Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Articulos.

El verso luminoso y circular

20150619151644-ferrero-heraldo-bis.jpg

POESÍA. FERNANDO FERRERÓ, EL PATRIARCA DE LAS LETRAS ARAGONESAS, PIBLICA CADENCIA.

Poesía aragonesa, Cadencia, Fernando Ferreró, Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, Colección La Gruta de las Palabras, 2015, 50 páginas.

A Fernando Ferreró (Zaragoza, 1927) se le ha definido como poeta intelectual, elegante, puro; entroncado de la generación del 27 a la del 40. En su primer poemario, Acerca de lo oscuro (1959), refundido en 1982 en De la cuestión y el gesto –junto a Hacia tu llanto ahogado (1960)–, se encerraba ya toda su semilla.

De sus padres, maestros, le vendría la savia de Ortega y Gasset y María de Maeztu. La Guerra le dejó sus cicatrices, transfiguradas en lírica. San Cayetano, el colegio Santo Tomás de Aquino o el Café Niké, amigos para la memoria –los Labordeta o Ildefonso-Manuel Gil–. Salamanca, sus años fecundos de estudiante. Benicarló y Alfaro, donde es profesor de Lengua y Literatura, el mar, sabrosas cartas con Manuel Pinillos o el amor a Pilar, la fiel esposa y compañera. De sus viajes a Europa, experiencia y saber.

“Pero mi carrera literaria empezó de verdad en La densidad implícita (1988), que se completó con El texto mínimo y Perfiles (1988) y El paisaje continuo (1989). Entonces ya conocía bien a los expresionistas alemanes como Paul Celan. Estaba más al día, y vaciaba lo que estaba dentro de mí”, refiere en una entrevista a Antón Castro.

De Falacia y Ácromos, a Variaciones sobre un contexto inestable y Memoria, el amor, la forma, la esencia, el engaño, el tiempo. “Mis libros se van organizando mediante fragmentos con un sentido claro en la estructura. Y en la obra plástica me ocurre algo semejante: encuentro cosas, utilizo fragmentos acabados e independientes y los voy uniendo en un todo”, nos comenta.

Esa misma unidad continúa en Cadencia, círculo que se cierra y permanece. Así en la dedicatoria: “Como siempre, a Pilar”. Se inicia con un verso contundente, epigramático: “No comprendo el escrito / que llena el mundo” (pág. 9). El desconocimiento conlleva equilibrio; destierro junto a paz interior, de una luz no habitual: “Caminar junto al agua. / Sentirse azul bajo la tela / de un cielo que ilumina la tarde. / Mirar al interior de la esfera / o a lo íntimo que vive exaltado. / Este, pienso, es mi oficio (pág. 12).

Desde fuera, vislumbro una leve diferencia respecto a otros libros: la oscuridad, el ocaso de la vida –que se iban ya esbozando–; pero desde la calma de quien ha vivido la más hermosa plenitud. El “suave gris del alba”, “olores de humo”… el poeta sigue dibujando bellísimas sinestesias que enlazan con el todo.

“La inmóvil estructura se baña / en los ocultos pensamientos / que fluyen con el alba” (pág. 40). Y otro verso significativo: “Actitud reflexiva / del pensador entre sucesos / inquietantes” –pese a los tranvías incisivos”– (pág. 15). El nuevo pensador del siglo XXI.

“Al tender el espíritu / sobre la realidad contigua / entramos en la esencia / de la vida” (pág. 21). Paradójicamente, se busca la caverna, el acto inicial del intelecto (pág. 27). Es como si nos encontrásemos ante un ensayo lírico sobre la oscuridad, no solo metafórica, más clarividente y luminosa, directa y comprometida con el ser que en los primeros libros del poeta.

Y vuelve a encenderse la llama primigenia: “Terribles fuegos hacen / la aparición desesperada / sobre las páginas vacías. / Convulsión del espacio / desierto” (pág. 20). Lírica de lo cotidiano a flor de corazón: “Florecen al teléfono / malvas y largos tallos / que vienen de otra parte. / […] / El poeta aguardaba / un suceso ordinario / para hacerlo retórico” (pág. 22).

Sin embargo, es consciente de sus “Versos cerrados, / fruto para el esfuerzo” (pág. 24) –casi al modo del Paraíso de Soto de Rojas–. Antes las palabras significaban; ahora “Las paredes que habito / cubren de soledad su relato” (pág. 30). Y a la vez “Todo parece que emana / de mis ojos y surge / un mundo apaciguado” (pág. 36).

Fernando Ferreró se reconoce, auténtico como nunca: “Atardecer en los rincones / de mi cuerpo. Se queja / la forma articulada. / Te rodean siluetas / de inciertos pasajeros. / Olor a sombra oscura” (pág. 37). Y se escucha a sí mismo en íntima cadencia heptasilábica: “Escapa del dominio / del invierno que viene / […] / Refúgiate en la dicha / de acudir a lugares tranquilos” (pág. 39).

Los modelos de su estructura lírica –Bécquer, Juan Ramón, Jorge Guillén, Eugenio Montale– quedaron superados. Ha llegado a su círculo perfecto: “Vuelve al verso inicial / ‘adivina tu nombre’” (pág. 25).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Artes y Letras", jueves 18 de junio de 2015).

19/06/2015 13:29 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Un juego de llaves

20150206024705-un-juego-de-llaves.jpg

Un juego de llaves, José Antonio Conde, Zaragoza, Libros del Innombrable, 2014, 46 páginas.

“La escritura, como la vida, es una búsqueda”, afirma Fernando Sanmartín en el prólogo. Y más si esa búsqueda es sincera, con un lenguaje cada vez más desnudo y transparente, que descifre las claves, los espejos, la aparente derrota.

“El acercamiento resbala / como la lluvia en los cristales”. ¿El reflejo velado de una despedida? “Ante la duda, / lo esencial: / la desnudez de provisiones”. José Antonio Conde no puede renunciar en su último poemario, Un juego de llaves, a la dicotomía, el poema breve y condensado, el exquisito mimo de la forma, el juego de la contradicción. Pese a que la línea entre ficción y realidad parezca adelgazarse más que nunca. “Todo me conduce / hasta ti / sin sensatez”.

Una arquitectura férreamente trabada, sin concesión a la inocencia. “Y un lenguaje perdido / de secuencias / encadena otro aprendizaje”. El poeta, adicto a los conceptos, juega con una economía más doméstica: de alquiler de pronombres, propiedades vacías, presupuestos al alza en emociones, recibos vencidos de pasión. Y reconoce: “Me gustan los interrogantes, / el cambio de susurro, / la plusvalía de los espejos”.

No podía faltar otro elemento siempre presente en Conde: los mitos. “… Sería como perder a Viriddiana”. El cine es otra de las claves de este libro, que pueden escribirse en un papel; de Candilejas o Scarlett O’Hara, pasando por Woody Allen, a Ingrid Bergman. Y Humphrey Bogart, el gran adulador. De perderse al “buscar en lo cóncavo / razones para el silencio” a las llaves que guardan los destinos, la penúltima clave: “Nunca  cierres las puertas”.

¿Derrota o simple juego de máscaras?

                                                                         María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Artes y Letras", jueves 5 de febrero de 2015).

06/02/2015 01:47 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Matute: vértigos en el bosque

20141017161347-portada-demonios-familiares-2.jpg

“Todo lo que es hermoso tiene un instante, y pasa”, verso suelto de Luis Cernuda que inicia esta penúltima novela de la autora y rima como pocos con la totalidad de su obra anterior. Novela inspirada en el trasfondo de la guerra civil y en los dramas humanos de la época –y de todos los tiempos–, como Pequeño teatro, Los hijos muertos o Primera memoria. Pero a la vez fantástica, en la línea de La torre vigía, Olvidado rey Gudú, Aranmanoth o Paraíso inhabitado. Impregnada de una realidad y una verdad simbólicas, como afirma Pere Gimferrer en el prólogo, porque entre el día a día y la cálida ráfaga del bosque hay apenas un hilo imperceptible.

La joven e inexperta Eva, hija del Coronel, abandona el convento a punto de ser incendiado y regresa al entorno del que, un año antes, deseaba escapar. La historia acaba de ser creada en la mente de Ana María, como un árbol frondoso cuyas  ramas necesitan salir al exterior, pero los elementos se repiten en círculos concéntricos desde el primer relato que escribió hace setenta años. Las presencias que solo padre e hija pueden ver –como Adriana en Paraíso inhabitado–, los espejos inclinados, el desván, la cocina como refugio íntimo, las intrincadas relaciones familiares, los sentimientos como fuente de hermosura y conflicto, la muñeca fea, el simbolismo de las aves. La necesidad de sobrevivir… y sobre todo el bosque. “Perder el bosque inventado, tan inventado que jamás conocí otro más real. Recuperándolo paso a paso, minuto a minuto, hollando altas hierbas desconocidas, descubriendo detrás de cada tallo la realidad de un sueño incompartido”.

“Las cosas no son como creemos verlas”, dice Madre a la nieta. Nunca lo fueron. Ni en la amistad, ni en la familia, ni en la relación en sociedad. “Me tendí sobre los almohadones, como si así pudiera sofocar la mirada, la voz, la culpa. Siempre la culpa. Jovita sonreía mientras sofocaba las lágrimas, sabía hacerlo a la perfección. Yo no”. De ahí el conflicto, el drama personal, la contienda bélica. Pero los personajes también crecen, van madurando, se transforman. “Y mientras, sin saber cómo, atropelladamente, la figura de mi hermano crecía. Su fortaleza, su lealtad, su mismo silencio...”.

“La ventana de los halcones” y “Vértigo”, las dos partes de la novela. Y dos voces narrativas: “Hasta que al final mezcló la primera persona, cuando la que relata es Eva, y la tercera, cuando me conviene otro punto de vista, otra mirada”, nos revela Mari Paz Ortuño, amiga y secretaria de Ana María Matute, en el epílogo. Y su estilo de siempre, preciso, elegante, minucioso. Y el volver a los temas recurrentes, desde aquellos Cuentos de infancia de los cinco años, como la discapacidad –el Coronel usa silla de ruedas desde la guerra de Marruecos–.

¿Cuánto hay en la obra literaria de recorrido autobiográfico? ¿El nombre de la niñera, Mada? ¿Los estruendos horribles de las detonaciones, que dejarían tartamuda a una niña sensible? ¿Los secretos del bosque? “Le acaricié el cabello y por primera vez me atreví a besarle en la frente. Como hubiera hecho con un niño. Y me arrepentí enseguida. […] Huele a bosque, pensé, aunque probablemente eran figuraciones mías”. Cuando el vértigo interior y las limitaciones físicas la tenían cercada ya casi en la frontera, Ana María Matute continuó impasible ese compromiso fiel con la escritura suya de cada día y con nosotros, los lectores.

Parece un final abrupto, una muerte súbita. En el capítulo 11 leemos: “Berni no recordaba el primer día en que lo había visto. Para él hacía ya tantos años […] que se trataba de algo perteneciente al paisaje, como un árbol. Simplemente el chico de al lado”. El primer relato de la autora, publicado en Destino en 1947, se titulaba “El chico de al lado”. ¿O el bosque que ha alcanzado la plenitud del círculo?

María Pilar Martínez Barca

(“Ficción. La novela póstuma de la escritora, Demonios familiares, cierra un círculo. Matute: vértigos en el bosque” –Narrativa española, comentario a Demonios familiares, de Ana María Matute, Destino, Áncora y Delfín, Barcelona, 2014, 184 páginas–, Heraldo de Aragón, «Artes y Letras», jueves 16 de octubre de 2014).

17/10/2014 15:14 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Santidad y humanidad

 

 

Tenemos cierto dicho popular que termina en esta frase en latín macarrónico: “… liberanus Domine”. No quiero citarlo íntegro, porque no estoy de acuerdo. Los santos antes fueron personas, con sus errores y virtudes, como tú y como yo.

Cuando aún era muy niña, recuerdo estampas y postales, platos de pared y ceniceros, con la efigie de Juan XXIII. Tuvieron que pasar algunas décadas para saber que había sido el Papa que cambió el rumbo de la barca de Pedro y sus apóstoles, es decir, cada uno de nosotros, cuando una turbulenta tempestad continuaba agitando, como siempre, las aguas de este mundo.

De la Misa de espaldas y en Latín, a la Eucaristía para todos: niños, jóvenes, matrimonios… En la parroquia había algún cura obrero. El nuestro era el Jesús humano, como el de Santa Teresa. La Iglesia, ese espacio íntimo y solidario donde crecer y descubrir: “La doctrina de Cristo une, en efecto, la tierra con el cielo, ya que considera al hombre completo, alma y cuerpo, inteligencia y voluntad, y le ordena elevar su mente desde las condiciones transitorias de esta vida terrena hasta las alturas de la vida eterna, donde un día ha de gozar de felicidad y de paz imperecedera” (Mater et Magistra).

Y fue precisamente mientras iba creciendo en esa Iglesia, cuando me encontré personalmente con Juan Pablo II, aquí en la Romareda; y años después en Roma, en un sitio reservado, dentro de la Audiencia General, para ciudadanos de la tierra y del cielo sentaditos. El Papa montañero y deportista, que venía del Este, a punto de morir en una Guerra absurda, como todas, y de ser masacrado por su fe.

Nada es por casualidad. Ni su preocupación social ni su pasión ecuménica y viajera; su espíritu juvenil, su empatía con la cruz hasta el extremo ni su alegría. “Tanto en Oriente como en Occidente es posible distinguir un camino que, a lo largo de los siglos, ha llevado a la humanidad a encontrarse progresivamente con la verdad y a confrontarse con ella. Es un camino que se ha desarrollado — no podía ser de otro modo — dentro del horizonte de la autoconciencia personal” (Fides et Ratio).

Y tampoco es casual que sea el papa Francisco, uno de los mayores artífices de cambio en esta era de nueva transición –el tiempo lo demostrará–, el encargado de beatificar a Angelo Roncalli y Karol Wojtyla. Dios conoce la última razón.

 

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", lunes 28 de abril de 2014).

28/04/2014 18:52 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

No perder las raíces

20140421211724-cruz-ultima-cena-2.jpg

 

 

El Domingo de Ramos se siguen llenando las iglesias. Aunque algunas madres se pasen la misa comentando problemas de sus hijos, o lo ricos que crecen; y más de un padre ponga cara de “esto no va conmigo”. ¿Por lucir ese día las mejores galas? ¿Por comprar a los peques chuchees para la palma? ¿Por seguir a Cristo en su borrico? Por lo que sea, la tradición continúa arraigada y vigente.

Pese a quien pese, y a las merecidas vacaciones que todos ansiamos estos días de fiesta, las calles de Andalucía y Castilla, Valencia o Aragón, se nos llenan de imágenes del Jesús ajusticiado, flagelado, moribundo, yacente; y de su Madre Dolorosa, con lágrimas de cera, escayola o madera, que le embellecen más un rostro prematuramente envejecido. Y se apelotonan los fieles y devotos, visitantes, turistas y algún que otro niño despistado que pregunta qué quiere decir Credo –nunca lo había oído–.

La noche y la tronada retumban en los tambores muy dentro de nosotros, en cada cual con ecos diferentes, tantos como colores llevan los capirotes y los hábitos. Cuando era pequeña, había una curiela o curandera –se le llamaba así– que en estos días santos quedaba como muerta, sin comer ni beber ni respirar casi. Y antes, en ambientes rurales como el de mis padres y mis abuelos, se celebraban las tinieblas: cánticos en latín, apagadas lámparas  y velas, y un tronar tremebundo de zapatos en el suelo del coro de la iglesia. Años preconciliares de fe y temor de carbonero, hambre y oscuridad.

La de mi generación fue una espiritualidad bien diferente: de pascuas juveniles compartidas en mitad de algún monte o en una ermita aislada, de alegría sincera, de vivir a flor de piel el Fuego, el Agua, la Palabra y el Pan –las partes fundamentales de la Vigilia Pascual–. Años de transición personal y social, en los que las tildes se ponían en sílabas de vida, y no de muerte.

¿Con qué forma preferimos quedarnos? Algo tan personal como el color mismo de los ojos, o la propia fe. El Papa Francisco recomendaba el examen de conciencia; o quitar importancia a los ritos alimenticios cuaresmales y hacer más hincapié en acortar los puentes con el prójimo. Se puede en una iglesia, o recitando el Rosario; pero también, como Antonio Machado, cantando al Jesús humano que sigue andando en el mar.

Santa Teresa hablaba de compartir la cruz y la alegría con el Esposo. Personalmente, me quedo con los capirotes verdes, con la losa corrida, con la blancura del Encuentro. Con la Resurrección.

María Pilar Martínez Barca

 

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", viernes 18 de abril de 2014).

21/04/2014 20:17 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Pobres o ricos

20140417013230-iru-teatro-1.jpg

 

 

Foto: Luisa Roco.

 

“Hombre rico, hombre pobre”, así se titulaba una exitosa serie de televisión, estrenada en Estados Unidos en 1976 y traída a nuestra caja tonta, ya en colorines, pocos años más tarde. Me la recordaba el otro día la representación de un clásico de Miguel Mihura, “Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario”, estrenado en el Teatro María Guerrero de Madrid el 17 de diciembre de 1943.

Abelardo, un opulento millonario, está dispuesto a perder su fortuna por amor a Margarita, una joven de clase media. Convertido en mendigo, esta lo rechaza de nuevo por demasiado pobre. Emprendedor como es, organiza a los mendigos en la Pobre Trust Company y finalmente recupera sus millones, para terminar renunciando a todo en aras de la libertad”.

¿Historias de la abuela Cebolleta? La obra era representada por la Compañía de teatro Montearagón, bajo la dirección de José Enrique López, en beneficio de ARAPRODE (Asociación Prodesarrollo Psicomotor del Niño). Doce profesionales como la copa de un pino que trabajan altruistamente. ¿Por amor al arte?

Los niños de ARAPRODE son niños con capacidades especiales, de diversidades funcionales muy distintas. En los diez años que llevan caminando, casi desde que nuestros caminos se cruzaron por esas causalidades nunca fortuitas de la vida, la Asociación ha venido desarrollando una labor inmensa. Desde el simple encuentro o la reinserción en el entorno –las familias con hijos diferentes pueden verse aisladas del círculo de amigos–, pasando por terapias específicas –hidro e hipterapia, logopedia…–, a las salidas de los fines de semana, el campamento de verano en la montaña o el apoyo entre los padres.

Ah, y la concienciación en los colegios, esencial cara a una educación realmente inclusiva. “No os imaginaríais de lo que son capaces. Están acostumbrados a las dificultades y tienen una voluntad y unas ganas de vivir impresionantes”, afirma Luisa, maestra de ceremonias y madre de Javier, un adolescente super inteligente e inquieto a quien recuerdo tan apenas un bebé.

¿Una Compañía de teatro que actúa gratis donde se le necesita? Alucinas a cuadros. Como ante tantos voluntarios, en estos tiempos, que regalan su ocio a cambio de ser felices con estos jóvenes, que tanto tienen que enseñarnos. Y vuelvo a mis años casi niños, cuando empecé a salir con otros voluntarios y jóvenes diversos. Y compruebo que una buena obra literaria, como la cualidad humana, son atemporales. ¿Pobres niños? ¿O niños que enriquecen?

María Pilar Martínez Barca

 

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", lunes 14 de abril de 2014).

17/04/2014 00:33 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

La Transición sobre ruedas

20140326162940-adolfo-suarez.jpg

Foto: Heraldo

Puedo prometer y prometo que no viví en la era de los dinosaurios. Es más, ni los estudiábamos en nuestra EGB particular. Porque los niños minus-válidos no íbamos a la escuela. Los teléfonos eran de esos de rueda tan difíciles de marcar, acabábamos de estrenar la tele de color, no había alternancia de partidos ni divorcio; no existían sillas motorizadas, aceras rebajadas, aparcamientos reservados ni una red organizada de ferrocarril.

En el 76, con catorce años, yo era una cría que jugaba con muñecas. Supimos por primera vez de una asociación que ayudaba a sacar y validar sus estudios a personas con discapacidad. Tuve los primeros profes que no fueron mis padres; y comencé a salir las tardes de los sábados y, de lunes a viernes, a asistir a un aula colectiva improvisada con otros seis compañeros también en silla –dos de ellos recibían clase de alfabetización–.

Íbamos a colonias de verano, mi primera odisea fuera de casa –tenía ya los quince–. Y junto a la enorme pizarra y los Estudios Primarios, la música y la letra pegadizas de Libertad sin ira, del grupo Jarcha, entremezclada con las melacólico reivindicativas de Silvio Rodríguez, la apología de la hoz y el martillo de uno de nuestros compis –Jesús fue el primer comunista de la Historia, comentaba–, nuestras charlas tímidas o soeces sobre el sexo, éramos solo dos chicas, unos primeros besos… Yo alucinaba a cuadros. Fueron mis despertares, mi primera educación sentimental.

Por la calle, carteles y nuevas melodías en los altavoces de los coches. Se convocaron elecciones después de décadas –no tenía yo aún edad de voto–. En la televisión, manifestaciones ilusionantes de estudiantes y obreros, expresiones vetadas desde una vieja guerra, personajes políticos que volvían a España. Integración social  con otros jóvenes, un BUP a distancia. La noche en la que los tanques salieron a las calles de Valencia yo estaba enfrascada en mis estudios. Pero se me quedó grabado en la memoria el rostro de aquel joven presidente, algo canoso ya, y sus palabras: “Conviene más para el bien de España que yo me marche”.

La Universidad, unos primeros libros, todo un largo camino sobre ruedas. Y vas atando cabos: ¿posibles las autonomías y la propia autonomía personal sin un primer consenso democrático? Fueron remodelando el campo de la Uni y la ciudad; las personas con limitaciones importantes comenzamos también a salir del armario; se creó una Ley de Dependencia. Y comprendes: la pérdida del amor de tu vida puede robarte los recuerdos. Cuando entré en el Foro de Vida Independiente, la fotografía de Adolfo Suárez con el Rey nos sirvió de eslogan: “Todos somos Suárez. Todos somos diversos”.

Y añoras. Volverán las oscuras golondrinas… Porque somos globales, con la sabiduría y la memoria históricas al alcance de un clic. Pero ese ser humano y presidente, tan leal a sí mismo y a sus prójimos, que conjuraba a un tiempo crisis y terrorismo, con sólidas raíces en el Ávila mística, ese, no volverá. ¿Seguirán algún día sus sucesores el hermoso camino que inició?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El reflejo", miércoles 26 de marzo de 2014).

26/03/2014 15:30 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

San Valentín de viento

20140214020120-cupido.jpg

 

Foto: Jesús Alba.

Pensábamos celebrarlo en el circo, que está frente a mi casa, cuando mira por dónde empezaron a desmontar la gigantesca lona que alberga tantos sueños e ilusiones, y miradas de asombro de niños y de grandes. Nuestro querido cierzo, entrañable y traidor, amenazaba con hacer de las suyas.

Otra parte de las semillas cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra y brotó pronto por no ser hondo el suelo; pero al salir el sol, se agostó y se secó porque no tenía raíz” (Mateo 13, 5-6). Así es a veces el amor. Las relaciones interpersonales, de uno u otro sexo, se dan a todas luces con más precocidad –si bien una digamos tía tatarabuela contrajo matrimonio a los doce años–. Ahora el wasap, la tablet e Internet les hace conocer a los jóvenes, en el sentido bíblico, a edades más tempranas.

Sin duda con la crisis, las separaciones han disminuido, no sé si en paralelo al precio de la vivienda. Pero el amor eterno se quedó en el limbo de los cuentos, el cine y la literatura. Nadie duda de las buenas intenciones ni de las promesas de los tórtolos, pero el día a día es cuestión aparte. Y excepciones las hay que lo confirman.

¿Un médico sacerdote que casaba en secreto a los soldados? ¿Un obispo italiano? ¿O aquel otro mártir de la provincia romana de África? Todo apunta a que San Valentín vivió y fue sacrificado en el siglo III de nuestra era, cuando el emperador Claudio II perseguía el enlace cristiano del amor. La Iglesia dejó de celebrar su patronazgo por tratarse de un santo más legendario que documentado en la Historia. Hoy se intenta volver a las raíces.

“Hoy nadie nos aguantamos”, se escucha en la calle. Y un poco sí es verdad. La lupercales romanas, fiestas paganas iniciático eróticas –algún atisbo queda por Galicia– se han sustituido por las ventas, los juguetes sexuales y las cenas románticas con velitas y champán. Aunque en los últimos años las hagamos domésticas, con pizzas anticrisis compradas en el híper. Y nos quedamos inflados y vacíos, como buñuelos de viento.

¿No será que construimos sobre arena y el cierzo amenazante nos derriba la casa de los tres cerditos? Nos falta pasar como pareja por el crisol que purifica; crecer y envejecer cogidos de la mano y la mirada atenta y encendida. Nos falta corazón.

Menos mal, fue una falsa alarma: la carpa volvió a levantarse, descomunal e íntima. ¡Podemos ir al circo! Y disfrutar, como niños, y volver a enamorarnos. El amor, de adobe y de estrellas, sigue siendo real.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día",  viernes 14 de febrero de 2014).

De res publica

 

 

En latín, cosa pública, asunto de interés común. De ahí el romance república, “cuerpo político de una sociedad”, o “causa pública, el común o su utilidad”, dos de las acepciones del castellano de hoy. ¡Cómo van cambiando y transfigurándose las palabras! Véase por ejemplo matrimonio, opuesto a patrimonio –de raíz y connotación femenina y masculina respectivamente–.

Pero no nos vayamos por los cerros de Úbeda. Viene todo esto a colación de que de la “politeia” griega a la política actual va un abismo de siglos y de mentalidades. O quizá no tanto, que ya a Platón le preocupaba la ética, la moral y la justicia de ese animal político que es el “homo sapiens” en sociedad. ¿Habrán elaborado un tratado a conciencia de la “polis” esos nuevos partidos que quieren presentarse a las elecciones europeas?

La marca se ha cambiado por el producto en sí, igual que en las farmacias los genéricos a raíz de la crisis –“mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales”, frente a recesión, “acción y efecto de retirarse y retroceder”–. A los ciudadanos de a pie o sobre ruedas no nos convencen ya las siglas.

Que nos bajen la luz, no nos suban el pan de cada día y creen más puestos de trabajo –“ocupación retribuida”–. Ese sí es un lenguaje de accesibilidad universal, que lo entendemos todos. Que cuentas y presupuestos se ajusten a números y necesidades reales, la justicia sea igualitaria, se construyan colegios en los barrios nuevos y los octogenarios dependientes –“persona que sirve a otra o es subalterna de una autoridad”– no deban esperar dos años para optar a una residencia. O muchos nos conceden plaza residencial cuando lo que pedimos es poder disfrutar de nuestras capacidades diferentes en nuestro propio entorno.

