos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, embajadora en Francia y Yibuti, Sahlework Zewde es consciente de lo mucho que falta por hacer.

El movimiento #Metoo, en África, todavía con menos fuerza todavía que en EE. UU. y Europa, va denunciando los abusos sexuales y el “apartheid profesional” contra muchas mujeres. Y en un descampado de Guediawaye (afueras de Dakar), está La Casa Rosa, único centro especializado para niñas y adolescentes víctimas de violaciones en Senegal. “Muchas veces son los padres, los tíos, los hermanos, la gente que frecuenta su casa quienes las han violado”, asegura su directora.

Pobreza, promiscuidad, creencia de que el hombre puede poseer a la mujer… Los abusos dentro del matrimonio no son delito. En la República Democrática del Congo la violación es un arma de guerra; en Sudáfrica una mujer es violada cada 26 segundos.

Para muchas feministas africanas hay importantes desafíos. Uno de ellos, acabar con la mutilación genital. Mientras tanto, ¿costillicas de Adán?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 9 de noviembre de 2018).

Los otros santos

Los otros santos

El entonces arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, entrega una fotografía de Grande como obsequio al papa Pablo VI.

Foto www.romerotrust.org.uk

Pablo VI, Óscar Arnulfo Romero, Francisco Spinelli, Vicente Romano, María Catalina Kasper, Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús, Nunzio Sulprizio. Las últimas canonizaciones de la Iglesia el pasado octubre. Papas, arzobispos, fundadores; de todas las nacionalidades; e incluso exiliadas de nuestra Guerra Civil, o laicos lacerados por la enfermedad.

¿También se ha actualizado el pasaporte a la santidad? “Jesús sigue diciendo: «Vende lo que tienes y dáselo a los pobres»”, resaltaba Francisco en su homilía. Los más cercanos, acaso Pablo VI y Monseñor Óscar Romero. Continuador del Vaticano II, cercano a las fábricas, impulsor ecuménico, conocedor de Europa Oriental y América Latina… Y el santo salvadoreño de los pobres, asesinado en plena Eucaristía en octubre del 79.

“El 12 de marzo de 1977, el padre Rutilio Grande, S. J., amigo íntimo de Romero, fue asesinado en la ciudad de Aguilares junto a dos campesinos”. Sería el detonante. Cuatro años de párroco en la humilde aldea; responsable como jesuita de las Comunidades Eclesiales de Base campesinas; enfrentado a los gerifaltes del poder. “…me doy perfecta cuenta que muy pronto la Biblia y el Evangelio no podrán cruzar las fronteras. Sólo nos llegarán las cubiertas, todas las páginas son subversivas” (sermón de Apopa). Fusilado a los 48 años. Su proceso de beatificación se abre en 2015.

Una madre de familia y sus ocho hijos, campesinos y sencillos comerciantes textiles, son testigos directos de la muerte del querido párroco y confesor. También de la masacre de El Mozote, 900 hombres mujeres y niños ejecutados, el mayor holocausto latino y occidental de hoy. “A las doce del mediodía ya habían matado a todos los hombres”, declaraba Rufina, única superviviente.

Una de las hijas me contaba: “Yo tenía 13 años, al final de la guerra civil salvadoreña. Íbamos en autobús de Aguilares a San Salvador, y en Guazapa tuvimos que parar. La guerrilla estaba disparando. Nos ocultamos tras una pila de tusas de maíz, logramos escapar”. Es Carla, mi asistenta personal.

Siria, Venezuela, Nicaragua… ¿Nos veremos los hijos de Dios de a pie resplandecer? La película “Voces inocentes” es una puerta al alba.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 2 de noviembre de 2018).

Cartelera

Cartelera

Foto: cartel de la película

No sé si será casualidad, o si los documentales duran menos, o está todo estudiado según los beneficios que revierten. “El papa Francisco. Un hombre de palabra”, de Wim Wenders, ya no está entre nosotros; “El reino”, de Rodrigo Sorogoyen, se mantiene varias semanas en cartel.

La mirada cercana a Francisco y su labor humana y pastoral, de la ONU y la Zona Cero a Yad Vashem, el Centro Mundial de Conmemoración del Holocausto en Jerusalén; frente a Manuel, un influyente vicesecretario autonómico a punto de dar el paso a la primera línea nacional, hasta que se destapa la trama. “¿Se arrepiente? En realidad no era esa la pregunta: ¿Quién es usted”, inquiere al político la comunicadora. “Cuanto más poderoso seas, más humilde”, afirma el seguidor del Pobrecito de Asís. ¿Dos formas de comprender el mundo?