¿Juego con las palabras? ¿Y quién no? Veía el otro día la película “La ladrona de libros”, inspirada en el libro de Markus Zusak: la palabra como hálito de vida y poder en pleno imperio nazi. De eso nuestros políticos y lingüistas siguen sabiendo un rato. Aunque más que el poder es la necesidad de sentirnos queridos: “Mi vida ha recomenzado varias veces. El día que perdí las piernas, el día que retomé el deporte, el día que conocí a Juan Pablo, que hoy es mi marido, el día que nacieron mis sobrinos y, por supuesto, el más especial y determinante. (…) ¡Íbamos a ser papás!” (Nunca es demasiado tarde, princesa, Irene Villa).

Volvamos a Platón: Vemos solo las sombras en la Caverna, nunca la realidad. ¿Es así la política?

 

María Pilar Martínez Barca

("Sobre la cosa pública", Heraldo de Aragón, "Tribuna", "La opinión", martes 28 de enero de 2014).

29/01/2014 00:56 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Buenos días, alegría

20140112011300-esmarticon.png

Fuente imagen: google.es.

Cuentan que empieza a verse la luz dentro del túnel; que vamos a comenzar a remontar y a olvidar ciertas palabras –recesión, crisis, paro–. Se comenta que va a crearse y no destruirse más empleo. Dicen que la Historia es un péndulo y el fiel se inclina ya del lado positivo. Cuentan… ¿Cuentos?

Todavía alimentos y productos básicos parece que van a triplicarse. El monstruo de las siete colas las sigue alargando ante las oficinas del Inaem, los comedores sociales y muchos contenedores de los híper. Entre sus lenguas de fuego y la noche oscura de sus fauces nos ha nacido, sin embargo, una nueva criatura: 2014.

Zamora no se gana en una hora; y las cosas no suceden en un abrir y cerrar de ojos, ni de la noche a la mañana. Mientras hay vida, queda siempre esperanza. Y el amor no se mantiene en un punto, sino que crece o decrece, como decía Teresa, la santa de Ávila. Nacer: empezar a salir de su semilla, aparecer, dejarse ver en el horizonte, prorrumpir, brotar, originarse, iniciar una nueva actividad, abrirse… ¿Habrá tantas posibilidades como sinónimos?

Frontera, puente, paso. No es casual que al cambiar de año expresemos los mejores deseos; va más allá del rito. Salud para los niños y los mayores, que ahora los abuelos mantienen muchas veces a la familia; trabajo para todos, o para muchos; euros en el bolsillo para poder llegar a fin de mes. Y un poco más allá, la mejor asistencia sanitaria, formación con mayúsculas, enseñanza inclusiva que no disgregue a nadie por razón de sexo, origen, o diferencia física o intelectual.

Ya puestos a soñar, que empiecen a dotarse económicamente los recursos para la Dependencia, ya sea ayuda a domicilio o asistencia personal. Que podamos decidir sobre nuestra propia vida, las mujeres con y sin diversidad funcional, la pareja, los niños. Que nos dejen crecer en libertad.

“Buenos días, tristeza”, un verso de Paul Eluard que inspiró la célebre novela de Françoise Sagan y posteriormente la película. Antes me sucedía al caer una hoja más del calendario, y más por estas fechas; pero también en eso se madura. “Suena, guitarrico mío; / suena, guitarrico, suena, / y no te importe que el viento / vaya barriendo tus quejas”, como reza la jota. Bienvenida, esperanza.

María Pilar Martínez Barca

 

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", sábado 4 de enero de 2014).

Nace Dios

20140105024102-bebe-2014.jpg

Foto: Heraldo.

“Entre un buey y una mula / Dios ha nacido…”. Parte de un célebre villancico popular cantado por los siglos de los siglos, que pasó a formar parte de nuestra educación sentimental de la más tierna infancia. Y nos quedamos tan anchos.

Veía la otra noche por televisión un interesante reportaje sobre un campo de refugiados en Burkina Faso. Me recordó un belén de aquel país, hace dos o tres años, en la exposición Belenes del mundo del Joaquín Roncal. Y es que los niños, morenitos, parecían figuritas de aquel otro Nacimiento africano de madera, raquíticas y esquemáticas. Solo que esta vez los muñecos tenían movimiento y vida propia –es un decir lo último–.

Escenas más que conmovedoras: los papás que acompañan a sus niñas, enfermas de malaria y desnutrición, durante varios días en el hospital prácticamente improvisado; la sala de colchones que hace de paritorio, o la balanza –una romana con plato– para pesar a los pequeños. Acceder a la escuela prefabricada es todo un lujo; pero pasar la frontera del parto y los primeros meses de existencia no lo es menos en muchas ocasiones. El dulce proteínico que Acnur reparte por aquellos países, y cuya sobras lamen otros niños como sabrosas chuches, es un buen paliativo. Las mujeres allí no se plantean aborto sí o no: les sale espontáneo. ¿Cómo sobreviven los bebés que vienen a este mundo con una limitación algo severa?

“Para ponernos en la piel de un refugiado, hay que pensar que lo hemos perdido absolutamente todo”, afirmaba la presentadora. Mientras, aquí volvía a caldearse la polémica: “Nosotras parimos, nosotras decidimos”, frente al “Hay que defender la vida y la dignidad humana por encima de todo”. ¿Retroceso retrógrado? ¿Dónde el avance socio sanitario universal si volvemos al modelo espartano del monte Tageito? Malformaciones no, gracias.

¿Volveremos a ver a más niños con síndrome da Down en nuestra escuela inclusiva? ¿O, por el contrario, habrá más viajes a países lejanos para desencargar bebés? El rostro de la reportera lo decía todo: ¡Qué ricos! ¡Qué ternura! ¡Qué impotencia! Muchos niños no tienen ni una tienda donde guarecerse, pero sus padres se vinieron para salvar la vida. “Ay del Chiquirritín, / Chiquirriquitín, / metidito entre pajas; / ay, Chiquirritín, / Chiquirriquitín, / queridín queridito del alma”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", martes 31 de diciembre de 2013).

05/01/2014 01:34 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Bendita inocencia

20131224044905-eci.jpg

Hace días que El Corte Inglés encendió sus estrellas y que en los escaparates brilla el espumillón y el abeto de turno, pese a esta crisis pertinaz que no termina de despedirse ni al acabar el año. Eso sí, reconozco que Papá Noel les toma la revancha a los Magos de Oriente –tan ancianos– y al Niño Jesús; y que las Monster Hight ya no son como  aquella muñeca que me trajeron de pequeña y a la que hacía sitio en mi cama. Y aun con todo vuelvo a sentirme niña.

Pero no siempre reina la ternura, el sabor a mazapán ni el reencuentro. Junto a los grandes almacenes y muchos abrigos de visones, un señor sin piernas, sin marketing ni corbata, o una abuela de pañuelo oscuro, piden por el amor de Dios. ¡Si parecen pastores o pobres anacrónicos de un belén desfasado! Si te descuidas, a la vuelta de la esquina un joven o una madre con niños buscan en un cubo de basura. ¿No se habrán confundido de tiempo y de escenario?

Mejor volver a casa, sorteando todavía conciertos callejeros de inmigrantes que vienen de lejanos países, con cajas o gorras por bandeja –nada que ver con villacicos–. Y en la televisión, no todo son noticias halagüeñas: otro caso de violencia doméstica, u otra familia que se apea del tren por no poder pagar. Al menos, este año no va a ser de hospital, aunque sigan subiendo la luz, el gas y el agua; que dicen que en algunos hospitales conviven niños y mayores en una misma habitación. ¿Será por compartir fechas tan entrañables?

Recuerdo cuando en casa tocábamos panderetas, botella –de esas de Anís del Mono– y almirez; y aquella Navidad en la que me puse triste porque le vi a papá los cabellos más canos. Luego cumples diciembres y ya sabes: unos kilos de más, sillas vacías, alguna que otra arruga en el corazón. Menos mal que los peques nos van regenerando: otra vez los regalos, y hasta los Reyes Magos y las chuches. Todo casi perfecto, si el puñetero crío nos dejara dormir; que mañana él no va a la oficina ni a la fábrica. Y mejor así.

Yo pensaba todavía, ¡ay, bendita inocencia!, que todo se trataba de un Niño que nacía, con mayúsculas, para dar dignidad a la mujer y al hombre. ¿En qué cajón perdido de la infancia guardamos aquella otra Navidad?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", martes 24 de diciembre de 2013).

24/12/2013 03:49 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Derchos inhumanos

20131211135628-mandela.jpg

Del pueblo siempre me han contado casos chuscos, o curiosos –en román paladino–: la criada que se quedaba preñada del señor, los hermanos que dejaban de hablarse o el cura y los guardias civiles que perseguían a quienes merodeaban el pedazo sembrado en fiesta de guardar. La parienta obedecía a su hombre y paría con las orejas bajas, como una hembra más; y el tonto del pueblo era el hazmereír de todos, por acuerdo tácito y consuetudinario. Haylos siempre los hubo. Pero los medios de comunicación y el raciocinio de algo nos han servido, creo yo.

Puede ser el motivo por el que nos estremecemos de pavor cuando un matrimonio prepara, con premeditación y alevosía, los abusos sexuales a sesenta empleadas de hogar. O cuando vemos por televisión los tajos que se hacen innumerables inmigrantes en potencia que quisieran salir de su esclavitud. Barbaries existieron  siempre, solo que antes ponían los dos rombos –ante actos mucho más naturales– y ahora no.

Leía en la página web del Foro de Vida Independiente: “En la diversidad funcional se difumina el género, se soslaya el género del individuo para ubicarlo en una identidad mayor desde la que definirle más fácilmente: la discapacidad. […] El concepto de igualdad de género parece no tenerse en cuenta” (Marita Iglesias). Y a continuación: “Escribiendo este artículo tiene el lugar el fallecimiento de Beatriz Egea, una mujer con ELA, víctima de malos tratos presuntamente por parte de su pareja e hijo”. Un caso extremo. Pero una profesional amiga me comentaba cómo muchos discapacitados se lesionan voluntariamente para abstraerse del “otro dolor”.

Es aquí donde me quedo a cuadros ante hechos como que San Juan de la Cruz escribiese en la cárcel de Toledo el Cántico espiritual; que Viktor Frankl apostase por la vida en el campo de Auschwitz, o que Nelson Mandela hiciese germinar una nueva Sudáfrica desde una celda miserable. “Vivimos la vida que elegimos. La vida no es muy larga, tú decides sufrir o disfrutar”, escuchaba el otro día a Irene Villa. ¿Solo cuestión de voluntad?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", martes 10 de diciembre de 2013).

11/12/2013 12:57 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Se hace camino

20131206155110-playa.jpg

No hablaré de polémicas ni leyes, pese a tratar de la nueva Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social (Ley General de Discapacidad): refundición de otras tres normativas anteriores: Ley de Integración Social de Personas con Discapacidad (LISMI, 1982); Ley de Igualdad de Oportunidades, no Discriminación y Accesibilidad Universal (LIONDAU, 2003), y Ley por la que se establece el régimen de infracciones y sanciones en materia de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal (2007). El texto, sazonado con sabrosas especias de la Convención de la ONU de 2006, lo aprobaba el Gobierno el pasado 29 de noviembre.

Según dice un amigo, hemos ido abriendo sucesivas esferas: la de salir de casa, la de la formación, la del empleo. Y es un gozo leer en el Artículo 2 de la nueva Ley Definiciones como estas: “Discapacidad: es una situación que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias previsiblemente permanentes y cualquier tipo de barreras que limiten o impidan su participación plena y efectiva en la sociedad”. “Igualdad de oportunidades: es la ausencia de toda discriminación, directa o indirecta, por motivo de o por razón de discapacidad”. “Vida independiente: es la situación en la que la persona con discapacidad ejerce el poder de decisión sobre su propia existencia y participa activamente en la vida de su comunidad, conforme al derecho al libre desarrollo de la personalidad”.

Se contempla la atención sanitaria y el sistema médico-preventivo-rehabilitador; el respeto a la autonomía y la dignidad; la educación inclusiva; el empleo –ordinario, protegido, autónomo–; diversas formas de discriminación, directa o indirecta, por asociación o por acoso… Pero se obvia por elemental uno de los ejes de la Convención: “Las personas con discapacidad tengan acceso a una variedad de servicios de asistencia domiciliaria, residencial y otros servicios de apoyo de la comunidad, incluida la asistencia personal que sea necesaria para facilitar su existencia y su inclusión en la comunidad y para evitar su aislamiento o separación de ésta” (Art. 19.b). ¿Cuándo se caerá del guindo? Resulta más barato que residencia.

“Al andar se hace camino, / y al volver la vista atrás / se ve la senda que nunca / se ha de volver a pisar” (Antonio Machado). Ojalá que los niños no vuelvan a ser privados de la escuela en común con otros niños; ni que vuelvan a darse tantos tratos vejatorios por motivos de discapacidad, más frecuentes de lo que sale en las noticias. ¿Hasta cuándo remiendos en odres nuevos?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "La columna", miércoles 4 de diciembre de 2013).

06/12/2013 14:51 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

No llueve a gusto...

Dicen que quien soporta nuestro clima es capaz de soportarlo todo. Y debe ser verdad. Ya bien entrado junio hacía un frío que pelaba, y a los dos días nos vino un calor que se freían los huevos en la acera. Por Pilares seguíamos sorprendiéndonos de que la temperatura no era la habitual –pese a que fue de agradecer para los feriantes y la ofrenda–; lo mismo que en los Santos. Y ahora, de repente, se ha echado encima el aguacero, un frío invernal y este cierzo traidor. Otros años en esta época ha hecho mejor tiempo. ¿Alguien nos dará gusto?

A mis sobris supongo que les supone cierto esfuerzo madrugar para ir al colegio o, ya, al instituto; pero disfrutan superándose. Y de algo tan sencillo los adultos empezamos a hacer cábalas, análisis poliédricos, comparativas, conclusiones hiper-surrealistas… ¿Educación para la diversidad o sobrevaloración de los talentos? ¿Español para todos o lenguas autóctonas y extranjeras? ¿Principado, corona o república catalano-aragonesa? ¿LOE o LOMCE? Tenía la otra noche la suerte de asistir a la Gala de ASPANOA (Asociación de Padres de Niños Oncológicos de Aragón) en su 25 aniversario. El humorista Javier Segarra, conductor de la misma junto a la periodista Mayte Salvador, invitó a participar a una niña feliz: no sabía nada de Urdangarín, Rajoy ni Don Juan Carlos; pero sí la canción del ratón de Susanita. ¿No tendrán más sentido común nuestros locos bajitos?

Escuchaba a Juan Goytisolo, flamante y merecido Premio Nacional de las Letras Españolas, cómo la Transición fue solo política, no ideológica ni mucho menos cultural. Y Javier Marías escribía recientemente en El País: “Van a cumplirse dos años desde las últimas elecciones. Sí, solo dos años, aunque parezca que Rajoy, Sáenz de Santamaría, Montoro, Mato, Wert y demás conmilitones lleven burlándonos una eternidad. […] Las partidas presupuestarias han caído en todos los ámbitos: los enfermos “copagan” sus medicamentos (es decir, los pagan dos veces); los “dependientes” se han quedado sin asistencia y algunos pacientes crónicos han de contribuir a sufragar las ambulancias que los transportan para sus tratamientos…” –y dale con mezclar churras con merinas, pero bueno–. ¿Sanidad pública o privada? ¿Tarjeta sanitaria para los inmigrantes, si o no? ¿Hasta cuándo seguir rizando el rizo? ¿Y los pacientes…? “Muerto el burro, la cebada al rabo”, decía el dicho popular.

Solo unos ejemplos. Porque entre “No hacen más que mentir” y “Estamos al final del túnel” va más de un trecho. Quizá la culpa, de Esos días raros de lluvia, de la autora María Pérez Heredia: “Solo es la historia de cómo nos convertimos en sombras sobre el asfalto y todo ese rollo. Nada más”. Habrá que aprender a sonreír. Rosa Montero habla de cómo una fiel lectora le envía una fotografía de Madame Curie sonriendo, ya cercana a la fecha de su muere, algo inhabitual en la científica. Y añadirá: “En las Navidades de 1928, Marie Curie le mandó una carta a su hija Irene para felicitarle las fiestas. Y escribió: “Os deseo un año de salud, de satisfacciones, de buen trabajo, un año durante el cual tengáis cada día el gusto de vivir, sin esperar que los días hayan tenido que pasar para encontrar su satisfacción y sin tener necesidad de tener esperanzas de felicidad en los días que hayan de venir””.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", lunes 25 de noviembre de 2013).

03/12/2013 02:29 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

La discapacidad y la ley

Hay cuestiones enrevesadamente complicadas. Como persona, sin etiqueta alguna, siento un enorme alivio al recordar palabras como las pronunciadas el pasado julio por Alberto Ruiz Gallardón, ministro de justicia: “La malformación del feto no será ya un supuesto para abortar”. Nada que ver con ser casposo o progre, de izquierdas o de derechas, católico o contrario a toda creencia religiosa. Libertad por encima de todo. “No solo debe tener la mujer el derecho a decidir sobre un embarazo no deseado, sino que también es necesario que las condiciones socio-económicas y laborales permitan que las mujeres que quieran ser madres puedan serlo” (Elfriede Harth, socióloga e integrante de Católicas por el Derecho a Decidir).

Simplemente, cuando vi la primera ecografía de mi sobrino mayor –un puntito apenas– supe que ya era tía. Y numerosos colectivos se han felicitado por  la decisión del señor Ruiz Gallardón, que malformación no es sinónimo de sufrimiento, y no solo de economía y modelo médico viven las mujeres y los hombres. Javier Romañach, del Foro de Vida Independiente y Divertad, afirmaba hace poco: “Sin embargo, desde "el otro lado del espejo" las cosas se ven de otra manera. Antes de mi accidente, es decir antes de 1991, yo pensaba igual. Ahora, con 21 años de experiencia en la diversidad funcional, me parece irrisorio afirmar que una persona está condenada al sufrimiento si tiene: parálisis de ambas piernas, incontinencia de heces y orina, deformaciones en piernas y espalda, atrofia en los músculos. Y me parece irrisorio porque es como soy y vivo todos los días desde hace 21 años, y no sufro, vivo”.

Pero las mujeres sí hemos retrocedido, con menos libertad y capacidad de decisión que nunca. El señor Gallardón, en su compulsión irrefrenable de cambiar el Código Penal, se saca otro articulito de la manga: “El Ministerio de Justicia descarta eliminar el artículo 156.2 del Código Penal que despenaliza la esterilización forzosa de personas con discapacidad declaradas incapaces judicialmente porque considera que no se trata de una vulneración de sus derechos”. Las chispas saltaron enseguida. “Hay muchas formas de evitar embarazos, no podemos usar mutilaciones”, denunció Ana Peláez, comisionada del CERMI en la ONU. Aunque la violación de derechos no es privativa de personas con diversidad funcional del sexo “débil”: “Gallardón permite el internamiento perpetuo de enfermos mentales. […] El nuevo reglamento permitirá que una persona permanezca encerrada incluso por delitos que no ha cometido, en previsión de los que pueda cometer”.

Quien hace la ley, hace la trampa. “Curiosamente el rocambolesco suicidio de Ramón Sampedro fue visto, me atrevería a decir, con naturalidad por una buena mayoría de personas. […] Pero el hilo conductor de este breve apunte hace referencia a lo normal que vio la gente ese suicidio  y lo anormal que ven, por ejemplo, la vida de Stephen Hawking”, escribía Jesús García en su blog. Somos tremendamente humanos y contradictorios.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "La opinión", miércoles 13 de noviembre de 2013).

18/11/2013 14:20 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Santos del siglo XXI

20131102014040-sta-teresa.jpg

Imagen: www.rtve.es

Santo, “en el mundo cristiano, persona a la que la Iglesia declara tal, y manda que se le dé culto universalmente”. Me quedo con una acepción más de andar en zapatillas: “Dicho de una persona: De especial virtud y ejemplo”. Y es que a mí me enseñaron a diferenciar el día 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, del día 2, festividad de los fieles difuntos. Santos en potencia somos todos, y muchas veces en acto.

Lo que pasa es que solo reconocemos las bondades del prójimo después de muerto, pero hailos los hay. Más allá de las madres abnegadas, la pareja que sigue dando su vida por amor –literalmente con frecuencia por desgracia–, quien cumple su trabajo con pasión y gozo; mi amiga Elena por ejemplo consulta al corazón y a las estrellas ante cada pequeña decisión. Me recuerda Amparo Portilla, mujer lanzada, enamorada y madre en proceso de beatificación. Así, con y griega, vino Loly a mi vida aquel agosto en unas colonias de la Frater. “Mira, como el Señor sabe que estoy débil me han tocado dos formas. No se le escapa una”. Se ha marchado en silencio, como vino.

Y he conocido a muchos buenos curas, compañeros de viaje y psicólogos. Aunque esto de la santidad tiene su aquel. ¿Hay también jerarquías? En el pueblo hay tres santos: San Roque, su patrón; el beato Antonio Rodrigo, joven mártir franciscano en la guerra civil, y Petra “la chaparrita”, humilde y trabajadora –llevaba las faenas más pesadas– que, de tan pobre, no tuvo ni conocidos que testificasen en su posible proceso. Una lápida sin nombre en la iglesia selló para siempre su cuerpo incorrupto. Solo tres letras: R.I.P.

Mártir, “persona que padece muerte por amor de Jesucristo y en defensa de la religión cristiana”. Pero también, “persona que muere o padece mucho en defensa de otras creencias, convicciones o causas”. ¿En nombre de qué credo tantos niños no llegan a nacer? ¿Por qué murió Asunta, supuestamente en manos de sus padres adoptivos? “Hay que morir alguna vez en la vida. Con solo 16 años es un icono global contra el integrismo. Los talibanes le arrebataron su infancia a balazos. Sin miedo. Sin rencores. Esta es su historia”, así comienza Rosa Montero su entrevista a Malala en El País.

Juan Pablo II, pronto oficialmente santo y mártir él mismo en su natal Polonia, comienza ya a llamarse “el Papa de los mártires del siglo XX” –7000 en España, 200.000 en la Unión Soviética–, como el papa Dámaso lo fue en el siglo IV. Uno de mis santos y mártires favoritos, el Hermano Roger, de la comunidad protestante-ecuménica de Taizé (al sur de Francia).

Y están los ángeles, “en la tradición cristiana, espíritus celestes criados por Dios para su ministerio”. Según la tanatóloga Elisabeth Kübler-Ross, muchos pequeños que fallecen ven inmediatamente antes a sus abuelos o familiares cercanos que ya no están aquí. ¿Peco de heterodoxia si digo que mis ángeles son mis tíos? Mario Vargas Llosa escribe sobre el héroe discreto. El papa Francisco habla de esa clase media de la santidad a la que todos pertenecemos.

María Pilar Martínez Barca

(“Santos del siglo XXI”, Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día",  viernes 1 de noviembre de 2013).

02/11/2013 00:31 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Conde, cifra y signo

20131102011052-el-signo.jpg

El “arjé” en José Antonio Conde es la palabra. ¡Cómo me recuerda a Fernando Ferreró! Según apuntaba ya Rosendo Tello, entre la línea onírica que bebe de César Vallejo –los Labordeta, Ciordia, Julio Antonio Gómez, el propio Tello o Emilio Gastón–, y el realismo más comprometido de Manuel Pinillos, Luciano Gracia, Gúdel, Blancas o Luesma Castán, “Ferreró se adentra por cauces más intelectualistas y puros, al modo de un Salinas o un Guillén” (OPI-Niké. Cultura y arte independientes en una época difícil). Y a esta tercera vía se suma el autor del “signo impreciso”, en apariencia.

 ¿En qué espejos se mira el poeta inspirado? ¿Qué principio le mueve a entrelazar los números del sortilegio órfico? El lector iniciático encuentra siempre una pista: “La palabra se llena de principio”. Que a su vez nos enlaza con la cita inicial del poemario: “Todo está lleno de Ser” (Parménides). Porque Conde vuelve a loa presocráticos para buscar más allá de la “phisys” el principio y el fin de todo cuanto vive en el poema.

“Lo contrario del decir / es otro decir impalpable”. Los juegos de contrarios de Anaximandro o Heráclito cobran en nuestro autor un movimiento peculiar, del verbo creador a la mudez, alba de luz e incertidumbre, signos imprecisos que acechan a la palabra. “Nutrir la imagen de silencio, / mejor aún, / de lo que hubo antes del silencio”. ¿No oímos entre los blancos de la página el balbuceo de San Juan de la Cruz? Un nuevo eslabón de la cadena: la poética del silencio, tan bien estudiada por Aurora Egido, de José Ángel Valente a Edmond Jabés.

“Contracción del verbo. // Materia luminosa / a la espera de señales”. La visión imperceptible sostiene al Ser uno (Parménides de nuevo), más allá de la herida, el vértigo o la congoja. Desconocerse lleva a la ceniza, a la afección al claroscuro. Estamos a las puertas del logos, que inaugura otro orden espiritual y cósmico: “Y dar voluntad al órgano / que domina el consuelo / humanizar el laberinto / desde  el gozo hasta la razón”. Hay guiños indelebles a Manuel Esteban –“la mirada alberga una decepción”–, Amado Nervo –“dentro de ti cabe el universo”– o Alfredo Saldaña al pasar de largo como el humus. ¿Quién dijo que la lírica pura no lleva al compromiso? “Humillado el ombligo, / crece la realidad transitiva”. O a  la crítica social certera y acerada: “A estas alturas, / no cabe la imposición / de un pensamiento consanguíneo”.

Palabra, conocimiento, silencio, logos, compromiso, sátira social, principio y fin en el último poema, escalas “in crescendo” de un mismo movimiento. Un libro circular. Y mientras tanto, curiosas sinestesias, antítesis y dualismos, juegos de palabras, adjetivación minuciosamente colocada. “Movimiento y oído, / oscuridad y cruce”. Se siente que José Antonio Conde ha disfrutad con la génesis del libro, del número pitagórico o el agua de Tales de Mileto a un filósofo ultra postmoderno como Francisco de Jarauta –“tras la niebla, / comprobamos la luz / ha sido inútil”–; sin olvidar a Horacio. Nada en el microuniverso del poema ha respondido al azar.

María Pilar Martínez Barca

(“Poesía. Conde, cifra y signo” –comentario a El signo impreciso, de José Antonio Conde, Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, Colección La Gruta de las Palabras, 2013, 60 páginas–, Heraldo de Aragón, «Artes y Letras», jueves 31 de octubre de 2013).

02/11/2013 00:11 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Rafael Navarro

20131026045647-a-destiempo-40-copia.jpg

Fotografía: de la exposición "A destiempo", Paraninfo de Zaragoza, 2011, de Rafael Navarro.

A Teresa de Jesús le hacía gracia el descomunal despiste de Fray Pedro de Alcántara. Tan buen mozo como confesor, más de un descalabro se llevó en los dinteles de las puertas. Y es que los creadores, salvando las distancias, somos un poco así

“Hola, Pilar. ¿Te acuerdas de mí? Estudiamos juntas. Soy Maite”. Fue en una de las presentaciones de Ángel Guinda. Su rostro comenzó a representárseme cercano. Empezamos a hablar, a conquistar de nuevo la eterna juventud… Traspapelé su email. Hasta que a los pocos días coincidimos en una exposición, la de Rafael Navarro. “Sí, yo soy su mujer”. Se me abría la puerta a un universo mágico, para siempre.

Quedamos con la pareja en el Paraninfo. “La Colección”, fotografías de los grandes autores atesoradas a lo largo de una vida, era fantástica: la escalera que lleva al otro lado del espejo, “El desnudo provenzal”, “La buena fama durmiendo” de Manuel Álvarez Bravo, “Stravinsky” de Arnold Newman, Willy Ronis, García-Alix… Pero Rafael prefirió centrarse en su obra “A destiempo”, y nos fue revelando con mimo y paciencia exquisitos cada nimio detalle, ángulo, recoveco. Uno a uno, minuciosamente.

“¿Cuál te gusta más?”. La hoja entrevista a través de una gota de cristal; la paloma manchada por unos vidrios rotos o un río macilento; el túnel de luces sin final; la espléndida fachada decimonónica superpuesta a un papel arrugado y sepia; la llamita a punto de extinguirse o encenderse para la eternidad… “Son motivos de la naturaleza o sacados de la vida cotidiana, pero desenfocados por el sueño”. Después, en Internet, he comprendido: “Para mí la fotografía es un medio que me permite crear objetos que contengan valores sutiles inteligibles para otros”.

Comenzaron a hablarnos de sus hijos, de sus viajes. Dentro de poco tomarían el Transiberiano. “Mira, esta la hice de un gato pintado en la esquina de una pared”. Comentamos sobre la diversidad funcional; de una vecina suya con problemas físicos… ¿En qué otro repliegue o rincón del tiempo habíamos convivido anteriormente?

Antes fueron “Testigos”, “Elipsis”, más de sesenta exposiciones en solitario; el desnudo y el paisaje más íntimo. Reciente académico de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis; museos en toda España, Italia, Francia, San Marino, Bélgica, Croacia, Cuba, México, Argentina o Japón; pionero de la fotografía artística desde los setenta. Me prendó su mirada interior, paraíso abierto para muchos.

“Estableció una correspondencia entre lo que le palpitaba dentro, lo que le estremecía, y lo que detectaba fuera. Sometió esa realidad inventada al rigor de la belleza” (Antón Castro). Premio Aragón Goya por su "rigor y la perfección técnica de un escrupuloso investigador en constante renovación artística”. Quizá los despistados solo apreciemos la gran textura humana de unas fotografías evocadoramente sugerentes.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", viernes 25 de octubre de 2013).

27/10/2013 01:35 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Maria Pilar

20131013001033-virgen-pilar.jpg

Foto: Heraldo.

Mis padres no tenían Google, pero eligieron el significado que recogen muchos buscadores de nombres de bebé. María, “actualización del nombre hebreo Miryam. Procede de mir, ‘gota’, y yam, ‘mar’. Por eso María quiere decir ‘gota de mar’”. Pilar, “del latín pila, ‘pilastra, columna’, viene de la advocación mariana a Nuestra Señora del Pilar”.

Pero ellos no sabían, igual que otros papás de ahora, que lenguas romances como el español ramificaron y enriquecieron los significados. Según el Diccionario de la RAE no es lo mismo pilar “especie de pilastra, sin proporción fija entre su grueso y altura, que se pone aislada en los edificios”, que pilastra, “columna de sección cuadrangular”, o columna, “soporte vertical de gran altura respecto a su sección transversal” –puede estar adosada al muro u otro cuerpo de la edificación, o aislada y exenta–.

Y no se trata de rizar el rizo, sino de ir a lo esencial. El soporte sobre el que se apoya nuestra Virgen es una columna adosada al muro de la capilla, aunque María se le apareciese al apóstol Santiago sobre una columna aislada en la Caesar Augusta de aquel tiempo. Jesús de la Columna es habitual en la iconografía religiosa, ¿pero María?

Y aun con todo a veces soñaba con llamarme Columna, como la célebre fotógrafa aragonesa Columna Villarroya. Porque María, simplemente María, la señora María, me sonaba a telenovela y a Maruja en zapatillas. Hasta que en el glosario de mi Biblia leí por casualidad: “María. Forma grecolatina del término hebreo Miryam, de significado incierto, acaso ‘la vidente’ o ‘la que hace versos’”. Mis primeros poemarios los firmé como María P.

Pilar, Pili, Pilita, Piluca, Piluchi, Mari Pili… Hoy me da igual el nombre, lo importante es la esencia, la mía y la de cada cual que leéis estas líneas. Sin embargo, me sigo fijando en el detalle, como el niño que ante el cartel publicitario de la película King Kong preguntó: “Papá, ¿qué hace esa señora ahí arriba en su mano?”.

Y nuestra Pilarica me sigue pareciendo diminuta, se me pierde entre sus joyas y sus mantos, como a vista de pájaro, desde lo alto de una noria gigante. Pregón con Oregón Televisión, Macaco. Interpeñas, Trofeos Ciudad de Zaragoza, espectáculo de luces y sonido en el parque Labordeta, los leones del Puente de Piedra… Se nos pierde María, la mujer que dio a luz a Jesús, que lo vio crecer, guardando en su corazón cada nimio detalle, que siguió a su Hijo hasta la Cruz y creó en Pentecostés una nueva Iglesia. Nos perdemos, mientras madres y padres piden que se sirva a sus hijos en los comedores escolares carne sacrificada por el rito musulmán. Pilar, “persona que sirve de apoyo, ayuda y protección”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El foco", viernes 13 de octubre de 2013).

12/10/2013 23:11 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Antón Castro

20131004161909-anton-castro.jpg

Foto. Rogelio Allepuz (Los pasajeros del estío, Olifante, 1991 --2.ª edición). Mi primera imagen de Antón.

“Pájaros de silencio para habitar la memoria”. Fue mi primer contacto con Antón: la reseña de mi primer poemario, Epifanía de la luz. Deliciosa, como todo lo suyo. Un rey Midas de los siglos XX y XXI que transforma en oro cuanto toca con su palabra escrita, oral o digital.  Acababa de venir de su amada terruña –bueno, llevaba ya diez años con nosotros–: “De niño, allá en Santa Mariña de Lañas (Areixo, A Coruña) me internaba en un bosque sombrío de pinos y robles, de helechos inmensos que olían a humedad” (Fotografías veladas).

Me ofreció generoso una entrañable relación de magisterio. El Día, El Periódico, Heraldo de  Aragón. De Ildefonso-Manuel Gil a Rosendo Tello; José-Carlos Mainer, Aurora Egido o José Manuel Blecua; Puértolas, Montero, Gamoneda, Juan Eduardo Cirlot, Clara Janés… Entre el tacto de seda y el rigor científico, sus puntualizaciones y consejos te hacían desvelar el porqué de cada obra y su autor. “Lo que más le gustaba en el mundo era escribir. […] Para él escribir era como pintar o fundar un mundo intacto, y a medida que inundaba el papel percibía una fuerza interior, una certidumbre de fuego” (Los seres imposibles).

Algunas presentaciones de mis libros, más reseñas, un afecto mutuo. Conocí de su mano a la Premio Nacional de Poesía Olvido García Valdés; a su colaboradora en “Borradores” –antes habían sido “El viaje a la luna” y “El paseo”– Ana Catalá Roca. El trato fue tornándose confidencia. “Vivir, a veces, es abandonarse, prescindir de la impostura, despojarse de la ambición y del vértigo, dejarse ir, hacia la inalcanzable montaña de nieve, con las manos en los bolsillos…” (Vivir del aire). ¿Por qué los grandes genios son de lo más humilde?

Colmo de la gratitud, me prologó La manzana o el vértigo. Y una se siente niña, muy pequeña a su lado, “en un temblor / de pájaro desnudo en el invierno”. Solo en un parrafito de su Epílogo a El testamento de amor de Patricio Julve –segunda edición– leemos: “Durante esos años, era un enfermo de la literatura de Álvaro Cunqueiro, de Miguel Torga y José Saramago, de Mercè Rodoreda, de Joan Perucho, de Rafael Dieste, de Ramón José Sender, de Isak Dinesen, autores que se sumaban a devociones anteriores como Méndez Ferrín, Otero Pedrayo, García Márquez, García Lorca, Jorge Luis Borges, Poe, Horacio Quiroga y Gustavo Adolfo Bécquer”. Sencillamente apabullante.

Y aún así, en su blog y sus redes sociales, pletóricas a rebosar de nombres, obras, citas literarias y de todas las artes que puedas imaginar, una única referencia a su reciente Premio Nacional de Periodismo Cultural. La opción de Antón Castro es la de esos “… dos desconocidos amantes con la certeza de que  ahí, en ese silencio, se encontrarán los dominios de su felicidad” (Los pasajeros del estío). Maestro, ¡enhorabuena!

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", jueves 3 de octubre de 2013).

04/10/2013 15:21 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Tras los cristales

20130930020000-miro.jpg

Ilustración: Muchacha en la ventana, Joan Miró.

Podrían ser mis hijos y, según qué cultura y país de origen, hasta mis nietos. Sin embargo, siempre que comienza el curso veo a aquella niña ausente y solitaria que miraba por el ventanal del cuarto de la fisio a otras niñas, con faldita de cuadros y jersey gris, que entraban al colegio. El deseo distorsiona la percepión, según el test de Rorschach. Pero no, del sepia al blanco y negro y a la diversa gama de colores, desde entonces ha llovido mucho. “En los mismos ríos entramos y no entramos, pues somos y no somos los mismos”, sentenció Heráclito.

Delicias se ha cambiado por Valdespartera; al francés le supera el inglés, que convive en muchas aulas con el castellano –cuando no se impone el catalán–, y en lugar del castigo del maestro puede tener más peso la denuncia de chavales y padres al docente. El mundo del revés del “Vamos a contar mentiras”, donde la gallina es un mamífero, el caracol un crustáceo y el Pisuerga pasa por “Madriz” –respuestas reales en los exámenes de aptitud para profesores–.

Pero hemos avanzado cantidad. El Donuts y la cartera se han reemplazado por mochilas con ruedas y móviles con Wassap. Mi sobrino menor es capaz de comunicarse con su madre del salón a la cocina a través de la tablet. Donde hay inteligencia hay esperanza. ¿Qué importan las faltas ortográficas si con las abreviaturas y el corrector todos nos entendemos?

Pero en serio, nuestros jóvenes prometen. “Papi, yo nunca seré corrupto. ¡Menuda la ha montado Barcenas!”. Política, deporte, catástrofes naturales, guerras… nada se les escapa. En cierto certamen literario, de cuyo nombre no conviene acordarme, los alumnos escriben sobre el desempleo, las separaciones de los padres, su futuro incierto, la enfermedad –mientras prefieren la hamburguesa a las frutas--. “Mira, colócate ahí, que está reservado. Luego yo te toco el pulsador para que bajes”, comentaba un chiquillo de no más de ocho años en el autobús a una compañera que utiliza silla.

Otro cantar es la Lengua, el Cono, las Mates. Los terapeutas escolares no van a tener paro en unos años. Más escasez hay de cuidadores y profesores de apoyo para alumnos con otras necesidades especiales. ¿Crisis solo económica? En el fondo, ni el cauce de los ríos ni el alma humana ha cambiado tanto desde Antonio Machado: “Una tarde parda y fría / de invierno. Los colegiales / estudian. Monotonía / de lluvia tras los cristales”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", martes 17 de de septiembre de 2013).

30/09/2013 01:02 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Vuelva usted mañana

20130911023017--3a-1890.jpg

El Pobrecito Hablador, heterónimo de Mariano José de Larra, no disponía de las tecnologías de ultimísima generación con las que tanto disfrutamos y padecemos los mortales del siglo XXI. Sin embargo, no me cuesta en absoluto imaginármelo redactando una de sus brillantes y habituales sátiras sociales sentado al teclado de un portátil cualquiera. Es como si lo viese. La realidad supera a la ficción.

No suelo descargarme aplicaciones informáticas por mi cuenta. Pero necesitaba ver unas películas para cierto trabajo y lo intenté. Me pedían el número de móvil. Probé con otra página gratuita: lo mismo. Así hasta tres o cuatro. Efectivamente, al poner el numerito te enviaban una clave, y así pude bajarme el programita. Todo altruista, claro. Eso sí, la película que más me interesaba no estaba en el listado: escasa audiencia.

Al día siguiente, sin comerlo ni beberlo, comencé a recibir mensajes de esas páginas web. Uno tras otro, día tras día, día y noche, a cualquier hora. “Usted está disfrutando del servicio…”. ¡Qué extraño! Pero bueno, los miraba, los iba borrando porque no me ocupasen memoria en el buzón. Desconectaba el móvil por las noches. A mí qué.

¡Qué bien despreocuparse de todo en vacaciones! Hasta Dios descansó el séptimo día. Pero existe el octavo: “Y en este día octavo vivimos y crecemos: / amamos, sufrimos, nos morimos y, entre / tanto, algunas veces esperamos” (Manuel Pinillos). Y en ese octavo día me llegó la factura telefónica. ¡Desorbitada! Un error sin duda, a no ser que…

Fuimos a una tienda de la compañía. –Un fraude muy habitual: son números “premium”. ¡Me habían cobrado los mensajes recibidos! –¿Quiere bloquearlos en adelante? –Claro. ¿Pero me devolverán la cantidad? –Difícil, son cuatro números diferentes. Reclame en la Oficina del Consumidor.

Ruedas para qué os quiero, allá que fuimos. La más cercana, la de Universidad. –Lo siento, no me quedan impresos. Se lo hago en el ordenador. ¡Vaya, no hay tinta para imprimirlo! ¿Puede venir mañana a El Rabal? En El Rabal: –¡Qué extraño! Ayer sí teníamos tinta, hoy tampoco imprime. ¿Podría pasarse mañana por nuestra Oficina de San José? Logramos a la enésima poner la reclamación.

Mi móvil, un modelo básico para personas mayores y con diversidad funcional, carece de Internet. ¿Cómo lo escribiría Larra? Yo lo he vivido así.

María Pilar Martínez Barca

(Herado de Aragón, "Tribuna", "Día a día", martes 10 de septiembre de 2013).

11/09/2013 01:31 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Autismo

“Repliegue patológico de la personalidad sobre sí misma”. O también: “Síndrome infantil caracterizado por la incapacidad congénita de establecer contacto verbal y afectivo con las personas y por la necesidad de mantener absolutamente estable su entorno”. Julio, vecino del pueblo, va siempre que puede con su hijo Jorge, aquellos aires le sientan bien. Te lo encuentras cantando, a su aire; si le saludas te sonríe. ¿Qué le pasa, papá? La explicación de mi hermano a sus hijos superó a la de la RAE: “Está como en su mundo, como cuando soñamos. Pero es feliz así”.

¿Patológico? ¿Infantil? Lo que ya me dejó hecha trizas fue esta noticia publicada en El Mundo –extraída a su vez de Toronto Sun–: “Una lamentable sorpresa recibió una abuela en Canadá luego que al abrir la puerta de su casa se encontrara con la carta de una vecina pidiéndole que le aplicara una eutanasia a su nieto autista de 13 años”. Los vecinos alegan: “¡Niños llorando, música, incluso ladridos de perro son ruidos normales! ¡Él no lo es!”. La madre de Begley, nuestro protagonista, sufre esclerosis múltiple, por lo que le es imposible bajar con el hijo a la calle.

Lo colgué inmediatamente en mi Facebook y las reacciones no se hicieron esperar. –Mi hijo es autista, ¿y qué? si no sabe hablar, tiene derecho a gritar. Y si molesta pues lo siento mucho, pero no le puedo hacer entender que no hay que chillar por la calle –comentaba mi amiga Mónica. –¿Y por qué no se aplica ella la eutanasia que a lo mejor molesta más?  También yo tengo un nieto autista… ¿molesta? –le respondieron. Aquí somos más civilizados.

Cuál no sería mi sorpresa al leer en La Opinión de Tenerife: “La Policía Nacional de La Laguna investiga varias denuncias por un supuesto delito de tortura y otro contra la integridad moral cometidos en tres centros para menores con autismo y con discapacidad”. Hombros rotos, arrastramientos por el suelo, frases “Te hago esto porque te quiero”, posibles vejaciones sexuales… “Los policías creen que los detenidos tenían un plan preconcebido para mediante la fuerza psíquica y física dominar a los menores a su cargo”.

Jorge es muy capaz de planchar, cocinar a la perfección o encontrar setas donde nadie las ve. ¿Olvidamos que Albert Einstein y Bill Gates convivieron con el Síndrome de Asperger? “Hay seres humanos que sólo viven para amar y ser amados” (Amando Carabias, en Cuentos desde la diversidad).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", martes 3 de septiembre de 2013).

03/09/2013 23:03 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Sobrevivir

20130826001800-lucio.jpg

Foto: Heraldo.

Vuelvo de vacaciones y la primera noticia que leo en Internet es la de un perro ciego que se salva de ahogarse en las aguas. Una buena noticia, frente a tantos accidentes de tráfico en carretera, aniversarios de víctimas de aviones que ya no volverán, trenes descarrilados, motocicletas… ¿Qué le mantuvo a flote?

Lucio fue arrojado al Ebro con las patas amarradas por bridas, una severa artrosis y la más absoluta oscuridad. Más allá del mito de Moisés –hoy los niños se tiran directamente a los contenedores–, o del concepto pétreo de la eutanasia como roca que pende sobre nuestras cabezas de Sísifos del siglo XXI, me viene a la mente otra palabra: sobrevivir. Dicen que se agarraba fuertemente a una piedra del río. ¿La fuerza de los límites?

En la arcaica Esparta, se abandonaba en el monte Tageito a los recién nacidos débiles, tarados o no aptos para la batalla. Hoy, mucho más civilizados y sofisticados en la eliminación del sufrimiento –¿propio o del entorno?–, los niños con síndrome de Down dejaron de nacer. De haberse dado años antes esta práctica, no sería concejala por Valladolid Ángela Bachiller, primera mujer dedicada a la política que presenta esta minúscula mutación en su mapa genético.

¿Invidente? “Ciego. Privado de la vista”. Mi amiga Elena Peralta, gran deficiente visual, escritora, rapsoda, directora de talleres creativos en la cárcel de Alcalá Meco, excelente actriz, feliz madre y abuela, hace caso omiso de esa terminología limitante. Artrosis, ¿quién no la adquiere con la edad? En muchas sociedades tribales los ancianos eran los sabios de la comunidad. No siempre aprendemos de la historia, que también la memoria es sesgada.

“Todas mis novelas son historias de supervivencia, y yo me tengo por una superviviente de muchas cosas. Esa capacidad de sobrevivir y de volver a ponerse en marcha tras haber estado casi destruidos es una de las características más emocionantes de los seres humanos”, nos comentaba Rosa Montero en una reciente entrevista a la revista Humanizar. Pero también los perros, como Lucio, por decrépitos y dependientes que parezcan, tienen un centro sagrado que les lleva a vivir. “Si abrieras realmente tus ojos, y vieras, verías tu imagen en todas las imágenes” (Yibrán Jalil Yibrán).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", domingo 25 de agosto de 2013).

25/08/2013 23:19 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Veranos de cine

20130803045500-dios-prohibido.jpg

Me cogió fuerte aquel verano la lectura de La luz dormida, de Dulce Chacón –preferí no ver la película–. “La mujer que iba a morir se llamaba Hortensia. Tenía los ojos oscuros y no hablaba nunca en voz alta. Solo cuando la risa le llenaba la boca, se le escapaba un Ay madre mía de mi vida que aún no había aprendido a controlar, […] y estaba embaraza de ocho meses”. Espeluznante, emotivo, ternísimo, cruel. Consiguieron aplazarle la pena de muerte hasta que su hija cumpliese mes y medio. Noventa largos días de silencio, de apuntes en el cuaderno, de incertidumbre. La vida continúa más allá de la muerte dentro y fuera del penal femenino de Ventas; los escritos y la hija mantienen a Hortensia presente en la memoria y en el día a día.

Un grupo de reclusas de esa misma prisión, Las Trece Rosas, son también fusiladas contra el paredón. Los delitos, no entonar el Carasol ni rezar el Rosario. La carta que una de las condenadas escribe al final de esta otra película, sencillamente atroz, maravillosa. “Muy querido hijo de mi alma: En estos últimos momentos tu madre piensa en ti. […] Nunca guardes rencor a los que mataron a tus padres. Y que te hagan hacer la Comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la enseñaron a mí”. Era el 5 de agosto de 1939.

¿Dónde está la finísima línea que divide ambos frentes? Como un hilo que pende del absurdo. ¿Por qué nos mataron a Federico García Lorca aquel 18 de agosto del 36, cuando “las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora”? ¿Algo más que envidia? ¿Sería también agosto cuando se llevaron en el camión al sencillo criado de un agricultor de Velamazán, el pueblo de mis padres y mis abuelos? Ya lo anunció el poeta: “Aquellos ojos míos de mil novecientos diez / vieron la blanca pared donde orinaban las niñas, / el hocico del toro, la seta venenosa” (Poeta en Nueva York).

Hace poco veía “Un Dios prohibido”, la sangrante historia de los 51 claretianos asesinados en Barbastro por no apostatar de su fe –del 2 al 18 de agosto de 1936–. Impresiona cómo han de pasarles la Comunión, escondida entre el pan y la parca porción de chocolate que les corresponde cada día. Y de nuevo, la función esencial del escribiente, el seminarista Faustino: “Entregamos nuestra vida a Dios, para trabajar a diario en el lento discurrir de los años, soportando ofensas, ataques y sufrimientos. Y si esto supusiera llegar a tal extremo…”. Y recordé a Antonio Rodrigo, hijo de Velamazán. Tomó la decisión muy de muchacho de hacerse misionero. Parece de película. 22 franciscanos fusilados la noche del 16 de agosto del 36. Siempre me fascinaron las historias al calor del adobe, sin sangre a ser posible.

¿Quo vadis? Fanatismo coaligado a poder es mucho más letal que todas las armas nucleares.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "La opinión", viernes 9 de agosto de 2013).

03/08/2013 03:55 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Aire fresco

20130803044127-cruz-ultima-cena-2.jpg

Qué gozada observar a unos cientos de miles de peregrinos jóvenes siguiendo a Francisco y con él a Jesús. Me recordaba un poco mi propia juventud en la parroquia, cuando encontré a un Cristo cercano y compañero de mochila y de ruedas.

En los años 80 estábamos en plena transición política y de sueños, como tan bien refleja Miguel Mena en Todas las miradas del mundo. Un camino de ida en el que la liturgia se entremezclaba a veces, en los grupos de base, con el Himno a la Alegría de Miguel Ríos y el Canto a la Libertad de Labordeta. No acuciaba la crisis, y entre bromas y rigor teológico de después del Concilio Vaticano II, se fueron clausurando infierno, purgatorio y confesonarios de madera, sin que el perdón dejara de ser una gran fiesta, comunitaria e íntima.

Una noche asfixiante de más de treinta grados. Allí en Brasil era pleno invierno. ¿Asistiría Alicia Silvestre al Via Crucis? La conocí hace poco, excelente escritora y acuarelista que reside en Brasilia, y que nos cedería un precioso texto para nuestros Cuentos desde la diversidad. Me impresionaron, su relato y la puesta en escena del camino en ascenso hacia la Cruz, Copacabana al fondo. En la estación novena, cuando Jesús cae por tercera vez, varias personas en sus sillas de ruedas. “Señor, no nos permitas que nos quedemos en los límites del cuerpo. La vida es algo más”. En la número doce, cuando muere el Señor, una silla vacía. Y un balcón que se abre a una luz cegadora.

¿Volver a los orígenes? Cuando mi adolescencia la situación llevaba a retornar de nuevo a la utopía, al paraíso, al contexto seguramente idealizado de la Transfiguración –Pedro, Santiago, Juan–. La Universidad y mis lecturas de Teresa de Ávila me fueron conduciendo a una cultura renacentista, humana. “La palabra humanizar, derivada a su vez de la clásica humanar, alude tanto a la encarnación del Verbo Divino (Dios hecho hombre) como a una mayor cercanía, afabilidad y ternura para con nuestros semejantes” (lo escribí para el Centro de Humanización de la Salud).

“¡Salid al mundo! No os encerréis en vuestro grupo parroquial”. No hay tanta diferencia en ser adolescente, joven o un poco más maduro. Mi madre y sus amigas gozaban visitando la ermita de la Virgen de la Dehesa, en el pueblo, cada mayo. Las circunstancias marcan también ritos. Pero, en el fondo, el mensaje y la sed tienen la misma fuente: hablar al corazón. “Es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo” (Lumen fidei, primera encíclica del papa Francisco).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", jueves 1 de agosto de 2013).

03/08/2013 03:42 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Calores pasados

Se ha hecho de rogar. Calefacción en junio, cazadoras, chaquetas. Se casaba mi hermano y no sabíamos qué ponernos: si de largo o de corto, tirantes o chubasquero. Pero se comportó.

Y ahí está, cuatro días y no podemos más. Y oímos dar la una y la dos, y las tres y las cuatro y las cinco y las seis, y el sudor y las sábanas se nos pegan a la piel sin pegar ojo. ¡Qué asfixia, por favor! ¿Cuándo hará un poco de fresquito? Ya se sabe, quien soporta Zaragoza es capaz de vivir en el ártico o en la zona más tórrida del planeta.

Y la temperatura sube por momentos, igual que la emoción. ¿En qué rincón del alma nacen los pensamientos? ¿Y la emoción? Aquí, en el estómago, como un nudo gordiano que va y va creciendo y puede estrangularnos la garganta si ponemos diques a las lágrimas, o fronteras al mar.

Amigo Sancho, ¡cómo hemos olvidado lo saludable del eructo! Al emperador romano Claudio le recomendaban sus doctores echar ventosidades. “El hipo ayuda al niño a vivir, y al viejo a morir”, repetía sabiamente mi tío mucho antes de vaciar la cuchara –¡qué bella y castellana expresión de fenecer!–.

Al menos, sí se nos permite bostezar y estirarnos en la práctica del yoga, curiosamente tan en boga. “Céntrate en chidakasha, la pantalla frontal, ese puntito oscuro. No pienses, no desees”. Nunca me han gustado los encefalogramas planos. El amor y la muerte son parte de la vida.

Ese amor con mayúsculas, que rompe la estadística de divorcios. Y pese a ser verano la gente continúa muriendo, como Pilar Narvión; o enfermando, igual que mi vecino. Y la temperatura asciende cuando en los cementerios –‘dormitorio de difuntos’ en latín– se levantan monumentos a voluntarios anónimos.