La pobreza, centro del Evangelio; enfermedades de la Iglesia: el poder, encerrarse en sí misma, no escuchar a los otros, atesorar riquezas, la inseguridad y pobreza espiritual… “Prevaricación, fraude continuado a la administración pública, estafa y falsedad y concurso y tráfico de influencias. ¿Algo que declarar?”.

“Nos dice que no podemos servir a dos señores, o servimos a Dios o servimos a las riquezas”, se atreve a denunciar el Papa. “En la familia hay dificultades, pero esas dificultades se superan con amor”. ¿Conceptos trasnochados? “Si de verdad quieres cambiar las cosas, se hace así, desde dentro, y con poder”, alecciona Manuel López Vidal al nuevo candidato a líder nacional. ¿Nos suena más?

Vivir acelerados enferma la mente, el espíritu y el cuerpo; acariciar a los niños y los abuelos… “¿De verdad se considera un ciudadano normal? ¿Puede dormir tranquilo por las noches? ¿Puede mirar a los ojos de su hija después de todo esto?”. Estamos socialmente habituados. La más pobre de todos los pobres, la madre Tierra; Lampadusa y los conflictos migratorios; catástrofes naturales; la libertad, el sufrimiento y el amor; pederastia, tolerancia cero. “La manera de escapar del consumismo, de la corrupción, de la competitividad, del estar aprisionados por el dinero, es lo concreto del trabajo cotidiano”. ¿Mensajes nuevos? Ficción y realidad. ¿O viceversa?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 26 de octubre de 2018).

Con buen pie

Con buen pie

Foto Cortes de Aragón

La política no ha parado en Pilares. El pasado 3 de octubre se celebraba, en la Sala “Giménez Abad” de las Cortes de Aragón, el trámite de audiencias legislativas sobre el Proyecto de Ley de Ordenación de los Derechos y Garantías y la Atención a las Personas con Discapacidad. Siete días después, en la Comisión de Ciudadanía y Derechos Sociales, el debate y la votación de la Proposición no de Ley núm. 206/18, sobre Asistencia Personal, presentada por el G. P. Podemos Aragón y ratificada por todos los partidos.

El CERMI da voz a diversas asociaciones. “Planteamos que las personas sordociegas cuenten con recursos y materiales adecuados y accesibles, como cartelería adaptada, referente sanitario, o una figura de apoyo como un mediador comunicativo o intérprete de signos” (ONCE). “Nuestra entidad representa un colectivo muy heterogéneo de personas sordas, independientemente de que su forma de comunicación sea la lengua de signos o la lengua oral con apoyos” (Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón).

La Federación de Salud Mental pide apoyo familiar, medios adecuados en la rehabilitación psicosocial y la inclusión social y laboral. Plena Inclusión, apoyo en lo jurídico y social, atención a alumnos y trabajadores con necesidades especiales y un profesional de referencia. COCEMFE denuncia la falta de asistencia incluso en el entorno sanitario.

Zaragoza Vida Independiente: “Somos la voz de todas aquellas personas que ni siquiera han podido levantarse de sus camas esta mañana por no disponer de los apoyos más básicos”. ASPASCIDE o Asociación de Padres y Amigos del Sordociego y Plataforma DI-SI subrayan la figura del mediador.

La citada PNL incide en la asistencia personal (art. 19 de la Ley Autonomía y Dependencia de 2006). “En otras comunidades, existen Proyectos de Vida Independiente que cubren esta necesidad. Autogestionados y sostenidos por las arcas públicas, ofrecen a las personas con discapacidad una vida autónoma, independiente y libre, a un coste mucho menor que una residencia”. Diez años ha costado a ZAVI en Aragón que los políticos puedan ver y escuchar. ¡Levántate y anda! Cada asistente personal es nuestras manos y nuestros pies.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 19 de octubre de 2018).

Hispanidad

Hispanidad

Foto de Jesús Alba

Nuestra ventana del hotel daba a la Hermandad de la Candelaria. Hornacinas con vírgenes en las calles, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, columnas retorcidas, piedad de lucernario y de piedra antiquísima, mezcolanza de estilos y civilizaciones.

Parroquias de El Salvador, Santa Cruz, del Sagrario, San Lorenzo Mártir… La catedral, la mayor del mundo, cuyos restos almohades de la mezquita o aljama no solo se perciben en la Giralda –alminar– o el patio de naranjos. Mudéjar, gótica, flamígero renacentista, barroca… Los sepulcros de Cristóbal Colón, Pedro I el Cruel o Alfonso X el Sabio son algo más que restos.