“Porque hay rendijas. / Por ellas se cuelan risas, suenan canciones, / latidos de corazones como tambores, / abrazos a pleno día…”. Cerrábamos así nuestra noche de boda con Karlos Zuazo, un cantautor amigo. Variado y refrescante cóctel veraniego.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", lunes 15 de julio de 2013).

03/08/2013 03:27 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Juglar del siglo XXI

20130719011028-juglar.jpg

Visitaba hace poco el Museo Nacional de Escultura, en Valladolid. Sillerías de coro de la época de overbooking de los monjes cantores, vírgenes y piedades, retablos de pan de oro… La Adoración de los Reyes Magos de Alonso Berruguete, el Entierro de Cristo de Juan de Juni, el Cristo yacente de Gregorio Fernández, el Juan Bautista de Alonso Cano o la ensimismada Magdalena Penitente, que llegó a encandilarme, de Pedro de Mena. Salidos todos ellos de los libros de mi bachillerato para abrazarme ahora a tamaño real.

Y pensaba si nuestros chavales se emocionan en el dormitorio frente al mar de Rosalía de Castro, ante el piano con rosa de Chopin o pasada la puerta de la Encarnación, tan íntimamente teresiana. Cada tiempo, su método y su sensibilidad. Hoy mola mucho más la música bajada de Internet y el juego de la imagen.

Javi Sánchez, cantautor y sacerdote, acaba de sacar un nuevo disco: “A tu aire”, doble CD de veintidós canciones que recopila trabajos anteriores junto a creaciones nuevas. El autor del Cantar de los Cantares o San Juan de la Cruz, ¿juglares a lo divino o cantores de coro? Sobran las etiquetas, como en Javi, juglar del siglo XXI de lo humano y divino, lo social, lo ecológico, la mística cotidiana, el amor y la muerte, la esperanza.

¿Dónde encajar por ejemplo la canción que da título al álbum? “A tu aire se vive mejor, pero más expuesto / a la duda, a la incomprensión, a ver al descubierto”. Aparecen los salmos: “Será un día glorioso, / los luceros del alba cantarán unidos / y los hijos de Dios exultarán de alegría”. Y el Pablo más genuino: “¿De qué me sirve / todo el saber, / si en mi vida no hay sitio / para el amor?”. Pero sin obviar nunca el dolor más actual y lacerante: “Le quitaron mucho más / que la ropa y su poder. / Le quitaron mucho más: / las ganas de ser mujer”.

Un canto al amor, hecho grano de trigo y odre nuevo, con un lenguaje muy de nuestros días, clásico, universal. Soledad, sinsentido, pero también hermoso misticismo cotidiano. “Al amor más sincero, / al amor sin fronteras, / al amor que dio su vida por amor / encontré un día cualquiera”.

Siempre pensé que la espiritualidad no debe ser asignatura obligatoria. Se trata al fin y al cabo de esa paz inefable que cabe en un silencio, la única paz que sana; o de las muletas que nos llevan y se hicieron con madera de la cruz. Javi Sánchez lo revela en su música.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", miércoles 26 de junio de 2013).

19/07/2013 00:11 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Simientes madre

20130520024917-patos.jpg

Paque Oropesa. Foto: Jesús Alba.

Era la segunda vez en la semana que oía expresiones semejantes desde puntos de vista diferentes. “La depresión, el estrés, la ansiedad, se deben muchas veces a que se nos reduce nuestro mundo. Si abrimos la mirada y nos sentimos uno en el todo, esa simiente madre nos queda para siempre y nos hará generar felicidad”. Lo escuchaba en un entorno espiritual de enfoque yóguico budista.

“Científicos estadounidenses descubren la clonación de células madre adultas con fines terapéuticos”. El entorno es ahora científico, con  un enfoque abiertamente humano.

No se trata de embriones, mórulas o blastocistos (los primeros estadios en la división embrionaria); ni siquiera del cordón umbilical –nada que objetar sobre esto último–. Una célula adulta puede multiplicarse hasta regenerar un tejido óseo, cerrar fístulas o curar infartos cardiacos (son células multipotentes, del mismo al mismo tejido).

Pero el no va más es que del cabello o de la piel de un adulto puedan tomarse células pluripotentes, con la capacidad de transformarse en otro tejido, a saber, neuronas cerebrales, cardiocitos o células cardiacas y hasta tejidos no deseados, como tumores. Se ha comenzado a hablar de la posible cura del alzheimer y el parkinson, afecciones renales o lesiones medulares; e incluso algunos cánceres. ¿Y la parálisis cerebral?

Sabía que llegaría un día en el que asistir a clase con otros compañeros, de poder trabajar, o enamorarme. Costaron décadas de vida ir quitando escalones e inocular las células de una igualdad real. Y en mi centro más íntimo, lo confieso, sueño con que algún día puedan regenerarse las neuronas y conexiones cerebrales, y curar las secuelas de un accidente médico o humano en el parto. ¿Por qué no?

¿Vida eterna? ¿Elixir de la eterna juventud? Nada es para siempre. Sin embargo, bienvenido sea todo avance científico para una mejor calidad de vida. El conflicto, cuando entra por medio un ovocito femenino y pudiera duplicarse o suprimirse a un futuro ser humano. “Meditar, desde cualquier creencia, nos lleva a conocer, a iluminarnos”. Podrán clonar mi cuerpo, pero nunca mi forma de escribir ni mi carácter.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", sábado 18 de mayo de 2013).

20/05/2013 01:49 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Luz de Pascua

20130407034713-billi-wallace.jpg

Resurrección, Bili Wallace

Nunca terminé de comprenderlo. La película de Mel Gibson, el retrato mandado pintar por Santa Teresa, según visiones interiores, o el Eccehomo de la Misericordia, se nos quedan grabados en la pupila. “Llueve sobre el madero, y va pudriéndose / la esperanza más íntima del tronco, / la oquedad que era puerta al infinito”. Viernes Santo, y cerramos las puertas.

He tenido que echar mano de Internet para rememorar aquellas clases cálidas de Historia de Arte, en COU. Y he reencontrado a Giotto y su Cristo resucitado, con su túnica y su bandera blancas, elevándose sobre plácidos durmientes, con María a sus pies. Y ya en el “Quattrocento” a Piero della Francesca, sobre un fondo de olivos, Bellini o Rafael, cada uno más humano y colorista recreándose en el tema de la Resurrección.

Pero no es lo habitual en nuestros días. Como mucho, las figuras alargadas de El Greco, cariacontecidas y barrocas, acordes con la crisis y con la noche oscura. El tenebrismo de Rubens o de Murillo, como forma pictórica de resaltar la luz, pasa a tenebroso, envuelto en tinieblas –como el pueblo de mis padres en la iglesia a oscuras con carracas–. Algo nos ciega,

En la girola de la Catedral de Ávila me sorprendieron dos hermosas tallas sobre la Resurrección. Hay también en Valencia, La Almudena, Santo Domingo de Silos, Toledo y Burgos –sobre la resurrección de los muertos–, La Seo de Zaragoza, La Sagrada Familia… ¿Por qué nos pasan desapercibidas? En esta época en la que puede venderse en la Red desde un tríptico gótico casero a una alfombrilla de ratón de ordenador con el motivo de la losa corrida, o triunfa con el Premio Alfaguara de Novela “El arte de la resurrección”, con un “cristo” apócrifo como protagonista, resalta más la cruz.

Pero tampoco tiene por qué representarse al pie de la letra o de la línea. Isabel Guerra lo hace a través de seres luminosos, recogidos: “Solo el que ama irradia en torno de él la Luz que descubre la belleza”. Para el pintor Billi Wallace, es una cueva de la que sale alguien entre transfigurado e invisible, fundido a la creación. Y para el fotógrafo aragonés Manuel Arribas, el Domingo de Pascua es asimismo una cueva de la que echan a volar tres palomas. Y nos confía: “Para realizar la fotografía necesitamos de la luz como ingrediente principal”.

Una sepultura abierta, las ropas por el suelo, dos hombres en el cementerio extrañamente luminosos. “Se desprende el letargo como una costra seca  / y empieza a entrescucharse un silencio primordial. / Los párpados recobran su tibieza, la mirada / su calidez de nido, / el tacto la memoria de la luz”. La evidencia y el encuentro son algo personal.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", martes 2 de abril de 2013).

07/04/2013 02:49 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Asistencia personal

“Se creen que venimos a quitar trabajo; y hacemos lo que nadie quiere hacer: cuidar en casa a personas mayores”, me decía una amiga nicaragüense. “Es algo muy bonito que antes no conocía, ayudas a realizar su vida a otras personas”, comentaba un asistente personal. Entre una y otra afirmación hay todo un mundo.

El mismo que entre la Ley de Dependencia: “La prestación económica de asistencia personal tiene como finalidad la promoción de la autonomía de las personas con gran dependencia. Su objetivo es contribuir a la contratación de una asistencia personal, durante un número de horas, que facilite al beneficiario el acceso a la educación y al trabajo, así como una vida más autónoma en el ejercicio de las actividades básicas de la vida diaria” (Art. 19). Y la Convención de la ONU de 2006, para que “las personas con discapacidad tengan acceso a una variedad de servicios de asistencia domiciliaria, residencial y otros servicios de apoyo de la comunidad, incluida la asistencia personal que sea necesaria para facilitar su existencia y su inclusión en la comunidad y para evitar su aislamiento o separación de ésta”. No hay límites horarios ni de actividad.

Los dependientes ricos siempre han tenido asistencia; y creo que el concepto existía hace mucho en el Ejército. Para la filosofía de Vida Independiente el Asistente Personal es aquella persona o, más propiamente, trabajador que ayuda a otra persona a desarrollar cualquier actividad de la vida diaria que no puede realizar por ella misma. Sus tareas son de lo más diverso.

¿Ventajas laborales y económicas? Primera, libera a la mujer de cargas familiares y del cuidado de los más dependientes de la casa. Segunda, es fuente sólida y en ascenso de fuente de trabajo para todos, especialmente la mujer, atraída y volcada a este sector. Tercera, las mujeres con diversidad pueden trabajar al contar con el apoyo necesario. Invertir en asistencia personal crea empleo y riqueza (Seguridad Social, IRPF, impuestos indirectos…). Se ha comprobado que, entre este sistema y el tradicional de prestación por discapacidad, el beneficio es de más de 30 000 euros por persona y año. Ustedes juzguen.

“La asistencia personal es muy diferente a lo que se conoce como ayuda a domicilio, sólo dos horas y de lunes a viernes. La asistencia personal la gestionas tú; no cualquier persona puede darme de comer” (Soledad Arnau, presidenta del Instituto de Paz, Derechos Humanos y Vida Independiente). Se comentaba que en Aragón se abonaría hasta 700 euro mensuales en concepto de asistencia personal –siempre que se justifique el contrato al asistente–; en otras Comunidades se llega a los 1300. Quizá sea cuestión de cruzar otro puente: del “no hay dinero” al “vamos a probar, puede ser hasta una forma de salir del bache”. ¿A qué esperamos?

María Pilar Martínez Barca

("Tribuna", "Día a día", viernes 15 de marzo de 2013).

15/03/2013 19:56 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Amor diverso: rendirse a la evidencia

20130216011724-amor-2.jpg

LA FIRMA I San Valentín, el Día de los Enamorados nos recuerda que el amor nace y se desarrolla en las circunstancias más diversas. Todas las personas tienen la capacidad de amar y ser amadas. No debemos cercenarla

Por María Pilar Martínez Barca

Era su asistente personal. “Le ayudaba a comer, ponerse al ordenador, salir. Para las tareas personales, levantarla, el aseo, tenía una mujer”. Pero Maite y Alberto fueron ganando confianza, estando a gusto juntos, deseándose. “Es una mujer muy inteligente, y muy coqueta”. La maquilla con mimo. La parálisis cerebral no impidió tomar la decisión de compartir sus vidas y casarse. Un matrimonio feliz.

“Yo conocí a Lourdes en 2004 por Internet. Estuvimos un par de año chateando y llamándola por teléfono y decidí dejar todo allá en mi país, yo soy peruano, y venirme a por ella”. Es Tulio Riveros, esposo de Lourdes Arrieta. Dos años de matrimonio, cinco de convivencia. Dejó familia, amigos, trabajo como asesor de marketing; se vino con la hija de un primer matrimonio. “Yo buscaba lo mismo que ella: una persona inteligente, noble y decidida a casarse. Soy un privilegiado”. Las hermanas Arrieta crearon el método que lleva su apellido, basado en la comunicación ocular.

“Tuvimos dificultades, sí, las normales en aquellos tiempos. Nuestras familias no se opusieron, pero tenían sus miedos, y nosotros mismos también; pero pudimos vencerlos”. Ángeles Sierra y David Bibiano, veinticinco años de vida y sueños compartidos. “Quizá lo más destacable es que a ambos nos unía una misma realidad, basada en la percepción de una injusta discriminación, que nos llevó a introducirnos en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, desde una visión rompedora que nosotros llevábamos muy dentro: el derecho a la Vida Independiente”. Esfuerzo y convicción. Ambos con polio.

Y ahí está el otro lado: la maternidad. Se enamoró de Hilario y quedó embarazada, lo buscaron. “La relación con mis hijos es muy buena, son conscientes de lo que puedo hacer”. La asistencia, entre la Ley de Dependencia y el bolsillo. Virginia Felipe nos comenta: Soy madre de dos niños: Sofía de ocho años y Gregorio de cuatro. Soy la primera afectada de Atrofia Medular Espinal, tipo 2, que ha sido madre en España, y la segunda en el mundo”. “Ser madre es un derecho de cualquier mujer, pero en cuanto hablamos de mujeres que tienen diversidad funcional el tema puede llegar a convertirse en tabú. Sigue existiendo una fuerte resistencia familiar como de la sociedad por la supuesta incapacidad de estas personas para poder cuidar de un hijo”. María Pilar Porras, miembro del Instituto Universitario de Integración en la Comunidad, va contrastando normativa con realidad. La adopción, inviable: por el Convenio de La Haya se exige a los padres una “salud” perfecta.

Estrella Gil, autora de Maternidad adaptada y Diario de una mamá canguro, ha abierto un camino sin vuelta atrás: “No me voy a perder en batallitas; Internet fue mi gran aliado para encontrar pareja. Es un amor totalmente nuevo, desinteresado, animal, que te nace de dentro con tal fuerza que duele. Mamá, tú puedes  –le dijo su hijo con dos años–. Es una experiencia muy especial llevar a tu hijo pegado a ti obedeciendo a tu instinto. Al utilizar silla de  ruedas, este porteo debe ser adaptado a mis circunstancias y no en todas las etapas de crecimiento del niño fue fácil”. Parálisis cerebral, 90% de minusvalía. “Mi madre dio un grito que aún resuena en mi memoria. El resto muchísima felicidad por todas partes, hasta por quienes ni conozco”, me comentaba Irene Villa recordando su reciente embarazo. “¡Creo que voy a tenerle que llevar con arnés! Me preocupa que salga corriendo y no poder ir detrás, pero otras amigas con discapacidad dicen que tienen un sexto sentido y no se separan de la silla o la muleta”.

Existen sin embargo otras necesidades. José Manuel Mancisidor Olaizola, Budy, relata en su libro Tengo parálisis cerebral. Pero no estoy enfermo: “El sexo lo he intentado vivir como algo normal. Fue una experiencia muy bonita. Uno de los amigos se encargó de tantear la situación. Se fijó en cómo me miraban, en cómo reaccionaban al verme así, en silla de ruedas y muy tocado físicamente. Creo que tuvo muy buen ojo, porque la mujer que se acostó conmigo me trató muy bien, con mucho cariño y respeto. Luego nos dijo que tenía un hijo autista y entendía perfectamente lo que yo quería y sentía”.

Violencia doméstica –y no solo sexual–, embarazos y partos nunca deseados, o situaciones cotidianas vejatorias, podrían evitarse con una asistencia personal imprescindible: “No tengo hambre, ni tengo sed. Cuando no puedo más, me orino encima”. Cuando la familia ya no puede, queda la residencia. A Marga le tocó la lotería: diecinueve horas de asistencia en un principio, piso domotizado, emancipación. “Seré una profesora lo más noble y consecuente posible, pero me preocupa cómo me moveré por las escuelas”. ¡Sería tan sencillo rendirnos a la evidencia del amor!

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", jueves 14 de febrero de 2013).

16/02/2013 00:17 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Santa Águeda

“Uno de los ritos característicos era el repique de campanas por parte de las mujeres, única vez al año que se les permitía […] Otra peculiaridad curiosa era que las mozas y casadas en el baile de tarde-noche tenían el privilegio de sacar a bailar a mozos y maridos. […] Asimismo, en algunos pueblos, las mozas y mujeres iban por las casas pidiendo dinero por las calles a vecinos y forasteros que pasaban para luego merendar”.

Águeda cometió el delito de rechazar a todo un senador romano, Quintianus, y, más aún, enviada por este a un lupanar mantenerse virgen. Enfurecido, la mandó torturar y cortarle los pechos. Y cuentan que, un año después (250 después de Cristo), detendría a las puertas de Catania el volcán Etnia; pasando a ser proclamada patrona de la ciudad, de los males de pecho, de los partos y lactancias difíciles, y de las enfermeras. Protectora de todas las mujeres.

Y siguiendo con las tradiciones sorianas, aragonesas y de tantos lugares, en el pueblo de mi madre las mozas y casadas preparaban una ricas gachas dulces, con harina de trigo y grandes tropezones de pan duro. No daba para más. Y una no puede menos que recordar el poema de Miguel Hernández: “En la cuna del hambre / mi niño estaba. / Con sangre de cebolla / se alimentaba”. Quizá enlazándolo con un dicho popular lugareño: “Si vas a Velamazán / comerás cebolla y pan”.

Y ahora, en plena crisis de bolsillo y valores, de gobierno y de régimen, casi nadie recuerda ya en voz alta que fue con la República cuando las españolas comenzaron a votar. Después, tras lustros, fueron logrando ir a misa y por la calle sin velo ni pañuelos, más libertad sexual, un trabajo más digno –aunque nunca igualitario al del varón, al menos en lo económico–.

Se impone la moda de los “boys”, de una noche solo para mujeres… Y hemos vuelto a tropezar en la misma piedra: el velo es un derecho, la violencia doméstica hombre-mujer va en subida, los integrismos religiosos permiten ablaciones y aberraciones sin cuento, y nuestras adolescentes se ponen hiperbólicas minifaldas en una cacería muchas veces puramente sexual. ¿Hasta cuándo? Por lo menos, nuestras benjaminas toman la iniciativa, y los niños no se escaquean de las tareas del hogar.

Quizá la historia de Santa Águeda, más allá de la anécdota, siga encerrando claves fundamentales para hoy: la dignidad de la persona, el respeto al cuerpo, el ser libres frente a cualquier tráfico, mandato o ideología. Y de todas formas, a mí me chiflan los pasteles.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", martes 5 de febrero de 2013).

07/02/2013 13:44 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Candelaria

20130207142337-velando-la-convencion-1.jpg

Imagen del Foro de Vida Independiente.

“Fiesta que celebra la Iglesia católica el 2 de febrero con motivo de la Purificación. Se hace una procesión de candelas encendidas y se asiste a la misa con ellas”. Y candela: “Vela”, “candelero”, “flor del castaño, de la encina o del alcornoque”, “claro que deja el fiel de la balanza cuando se inclina a la cosa que se pesa”. Coloquialmente, “lumbre”, “luciérnaga”, “carámbano” –pedazo de hielo–. En Física, “Unidad fotométrica internacional, basada en la radiación de un cuerpo negro a la temperatura de solidificación del platino”. En Cuba y Venezuela, “incendio”.

¡Qué rico, variopinto y diverso el castellano!, ¡para que luego digan! Pues lo mismito nuestra tradición. ¿De dónde mi gusto por las velas? Cuentan que de muy chiquitina, aún en el tacataca, me ponía en la iglesia con las manos cruzadas igual que las señoras. Pura mímesis, que luego se evapora como el incienso, cuando buscas el sentido interior.

“Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones”, según el Evangelio de San Lucas. Y es que nada es ocioso, me atraía toda aquella belleza. Después, las velas fueron en mí sinónimo de reunión, encuentro, conversación de amigos.

Acabarse la candela, “dicho de una persona, estar próxima a morir”. Estar con la candela en la mano, “dicho de un enfermo, estar próximo a morir”. En el pueblo de mis padres, se velaba al difunto a la luz de una candela. “Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos”, pone Lucas en nombre del viejo Simeón. ¡Qué obsoleto en una sociedad donde prima la imagen y la juventud!

Ahora la vela es para mí un símbolo de unión de cuerpo y mente, de pacificación, de yoga. Nada más positivo que estar como unas candelas, por lo de la alegría y brillo que se esplende en tanta noche actual. Y de cosecha propia: “Cumplidas ocho lunas te llevaron al templo, / aquel que yo habitara hacía largos lustros. / Cuidaba del incienso, encendía la lámpara, / oraba en la quietud de la piedra antiquísima. / De nombre te impusieron aquel por el que fueras / proclamado heredero de los más altos bienes. / Proseguían en celo todavía las tórtolas. / (…) / en ti sentía al hijo que no pude engendrar” (Flor de agua).

¡Felicidades a todas las Candelas! No estaría de más parar de vez en cuando en las palabras.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", lunes 4 de febrero de 2013).

07/02/2013 13:25 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Rebajas en ascenso

20130125020506-rebajas.jpg

Foto: Heraldo.

Fui a picar, pero no salía la pantalla verde. No quedaba saldo. El tranvía, que nos hace accesibles las distancias, el autobús –cuando puedes cogerlo–, la micro amarilla para personas con diversidad o de movilidad reducida, todo ha subido diez céntimos por viaje. ¡Ahí es nada! Quienes usamos móvil, todo hijo de vecino a fin de cuentas, más de lo mismo. Y por cierto, un inciso: a ver si sacan móviles con Wasap e Internet más manejables, que el sistema táctil para muchos usuarios como que no.

Los teléfonos fijos, la luz, los trenes, el ir por carretera, el mandar cartas… nos quedaría el “email”. Pero ni eso. ¡Y qué fuerte con los anglicismos! ¿Creeremos que ahorramos en palabras?

“La noche del 5 preparamos ya todos los productos para después de Reyes”, comentaba una amiga que trabajaba en El Corte Inglés. Lo cierto es que ahora los camellos vienen más vacíos, y hasta a Sus Majestades les han subido el IVA. Más miedos y menores rentas, más oferta y menos afluencia a los grandes almacenes. ¿Tocada la ilusión?

La cultura, los servicios sociales, la vivienda. Eso sí que rebaja, y se mantiene el salario. ¿Y la atención a la dependencia? ¿No empezó a recortarse en concepto de entorno familiar por primar la asistencia de profesionales? ¡Quién sabe! ¿Alguien lo entiende?

“Se alquila local”. “Liquidación por traspaso”… Hablaba de anglicismos. ¿No será de aquí a poco el chino el idioma universal? En la calle Delicias, por ejemplo, la calle de mi infancia, comerciantes de mirada rasgada van transformando el rostro de las tiendas. Igual que en muchas calles, rincones, barrios. No me creo racista, pero sí algo nostálgica de un pasado distinto. ¿Será que me hago mayor?

Una pequeña anécdota. Entré en un chino: “¿Tienen algo para depilar?”. Pedir ciertos objetos se las trae. “Cortar pelo”, continué insistiendo, casi con mímica. Me sacaron para limpiar la alfombra; luego unas tijeras de podar. ¿Rebajas también en comprensión? Son cosas que pasan.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", domingo 20 de enero de 2013).

25/01/2013 01:07 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Carta a los Reyes

Queridos Reyes Magos:

Este año no os pedido nada especial. Quiero daros las gracias. ¿Que por qué? ¿Recordáis cuando me dejasteis vuestras cartas en tintas de colores diferentes? ¿Y cuando me trajisteis a Maribel, mi muñeca predilecta? ¿Y aquel pequeño acordeón…? ¡Qué ilusión, Reyes míos! Yo escuché vuestros pasos la noche que dormí en casa de los tíos, y luego a la mañana allí estaban los regalos. ¡Fue verdad!, tan verdad como ahora os escribo estas líneas.

Parece que la veo, la nevada a través de la ventana, húmeda la mirada de asombro y alegría. Y detrás de los sofás tantos juguetes… ¿Pero qué digo? Me lo contó la persona a la que amo. ¡Tan grande es la empatía! Y luego los mayores dicen que no existís. ¿Que no existe la magia del amor?

¿Sabéis, Mis Majestades? Nunca seré mayor. Las personas mayores solo creen en la crisis, y en que todo va mal, y en cosas tristes y feas. No tienen ojos para ver. Pero a mí este año, como siempre, me habéis traído el regalo más bello: mis sueños transformados en realidad.

“Mecía a la muñeca entre las lunas / chiquitas de sus brazos. Los cabellos / bañados en un polvo de luciérnagas” (Del Verbo y la Belleza). ¿Que no existe la magia? “Las palabras son la herramienta más poderosa que tienes como ser humano: el instrumento de la magia. Pero son como una espada de doble filo: pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que te rodea” (Miguel Ruiz, Los cuatro recuerdos). Quizá por eso, los mayores que se creen poderosos retuercen y manipulan las palabras; pero yo, con mis ojos de niña, no lo entiendo.

Me habéis traído amigos, mil rincones, montones de recuerdos, experiencias, deseos… ¿Que no existe la magia de la vida? “No quise vivir solo: / y elegí la alegría de descubrir a otro, / de dar, de compartir […] // Y hubo mil cosas que no elegí, / que me llegaron de pronto / y me transformaron la vida” (Rudyard Kipling). El tranvía, la luz, el teléfono… todo sube. Solo una cosa cierta sin embargo: “Para cambiar la vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza a ayudarte, y te trae lo que necesitas” (Louise Hay). ¿Simple magia?

No os he pedido libros. Me otorgasteis el don de la escritura, de intuir tras las sombras, de la edición incluso. “Hoy también el sol le había ayudado a entender algo más: que fue su gran fuerza interior, su entusiasmo, quienes le hicieron salir adelante y convertirse en una persona de éxito, alguien que supo aceptar el cariño de los demás y devolverles sus “obras de arte”” (Rocío Sánchez Felipe, “Un día de lluvia, un día de sol”).

Y seguís escribiéndome, reyes míos. “Hola, tía, eres la mejor” (mi sobrino Jorge). “Te quiero mucho, tía Pili. Que nunca dejes de girar, como mi peonza” (mi sobrino Juan). “¡Oh maravilla! Ver semejante luz donde la veo” (Hafez Shirazí). Epifanía.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", domingo 6 de enero de 2013).

Capacidad diferente

20121207015923-gema-hassen-bey-mascara.jpg

Cuidador es quien cuida. Asistente personal es un trabajador que realiza o ayuda a realizar a otra persona tareas de la vida cotidiana que, por distintas situaciones, no puede por sí misma; sin límite de horas ni tareas –desde el aseo o la limpieza doméstica, a la asistencia en un viaje–. Una y otra figura se recogen en la Ley de Dependencia y Autonomía Personal. La opción de muchos de nosotros queda patente; sin embargo, unas 145.000 cuidadoras –¡mujeres además!– dejan de percibir la cotización de la SS por parte del Gobierno. No se cubren los mínimos.

Las personas mayores no suelen escuchar; nos dan un caramelo. Llamé en una ocasión a Información telefónica y, ante mi lengua oscura, esta fue la respuesta que obtuve: “¡Qué gorda la ha cogido! Ande, acuéstese”. Mi admirada y polifacética, paralímpica y ex televisiva –los intereses mandan– Gema Hassen-Bey relata en mi último libro, La fuerza de los límites: “Todo empezó cuando decidí escaparme a comprar el pan. Algo tan simple para muchos es una auténtica hazaña para personas con movilidad reducida. Al volver le dije a mi padre “Ya sé que he corrido un riesgo, pero la vida también entraña riesgos, igual que hoy me he ido a comprar el pan mañana voy a ganármelo””.

Testimonios y anécdotas no faltan. “Llevo varias tarjetas con textos preparados para diversas situaciones, la mas habitual la de “Ayuda - Cruzar calle”. Primero, suelo levantar una tarjeta, como señuelo para llamar la atención. Cuando alguien me toca el brazo le digo: “Por favor, ayúdeme, me he desorientado””. Daniel Álvarez es padre y sordociego desde hace muchos años.

Personas con parálisis cerebral suben al Atlas, son profesores, acaba de crearse una red social de universitarios y doctores con diversidad funcional… Algo se va avanzando. “No somos enfermos, sino personas discriminadas. El término “diversidad funcional” tiene un doble sentido: constatar que somos diferentes; y cambiar el concepto de “capacidad” por el de “dignidad”” (Javier Romañach).

Y cuando lees que cinco mil ciudadanos llegan a manifestarse a Madrid “en defensa de los dis-capacitados”; o ante titulares como “El Papa pide a los gobiernos “tutelar” a las personas con dis-capacidad”… algo salta muy dentro de ti. ¡Nos falta tanto!

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragóon, "Tribuna", "El meridiano", martes 4 de diciembre de 2012).

07/12/2012 00:59 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Pepe Nerín

20121118011401-pepe.jpg

En los años 80 estábamos en plena transición política y de sueños. Un camino de ida en el que la liturgia se entremezclaba a veces con el Himno a la Alegría de Miguel Ríos y el Canto a la Libertad de Labordeta. No acuciaba la crisis, y si no había formas para la Eucaristía en pleno monte servía comulgar con pan de molde, que nadie se rasgaba ningún velo.

Lo conocí en una pascua juvenil. Jesús –nos explicó– quiso lavar los pies por hacerse cercano a sus amigos. Después coincidimos en la parroquia y descubrí su web: www.pepenerin.net, “En carne viva”. No ha dejado jamás de sorprendernos. Accedió a responderme a unas preguntas para la revista Humanizar. Sencillamente delicioso.

“El 15 de junio de 2009 me practicaron una colonoscopia y descubrieron que tenía cáncer de colon. Estoy viviendo una experiencia nueva, la experiencia de la debilidad y la enfermedad.

”Quiero contar mi experiencia en un hospital durante unos cuantos días, para ayudarnos a afrontar esa otra cara de nuestra existencia a la que no solemos dar publicidad. Soy partidario de la claridad, de no cambiar de nombre a lo que ya lo tiene, de mirar al dolor de frente y con respeto”.

–¿Alguna otra novedad? –nos preguntaba al terminar la misa–. Era el momento de compartir fechas de cumpleaños y problemas, eventos y alegrías. En su blog describía las caras de la gente, cada ingreso, la intervención quirúrgica… un montón de anécdotas. “Y tras ello llegó el momento clave: la entrega del pijama, de un color claro indefinido y que pronto tuve que cambiar porque no era de mi talla, añadiendo a mi enfermedad ridiculez”.

Ternura, humor, realismo, belleza “incluso en los momentos críticos”. Le dio serenidad afrontar el problema y no centrarse en sí. “Cuestión de tiempo y de paciencia, de aprender a convivir con mis nuevas circunstancias, sin prisas, saboreando un ritmo distinto, asumiendo mi dependencia”. Leemos en una de sus últimas entradas (del 7 de septiembre): “¿Con qué actitud nos situamos en la Iglesia? A mí me da la impresión de que muchas veces predomina la rutina: de nuevo preparar las catequesis, empezar las reuniones con los grupos, poner en marcha toda la maquinaria tras unos meses de funcionar bajo mínimos. No precisamente la actitud y la mirada de Dios que hace nuevas todas las cosas”.

“Morir no es más que cambiar de habitación”, escuchaba hace poco. Seguimos acompañándonos y tecleando juntos las páginas del blog. Hasta muy pronto, Pepe.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", jueves 15 de noviembre de 2012).

18/11/2012 00:15 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Mi mapa de colores

Era mi puzle y uno de mis juguetes favoritos. Con los colores del semáforo: rojo, amarillo y verde. Cada provincia de un color, unida una a otra e imantadas a un panel de cartón plastificado negro. Galicia, Asturias, León, Extremadura, las dos Castillas, Andalucía, Murcia, Valencia, Cataluña, Aragón, Navarra, las Vascongadas… Las Islas todas verdes y en esquema. Una España aún en blanco y negro, como la televisión.

Me gustaba ese juego y el de las letras, que además de hacer torres me inventaba palabras; jugaba ya a crear. Mi fuerte nunca fue la Historia, y no tenía ni idea por entonces de que tal división geográfica venía de siglo y medio antes, cuando los carlistas y todo eso. Ni de que la Corona de Aragón partiera de Ramón Berenguer, Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón, por el siglo XII. ¡Con decir que pensaba que en el fútbol los goles se metían por casualidad…!

Hoy los niños suelen ir por delante. Pero escuchan y repiten campanadas, y meten en el mismo saco de Comunidad Foral Álava, Guipúzcoa y Vizcaya con Navarra, Cataluña, Aragón, Madrid o Baleares. O aseguran que la independencia es por cuestión de impuestos. O una niña puede crecer de golpe cuando ve que a su padre le pegan por llevar una tela roja y gualda.

Postmodernidad, globalización, alianza de civilizaciones, escuela inclusiva… Las cosas han cambiado mucho, y hoy un niño con límites severos no tiene que aprenderse él solo la Geografía ni jugar en su torre de corcho o de marfil. Y sin embargo… no hay dinero para la Dependencia, sí para una ambulancia de Madrid a Granada.

El mapa cada vez tiene más colores y divisiones, con más compartimentos y comarcas. Y hoy no es fácil inventar palabras, con lenguas, formas y significados tan diversos. Los alumnos se quedan con un lado del prisma, en escorzo y dirección unívoca –politizada muchas veces–. ¿No estaremos de nuevo edificando, de espaldas a la Historia, nuestra propia Torre de Babel?

Más medios, toda la información al alcance de un clic, poder comunicarnos con nuestro antípoda en décimas de segundo. Pero nos  empeñamos en ser reducionistas, miopes, egocéntricos, con una percepción minimalista, ¿nacionalista? ¿A qué tememos?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", jueves 18 de octubre de 2012).

02/11/2012 00:46 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Diversidad de fe

20121102010500-maezquita.jpg

Galilea o el lago Tiberíades, Getsemaní o Caná fueron siempre topónimos de una geografía interior aprendida en la infancia –no había que estudiarlos–. Eso mismo sentí este verano en la mezquita de Córdoba. La emociónmeasaltó al contemplar crucifijos, imágenes, retablos, bajo arcos lobulados. Me considero abierta, pluriforme, global de espíritu. Soñé por un instante mezcolanza de cultos bajo aquellas columnas infinitas comoestrellas.

Pero no puede ser. Respetar no conlleva hacerlo todo nuestro. Nunca podré aceptar la muerte en un quirófano porque las transfusiones son impuras. Ni adorar a los dioses, infinitos, que alientan en las plantas del balcón. No me creo que después de esta vida, en ese edén azul que siempre nos pintaron, me reencarne en el cuerpo de un antípoda.

Ni puedo comprender cómo a las mujeres les amputan, junto a los genitales, su derecho más íntimo al placer en nombre de ningún Absoluto. Ni asimila mi mente que un vídeo, las caricaturas de un periódico o un autor de primera desencadenen casi el cataclismo profetizado por los mayas. Hay piezas en el puzle que no encajan.

Salman Rushdie sigue con guardaespaldas; mientras del otro lado de la civilización pueden freírse Cristos –literal–, convocar procesiones anti-Semana Santa, promocionar películas tipo “El Cuerpo de Cristo” y nadie dice ni mu. No puedo imaginarme El Código Da Vinci vuelto al árabe. ¿Cuál no montarían los seguidores de Mahoma de verlo transformado en un barbilampiño rostro de profetisa?

Fuera de bromas, no hay paridad posible desde este enfoque manco y miope de la realidad y la política; yo no me atrevería a hablar de trascendencia. Intereses ocultos, ¿qué si no? La espiritualidad no sabe de esas cosas.

Coincidí en Córdoba con Neri, cristiana palestina que ha vivido en España desde su adolescencia. “Las mujeres allí se van modernizando –me decía–; son más independientes”. Me impregné de los arcos, las lámparas de la nueva catedral, el mihrab, las marcas de canteros que fueron levantando sus paredes… ¿Cómo será mi nombre? Mi amiga lo escribió en una cartulina que ahora tengo en mi cuarto. Mariam, en árabe; en hebreo Miriam, ‘la que hace versos’; María en cristiano. ¿Cuál es la diferencia?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", martes 2 de octubre de 2012).

02/11/2012 00:05 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Cecilia

20120917031258-ecce-homo.jpg

Foto: vigoalminuto.com

Si Max Estrella levantase la cabeza… El espejo esperpéntico del Callejón del Gato está a la orden del día. No hay más que ir a Borja; o asomarse a cualquier página de Facebook, y ahí está el Ecce Homo de Cecilia, la pintora que ha hecho tan célebre el Santuario. ¿Quién sacó a la luz un pequeño mural comido del olvido y la humedad? Solo estaba “manchado”, cubierto de una primera capa de pintura para ir restaurándolo poco a poco. Tan atroz como que el pueblo llano admirase en eso una obra de arte; o que después de la movida de los medios y de darle al lugar la ocasión de ser mundialmente conocido, se le entregue la obra a una empresa y volvamos a cubrir a esa buena mujer de olvido y desconchados interiores.

Pero nada de extraño. En la apertura de los juegos olímpicos, con todo su boato y su loa a lo británico, desde los autores de cuentos infantiles a los Beatles, desfilaron unas cuantas atletas con velo. Todo un logro que algunos países dejen participar a la mujer. ¿Pero cómo entender que se suprimiese todo crucifijo y signo religioso por respeto? O la pequeña anécdota de que dos deportistas, matrimonio, no pudiesen alojarse en el mismo pabellón. ¿Pareja homosexual? Entonces sin problemas.

Pregunta de mi sobri: ¿No es verdad que en los juegos paralímpicos ganamos más medallas? Iba a responderle: “Cuando estamos al límite, hay una fuerza que nos empuja, nos dejamos de las tonterías y vemos las cosas cómo son”. Solo le dije: “Es que valemos”.

Sí, valemos. Por eso a veces una tampoco entiende que los recortes vengan a los de abajo; que se nos suba el IVA en cines y teatros y se supriman espacios culturales; que sigan existiendo tantos cargos –Senado, autonomías…–, y no llegue para desempleados, dependientes, mayores con recetas precisas como el pan. Una no entiende.

Que haya tantos incendios por descuido o altas temperaturas. Que a un preso terrorista se le den privilegios. Que a más alumnos con el nuevo curso se resten profesores –¿y el apoyo en casos de capacidades especiales?--. Valle-Inclán rebosaría de creatividad ante las deformidades que se hacen patentes, cóncavas o convexas, en cualquier callejón. La pintora de Borja lo interpretó a su modo, nuestro mayor respeto. Todos somos Cecilia.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", domingo 16 de septiembe de 2012).

17/09/2012 02:04 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Alejandro

20120828125951-alejandro.gif

Foto: Telecinco

El porcentaje es realmente pequeño, pero haber casos los hay. Las deformidades y los problemas físicos eran prácticamente incompatibles con la vida. Sin embargo, ahí está. Me impresionó el testimonio de la madre, Maribel, en un célebre espacio televisivo: “De haber sabido que venía con problemas, sí que hubiese abortado”. Y, como siempre, alimentar la polémica: pro abortistas a un lado; convencidos católicos etiquetados de ultra derecha, al otro. ¿Qué tendrá que ver la velocidad con el tocino?

De no darse en efecto un error médico, todos actuaríamos de forma diferente. Porque esa es la clave. La enfermedad nadie la queremos. Y hay otro detalle nimio que se pasa por obvio: no es verdad que un pequeño traiga un pan bajo el brazo. Y si ese niño nace con unas necesidades especiales, mucho menos.

Es de premio que alguna vez al menos los señores ministros recuerden los derechos humanos y la igualdad de las personas con diversidad funcional (discapacidad), desde el primer instante de su vida. No al aborto eugenésico –las cosas por su nombre-, por supuesto. Pero, ¿y la esterilización de las mujeres con diversidad intelectual? ¿Y los niños que no pueden asistir a un colegio ordinario por la falta de medios y de profesionales? ¿Y la vulneración sistemática de las normas de accesibilidad? ¿Y el pasar olímpicamente de los artículos 19 de la Convención de la ONU y de nuestra ya obsoleta Ley de Dependencia sobre Asistencia Personal?

Sin ir más lejos, 14.500 familias aragonesas percibirán un 15% menos por el cuidado en su entorno de un dependiente, además de exigírseles mayor preparación profesional y de aumentar el derecho al cobro por retroactividad a los dos años. En números redondos, según RD-ley 20/2012 de 13 de julio, a los aproximadamente 400 euros mensuales del Grado III, el máximo, Nivel 1 (no vegetativo, para entendernos), se les quita 60; mientras los 9000 candidatos a cobrar todavía Dependencia quedarán unificados en tres grados, sin niveles. ¿Fomentar lo profesional y generar empleo? La prestación por asistencia personal, nueva en nuestra Comunidad, establece la mayor cuantía en 715 euros. ¿Las veinticuatro horas y Seguridad Social? Que me lo expliquen.

La escritora Olga Bejano, paralizada progresivamente a consecuencia de una operación de apendicitis, devolvió la Medalla de Oro de La Rioja por su negativa a ponerle asistencia. Católica hasta la médula, denunciaba: “En lugar de juzgar, la Iglesia debería poner todos los medios a su alcance”. Al menos, los padres de Alejandro cuentan con la exclusiva de Telecinco.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", martes 28 de agosto de 2012).

28/08/2012 12:01 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Tiempos recios

“Pídele cuentas al Rey”. Hace poco emitían por uno de los múltiples canales todavía no cerrados de televisión esa sugerente película de Quirós, en la que Fidel –Antonio Resines-, un minero al que acaban de cerrarle la mina, decide desplazarse hasta Madrid. Por el camino, compañeros de viaje variopintos, y muchos inmigrantes. Uno de los primeros títulos que vería en los Cines Renoir.

Era antes del euro y, sin embargo, escenas similares han pasado del cine a la realidad. Solo que ahora hay menos compañeros inmigrantes; y muchos menos jóvenes, que emigran –paradójico- a Alemania. La historia es como un péndulo. Y ya no solo se trata del réquiem por las minas, sino por los salarios y las extras de tantos funcionarios, policías, bomberos, la subida del IVA, las chuches de los niños… ¿Qué brutal cataclismo ha movido los cimientos?

Las tijeras comienzan por la capa inferior. Y cabe preguntarse por qué no se recortan ciertos cargos. ¿El número de asesores es múltiplo del número de políticos al cuadrado? ¿Se quebraría España en pedacitos si le falta el Senado?

Continúan subiendo el desempleo y la prima; los comedores sociales presentan un aumento de usuarios casi de “overbooking”; y la verdad, da lástima ojear cualquier periódico. Y nadie entiende nada ni se dan explicaciones. Para más inri, la tan traída y llevada Dependencia va a quedar por los suelos: se unifican niveles dentro de cada grado, se recorta más del quince por ciento la ayuda al entorno familiar, se intenta incentivar una asistencia  personal inexistente. ¿Dónde la promoción de la autonomía?

Y aun con todo, una, que es bien pensada, comprende que ningún organismo enferma de la noche a la mañana, que esto viene de lejos, que si tocamos fondo hay que sentar las bases para emprender un vuelo más seguro; que llegará un día no lejano en el que comenzaremos a subir.

¿Crisis? Reajuste económico, saneamiento, ajustes con Europa. Pero existe otra crisis más personal, más nuestra, ético sociológica ideológica. ¿Otra vez dos Españas, como cantó Machado? Ante tal perspectiva, ¿a quién pedirle cuentas? Don Juan Carlos y su hijo ya se han bajado el sueldo. Según Santa Teresa, es bueno un hombro amigo en tiempos recios. ¿Y si fuese una pista?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", lunes 23 de julio de 2012).

23/07/2012 22:06 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

La edad de plata

20120723223312-aniversario.jpg

Buenos días. Buenos días. Cuando llegábamos, sorteando bordillos y aspersores de agua con la silla manual, ya estaba el profesor. Me llevaban mi tío o mi padre; después, las compañeras. Mis primeros apuntes grabados de memoria; aquella primera tarde en el Aula Magna II del segundo piso, sin ascensor alguno; esa visita a unos larguísimos pasillos antes del curso, interminables a mi mirada en luz de adolescente soñadora. Fue la primera vez que pisaba, o rodaba, un centro educativo para asistir diariamente a clase.

Se fueron acumulando las anécdotas, los rostros día a día conocidos –unos cuatrocientos compañeros-, la materia estudiada, las lecturas. ¿Cuántos libros al curso? Ni me acuerdo. Como anécdota, los exámenes de Siglo de Oro me duraban unas ocho horas, divididas en mañana y tarde; siempre me dejaban en un despacho o seminario aparte, con mi máquina eléctrica, algo más ruidosa que un portátil.

Pasaría el lustro en un santiamén. No sin haberme dejado una entrañable huella aquel viaje de estudios a Innsbruck, Ginebra, Berna, Viena, Salzburgo, Venecia –con sus góndolas-, Florencia, Milán… Algo reticentes al principio, mis compis se organizaron para ayudarme en grupos cada día del viaje. ¡Una silla en las escaleras mecánicas del metro! Algo digno de ver.

Llegó la despedida, y con ella la orla,  que ha dormido enmarcada en mi cuarto la friolera de estos últimos veinticinco años (¡qué vértigo, la vida!). El polvo se ha posado en los recuerdos, en los pliegues del alma. ¿Qué se hizo de los jóvenes que fuimos? Dormidos, ausentes, cada cual en sus luchas, pérdidas y esperanzas.

Y he aquí, como si el Hada Madrina de las Letras nos hubiera tocado con su varita mágica; o el Príncipe Azul, color de nuestra toga, nos hubiese besado en lo más íntimo, que el 30 de junio despertamos. Tras un intenso curso de preparativos, pacientes búsquedas, sorpresas, reencuentros, logramos reunir a más de sesenta compañeros de Filología Hispánica, Inglesa y Francesa; junto a unos pocos profesores, en representación de una fecundísima caterva, y a nuestro Decano.

No faltaron discursos ni lecturas, la coral ni las jotas, los abrazos, las lágrimas. Un día inolvidable. Hemos vuelto a ser nosotros mismos.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", lunes 9 de julio de 2012),

23/07/2012 21:33 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Economía y diversidad

20120425215600-cortes-2011.jpg

"A finales de abril de 2012 la figura del asistente personal es ciencia ficción. Y en Aragón, la prestación económica por tal concepto es sencillamente inexistente"

No es el mismo concepto ‘dis-capacidad’ (aunque pueda conjugarse con ‘dis-función’) que ‘diversidad  funcional’. Varía en la raíz. Las palabras se adaptan con el uso y van modificándose y creciendo con nosotros. Sin embargo, si se mira al bolsillo y lo pragmático vienen a ser lo mismo.

Porque vamos a ver, un niño necesita una educación más o menos adaptada a su edad, sus capacidades y sus límites; cualquier adolescente afectividad, saberse plenamente integrado en el grupo; un joven, apoyo en los estudios, su primera oportunidad de empleo, un ocio y una vivienda accesibles; un adulto, unas mínimas garantías de dignidad, de poder decidir cómo quiere vivir, formar una familia, disponer de un trabajo y de unos mínimos recursos económicos.

Todo ello lo avala y asegura la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas, aprobada en diciembre 2006 y ratificada año y medio después por nuestro país. En su artículo 19 se subraya que “las personas con discapacidad tengan acceso a una variedad de servicios de asistencia domiciliaria, residencial y otros servicios de apoyo de la comunidad, incluida la asistencia personal que sea necesaria para facilitar su existencia y su inclusión en la comunidad y para evitar su aislamiento o separación de esta”. Una filosofía y una práctica que en EE. UU. lleva funcionando casi cincuenta años, que en Suecia o Reino Unido viene haciéndolo desde hace dos largas décadas, que ha venido calando incluso en países en desarrollo y que en la Europa 2020 se habrá implementado seguramente en nuestro entorno.

“No hay dinero”, la eterna cantinela. A finales de abril de 2012 la figura del asistente personal es ciencia ficción. Y en Aragón, la prestación económica por tal concepto es sencillamente inexistente. Sin embargo, comunidades como Madrid y Cataluña, especialmente Barcelona, Galicia, Guipúzcoa y núcleos aislados de Aragón vienen demostrando cómo este tipo de asistencia es mucho más rentable, regenera la economía y crea puestos de trabajo. Las ayudas técnicas y la domótica son también fundamentales.

“No hay dinero”, volvemos a escuchar. Mientras la sociedad y los poderes públicos se conciencian, nos queda mucho trabajo de campo por hacer. De ‘dis-capacidad’ a ‘capacidad diversa’ o ‘diferente’ se abre un abismo inmenso. El mismo que se abría desde que la mujer carecía de alma, allá por la Edad Media, hasta que se construyeron los primeros baños para señores y para señoras en la Universidades. Es cuestión de derribar barreras, arquitectónicas e interiores (también nosotros, los diversos). Una muestra, mañana jueves, 26 de de abril, en la I Jornada sobre Vida Independiente y Asistencia Personal en Aragón, en el Paraninfo universitario (Sala Joaquín Costa), de 10 a 18.30 horas.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "La opinión", miércoles 25 de abril de 2012).

25/04/2012 20:57 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Ciudadana en el pleno

20120325153442-planing-pleno.jpg

ARTÍCULO 1: Enmiendas 1 a 5. Comienza la votación… Finaliza la votación. “Con el retraso en la aprobación de los Presupuestos y tantos recortes perjudicamos a los ciudadanos y frenamos las posibilidades de salir de la crisis” (Izquierda Unida). Artículo 17: Enmiendas 26 y 27, y 28 y 29. Comienza… finaliza la votación. Ni un minuto de intervalo. “Desempleo, Servicios Sociales, medio rural, Universidad… sin apenas recursos” (PSOE). Enmiendas números…

Cuando asistes de público al debate de la ley de Presupuestos de Aragón, las lucecitas del organigrama del hemiciclo, azules o rojas, te van guiando. Como cuando los peques juegan con su consola. El todo se debate por secciones: Justicia, Hacienda y Administración, Economía y Empleo, Bienestar Social, Educación… Escuchas y vas atando cabos. Una Investigación todavía incipiente, las mil necesidades de nuestros pueblos; jóvenes, mujeres, inmigrantes, personas en peligro de exclusión, diversos funcionales (discapacitados). ¿Privatización o servicio público? ¿Y los comedores sociales? ¿Hospitales aún inaccesibles? ¿Seguiremos hablando de Dependencia en lugar de Autonomía Personal?

No es un juego de niños, ni pasar de niveles en la Play. Tras de los 38 artículos, 28 adicionales, 6 transitorias y una final de la ley de Presupuestos de 2012, hay un arduo trabajo, un sentar base y comenzar a sanear la situación. Pero a veces, corriente ciudadana, te preguntas: ¿Cómo es posible que hablen de fomentar empleo personas durante años dedicadas al entramado de la política, con su paga segura? Será que una es lega en la materia.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", miércoles 21 de marzo de 2012).

25/03/2012 14:34 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Horas lectivas

20120228042519-claudia.jpg

Veinte horas semanales son media jornada laboral. ¿Cuántas horas trabaja un profesor? Conozco a compañeros que dedican infinidad de horas a preparar la clase, pensar cómo acercar los textos a los chavales, invitar a escritores a las aulas… Y no digamos a final de curso o en cada evaluación. Un buen profesional lo es siempre de guardia. Porque entre 18y 21 horas por semana no dan para tanta depresión o jubilación anticipada. La tensión puede venir del roce, la pasión, el seguir día a día con toda el alma. No es tanto impartir unos conocimientos como transmitir motivaciones e interés. Y ahí entra ya el apoyo a cada alumno, personal, específico.

¿Prolongar el horario de los profesores titulares reduciendo auxiliares y docentes de apoyo? Nuestra Constitución, Art. 14, establece cómo “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. La sociedad también evoluciona, como cualquier especie. La Ley de Integración del Minusválido sentaba los cimientos cuando una ya andaba, es un decir, por la Universidad; y la Ley de Igualdad de Oportunidades, de 2003, prevé la adecuación y los ajustes necesarios de los recursos técnicos y humanos para hacer más accesible, también, la escuela. Hoy nadie se imagina que un niño o una niña no asistan al colegio por su diversidad motora, sensorial, intelectual o el color de sus ojos.

Si se puede elegir, antes clase inclusiva que centro especial. Y de hecho ahí están los cuidadores; pero siempre se dan casos como el de Eva, con Trastorno del Espectro Autista que abandonó la ESO por acoso de sus compañeros. O el de Ismael, a quien nadie ayudaba a guardar los libros en la mochila de su silla de ruedas.

La Ley de Dependencia incluye “contribuir a la contratación de una asistencia personal, durante un número de horas, que facilite al beneficiario el acceso a la educación y al trabajo”. Y la ONU apostaba por la plena inclusión en el sistema educativo ordinario. El 78% de alumnos españoles con problemas están escolarizados. ¿Y el día a día? ¿Hay suficientes profesores?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", jueves 23 de febrero de 2012).