Cervantes y los lugares de Rinconete y Cortadillo o Cipión y Berganza; Cernuda y su jardín cerrado, con limoneros y magnolios; Bécquer y su amor imposible, actualizado en las hojas volanderas de cada nuevo otoño. El Real Alcázar, edificio civil de la España cristiana, hoy patio nocturno de comedias, influido por la Alhambra granadina. Parque de María Luisa, Jardines de Murillo, y el éxtasis sublime: el Cristo Crucificado de Zurbarán, cuerpo dormido en luz sobre la noche oscura.

Bartolomé Esteban Murillo y sus Inmaculadas, ternura hecha carne en lienzo pleno; y los dos pilares: Santas Justa y Rufina, sosteniendo a Sevilla en su Giralda. El Divino Salvador, como una segunda catedral, con columnas emblemáticas: Nuestro Padre Jesús de la Pasión, Nuestra Madre y Señora de la Merced o los retablos centrales.

En la plaza de la Alfalfa, salmorejo, choco y solomillo al Pedro Jiménez, sabores de la tierra. Torres del Oro y de la Plata, faros del comercio a ultramar, conviven con calesas, patinetes eléctricos y tranvía; y a veces con las sillas de ruedas que pasan por el ojo de aguja de calles con historia.

Albero en la Maestranza o la Macarena, repujadita en lágrimas, con escenas de la vida de la Virgen y una imagen de la Pilarica. O la plaza de España y sus 48 mosaicos, uno por provincia, que recuerdan el Pueblo Español de Barcelona, patria chica de la Caballé. Unamuno o Maeztu precursores, el 12 de octubre de 1935 se celebra en Madrid la Hispanidad; Sevilla inaugura el XXVI Congreso Internacional de Americanistas. Memoria histórica universal.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 12 de octubre de 2018).

Pilares

Pilares

Foto www.youtube.com

Comunicación, cultura, deporte, empresa, ciencia y educación, cuidados del hogar, infancia y juventud. Siete mujeres que representan a todo el colectivo femenino –feminista tiene otras connotaciones quizá más restrictivas– de Zaragoza y Aragón harán mañana el pregón de nuestras fiestas más genuinas, y al tiempo universales.

Y es que en esta dichosa sociedad, en la que cada día saltan más a los medios los casos de abusos, falta de respeto y violencia de género, de sexo o doméstica, nosotras también contamos, Pilares y otros nombres. Me siento una o uno de ellos.

Y desde mi espacio de bajita o sentada reivindico: Que los Gigantes y Cabezudos puedan seguirlos todos; que el Teatro Arbolé y el de Feria, el espacio Río Juego y el Árbol de los Cuentos, no tengan cortapisas para ningún pequeño, y ojalá el Tragachicos se hiciese accesible en cada barrio.

Que tanto en los espacios para jóvenes, en los diversos puntos de la ciudad, como en la sala Multiusos, Zity Valdespartera o Príncipe Felipe, existan amplificadores de sonido, indicaciones en braille y lugares, nunca aparte, donde poder bailar con bastones o ruedas. Que en los conciertos de la plaza del Pilar, la del Justicia y las placicas de Casco se nos abra paso; no porque seamos más majicos, sino visibles.

Que en los actos y festejos religiosos, como el Rosario de Cristal, se respeten los puestos reservados para movilidad reducida –como debería ser en el empleo–. Que en la muestra de artesanía, tenderetes de productos varios, la Carpa de Aragón o las casas regionales, haya siempre una rampa a mano. ¡Y ya vale de mezclarnos con máquinas en la sala Mozart!

Que en el bus o el tranvía, cuando puedan cogerse, nos respeten los lugares para sillas, y evitemos tapones y accidentes idiotas. Que seamos también flores y frutos, en una ofrenda de colores: bebés, niños y adultos con capacidades diferentes, morenitos, latinos, ojos claros del este… Y utilizo el genérico –nosotros y nosotras–.

Quizá fuese una forma, se me ocurre, de hacernos todas y todos más visibles, abiertos a la fiesta y la inclusión.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 5 de octubre de 2018).