28/02/2012 03:21 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Yo estuve allí

20120124160019-borradores.jpg

Borradores. Habíamos quedado en el Parque, era por marzo. ¿Por qué escribes? Mis primeras respuestas, obviedades. Había que ir caldeando el ambiente. Una buena entrevista no es posible hasta que la cámara se te vuelve invisible. Entonces sí. Presentaba Poesía completa, de Manuel Pinillos. Y nos fueron grabando paseando, a mi pareja y a mí. Las ramas de los árboles se mostraban desnudas. Jardines, el Cabezo, los rincones amados. “Nadie nacemos sabios, maestros en dar forma a los arroyos”. Tomamos un café como reposo. Segundo acto.

Subieron a mi casa y grabaron la noche a través de la terraza, mi otra gran inspiradora. “Irían transformándose el horizonte y mi cuerpo cuando fui reuniendo mis poemas”. “Pilar es poeta, estudiosa y apasionada de la cultura. Pinillos es su obsesión, y así lo ha plasmado en varios análisis e investigaciones a lo largo de veinte años. Acaba de editar Poesía completa en Prensas Universitarias. Simultáneamente publica un libro entre amoroso y místico, La manzana o el vértigo. Tiene seis o siete poemarios editados.

“Pero no. Era de noche, otra vez, cuando aquel profesor dijo que en mi interior sólo había madera. Pero faltaba savia, contornear las formas, intimidad de luna. No sabía el esfuerzo que supone ponerles corazón a las palabras”.  Un guiño a mi maestro, Rosendo Tello. La cotidianeidad se iba transfigurando en el espejo de Alicia, y en la pantalla fueron apareciendo Epifanía de la luz, Historia de amor en Florencia, Flor de agua, El corazón en vilo… Un ejemplo de pasión por la vida y la creación. Es articulista de opinión y crítica literaria, y tiene muy claro lo que realmente quiere. “El amor, siempre el amor; en mis artículos intento destacar temas de mujeres. Y me gusta la noche”.

Codearse en el mismo programa con el historiador Pedro Rújula, Rafael Bardají, el pianista Miguel Baselga, Julio Cortázar o el grupo musical ‘La señal de Flint’ no es cualquier cosa. Gracias al inclasificable Antón Castro, Teresa Lázaro y Yolanda Liesa, productoras, y la excelente redactora Ana Catalá Roca, que muy pronto sería amiga mía y la lectora pública de mis versos.

Un granito de arena en el inmenso océano de doscientas ochenta emisiones, cinco años y medio en antena. Hasta siempre, en el alma. Las campanas doblan por ‘Borradores’ y por la cultura de verdad.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", lunes 23 de enero de 2012).

24/01/2012 14:55 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Cuesta del 2012

Este año se nos adelantaron las rebajas. Venían los camellos por Oriente cuando ya nuestros grandes almacenes anunciaron sus gangas en esos cartelones para cortos de vista. ¿Quién distingue una estrella entre tanta luz aséptica y de bajo consumo?

Algunos degustamos el turrón antes de las navidades. Porque luego vendría el tío Paco. El gas, las autopistas, el gasóleo, el franqueo de las cartas postales, los transportes urbanos… Los pisos siguen a la baja y a las empleadas del hogar, cada vez más autóctonas, hay que darles de alta en la Seguridad Social por una hora que trabajen. Las colas del Inem y de los contenedores de los hiper crecen de día en día.

Solución: las tijeras. Puestos a recortar, un estudio europeo ha demostrado cómo la capacidad intelectual y memorística ha disminuido de los sesenta a los cuarenta y cinco años como media. Al menos, nos han dicho que las pensiones no se tocan, e incluso se incrementan levemente. Porque no se rebaja la edad para morirse. Ahí está Hawking y sus setenta primaveras.

Claro que la excepción confirmó siempre la regla. Sobrevivir más de medio siglo con una esclerosis lateral amiotrófica (ELA) no es lo más habitual. ¿Y los campus sin barreras? ¿Y las progresivas adaptaciones? ¿Y las ayudas técnicas en su vida académica y personal? ¿Y el transporte? Su segunda esposa era su enfermera. Pero una pareja con uno de sus miembros gran dependiente precisa de asistencia personal, algo que en el Reino Unido y en tantos países europeos, pese a la crisis, es como el pan de cada día.

Nosotros, de momento, sigamos conformándonos con tijeras para diestros y zurdos. Y ya que la cuesta de enero pudiera llegar en 2012 hasta diciembre, que nos construyan rampas no muy empinadas –lo que puede crear empleo-; que podamos subirla.

                                                                                  María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El foco", miércoles 11 de enero de 2012).

12/01/2012 14:17 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Los Reyes crecen

20120107025610-baltasar.jpg

¿No hay ya más regalos? Los niños se acostumbran a los Reyes y Papá Noel, su cumple, la fiesta del cole… Después viene la moto, el carné, la primera vez… Más tarde la hipoteca, el monovolumen, los libros de los niños, la dieta…

Pero eso era antes, cuando no había crisis. Ahora que los niños ya no vienen con un pan ni un cheque bajo el brazo hay que fajarlos prietos desde que nacen; aunque no tanto como a nuestros abuelos en la posguerra. Pero sí enseñarles a que todos los días no toca coche ni chuches. Y que hay compañeros sin juguetes y sus papás no pueden trabajar. Y, si cogen rabietas, ya se les pasará. Nunca educar fue fácil.

No con aquellas viejas máximas: “Los mejores amigos, el  maestro y los libros”; ni mucho menos “La letra con sangre entra”. ¡Qué barbaridades nos legaron a veces los dichos populares y una educación sin vocación! Pero habrá que seguir desvelando con ellos el misterio, la magia de los libros. Desentrañar la esencia de los números, los problemas de Mates. Y, sobre todo, descubrir el valor del esfuerzo en solitarios. Que aprendan a pescar y mojarse el culo;  no darles los pescados triturados ni solo las comidas que les gustan.

Los padres, los adultos son el mejor espero. Si no se lee en casa, ¿qué pasión va a nacer? Si pesa más el gimnasio, la hipoteca, los plazos para el coche, los problemas conyugales, difícilmente van a poder los padres ayudar a unos señores Magos que se han hecho viejecitos y no pueden cargar con los regalos. Y el chaval, por mucha consola e Internet, va a crecer muy solo como para ocuparse de otros compañeros. ¿Crisis sólo económica?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "La columna", "Contraportada", jueves 5 de enero de 2012).

07/01/2012 01:51 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Memoria colectiva

20111229023402-miguel-delibes-2.jpg

“Francia realiza ahora esfuerzos para salvarse. A la crisis económica le sigue ahora la crisis política. Movimiento revolucionario en Lisboa. Filomeno Cántara, jefe del movimiento subversivo, envía un ultimátum al

Imagen: http://misiglo.files.wordpress.com

Gobierno. Tiroteos en la Rotonda. Severísimas medidas de precaución en Oporto. Una anciana fue sepultada al derrumbarse una pared”. Miguel Delibes, en Mi idolatrado hijo Sisí, retrata la Europa de 1925.

“Manuel durmió durante algunos días en los bancos de la plaza de Oriente y en las sillas de la Castellana y Recoletos. Algunos céntimos que ganó subiendo maletas de tas estaciones le permitieron ir viviendo. (…) Hubo días en que no comió más que tronchos de berza cogidos en el suelo de los mercados”. ¿Una escena habitual en nuestras calles? Ideas por superar la crisis y sostenibilidad nunca faltaron: “-¿Tú te figuras el dinero que vale toda la basura que sale de Madrid? -Yo, no. -Pues haz la cuenta. A sesenta céntimos la arroba, los millones de arrobas que saldrán al año. (…) Otra de las ideas fijas del trapero era la de regenerar los materiales usados”. Pío Baroja, La busca, 1904.

Podemos ir un poco más atrás. “La situación financiera era patética. En 1906 y 1927 hubo suspensiones de pago de la Corona que dieron paso a una voluntad de reforma de las costumbres hacia actitudes más austeras. Se dispuso, por ejemplo, una pragmática contra el lujo excesivo y se propuso una limitación de las fiestas. El lujo desmedido del vestuario o las joyas que revelan los inventarios de la época, un tren de vida que las clases medias trataban de imitar, la todo ello son realidades que lastran la salida del feudalismo de la sociedad hispánica”. ¿Y no son de ayer mismo expresiones como “La primera y principal agonía de los hombres de fines del siglo XVII radicó en la amenaza de la desintegración de España”? O también “El rearme del poder estatal se dirigió, sobre todo, a la confrontación con la Iglesia”. Las recoge Ricardo García Cárcel en Memoria de España.

La historia se repite, aunque Unamuno habla de intrahistoria: “Esa vida intrahistórica, silenciosa y continua como el fondo mismo del mar, es la sustancia del progreso, la verdadera tradición”. Igual que en Nochebuena hablaría Don Juan Carlos.

                                           María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", miércoles 28 de diciembre de 2011).

29/12/2011 01:34 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Al otro lado del espejo

20111205223332-al-otro-lado-del-espejo.jpg

LA OPINIÓN | El 22 de noviembre, la sociación Zaragoza Vida lndependiente, que aboga por los derechos de las persoras con discapacidad, presentó en las Cortes su propuesta sobre asistencia a grandes dependientes.
Por Moría Pílor Mortínez Borca

“Algunos nos confunden con enfermos, concepción totalmente erradicada. El término correcto es ‘persona con diversidad funcional’”

Por los años cincuenta del siglo pasado, en las universidades no había baños de señora. Tampoco se necesitaban. El uso va cambiando la forma arquitectónica y de pensar.

Sabía de su vida a través de Internet, la radio y “Las cerezas”, el espacio nocturno ¿o trasnochado? de Julia Otero. Pero conocer a alguien cara a cara puede cambiarte el resto de tus días y hasta la concepción de la existencia.

Coincidía en Madrid con Javier Romañach, miembro del Foro de Vida Independiente, tetrapléjico a causa de un accidente que le hizo polvo la columna a la altura de la sexta cervical –lesión más grave que la de Ramón Sampedro-. “Nos falta una filosofía, principios y hasta léxico”. ¿Subnormal? ¿Inválido? ¿Minusválido? ¿Dependiente? ¿Quizá persona con discapacidad?

“El nuestro es el único colectivo que ya en la definición se infravalora. No se trata de capacidades, sino de dignidad, igualdad y derechos para todos”. Entre unas cinco mil asociaciones, no hemos ni siquiera elaborado un ideario común, cuanto más unas líneas de acción, como hicieron en su día las mujeres, respetando la tendencia sexual, la fe o la ideología de cada uno.

“Toda revolución auténtica tiene dos fases: primera individual, después social. Hay que cambiar el chip”. Algunos nos confunden con enfermos, concepción totalmente erradicada en la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas (2006). El término correcto es persona con diversidad funcional: “Funcionamos de forma diferente a la gran mayoría estadística: rodamos en lugar de caminar, nos comunicamos a través de signos, aprendemos de manera diversa… sin que ello nos suponga algún valor negativo”.

¿Por qué nos ofrecen residencias o una muerte digna si no es lo que pedimos? “Es más progre y barato. En Madrid comienza a facilitarse asistencia personal y ayuda económica personalizada, no café para todos. Los primeros grandes dependientes han estrenado piso. Se les cambia la vida, deberías verlo. Íbamos a la cola en Europa”.

En toda la manzana no encontramos un baño. Al final, sólo uno en el IMSERSO –anécdota curiosa: daban unos folletos sobre la inclusión social de personas sexualmente diversas-. “Algunos de los nuestros no saldrán nunca del armario, pero la opción es libre y personal. Que no sea por la falta de medios”, nos decía Javier.

“Tendrías que venir a la manifestación”, me invitaba Javier. El agua aún no es un derecho de todos; ni las playas, los spas, las piscinas, los parques naturales son siempre universales. Mientras, el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea emitía su primera sentencia a favor de la no discriminación –un padre era excuido del trabajo por la diversidad de su pequeño-; y Estrella, una joven con parálisis cerebral, esperaba un primer hijo. “Ya sabes que sólo se ve la parte trasera del reloj en el espejo” (Lewis Carroll).

(Heraldo de Aragón, "Opinión", "La opinión", lunes 5 de diciembre de 2011).

05/12/2011 21:34 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Sufragio accesible universal

20111109012046-elecciones.jpg

Imagen: iguazunoticias.com

En pleno siglo XXI el sufragio universal es batalla ganada. “Los locales electorales deberán disponer de un espacio concreto, accesible y adecuado, que garantice la privacidad del elector” (Reglamento sobre las condiciones básicas para la participación de las personas con discapacidad en la vida política, 25 de marzo de 2011).

En los anteriores plebiscitos generales el sesenta por ciento de los colegios electorales eran inaccesibles, según estudio del Foro de Vida Independiente en Madrid. Se obviaba la LIONDAU (Ley de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal), que exige la “accesibilidad de los edificios y entornos (…), la supresión de barreras a las instalaciones y la adaptación de equipos e instrumentos”.

Y está de cine que una persona sorda pueda ser miembro de la mesa electoral; que un invidente ejerza su derecho a la privacidad gracias al sistema braille; que una vez accedamos al recinto se nos trate de igual a igual; que se nos acompañe “en el itinerario hasta la mesa electoral correspondiente, sin empujar o tocar, en su caso, la silla de ruedas a menos que la persona con discapacidad lo solicite”.

Sólo que para ejercer nuestro derecho al voto debemos levantarnos, asearnos, vestirnos, bajar hasta la calle y sortear aceras sin rebajes, estrecheces, coches inoportunos justo en mitad del paso… Y ahí está la familia, mientras la edad y el cuerpo la mantienen en pie.

Salvadas las barreras, se suele poner la confianza en quienes más apuesten por la igualdad real. La educación, un empleo digno, el transporte universal… Tranvía ya tenemos, ¿cuándo los autobuses para todos? ¿Llega a cumplirse el cupo en los concursos públicos? ¿Una escuela inclusiva sin profesores de apoyo? Según la Convención de Naciones Unidas, “Las personas con discapacidad deben tener acceso a una variedad de servicios de asistencia domiciliaria, residencial y otros servicios de apoyo de la comunidad, incluida la asistencia personal”. No más de dos o tres horas dianas en España.

¿Me espera nuevamente el escalón en el colegio el domingo 20 N? Claro que con sacar la urna a la calle papeleta resuelta.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Opinión", "El meridiano", martes 8 de noviembre de 2011).

09/11/2011 00:21 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Cultura de difuntos

20111103033025-campana.jpg

Hace muy pocos años que descubrí la muerte. Cuando somos pequeños, adolescentes, jóvenes, la muerte queda lejos, recluida en el reino de los fantasmas, los zombis. A no ser que algún hecho fatídico, un accidente, una pérdida te haya helado por dentro con herida mortal.

Hay un tiempo en la vida en el que todo parece sucederse sin altibajos: juegas, aprendes a leer, vas creciendo, te cuelas por un chico, buscas trabajo… Después, en un tris tras, te ves enamorada, con pareja, con uno, dos o tres hijos como mucho. Y un día, de repente, tu padre se jubila, tu madre no recuerda dónde pudo dejar el monedero. Y cambian los papeles, es el principio.

A mí me sucedió cuando el tío, aquel día, ya no pudo subir al autobús. Después, la residencia, las visitas a un lugar compartido que no era el nuestro, el lento deterioro. Como si el tiempo comenzara a girar en sentido contrario a las agujas. Todo va más deprisa desde entonces, las horas se recortan, se trastocan los ritmos. Hay más cosas que hacer; quizá para olvidar que la vida comienza a tener huecos, ausencias, añoranzas. Quizá por eso se disfraza de Halloween, calabazas con velas encendidas.

“Lo esencial cuando llega no hace ruido”, dice Alejandro Céspedes. Y llega sin aviso, como la vieja dama de las antiguas coplas medievales. Como el cine de zombis y vampiros, las narraciones góticas y el negro, tan de moda entre los jóvenes. ¿Persisten las culturas? También mueren. Abel Hernández refleja un pueblo castellano que se desmoronó poco a poco. Me recordaba al pueblo de mis padres, en el que han demolido las casitas en ruina, los corrales, el vetusto edificio de todas las historias que me han ido narrando desde niña. ¿Cuántas muertes nos caben en una vida? Cuánta vida en la muerte.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Opinión", "Día a día", miércoles 2 de noviembre de 2011).

03/11/2011 02:26 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Pilar entre ruedas

20111017030533-entre-ruedas.jpg

Nunca comprendí el letrero en el ascensor de unos cines de Zaragoza: “Para uso de minusválidos y discapacitados”. Tampoco entiendo que a las personas con discapacidad se les meta en el mismo saco que a los profesionales de la comunicación. La otra noche, asistí a un concierto. Faltaba media hora. “Puedes permanecer a su lado, a no ser que esto se llene de periodistas y debas ocupar tu localidad”. ¡Toma ya! En el Auditorio mi pareja y yo siempre ocupamos dos asientos contiguos, perdón, uno junto a mi silla.

La cosa no terminó ahí. Llegaron dos amigos, uno de ellos apoyado en bastones. Su destino, la primera fila. “Disculpe, la persona que nos vendió las localidades aseguró que no había ningún escalón para acceder”. Minutos después, otra joven con muletas. Le indicaron subir algunas gradas. Otra persona en silla decidió salirse. Otro muchacho más, pero vio el espectáculo de costado.

Continúan haciéndose calles sin aceras rebajadas. Hace poco multaban a otro ciudadano sobre ruedas por ir por la calzada. ¿Y al que hizo la calle? Hay casas nuevas con escaloncito en la entrada. Seguimos sin poder subir al autobús de línea, salvo excepciones; seguimos con las obras del tranvía. No siempre sobre ruedas vamos para delante.

Este verano estuve en uno de los no muchos viajes para personas de movilidad reducida. Una preciosidad: Oropesa del Mar – Marina D,Or. La habitación, no daba para girar la silla –nos la cambiaron-. El entorno: bordillos, escalones, rampitas asesinas… De última generación, de hace dos días. “Habrá un día en que todos…”. ¿Pero cuándo?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Contraportada", "La columna", sábado 15 de ctubre de 2011).

17/10/2011 02:02 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Yo me indigno

Quería levantarme y sentarme cuando todos, en la misa de niños. No iría a catequesis. Entonces comprendí por qué me quedaba embobaba contemplando la comba de otras niñas, en la calle; o mirando a la ventana de la sala de fisio uniformes de falditas a cuadros y jerséis grises.

Tampoco el instituto: muy cerquita de casa, pero con escaleras que lo hacían  lejano. Como un aldabonazo, y el abrir otra puerta a la rebeldía. ¿Por qué también estaba el vídeo tan alto? ¿Y los libros de mi cuarto? Me llevaban en andas, mi sueño era volar con alas propias.

Escuchar “Tú no puedes” siempre me ha sonrosado el corazón. ¿Y cuando nos ofrecen caramelos? Jamás olvidaré el larguísimo pasillo de mi llegada a clase, como el largo horizonte de toda una carrera y las expectativas de una beca, un empleo que no llegaron nunca. Y la histerectomía. ¿Cómo amar, ser mujer? En mis aguas más íntimas perduraba el deseo de ser madre.

Porque a veces la vida nos vuelve del revés el calcetín. Pude amar. Pude sentirme madre de dos niños preciosos, mis sobrinos. La escritura me fue transfigurando el camino, el horizonte, tendiéndome mil puentes insospechados. Mi trabajo, encender las palabras que van iluminando la caverna. Ahora lo entiendo.

María Pilar Martínez Barca

(Humanizar, "Desde mi sillón", "La fuerza de los límites", Nº 118 -Madrid, septiembre-octubre 2011-).

17/10/2011 01:37 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

¿Existe Dios?

20110902024734-cruz-ultima-cena-2.jpg

Galilea o el lago Tiberiades, Getsemaní o Caná fueron siempre topónimos de una geografía interior aprendida en la infancia –no había que estudiarlos-. Hasta que, adolescente, me planteé completamente en serio: ¿Qué camino es más recto?

La vida no es sino un sucederse de pequeños instantes. Somos ríos fluyendo hacia un mar sin retorno. Y entre tanto el amor, y esa luz intimísima que todos presentimos pero no siempre vemos. La misma levadura y credos tan diversos como hijos de Dios o estrellas en la noche.

Respetar no conlleva hacerlo todo nuestro. Nunca podré aceptar la muerte en un quirófano porque las transfusiones son impuras. Ni adorar a los dioses, infinitos, que alientan en las plantas del balcón. No me creo que después de esta vida, en ese edén azul que siempre nos pintaron, me reencarne en el cuerpo de un antípoda. Ni veo imprescindible preservar cada sábado por ley.

Ni yihad ni cruzadas. Que el arcángel Gabriel compartiera escenarios del Corán y la Biblia no me lleva a aceptar la ablación como norma. Ni cristos con misiles ni mahomas con alfanjes en alto. Yavé, al igual que Alá, nos hizo a semejanza de la Luz. Newton lo confirmó.

Varios siglos después, Darwin descubrió que las especies no fueron engendradas de la mano de Dios, sino evolucionando milenio tras milenio. “Creo que la Evolución va ha hacia el Espíritu”, afirmaría su contemporáneo Teilhard de Chardin. Y en pleno holocausto nazi, una mujer judía se atrevió a escribir: “Quien busca la verdad, sea o no conciente de ello busca a Dios” (Edith Stein).

Pero de la mística a la razón, de cada criatura al multiuniverso se abre un abismo. “La Tierra fue cuidadosamente diseñada por Dios para solaz de los humanos” (Stephen Hawking). Y hay quien piensa, como César Nombela, catedrático de Microbiología y presidente del CSIC, que “La existencia de Dios es un tema intratable para la Ciencia”.

¿El camino más recto? “Un silencio sin fondo / nos horada por dentro, como rocas / que esperan albergar la desnudez”. Sólo sé que el Amor tomó múltiples rostros que religan culturas, religiones, creencias.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “El meridiano”, martes 30 de agosto de 2011).

02/09/2011 01:47 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

El Papa y los enfermos

Cuando meses atrás anunció el Vaticano la visita a Madrid de Benedicto XVI con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), una expresión me hizo reflexionar: “A las 19.40, hora local, [del sábado 20 de agosto] visitará la Fundación Instituto San José, un centro para enfermos gestionado por la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de Dios”. ¿Enfermos? ¿Internos? ¿Discapacitados?

Según Memoria de 2010, la Fundación cuenta con 392 camas hospitalarias, 1.681 ingresos y 130.280 estancias; acogiendo a enfermos de cuidados paliativos, pacientes de recuperación funcional, afectados de lesión medular o daño cerebral, personas con discapacidades intelectuales o residentes geriátricos.

Para mí, lega en la materia, todas las nieves son iguales. Craso error. No es la misma epilepsia que en tiempos de Jesús; o cuando en 1899 el Marqués de Vallejo y San Benito Menni fundaron el Asilo San José. Nada que ver un accidente de parto o de tráfico con una ELA.

De pequeña yo estaba mucho enferma, con anginas. La parálisis cerebral es una simple huella en el espejo. Cada rincón secreto del lenguaje cobra pleno sentido. Y la historia se repite: cuántas veces queremos entrar en la piscina, igual que el paralítico, y otros nos han quitado ya la vez. ¿Somos eternos sísifos?

Él no vino a dar salud a los sanos, sino a los enfermos. Y en una sociedad como la nuestra, de tanta indignación y tanta noche oscura en la mirada, lo más íntimo del ser adolece de estado terminal. Pero un discapacitado puede no estar enfermo. ¿Paradoja? Sentido común.

Muchos pasamos ya la etapa médico rehabilitadora: si eres diferente has de curarte. ¿No puede ser un ciego mucho más lúcido? Ahí tenemos a Borges. Algunos siglos antes alguien lanzó la duda: “¿Quién pecó, este o sus padres?”. A lo que Alguien respondió: “Ni este ni sus padres. Está ciego para que se manifieste la gloria de Dios”.

La nuestra es otra era: el cielo y los derechos para todos. Quizá la Iglesia vaya también en eso a la cabeza: del asistencialismo a la asistencia personal que tantos diversos funcionales (discapacitados) precisamos. Nuestro Papa si está a la altura de los tiempos, como San Juan de Dios y San Camilo. Vino a inyectarnos Vida en abundancia.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “El meridiano”, martes 16 de agosto de 2011).

02/09/2011 01:15 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Sin dolor

20110814031035-ramon-sampedro-2.jpg

Foto: www.elpais.com

Se anunciaba y llegó, una nueva Ley de Cuidados Paliativos y Muerte Digna. El enfermo terminal verá reglamentado su derecho a fallecer dignamente, es decir, sin dolor –que no sin sufrimiento-, y el médico de turno a practicarlo sin riesgo de penalización, sanciones o inclusión en la lista negra. De sentido común, aunque su novedad parezca innecesaria ante la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, de Autonomía del Paciente, Art. 2.3: “El paciente o usuario tiene derecho a decidir libremente, después de recibir la información adecuada, entre las opciones clínicas disponibles”. Ante su incapacidad para expresarse, el representante, familiar directo o documento de instrucciones previas (Art. 11). Nadie habló de eutanasia, “petición de un paciente para terminar su vida ante una enfermedad irreversible”.

Judith Rapoport, célebre psiquiatra infantil, declaraba hace poco que la amniocentesis podría detectar no sólo el autismo, el síndrome de Down y otras taras congénitas, sino también la depresión prenatal y de por vida. "Lo más interesante que hemos visto es que hay una mutación que está relacionada con todo; con la ansiedad, la depresión, la esquizofrenia o el autismo. Así que la amniocentesis permitirá detectar estas dolencias". La doctora propone interrumpir la vida de ese ser abocado al sufrimiento: "Igual que se hace cuando se detecta un caso con síndrome de Down, la mujer podría abortar si le encuentran los genes".

“Te puedo hablar con franqueza y sin rodeos en un tiempo en que la muerte es casi un tabú, sobre todo para vosotros los jóvenes”, relata Abel Hernández a su hija en su autobiografía epistolar “Historias de la Alcarama”. ¿Paradoja? Lo peor, si bajo la misma nube empezamos a mezclar temas, conceptos y categorías. Paliativos y eutanasia pasiva; asistencia al suicidio y dignidad; terminal e irreversible; selección natural y eugenesia; autismo e “incapacidad congénita de establecer contacto”; parálisis cerebral y discapacidad intelectual. ¿Qué hipervínculo enlaza a Ramón Sampedro con Inmaculada Echevarría, por ejemplo? La vida es una tarea más compleja que elaborar un blog.

“El dolor me jode, pero morirme me jode más” (Luis García Berlanga).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “El meridiano”, viernes 5 de agosto de 2011).

14/08/2011 02:03 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Política unisex

¿Está discriminada la caballa por no pertenecer a los mamíferos? Que yo sepa, jamás ni la gallina ni la hembra gallo, ave y pez respectivamente, opusieron sus derechos contra el macho polígamo. Ni la yegua carece de pareja sólo porque no exista su complemento “yeguo”. Aunque entre mulo y mula –híbridos de caballo y burra, o viceversa- comienzan ya a existir diferencias de género importantes: ‘persona vigorosa y fuerte’ frente a ‘persona homosexual’, en tono despectivo. Los semas, semantemas y sememas –unidades de significado- del cosmos animal no son precisamente equitativos.

Pero en la sociedad humana es otra cosa. ¿Poeta o poetisa? ¿Y por qué no “poetiso” o “poeto”? En el siglo pasado decir médica, alcaldesa, abogada o señora jueza aludía simplemente al estado civil. Pero en este flamante siglo XXI de la revolución post feminista no hay tampoco mujeres “militaras” –de no que sea ‘esposa, viuda o hija de militar’- ni esforzados varones “periodistos”; igual que de pequeña, cuando más atacaban las anginas, nunca vino a pincharme una practicanta –ahora sí está reconocida-.

¿Y es lógico y legal que nosotras disfrutemos de un útero, órgano masculino por sentido común? ¿Qué sexo tiene el mar? ¿Y la calor?

Pero no somos nombres, sustantivos ni siquiera pronombres –una persona no sustituye a otra-, sino seres sexuados ya al nacer. “Las palabras tienen género (y no sexo), mientras que los seres vivos tienen sexo (y no género)” (Diccionario panhispánico de dudas de la RAE, 2005). Violencia de género, expresión anglicista técnico sociológico feminista de los años setenta del pasado siglo, presenta en español sinónimos mucho más precisos: violencia por razón de sexo, contra las mujeres, doméstica o de pareja.

Me temo que la cuestión es otra. No se trata de obviar los sustantivos neutros, comunes –de una única forma en ambos géneros-, epicenos –de forma femenina o masculina indistintamente- o masculinos genéricos. Ya para Primo Levi, tan grave como expoliar las ropas, los zapatos, la casa o los cabellos era cambiar los nombres.

Hace nada asistíamos a una nueva defensa “pro mulieribus” (o a favor de las damas): Doña Eva Almunia increpaba a la señora Rudi no citar en su discurso de investidura la igualdad de los sexos. ¿Pesan más las palabras o una imagen de portada de Vogue que los hechos?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “La columna”, martes 19 de julio de 2011).

23/07/2011 00:48 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Un Aragón digno

Hay palabras que se ponen de moda, como la montura de las gafas, la forma de vestir o el maquillaje. Y otras, en cambio, que permanecen para siempre, son eternas. Indignado es quien siente indignación, es decir, “enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos”.

Y, la verdad, según como te pille hasta te enciende cuando vas por la calle y te dan un caramelo. ¿Por qué a mí? A veces te molesta levemente cuando alguien no comprende tu dicción; repetir, tener más paciencia. Pero enojarse es cuando vamos al médico, a elegir a nuestros representantes o a cualquier acto público y ahí está, la estética y nada práctica escalera. ¿Contra quién? ¿Hasta cuándo?

¿Y qué sucede con las cuotas de empleo que marca la ley? ¿Y dónde están las viviendas accesibles? ¿Hay pisos asistidos? Indigno, de la misma raíz que indignado, “que es inferior a la calidad y mérito de alguien o no corresponde a sus circunstancias”. ¡Pero si no hay trabajo para nadie! Y la vivienda para jóvenes, la hipoteca… El nidito de amor se quedó en la burbuja, y eso que se ha bajado de allá arriba hasta el suelo. Transporte universal. ¿Era imprescindible tanto gasto en tranvía para poder viajar con carritos de niño, sillas y bicicletas?

Dignificar, “hacer digno o presentar como tal a alguien o algo”. ¿No hubiese resultado más barato habilitar las líneas rojas de autobuses? ¿Para cuánta asistencia personal a dependientes darían tantos coches oficiales, secretarios, despachos? Digo yo, soy de letras.

Por eso me cuesta comprender que la dignidad, “gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse”, no vaya paralela a su otra dignidad, ese “cargo o empleo” que por autoridad les corresponde. ¿Quizá porque las papeletas no cuadren casi nunca con el número de escaños en la cámara? No llega a mi entender.

¡Con lo sencillo que sería, por ejemplo, invertir en empleo para dar cobertura de verdad a la Ley de Dependencia! O poder elegir directamente a quienes deseamos que nos gobiernen. Digno, “proporcionado al mérito y condición” de cada uno. Aragón se lo merece. Nos queda la esperanza y la acción, la crítica que crea y que construye; nunca la ira.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “El meridiano”, viernes 17 de junio de 2011).

20/06/2011 22:04 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Raíces

20110620223906-familia-2.jpg

He tenido dos madres y dos padres. Casi recién nacía cuando el tío Fermín, marido de la hermana de mamá, se vino a nuestra casa y dejó el pueblo; y al cumplir yo un añito la tía Rosa. El abuelo envió a la hermana benjamina de papá, mi madrina. Éramos seis en casa, mi mundo era pequeño y redondito.

“Parece que fue ayer / cuando mamá, azorada y luminosa, / me confesó: / viene otro hermanito o hermanita / a encender los rincones”. Hasta los siete inviernos siempre tenía anginas, no quería comer, jugaba con mamá por los pasillos y con el tío al globo en el salón. Aquel tren de Correos de mi padre debía ser muy largo, porque nunca paraba de viajar. Del segundo al tercer parto de mamá pasaron cinco primaveras.

Podría ser la madre de mi hermano menor. Tenía yo tres casas: la nuestra, la casa de los tíos y la luna. ¡Qué bien se vive allí! Tras un breve paréntesis / (…) / hemos cumplido lluvias y desvelos, / y a mamá le han crecido las arrugas”. ¡Cómo pasa la vida y se llena de cráteres la luna! ¿Es eso crecer?

Un vértigo tras otro, y túneles, y miedos. Soñaba cómo donde pisaba se rompía en pedazos. Pero luego la presencia perdura más allá del vacío: “es cálida la noche, y muy suave el rescoldo / y a veces, como ahora, el tiempo se detiene / y te veo serrar esa madera, / poner un azulejo, alimentar los árboles”.

Es el mismo prodigio que cuando Juan, el mayor de los hijos de mi hermano, se asomó a nuestras vidas. “Llegaste a medianoche, la hora del poeta y de las hadas, cuando también la luna se preparaba para dejarse ver”. O me llegó el amor: “A su puerta, el ailanto / nos concitaba al beso”.

María Pilar Martínez Barca

(Humanizar, «Desde mi sillón», «La fuerza de los límites», Nº 116 -Madrid, mayo-junio 2011-).

20/06/2011 21:39 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Gaudí

20110620142057-el-capricho-puerta-.jpg

Foto: El Capricho (www.gaudiclub.com).

En plena adolescencia llegaría al asombro. Fue en un viaje en familia, organizado con la empresa en que trabajaba mi padre. De Suances a Comillas en autobús. Formas como de cuento, motivos vegetales, ventanas para princesas tristes. “Aquí tienen El Capricho. Máximo Díaz de Quijano la encargó a Gaudí en 1833. Era una villa de recreo”. Regresaría, con otros compañeros, mi pareja, nacidos mis sobrinos… y en cada nuevo viaje la sorpresa me abría a más detalles, como ese minarete sobre cuatro columnas de la puerta, alianza de culturas.

¡Oh, maravilla! El encantamiento me esperaba cuando en el coche de mi hermano llegamos a León. Yo no había jugado a Exín Castillos, pero estaba empapada en la lectura de los cuentos de Andersem. Un torreón en cono en cada esquina, cinco pisos de ojivas medievales, un foso que servía de lucerna, ¿y en la puerta? San Jorge y el dragón. Almacén y vivienda de unos ricos comerciantes de tejidos, 1891. Me quedé embelesada… ¡pero qué susto! Gaudí seguía allí, absorto en sus apuntes, como de piedra.

Seguimos hacia Astorga. Y otra vez un castillo entre interior y místico, fortaleza y capilla: el Palacio Episcopal. Arcos abocinados, almenas, miradores. Residencia de obispos que luego pasaría a otros fines, como a veces sucede a lo largo de la Historia. Inserto en el entorno, los ángeles, pensados para lo alto, terminaron de pie en el jardín.

Si algo nos cautivó ya de por vida fue la Casa Batlló, en el Paseo de Gracia, con sus balcones máscara y su embrujo. Igual que el Parque Güell, con sus curvas y mil escalinatas que parecían copiar aquella tarde la música y sus fuentes.

Y  mucho más profundo la Sagrada Familia, con su majestuosidad y sus vacíos. “Mirad, hasta cien especies vegetales. La serpiente, el buey y la mula; la Adoración de los Reyes y el Zodiaco”. No fue fácil acceder a la portada de la Natividad, tantas sillas como íbamos. Después, la nave central y el claustro, dibujos originales y maquetas a escala. Y columnas torcidas y oquedades y círculos y rampas. Me quedé contemplando al Cristo de la puerta  de la Pasión: crucificado dentro de sí mismo, totalmente desnudo, escabrosamente actual.

Hay autores que pasan los fuertes y fronteras, las creencias, los tiempos.

María Pilar Martínez Barca

Fotos: Club Gaudí

(Heraldo de Aragón, «Tribuna», “El meridiano”, martes 9 de noviembre de 2010).

20/06/2011 13:21 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Viento del pueblo

20110620135735-jlabordeta.jpg

Foto: cancioneros.com

“Recuérdame / como un árbol batido, / como un pájaro herido, / como un hombre sin más; / recuérdame / como un verano ido, / como un lobo cansino, / como un hombre sin más”. Me sorprendió mi hermano tarareándolo cogiendo el ascensor, debía de llevar la melodía dentro.

Sin duda le ha marcado, como a mí, como a todos nosotros. “Arremójate la tripa / que ya viene la calor, / que luego en el mes de agosto / no suelta el agua ni Dios”. Primeras excursiones con jóvenes no en silla, final de los setenta. “Los hijos de la María / se han marchao a Nueva York…”. ¿Me recordaba acaso a mis padres, inmigrantes también no hacía tantos años del pueblo a la ciudad?

Primera educación sentimental de espacios interiores, sagrados, democráticos. También la sacristía de los años ochenta sabía a pan de pobres: “Sonarán las campanas / desde los campanarios, / y los campos desiertos / volverán a granar / unas espigas altas / dispuestas para el pan”.

Y ya en la Universidad, los nombres, los amigos, desde Javier Delgado a Emilio Gastón. Y el lento desvelárseme aquel mítico Niké de Miguel Labordeta, Ciordia, Gúdel, Fernando Ferreró, Rosendo Tello, Rey del Corral… y también José Antonio, que ya entre los cincuenta y los sesenta entregaría a la imprenta “Sucede el pensamiento” y “Las sonatas”, junto a “Orejudín”, revista y colección, donde publicaría Manuel Pinillos.

De la Zaragoza gusanera de postguerra al colegio familiar de Santo Tomás. “Nadie venía a verme por la tarde / y el corazón / opuesto a las palabras, / rendía su homenaje silencioso”. La lucha por el agua, una mochila a tope de experiencias, la política, unos merecidos galardones… Debiera haber hablado de su obra, su métrica, su estilo. Me he dejado llevar por esa voz de arcilla y cierzo recio que iría acompañándonos desde niños. “Esta albada que yo canto / es una albada guerrera / que lucha porque regresen / los que dejaron su tierra”. Tú, abuelo, nunca la dejarías; te has quedado en nosotros, como el viento.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Tribuna», “El meridiano”, jueves 23 de septiembre de 2010).

20/06/2011 12:47 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

La niña interior

“Era una niña de trenzas apretadas, delgaditas, cortas y retorcidas como la cola de un ratón, y tan suaves y brillantes que parecían de seda” (Cuentos de infancia). Tenía cinco años y comenzó a escribir. Dibujar y leer, descifrar las hileras de hormiguitas sobre el espacio en blanco, sabía ya de sobras. De los hermanos Grimm al espejo de Alicia o Peter Pan, de Chejov a Andersen, más que nadie. El muchachito huérfano, la belleza, el amor; el reino de las hadas o los objetos que cobran habla y vida… Con doce años dominaba el color de la metáfora, y a los catorce la más compleja alegoría. ¿La magia de los bosques?

“La abuela me llevó al pueblo, a su casa. Qué gran sorpresa cuando desperté con el sol y me fui, descalza, aún con un tibio sueño prendido en los papados, hacia la ventana” (Primera memoria). Cuentan que esa novela es como un tránsito, adolescencia precoz que se enfrenta de golpe a lo cruel, al tiempo más oscuro de su trilogía “Los mercaderes”. Pero no, antes ya existirían Los Abel y Pequeño teatro, el cainismo y la vida como absurdo; y mucho antes el pasmo de la guerra, el hombre asesinado en mitad de la calle, la enfermedad, la incomunicación… aunque también esa luz azulada de los azucarillos en el rincón más lóbrego.

De La torre vigía a La puerta de la luna, espacios a la vez simbólicos y vividos en el origen; de Paraíso inhabitado o Aranmanoth, donde “los pueblos cuidan y protegen sus leyendas”, hasta Olvidado Rey Gudú nos vamos adentrando en el bosque. “En un lugar que nadie recuerda, pero que se sabe que estuvo en el corazón inhóspito del continente”. Y, sin embargo, todo estaba en los cuentos.

Asombra cómo la pequeña Ana María refleja ya los vicios de los niños (como luego en Los niños tontos), o los grandes defectos de los hombres. O alienta la conciencia del entorno, y junto a la belleza aparece un mundo de seres contrahechos, que a su vez la enternecen: Volflorindo, la muñeca coja, o la metáfora “los cinco son sillas de inválidos”. Décadas más tarde confiesa la académica: “Sólo los adultos que conservan en su interior algo del niño que fueron se salvan de la mediocridad”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Contraportada», “La columna”, martes 3 de mayo de 2011).

04/05/2011 02:07 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Foro de Vida Independiente. Cuando la creatividad es compromiso

Las nuevas tecnologías, la proclama de unos derechos básicos, el que nadie se sienta excluido, unas lentas incursiones en los medios, la progresiva toma de conciencia… Algunos ingredientes que irían transformando un foro virtual en un arma cargada de esperanza y, más aún, en un ya relevante agente social dentro de la política española de la diversidad.

María Pilar Martínez Barca

“He escuchado una noticia por la radio que puede hasta cambiarte la forma de vivir”. Me conocía bien quien me lo dijo. Mucho antes, “Las cerezas”, de Julia Otero; o aquellos reportajes del mítico “Documentos TV” que nos presentarían la discapacidad desde una perspectiva radicalmente opuesta. Y hace sólo unos meses un nuevo aldabonazo: “En Madrid comienza a facilitarse asistencia personal y ayuda económica personalizada, no café para todos. Los primeros grandes dependientes han estrenado piso”. No hay estructura, ni cargos, ni fondos económicos; pero sí un fuerte impulso. ¿De qué estamos hablando? ¿De Alicia en el país del Hombre de Hojalata? Y, sin embargo, en Estados Unidos, Brasil, Suecia o Reino Unido, entre otros, llevan ya treinta años funcionando.

Comunidad virtual

En 2001, tres personas con larga experiencia en diversas asociaciones del mundo de la discapacidad, deciden intentar una nueva forma de hacer las cosas, reflexionando sobre los errores cometidos en el pasado: nace el Foro de Vida Independiente. Sería una comunidad virtual, creada exclusivamente por y para la comunicación a través de Internet; sin estructura formal (junta directiva, NIF, asamblea, estatutos, etc.). Pensada para desarrollar la reflexión, el pensamiento y el conocimiento entre personas de un colectivo no muy dado a ello.

Una página web que todavía existe: http://es.groups.yahoo.com/group/vidaindependiente/; tres miembros y veinte simpatizantes. Nada más. Pero el germen iba a ser productivo. Desde el primer momento, una inquietud por difundir la mayor información posible y un buen conocimiento de la llamada diversidad funcional (no dis-capacidad). Se tradujeron libros y documentos del inglés sobre el MVI (Movimiento de Vida Independiente), se asistió a congresos, cursos, charlas, prensa… Cinco libros, infinidad de artículos, cuatro vídeos editados (entre ellos, “Almas con sexo”, tres veces emitidos por la Segunda de TVE, o “Editar una vida”, que puede verse en red). En 2005, junto con “Las cerezas” y ”Enfoque”, múltiples intervenciones de los miembros del Foro en televisiones de todo el país.

Y una prueba de fuego en 2006: el encierro en el IMSERSO de Madrid ante la negativa del Ejecutivo a reformar la Ley de Promoción de la Autonomía (LEPA). No sería ya poco establecer la figura del asistente personal, en teoría al menos, en todos los ámbitos vitales (Art. 19). Y la rueda continúa girando. A fecha de hoy, las propuestas del Foro se han visto en parte refrendadas en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Diversidad Funcional, aprobada por la ONU en diciembre de 2006 y ratificada por nuestro Gobierno en marzo de 2007. Pero es tan sólo el marco, como el telón de fondo de la obra.

El árbol de la Vida Independiente

Hoy el tronco se ha diversificado, y nunca mejor dicho, en unas cuantas ramas geográficas: Valencia, Cataluña, Andalucía, Euskadi, Galicia y Madrid. Además de los brotes y ramificaciones según los temas: Bioética, Mujeres, Vida Activa, Accesibilidad y Tecnología, Derechos, Difusión y Misceláneas. Los mensajes de América Latina van siendo más frecuentes y no faltan noticias sobre Europa.

Y la vida discurre por el Foro igual que en cualquier otra relación: trabajo, inquietud, logros, alegría, temores… Al día se suelen superar los cien mensajes. Normal, puede pensarse, entre personas que ven pasar así mejor las horas. Pero el grupo lo forman profesores, expertos en legislación, padres de niños con diversidad, estudiantes, políticos… “El nuestro es el único colectivo que ya en la definición se infravalora. No se trata de capacidades, sino de dignidad, igualdad y derechos para todos”, nos diría Javier Romañach, una de sus cabezas fundadoras. Como eje esencial que configura, por encima de todo está el respeto.

Puntos y perspectivas se enriquecen, contraponen, confluyen, casi siempre en una línea común: “Resulta muy difícil entender cómo es que, habiendo firmado el Gobierno su apoyo a la Convención de la ONU en materia de discapacidad, continúa sin aplicar los derechos humanos a las personas con una diversidad funcional, e incluso se atreve a promulgar y aceptar una Ley para la atención a las personas dependientes sin haberla provisto del presupuesto necesario”. Es en este contexto donde intenta situarse el debate en torno al suicidio asistido. ¿Bioético?[i]

Y se vela por aquellas personas más al margen si cabe: “Las mujeres con discapacidad, como víctimas de la doble discriminación, sufren no sólo la violencia de género –sexo- sino la propia de la discapacidad, convirtiéndose en un grupo de alto riesgo de sufrir violencia física y/o psíquica” (Informe sobre violencia y mujer con discapacidad, 2000). Escribía una madre cómo le retiraron a su hijito alegando incapacidad; y otra, cómo agredían a la hija, con síndrome de down, los propios compañeros de colegio; y otra que denunciaba la carencia económica y su avanzada edad para atender a su niña dependiente. Y muchos matrimonios, que al menor hasta los dieciséis años no le asignen la LEPA. Porque también los niños vendrían a ser víctimas doblemente marcadas.

Entre un mensaje y otro en tono grave, el diálogo, la duda cotidiana, donde empieza el problema y su casi segura solución. De pronto alguien pregunta: ¿Sabéis de alguna silla para ducha, articulada y autopropulsable? Porque tiene cabida todo tipo de diversidad: física, mental, intelectual, sensorial, visual, auditiva, etc. Y ese clima de fiesta y esperanza que impregna a todo el grupo, sobre todo en las marchas o manifestaciones populares. Ya dos en Madrid, en los dos años últimos, y después en distintas ciudades –Barcelona, Málaga, La Coruña o Valencia, entre otras-. Vicente Valero, uno de sus miembros más activos, concluía escribiendo a los del Foro: “La asistencia ha sido superior a 300 personas. El policía dijo que había dado como dato a la prensa el número de 410 asistentes. Yo creo que éramos menos, porque a uno le faltaba una pierna, al otro un brazo, el de más allá no tenía ninguna pierna, varios no teníamos cabeza… […] Me voy para la cama, que vienen a acostarme y estoy molido. Todo el día cargado con el aspirador de mocos por las calles de Valencia me ha dormido las piernas. Luz eléctrica no llevaba, menos mal que hay farmacias y Maribel ha podido vaciar los tanques”.

Una luz de futuro

Así funcionan: a golpe o encendido de bombilla, cuando brota una idea. En caso de emergencia o necesidad que apremie –por ejemplo, un abuso notorio en materia de discriminación-, se aplicará el Programa 555: cada miembro escribe un correo electrónico a cinco medios de comunicación, cinco políticos, cinco ONG. No es una superchería, suele dar óptimos resultados. Y del Foro saldría la campaña “Apadrina a un político. Ayúdale a comprender”, a partir de la que se ha creado una estrecha relación entre algunos de nuestros representantes, a nivel autonómico y nacional, y los diversos. El último apadrinamiento, el de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Diversidad Funcional, aprobada por la ONU: cada forero elige, estudia, analiza, contrasta con los hechos y las legislaciones alguno o varios artículos, para ir aplicándolos paulatinamente a nuestras realidades más concretas.

¿Escribimos una novela juntos? Han ido apareciendo documentos y estudios en múltiples publicaciones en torno a la política social y la accesibilidad, la educación, la filosofía moral o del derecho, la bioética o la informática. Un festival de cortos sobre diversidad funcional, que se celebra en Boiro (La Coruña), lleva de título el lema del Foro: “Nada sobre nós sin nós” (“Nada sobre nosotros sin nosotros”). Cursos y conferencias en universidades españolas, incluida la UNED (la Menéndez Pelayo de Santander; Politécnica, Carlos III, Rey Juan Carlos y Complutense de Madrid; Zaragoza, Las Palmas, Autónoma y Politécnica de Barcelona, Vigo, La Coruña, Salamanca…); junto a alguna estancia en universidades extranjeras, como las de Camerino y Ancona en Italia. Y sólo Google registra 90000 entradas con la expresión “diversidad funcional”.

Se trata de ir mezclando acción virtual y una progresiva incidencia en el mundo real: “El ejercicio de este método de participación ha levantado ampollas y temores en los sectores representativos tradicionales que han acusado al Foro de “no representar a nadie”, perdiendo de vista que cada miembro se representa a sí mismo y delega coyuntural y voluntariamente en otros compañeros para acciones concretas, basadas siempre en documentos públicos creados desde el propio Foro”[ii]. Es la “diversocracia” (otra de las características del grupo es ir creando términos con los que definir la nueva perspectiva): “En Diversocracia pasan cosas raras. No existe la democracia. Las personas se ponen de acuerdo, pero no siempre. Una persona puede cambiar el rumbo de la mayoría, las mayorías no sirven de nada, el respeto impera sobre la tradición, la reflexión impera sobre la diplomacia. […] Nunca se vota en Diversocracia, sólo se opina”[iii]. Diversocracia y participación directa a través de la Red son herramientas esenciales.

¿Un sueño? ¿Una utopía? ¿Una forma innovadora de actuar? A Joaquín le ayudaron en su lucha por un piso adaptado; a David, desde Chile, en el arreglo de su silla. Son mujeres y hombres libres que van trazando puentes accesibles hacia la dignidad: educación, empleo, relaciones interpersonales, sexualidad, tiempo libre, cultura… asistencia  personal y pago directo, ya contemplados en la Ley de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal de las Personas con Discapacidad (LIONDAU) –Ley 51/2003, de 2 de diciembre- y en la Ley de Promoción de la Autonomía Personal (LEPA). Y que han hecho posible el primer proyecto de OVI (Oficina de Vida Independiente) en Madrid.

“Todos los agentes relevantes relacionados con las políticas sociales que tienen que ver con la diversidad funcional (Parlamento, Ministerios, CCAA, Sindicatos, grandes ayuntamientos, IMSERSO, grandes ONGs del sector, etc.) conocen el Foro de Vida Independiente y sus reivindicaciones –escribía Javier-. Su nivel de relevancia social quedó claro en  el 2006 cuando en la página web del partido en el poder, PSOE, se criticó públicamente al Foro de Vida Independiente: una entidad social de tan sólo setecientas personas, sin ningún tipo de poder tradicional (dinero, patrimonio, reconocimiento oficial, etc.)”[iv]. La sede de la red europea de Vida Independiente (ENIL) se encuentra en Valencia.

Se trata de cambiar de chip. Que no haya más puentes Calatrava, como el último en Venecia, ni se confine a seres en Colombia por su diversidad, ni un padre oculte a hijos en el sótano, como hace poco en China, o una niña en Galicia pueda ser expulsada del colegio. “Tenemos que velar por el cumplimiento de la Convención de los Derechos de las Personas con Diversidad Funcional y, como símbolo, encender una vela”, proponía María Ángeles. Aunque no es nada fácil conciliar crisis y compromiso creativo, lirismo y eficiencia. En ello estamos.

(Humanizar, Nº 102 -Madrid, enero-febrero 2009-).

11/04/2011 01:47 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Ser padre

“Habría sido feliz de tenerte como amigo, como jefe, tío, abuelo” (Carta al padre). Los padres de hoy en día poco tienen que ver con el padre kafkiano, tan distante; ni con Edipo Rey y sus complejos –afectos desmedidos del hijo hacia la madre, aversión por el padre-; ni siquiera con Borges: “Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz” (Posesión del ayer). El padre del tercer milenio es mucho más sencillo y cotidiano, de andar en zapatillas, de poner y quitar.

Para empezar, toma la mano a su pareja en el mismo momento de parir. ¿Cuándo se vio tal cosa en los tiempos de Sófocles –el autor del Edipo-, ni en la casa de Ramón y Cajal, centrado como estaba en paliar los dolores de la esposa multi parturienta? El papá del siglo XXI es mucho más cercano y entrañable, como el de nuestra más tierna niñez: “Haga memoria, regrésese como a eso de los tres o cinco años y recuerde a quién tenía por todopoderoso en su cabeza. Seguramente vendrá su papá, o la figura que le corresponde. Es probable que también recuerde la entonación especial que usaba para decir mi papá” (Anthony Browne).

Los papás de ahora mismo son también canguros y cambia pañales, amos de casa, profes para hacer con los hijos los deberes… cuando vuelven a casa del trabajo –los que tienen esa suerte-. “Cualquier padre responsable y razonable sabe (...) que, delante de sus hijos, en la vida cotidiana, debe abstenerse de cierta incuria (...) en las relaciones familiares, de cierta falta de disciplina y permisividad”, escribe Dostoievski en su Diario. Pero los hay ausentes, que desaparecen por birlibirloque: “Como se hizo un poco tarde, nos sentamos a cenar: Patricia, mi mamá y yo, solos. Y me acuerdo que a cada rato ella se asomaba por la ventana” (Silvia Schujer). Y también padres duplicados, familias monoparentales –de padre o madre únicos-, compartidas…

La figura del padre puede ser cuestionada, actualizada… pero es siempre fundante, insustituible: “En medio de su degradación, se aferró a la realidad de que todavía era el hijo de su padre” (Henri J. M. Nouwen, El regreso del hijo pródigo).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “El meridiano”, martes 29 de marzo de 2011).