Cambio de luz

Cambio de luz

Foto Jesús Alba Enatarriaga

En la esquina del palacio del Marqués de Velamazán, en mi pueblo –el pueblo de mis padres–, pervive un reloj de sol grabado en piedra, con números romanos. Cuando ellos nacieron estaba ya allí. Supongo que era el que marcaba, junto con las campanas de la iglesia, el ritmo rutinario de las faenas aldeanas. Excepto en verano, ya que venía amaneciendo y anocheciendo una hora antes desde 1918.

“De sol a sol” tenía diferente significado en época de labranza que en tiempo de siega. ¿Por eso las noches eran interminables, se hacían tantos hijos, se ponían a jugar a la brisca –o “briesca”– y hacer calceta? Todo cambió. La guerra no solo terminó con las esperanzas y arruinó al país, sino que la dura posguerra y la alianza con Hitler trastocaron hasta el huso horario. Quien dictaba decidió que los españoles trabajasen y comiesen –es un decir– cuando los alemanes y franceses, y no según Portugal, Irlanda o Reino Unido. Que el meridiano de Greenwinch o GMT –“Greenwich Mean Time”– se lo pasaba, como tantas cosas, por ahí.

Se olvidó unas décadas; pero por los 70, a raíz de la guerra de Yom Kipur o árabe-israelí, y la crisis del petróleo y otras energías no renovables, volvimos a marear el tiempo. Cuando al paso del milenio toda Europa parecía estar de acuerdo, cambiamos otra vez de coordenadas.

Y dicen que en España hay más desfase. Que trabajamos mucho y nos rinde poco, que comemos muy tarde, trasnochamos y apenas hay conciliación familiar. Menos niños por aula, más aulas con móviles, portátiles y tabletas en la Universidad. A estas alturas del avance informático, superado el Plan Bolonia y en plena era de la posverdad, la luz no influye tanto en el ahorro de energía como en la salud. Ignoro si mi abuela se regía por su ritmo circadiano; sabía la hora exacta del día por cómo avanzaba la sombra en el portal.

Si me dan a elegir, me quedo con el horario de verano –más horas de lectura, las terrazas…–. Aunque también la noche y un radiador caliente ayudan a crear. Como ven, podría hacer un máster o una tesis con copiar y pegar. Estamos en otra hora.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 28 de septiembre de 2018).

Huesitos

Huesitos

Foto J. J. Guillén / Efe

“Barrita de chocolate fabricada en la actualidad por Chocolates Valor”, según la Wiki. También diminutivo de hueso: “Cada una de las piezas duras que forman el esqueleto de los vertebrados”. ¿Cuántos años podrían conservarse los huesos de un adulto? Sabemos que aguanta muchos años si se halla bajo tierra. ¿Y los restos de un anciano terminal, sostenido con máquinas y catéteres?

Todo guarda una sabia relación. En 1975 nacía en Ateca la fábrica de Chocolates Hueso, y su sucedáneo los Huesitos, galletas de barquillo recubiertas de rico chocolate. Precisamente el año que marcaría la Generación de la Semana de Vacaciones para muchos niños, por el fallecimiento de quien fuera nuestro Dictador durante cuatro décadas. ¡Cuántas generaciones disfrutaríamos de lo uno y lo otro!

Luego vendrían los Kit-Kat, los huevos Kinder… No sería lo mismo. Y es que el dulce es más dulce y sabe más sabroso cuando las carencias son mayores. En el pueblo de mis padres el chocolate era un lujo exquisito, para las fiestas grandes y los benjamines de la casa. En nuestra época, la Nocilla fue todo un descubrimiento.

Parece mentira que hayamos sobrevivido a la España en blanco y negro de un tal General Franco, que se hizo gobernante gracias a una guerra civil, con tal retraso frente a Europa y tantas prohibiciones tecnológicas, culturales… Y aun con todo había trabajo, pisos de Sindicatos para tantas familias sin recursos, Planes de Desarrollo. Vivir para ver y recordar.

“En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes” (art. 86.1 de nuestra Constitución). ¿Prevaricación, gasto innecesario según los nietos? “En el Valle de los Caídos sólo podrán yacer los restos mortales de personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil española” (Modificación de la Ley 52/2007, de Memoria Histórica, art. 16.3),

Nadie puede negarse al sentido común ni las peticiones de la ONU. ¿Pero tras de casi 50 años quedan restos, si no los del recuerdo colectivo que entre todos debemos construir?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón,"Tribuna", "Con DNI", viernes 21 de septiembre de 2018).

¿Por qué a mí?

¿Por qué a mí?

Foto J Miguel Blanco / Heraldo

“El dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe”, versos shakespearianos como lema a la celebración del Día Internacional para la Prevención del Suicidio, por parte del Teléfono de la Esperanza de Aragón. Ni una semana antes, nos desayunábamos con la macabra noticia:” Un hombre mata a su madre y a su mujer enfermas y se quita la vida en Zaragoza”.

Un matrimonio de médicos muy querido en el barrio –médico de familia él, pediatra ella–, y las reacciones de Alfedaz (Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Zaragoza) y de la Confederación Española de Alzhéimer no se hicieron esperar: “Consideramos que es un caso de lo que los expertos llaman suicidio compasivo o por extensión. No violencia machista”. Luis L. M. no podría más con la dependencia de su madre, la enfermedad de la mujer, el daño cerebral de su hermano por accidente de montaña, el reciente desahucio de dos primas.

El derecho y la ley también se imponen: “Para la socióloga, quienes los cometen claramente son personas que resuelven los problemas y los conflictos de manera violenta. Y eso es delito” (Gabriela Delsignore Máspoli, profesora de Sociología de la Universidad de Zaragoza). Por último, el universo emocional. Les dejaba escrito a las hijas: “He cometido una atrocidad. Al principio será terrible y lo pasaréis muy mal, pero quería libraros de cargas”.

Hasta los místicos saben del infierno y de la noche oscura. Y hay salida: “Entonces empecé a intuir el poder mágico que tiene la belleza para una persona humillada” (Monika Zgustova, Vestidas para un baile en la nieve). Quizá se trate de otra cosa, como apuntaba el diputado Raúl Gay: “Carlos es un hombre de 40 años, con parálisis cerebral, que reside en casa de sus padres, no accesible. Los padres son mayores, fallecen y Servicios Sociales se hacen cargo. Lo llevan a una residencia y comienza a vivir –amigos, viajes, cine, pareja–. Y se siente culpable de que, debido a una infraestructura carente de recursos, hayan tenido que morir sus padres para hacerlo”. La otra cara de la moneda. ¿Hasta cuándo?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", vienes 14 de septiembre de 2018).

Martes, trece, agosto

Martes, trece, agosto

Foto http://andoni-sinbarreras.blogspot.com

“En trece y martes, ni te cases ni te embarques”. Tampoco en agosto salgas mucho a la calle si piensas que todo va a ir sobre ruedas. Desde febrero y marzo no coinciden en nuestro calendario, y no volverá a darse hasta noviembre. Pero lo mismo da.

La mala fama de los martes y los treces juntos responde a confluencias antropo simbólicas. “El trece es un número al que se le otorga mala suerte desde la antigüedad”: trece, los comensales en la Última Cena; en la Cábala judía, trece espíritus malignos; en el Apocalipsis, el anticristo aparece en el capítulo 13; en el Tarot es el número de la muerte. Martes es el día de la semana dedicado a Marte, dios romano de la guerra y la sangre; y nombre del planeta rojo. Lo de agosto es simple experiencia personal,

El octavo de los meses es sin duda el más plácido en Zaragoza. Nadie en las calles, sin apenas ruido, un aire cálido y sereno. Aunque no exento de aventuras. Me pasó como al camello de Melchor –él allá por diciembre–: “El camello se pinchó / con un cardo en el camino / y el mecánico Melchor / le dio vino” (Gloria Fuertes).

Se me pinchó una rueda de mi silla electrónica –que eléctrica es otra cosa– y no podía caminar. ¿Casualmente?, mi ortopedia habitual cerraba final de mes, y comencé una campaña de búsquedas en Google, correos-e, llamadas telefónicas y alguna visita.

–Podemos mirarla, deja la silla uno o dos días. –¿Y cómo vuelvo a casa? La miraron de urgencia, pero ¡malhaya!, no había cámara específica para el modelo en cuestión. –¿Y si pruebas con un espray de los que usamos en los coches? –nos comentó el taxista. Nos dieron otra referencia: –Aquí solo atendemos a clientes. Bajamos a la ortopedia más cerca de casa. –Tiene que traernos el diámetro de la cámara, de la cubierta y los números que pone en la rueda. –¿Cuándo estará? –Hasta mita de septiembre no viene el técnico.

Al final, un pequeño establecimiento de los de no mucha publicidad. –Sí, la tenemos. ¡Albricias! Y la llevó mi hermano, que había vuelto de vacaciones. Todo queda en familia. En agosto, con los pies en la tierra.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 31 de agosto de 2018).

Velamazán

Velamazán

Foto Miguel Ángel Martínez Barca

Puede provenir de “Al-mahsan”, fortaleza. O de “Bala” y “Muza”, fortaleza de Muza. Del Laberinto de la Fortuna de Mena a los Anales de Aragón de Zurita, se escribe de diferentes formas, con V o B (José de Miguel Martínez, Velamazán. Villa de señorío, condado y marquesado).

La ermita de la Dehesa, la iglesia de la Santa Cruz, construida en el siglo XVII por salvarse el pueblo de la peste, y la otra románica de San Sebastián –después el camposanto viejo–; el palacio de los marqueses González de Castejón, hoy casa rural, con su escudo de armas y su reloj de sol en la fachada, son parte de mi educación sentimental.

Cuna de Miguel Moreno, etnólogo y cronista oficial de Soria, y de Antonio Rodrigo Antón, beato franciscano. Recibiría las visitas como médico rural de D. Enrique Moliner Sanz, padre de María Moliner, durante su estancia en Almazán en 1902 –23 km. de distancia, seguramente en mula–.

Hinchables para niños, gaiteros antes de la misa del día de la Virgen o de San Roque, cena en común… El intento de echar el vino de la tradición en odres nuevos ha ido formando la asociación cultural. Este agosto organizaba su II Jornada de Convivencia, junto a Fuentetovar y Rebollo, y el I Certamen Nacional de Relato Breve “Villa de Velamazán”. “Cuando se estancaran allí las nieves del invierno y no estuvieran el Eustaquio y él para quitarlas, todo se vendría abajo. (…) En ese momento de inmensa tristeza creyó oír la algarabía de niños corriendo alegres por las calles” (Armando Ruiz Chocarro, “El ahorcado”, Primer Premio).

Presentaciones de libros, música regional con “Sepios Folk” –flauta, acordeón, zanfoña–, poemas en las calles a lo parque Labordeta. “Y un día, ya crepúsculo en el orbe, / reposaré en la calma de esta tierra” (Pájaros de silencio). No todo son expoliaciones en los pequeños pueblos olvidados: “En la memoria siempre quedarán los temblores, los alaridos y el ruido de las explosiones, pero no quedaron muertos” (Marina Moro López, “La muñeca de tela”, Accésit).

“Y entonces todo volvió a empezar” (Jaume García Vilá, El fin del principio).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 24 de agosto de 2018).

Discapafobia

Discapafobia

Foto Clinica Psicovital M&M Almería

La polémica y la recogida de firmas están servidas desde junio. Por un lado, la enseñanza inclusiva: “Estoy a favor de que exista la mejor atención para los alumnos con discapacidad en todos los colegios públicos, concertados y privados”. De otro, la educación especializada para alumnos con capacidades diferentes: “… si usted tiene un problema cardíaco leve, le seguirá su médico de familia. Pero si lo que tiene es una cardiopatía compleja, usted querrá ser llevado en una unidad «superespecializada» en cardiopatías”.

Y pienso en Javier y Eduardo, en Clara y su melliza Claudia, nacidos con parálisis cerebral. Colegio e instituto normalizado y el CCE Ángel Rivière, según el caso. Cris Aberasturi precisará siempre atención personalizada; Rafa Calderón, con síndrome de Down, es uno más entre sus compañeros. La propuesta de ley de Podemos allanaba barrancos: “Se establece como criterio general que todo el alumnado sea escolarizado en centros ordinarios de su elección, estableciéndose una sola modalidad de escolarización”. ¿Cómo será el colegio de los hijos de Irene y Pablo?

¿Centros especiales sí o no? La realidad supera a cualquier ley, si esta se lo permite. La sonrisa de una persona con diversidad intelectual vale un mundo. Pero llevamos años sin casi ver a niños con alteración del cromosoma 21 (ley de plazos, malformación del feto…). ¿Se oculta un lado del espejo?

Como la PLO de regulación de la eutanasia, presentada por el grupo que nos gobierna. Podrá solicitarla quien sufra una enfermedad grave e incurable o padezca una discapacidad grave crónica: “situación en la que se produce en la persona afectada una invalidez de manera generalizada de valerse por sí mismo, sin que existan posibilidades fundadas de curación, y sí seguridad o gran probabilidad de que tal incapacidad vaya a persistir durante el resto de la existencia”. Aquí se roza lo insufrible.

Fobia a la discapacidad, la limitación, el proceso natural de envejecer… ¿Seguir con Piter Pan y Pocoyó? “La verdad os hará libres”. Ocultarla genera frustración. Más vida, hoy que cumplo velas.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 17 de agosto de 2018).