05/04/2011 02:43 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Recuerdos de viaje

20110405031544-tranvia.jpg

Foto EP

No se quedó grabado en mi memoria. Y bien puede ser que a mí de niña no me subieran al tranvía, pese a que mi sillita de bebé –que usé hasta pasados los 10 años, no había sillas por edades, como ahora- pesaba bien poquito. A la imagen con velo de mi madre yendo a misa y de mi padre viaja que te viaja en el coche correo con su vieja maleta de madera, se une una foto verde y sepia de un pequeño tranvía, con cables y raíles. Y el trole de la Ciudad Jardín, con aquellos dos pisos de casi rascacielos a la altura de una niña sentada. El bus que me llevó a colonias se me haría inmenso, infranqueable. De ahí a la primera micro –amarillo adaptado- habría de subir más de un ocho mil en mi escalada personal. ¡Podía viajar sola!

No escuché hablar del tranvía hasta unas Jornadas sobre Transporte: un tranvía con accesibilidad universal, en Bilbao. ¡No podía creérmelo! Ahora el Urbos 3 llega a Zaragoza. Todo dispuesto: pulsadores y límites de acceso amarillos, asideros rojos, puertas negras; monitores visibles para casi invidentes; cuatro espacios para sillas de ruedas –compartidos con bicicletas y bebés-, asientos con apoyo isquiático, reposabrazos y expedidores de billetes del alto de una silla no aptos para bastones-… No alcanzaremos la accesibilidad ni la asistencia de Londres o Estocolmo, pero es un primer paso: un deseo hecho tranvía. Sólo me preocupan las personas mayores, los jóvenes que van como una moto, quienes tengan sus capacidades reducidas y no sientan que llega. El tranvía tiene prioridad. Gaudí contaba 74 años.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Contraportada», “La columna”, lunes 4 de abril de 2011).

05/04/2011 02:18 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Una obra, una vida

“Los libros están en el archivador de la derecha”. ¿Qué me impulsó a confiarle a mi hermano que velase mis escritos inéditos cuando la operación? No es que tuviese miedo. Era sólo un por si acaso. Todo estaba perfecto: mi familia, las cosas en su sitio, experiencias, personas… un cúmulo precioso de instantes sucedidos si miraba hacia atrás. Había que seguir.

A veces, sin pensarlo, me viene una metáfora: los años que me restan serán proporcionales al número de libros que escribir, y al revés. No es ninguna obsesión. Me llena plenamente.

Sin duda habrá un sentido, como en todo; alguna zona oscura que despierta cuando enlazo palabras, significados, luces. No me gustaba nada cuando se me obligaba a aprender a leer; pero enseguida vinieron los poemas. Nada extraño, un simpático recuerdo cuando contemplo ahora a mis sobrinos.

Irían sucediéndose las lunas y las sombras, el éxtasis, la nada, y seguía creando y escribiendo. Lo hermoso es el camino, como expresa Kavafis en su poema “Ítaca”. Pero no menos bello es alcanzar una meta, y después otra, y otra. ¡Qué inexpresable gozo aquel día que trajeron la caja con los primeros ejemplares de Epifanía de la luz! Como parir a un hijo y tenerlo por fin junto a mi pecho, junto a mi corazón.

La vida continuaba, y cada línea se impregnaba a sabor de despedida, reencuentro o emoción. Escribir era más que una terapia, un trabajo, un placer. Entrelazar sentidos me ha llevado a interpretar las huellas desnudas del camino. Todos los sentimientos en un vuelo fugaz.

Sólo si nos amamos, tan sin fondo, / desde la nuca al pie, del vientre hasta los labios, / es nuestro el universo”. La manzana o el vértigo, mi penúltimo libro (habrá otros muchos). Es como respirar.

María Pilar Martínez Barca

(Humanizar, «Desde mi sillón», «La fuerza de los límites», Nº 115 -Madrid, marzo-abril 2011-).

18/03/2011 15:52 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Amor y creatividad: alas para vivir

20110318164025-brumberg-con-su-libro-2.jpg

La vida le daría un giro completo. Y decidió escribir: cartas a las amigas, un primer blog, entrevistas de radio…  Terapia colectiva y comunicación, acaba de entregarnos su primer libro: Con alas en los pies. La ataxia de Friedreich no es para ella freno, sino esperanza.

María Pilar Martínez Barca

Historia de una madurez

P.- ¿Cómo recuerda su infancia?

R.- Muy divertida y entrañable. Siempre con mil planes, muy arropada por los míos. Imaginando travesuras; llegando con chichones… Mi madre me creía una niña salvaje. Cuando mis hermanos se subían a un árbol y yo no podía, no paraba de darle patadas al tronco. Estaba segura de que no me pasaría nada malo. Recuerdo mi viaje a Alemania con seis años, a la boda de una tía; y los viajes a Tazacorte, el pueblo de mi padre (La Palma). Muchos buenos recuerdos de esa época.

P.- Los primeros síntomas de su enfermedad, con trece años. ¿Una adolescencia difícil?

R.- Mucho. Cuando me diagnosticaron cambió mi vida. Recibir una noticia así a una edad tan temprana… Es uno de los motivos por los que me empeñé en escribir un libro. En mi adolescencia no me creía todo lo relacionado a mi enfermedad. Trataba de esconder mis síntomas, me avergonzaba ser diferente, tenía mucho miedo y me costaba pasar por las burlas y faltas de respeto. Los inicios son duros.

Mi carácter se fue fortaleciendo. Era como tener una doble personalidad: una secreta, la de mi enfermedad, de la que todo lo escondía (me desahogaba sola en el cuarto de baño); y otra en la que, gracias al apoyo de mi familia y amigas, pude superarlo volver a disfrutar.

P.- ¿Cómo definiría la ataxia?

R.- ahora mismo, como una sabia y dura consejera, porque me ha mostrado lo que cuesta una vida. Hay muchos tipos. Principalmente, se diferencian las ataxias esporádicas (no tienen ningún antecedente familiar) y las hereditarias (llamadas casos familiares). Dentro de las hereditarias, se encuentra la ataxia de Friedreich, la mía.

P.- ¿Qué es la ataxia de Friedreich?

R.- Es una enfermedad progresiva del sistema nervioso. Está causada por una pérdida de función del cerebelo, el encargado de coordinar los movimientos; o por una anomalía en las vías principales que conducen los impulsos nerviosos. Conlleva la degeneración del tejido nervioso en la médula espinal y en los nervios que controlan los movimientos musculares en brazos y piernas, y afecta al equilibrio, la coordinación y el movimiento.

La ataxia no es una enfermedad en sí, sino un síntoma característico de más de trescientos procesos degenerativos: deformidades esqueléticas (yo tengo escoliosis intervenida); cardiomiopatías, diplopia (visión doble), disartria (problemas del habla), distonía muscular, diabetes, pérdidas de visión y/o audición, disfagia (problemas en el tragado), infecciones pulmonares  por atragantamiento, linfomas, leucemias, etc.

P.- No obstante, se licenció en Geografía. ¿Muchas dificultades en las aulas?

R.- Cuando empecé la carrera caminaba. Antes de elegirla fui a ver la facultad y no encontré grandes dificultades. Al pasar los años, cada vez fui necesitando más apoyo físico, y durante el último curso utilicé un andador. En las aulas nunca encontré problemas, o me ayudaban a solucionarlos.

P.- ¿Y su primer empleo?

R.- Cuando terminé la carrera me apunté en el paro, solicitando empleos para personas con discapacidad; me presenté a varias pruebas (recordándoles lo del porcentaje para personas con discapacidad según la ley. Y al mes me llamaron de un Ayuntamiento.

P.- ¿Nos da alas el amor?

R.- Por supuesto. Creo que el amor nos lo da todo, el amor a la vida es lo que hace que el Universo siga girando.

P.- Practica parapente, senderismo, montaña… organiza pases de modelos. ¿Cómo se las arregla?

R.- Con mucho cuidado. Siempre trato de hacer todo lo que surja. En mi experiencia hay solo una motivación: el deseo; no existe razón ni principio que se le oponga.

P.- ¿Muchas renuncias?

R.- Demasiadas. Sólo quien se encuentre en una situación similar puede valorar el alcance de todas las renuncias.

P.- ¿Piensa que nos rechazan cuando nos creen “sin alas”?

R.- Sí. Bueno, es relativo; depende de cada discapacidad. El simple hecho de ver a una persona en silla de ruedas, crea un rechazo, la sociedad no está preparada para nuestras diferencias (aunque afortunadamente existen excepciones).  Se va avanzando hacia el esperado mundo para todos, pero es un  proceso lento. Nosotros mismos hemos de ser capaces de buscar y mostrar nuestras alas. Tener una discapacidad significa una condición, una forma de ser diferente, pero no tener que llevar una vida diferente.

P.- ¿Cuándo la aceptación?

R.- Fue un proceso paulatino. Pero lo que me dio el empujón fue el decidirme a usar un andador. Fue lo mejor que me pudo pasar en aquel momento: me invadió una sensación de libertad indescriptible, desde la punta de mis pies hasta los pelos de mi cabeza. ¡El andador me devolvía la independencia que me estaba robando la ataxia!

 

Amor, humor, denuncia

P.- Háblenos de su libro: Con alas en los pies. ¿Cómo surgió la idea?

R.- Por un cúmulo de circunstancias. Les escribía cartas a mis amigas, hablándoles de los sentimientos que me despertaba la enfermedad; y me animaban a que escribiese un libro. Me abrí un espacio en Internet y vi  que tenía mucha aceptación.

Al ir madurando y convertirme en una persona con gran discapacidad y, además, con una vida muy activa, un día me hicieron una entrevista. A partir de ahí me lo planteé en serio (me había quedado en paro y sin novio).

P.- Creo que el libro se divide en dos partes. ¿Más dolorosas las barreras internas o las sociales?

R.- Las internas. La sociedad está cada vez más involucrada en ayudarnos a mejorar la calidad de vida, pero todavía nos seguimos encontrando con muchas barreras sociales que nos hacen la vida muy dificultosa, y a su vez engrandecen las barreras internas.

P.- ¿Algo que denunciar?

R.- Que se cumpla la Ley de Accesibilidad aprobada en 1995, por ejemplo. Sobre todo en edificios nuevos e instituciones públicas.

P.- Parece debatirse, en sus páginas, entre la denuncia y la esperanza.

R.- Sí, porque la esperanza es lo último que se pierde, y la denuncia en el mundo de las personas con discapacidad, o alguna enfermedad rara y/o degenerativa, es algo imprescindible para avanzar.

P.- ¿Tiene cura la ataxia?

R.- Me alegra que me haga esta pregunta. Actualmente sólo hay cura para algunas ataxias, muy pocas, debidas a déficits concretos de vitamina E y coenzima Q10 (según Toni Matillas, uno de mis angelitos disfrazado de científico), y algunas ataxias episódicas. Los resultados son espectaculares y demuestran que es posible una cura, sólo es cuestión de tiempo. Para el resto de ataxias, el ejercicio físico y terapias rehabilitadoras ayudan en aspectos muy concretos.

Si en el cáncer y el sida se dedican millones de dólares a la investigación, en las ataxias y otras enfermedades raras se recibe una décima parte. Se avanza poco a poco, más lentamente de lo que quisiéramos. La solución, organizarnos y recaudar fondos para financiar proyectos de investigación. Ataxia UK, en el Reino Unido, y Ataxia National Foundation, en EE. UU., destinan anualmente cientos de miles de euros a este fin.

P.- ¿Por qué es prioritaria la investigación de las enfermedades más comunes?

R.- Por motivos económicos. La investigación de las enfermedades comunes se beneficia de grandes inversiones de las compañías farmacéuticas. Investigar para enfermedades raras no es rentable –atáxicos somos unos 8000 en toda España-, depende exclusivamente de la financiación de agencias públicas y privadas, como la Fundación de TV3 en Enfermedades Raras.

P.- ¿Muchas asociaciones?

R.- Hay nueve asociaciones autonómicas de ataxia, cada una con propia idiosincrasia; pero todas federadas en la FEDAES (Federación de Ataxias de España).

P.- Vd. ocupa un cargo de responsabilidad en una de ellas.

R.- Soy secretaria de ASACAN (Asociación de Ataxias de Canarias). Ha resurgido este último año y esperamos poder iniciar nuevos proyectos que mejoren nuestra calidad de vida, y sigan apoyando la investigación científica.

El don de la esperanza

P.- ¿Qué diría a personas que viven su misma situación?

R.- Que luchen y disfruten de la vida, que salgan, que pidan ayuda, a profesionales o a sus allegados, que griten pidiéndola. Que se esfuercen. Que denuncien. Que apoyen la investigación. Y que nunca dejen de hacer ejercicio, je je, y de mantener una vida activa.

P.- ¿Y a sus familias?

R.- Que no se desanimen. La vida nos puede cambiar a todos en cuestión de segundos y es ahí cuando debemos demostrarnos lo capaces que somos. Que mantengan la esperanza, que se involucren. Que una persona o un niño con esta enfermedad necesita mucho amor y comprensión. Que se informen, hay muchas cosas que podemos hacer juntos. Que sigan adelante.

P.- ¿Y a las personas a las que no les ha tocado esto?

R.- Que intenten ser más humildes y solidarios. Que disfruten de lo que tienen, ¡sus alas! Por correos de mis lectores, sé que he logrado ayudar a muchas personas.

P.- Un sueño.

R.- ¿Solo uno? Llegar a ver la cura de la ataxia. Convertirme en modelo en silla de ruedas; tirarme en caída libre, bañarme con delfines, tener una playa adaptada al alcance de la mano, recibir tratamientos de rehabilitación subvencionados por nuestro sistema sanitario… Si empiezo no acabo, je je.

P.- ¿A qué dedica su tiempo libre?

R.- Mucho al ordenador, navegar por Internet, las redes sociales, comunicarme con personas, buscar nuevas metas personales… También leer, salir con mis amigas, mi familia y sobrinos. Si tengo la suerte de que me lleven a la playa, es lo que más me gusta. Sigo en mi equipo de natación, el Ademi Tenerife.

P.- Autores y lecturas favoritas. ¿Qué lee ahora mismo?

R.- El viaje al poder de la mente, de Eduardo Punset. Autores favoritos, Brian Weiss, Isabel Allende, Alberto Vázquez-Figueroa… Me gusta más leer biografías o historias reales contadas por terceros, de personas con vidas difíciles o alguna discapacidad, que novelas; adentrarme en esas lecturas me fascina.

P.- ¿Cómo se conocieron Alberto Vázquez-Figueroa y Vd.?

R.- Le envié un email pidiéndole ayuda para escribir el prólogo. A las pocas horas me respondió. Me sorprendió, y cuando supe que venía a Tenerife a dar una charla fui a verlo. Enseguida supe que sería el prologuista y el padrino en la presentación del libro. Escribió el prólogo en una página, y sin conocerme me describió de arriba abajo.

P.- Pero Vd. debe tener un millón de amigos…

R.- Tengo muchos amigos, con los que contar en los momentos más duros, y amigos que cuentan conmigo en sus planes de vida. Tengo también muchos cyberamigos, que me motivan para seguir adelante.

P.- ¿Dónde podemos comprar su libro?

R.- En cualquier librería; en el correo electrónico a pedidos@edicionesidea.com; o en el enlace http://www.edicionesidea.com/inicio.asp?mod=libro&ID=1471.

P.- ¿Para cuándo el próximo?

R.- Tengo un proyecto en marcha; y seguiré escribiendo. Estoy pendiente de crear una web para editar artículos, difundir el libro y demás cosas.

P.- ¿Es terapéutico el sentido del humor?
R.- Por supuesto. Para todas las personas. ¿Te cuento un chiste? Ja ja ja. Ah, y gracias por esta entrevista, me ha encantado.

(“María Pino Brumberg, escritora y secretaria de ASACAN (Asociación de Ataxias de Canarias). Amor y creatividad: alas para vivir”, Humanizar, Nº 115 -Madrid, marzo-abril 2011-).

18/03/2011 15:41 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Amor oscuro

20110214134806-patos.jpg

“Tengo miedo a perder la maravilla / de tus ojos de estatua, y el acento / que de noche me pone en la mejilla / la solitaria rosa de tu aliento”. Federico García Lorca reflejaba en sus “Sonetos del amor oscuro” la noche de los místicos, esa profunda herida que a veces nos envuelve del cielo hasta los pies.

El filósofo André Gorz, amigo y discípulo de Sartre, escribía a su esposa Dorine: “Si te mueres, estoy muerto”. Unos meses después de publicar su libro, “Carta a D. Historia de un amor”, aparecían los cuerpos de los dos, octogenarios, tendidos en su cuarto con una nota: “Avisen a la policía”. No quisieron sobrevivirse el uno al otro.

Y hay autores que mueren de puro desamor: Larra, Ángel Ganivet, Jack London, Alfonsina Storni… “Entre las manos dulces, vos la bella / que habéis matado, sin saberlo acaso, / toda esperanza en mí”. No es la tónica habitual en estos tiempos de comida rápida y de divorcio exprés. Es todo mucho más de andar por casa, aunque no menos bello: “Como el primer cigarro, / los primeros abrazos. Tú tenías / una pequeña estrella de papel / brillante sobre el pómulo” (Luis García Montero).

Junto a las habitaciones separadas, el niño cada fin de semana con el padre o la madre y su pareja. No sería la muerte la que haría estremecer a Neruda: “Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo / en que nos anudamos y nos desesperamos”. Sino cada ruptura y la nada cotidiana, la añoranza del éxtasis: “No fue un sueño, / lo vi: / La nieve ardía” (Ángel González).

Charles Ronsac, escritor y periodista, decidió consagrarse en alma y cuerpo a su adorada Marthe, su mujer, cuando enfermó de alzheimer; ya fallecida escribe: “He querido devolverte a la vida, escribiéndote esta historia de momentos felices y dramáticos, como si aún fueses mi primera lectora. ¿No te da vergüenza, a tus 86 años, seguir causando turbación en tu viejo amigo?”.

Declinamos los verbos y la noche amándonos, como Pedro Salinas: “De mirarte tanto y tanto, / del horizonte a la arena, / despacio, / del caracol al celaje, / brillo a brillo, pasmo a pasmo, / te he dado nombre; los ojos / te lo encontraron, mirándote”. Lo más hermoso, cuando la noche es llama: “Llega la noche, / se silencia la mente. / Sólo queda el temblor” (La manzana o el vértigo).

                                                                                  María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “Con DNI”, lunes 14 de febrro de 2011).

14/02/2011 12:37 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Costa, Sísifo

20110210141031-joaquin-costa.jpg

Podría ser un buen sobrenombre. Los dioses habían condenado a Sísifo a hacer rodar una pesada roca hasta la cima de una altísima montaña; una vez arriba, de nuevo volver a comenzar. Es el precio que debemos pagar por nuestras pasiones, según Albert Camus. Se sentía culpable de ser pobre, y fue subiendo peldaños: desde la Universidad a la Institución Libre de Enseñanza, su intento de ser diputado o la Liga de Contribuyentes, conferencias, artículos… A mí me interesa el lado humano.

Hacia 1864, cuando Costa contaba veinte años, poco se sabía de una extraña enfermedad que le iría atrofiando el brazo y dificultándole mantenerse en pie. No desaprovecharía oportunidad, como la Exposición Universal de París de 1867: “He ido a ver a un ortopédico que me ha dado alguna esperanza de curarme el brazo… y como se confirme, lo hago, aunque cueste 200 francos”. ¿Distrofia muscular? ¿Quizá ataxia?

Las cosas no funcionarían. De trabajos manuales a doctor en Derecho y Filosofía y Letras, renunciando al soñado puesto de profesor por coherencia. “Estoy en cueros, no tengo pantalón para salir de casa. Giner estuvo malo, y para ir a verle tuve que ponerme uno que hasta para casa había desechado por roto”. Y una obsesión: “La atrofia que me tiene descompuesto el brazo derecho, es la eterna pesadilla que me persigue de día y de noche”.

Le duele el pueblo, la pérdida de la mujer amada y de la hija. Pero siempre a su lado otra mujer: “Casi nadie recuerda que María Martínez fue madre de Joaquín Costa y cuidó su Atrofia Muscular Progresiva” (Joaquín Callabed).

Una voluntad férrea, un discurso incesante a favor de los últimos, una vida entregada a la pasión. ¿Qué nos mueve por dentro? Costa cargó toda su vida una pesada roca. Hoy lo hubiera tenido algo más fácil. Algo hemos avanzado, por mucho que sigamos tropezando siempre en la misma piedra.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Contraportada», “La columna”, jueves 10 de febrero de 2011).

10/02/2011 13:10 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Cortina de humo

Por mí, mejor; no fumo. El humo me bloquea las palabras. Pero no es la cuestión. ¿Poner puertas al campo? ¿Quién me puede imponer, más allá de la moda y sus tendencias, la forma de vestir? ¿Y el alcohol? ¿Y el dióxido de carbono de los coches, fábricas, calefacción…? Que los niños aprendan a dibujar casitas sin nariz o chimenea, y se prohíba al polen causarnos más alergias de aquí en adelante. Es por decreto ley.

Una nueva cultura. Pasar página al puro de Groucho Marx; las mil y una escenas seductoras de Clark Gable, Joan Crawford o Bette Davis en el ya trasnochado cine del siglo XX; las tertulias del Café Gijón. ¿Un Sherlock Holmes sin pipa o Lorca en Nueva York sin cieno ni palomas negras? Fumar dejó de ser sinónimo de equilibrio, madurez, inteligencia. "A partir de cierto momento mi historia se confunde con la historia de mis cigarrillos" (Julio Ramón Ribeyro), políticamente incorrecto. Puede que El último fumador, pintura de Luis Caro, pase a ser subastado de aquí a nada.

“Los cigarros son los dedos del tiempo que se convierten en ceniza”, escribió Ramón Gómez de la Serna en una de sus curiosas greguerías. No siempre. La imagen de mi tío liando el cigarrillo, el menudo tabaco de petaca sobre el papel finísimo del librillo asido entre los dedos, enrollado con mimo, se me quedó grabada como parte intimísima de mi educación sentimental. Lo dijo Mallarmé: “Toda el alma resumida / cuando lenta la consumo / entre cada rueda de humo / en otra rueda abolida”.

¿Cómo pudo ser símbolo de emancipación e igualdad femenina? Si ya tan sólo el humo que desprende no nos permite ver cara a cara a nuestro vecino de tertulia. Claro que lo contrario, irse por la tangente y cortar por lo sano un hábito de siglos, pudiera levantar una cortina de humo que nos vele la propia realidad. La crisis, la subida de precios, el desempleo en alza, la incoherencia interna, esa sensación de laberinto… ¿Un nuevo opio del pueblo que debe erradicarse?

No fumo, me hace toser, no le encuentro sabor. Pero nunca los humos llegaron a subírseme, y coincido con Cortázar: “No hay sustancias más letales que esas que se cuelan por cualquier parte, que se respiran sin saberlo, en las palabras o en el amor o en la amistad”

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “El meridiano”, martes 25 de enero de 2011).

26/01/2011 01:46 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Recortes mágicos

20110107031008-muneca.jpg

¿No hay más regalos? Los niños se acostumbran desde niños a los Reyes y Papá Noel, su cumple, la fiesta del colegio… Después viene la moto, el carné de conducir, su propio coche, la primera vez… Más tarde la hipoteca, el monovolumen familiar, el cuidar no volverte a quedar embarazada, los libros de los críos, los gastos de escalera, la luz, el pan, la leche, la dieta, ir al gimnasio… Tu pequeña parcela de poder.

Recuerdo con nostalgia mis primeros Reyes: dos cubos o pozales de juguete, chiquititos. Luego, un acordeón; o Maribel, mi muñeca favorita. Y aquel año en que Sus Majestades me dejaron, de su puño y letra, tres cartas manuscritas en rojo, azul y verde. ¡Con qué poco crecía tan hondo el paraíso!

Claro, después olvidas todas esas niñerías y te vas sumergiendo en la marabunta. Que si la silla eléctrica, el deseo de ser independiente, la reserva de empleo… La pareja, nuevos compromisos, el cambio de tu propia imagen…

Estado de confort y bienestar, calles más accesibles a los camellos, Papá Noel subiendo a balcones y ventanas. Pero nada es eterno y llega el día temido y esperado. Los bebés ya no traen un cheque bajo el brazo; estar desempleado deja de ser sinónimo de cuatrocientos euros; la aureola blanquísima de las bombillas LED no abarata el precio de la luz.

Es cuando los adultos se ponen a jugar con las tijeras y empiezan a hacer collages –me encantaban de cría-: recortan por el lado de barrios y avenidas y servicios, y pegan lo que falta en los libros del cole, que pagarán los papis otra vez.

Las pensiones no llegan y se estiran, y la célebre Ley de Autonomía Personal y Dependencia ni aparece citada en el Proyecto de Ley de Adaptación Normativa a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (Boletín Oficial de las Cortes Generales, 17 de diciembre de 2010). Y sí en cambio la igualdad de oportunidades, accesibilidad universal, autonomía del paciente, salud reproductiva, Protección Civil, cooperación internacional… vamos, lo que se lleva.

Mientras tanto, mis sobris me siguen pidiendo más regalos. Y nosotros, ya adultos, continuamos soñando que sople un viento mágico que nos traiga Asistencia Personal y puestos de trabajo para todos. Siempre creí en lo Reyes.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “El meridiano”, jueves 6 de enero de 2011).

La buena muerte

20101229062336-torre-ciega-2.jpg

“Acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento o sin él”. O también, “muerte sin sufrimiento físico”. La tía Emilia tiene noventa y ocho años y vive en el pueblo todavía, donde siempre habitó; así lo han decidido sus cinco hijos para verla feliz. La Elvira y la Elena van y vienen, de Madrid, su lugar de residencia, a la meseta castellana, para cuidar de Madre; y el Julián continúa ocupándose del campo.

Me llegué a visitarlas, como cada verano. “Le estoy cortando el pelo. Mira, se me queda dormida”. Elvira ha sido maestra, hoy jubilada, y cuida de la madre con la misma paciencia con la que intentaría modelar el espíritu de niños y chavales; con la santa constancia con la que sus padres la criaron. “Mi padre estuvo en la guerra, en Teruel, casi lo matan. Lo dejaron marchar el día de Santa Elvira, de ahí mi nombre”.

Emilia tuvo siempre una memoria ejemplar, se acordaba de todo. ¿Cuándo nació el Fulgencio? ¿Cómo se llamaba aquel pastor que vivía junto a la Torre Ciega? ¿Y aquel año que desaparecieron los tres dicen que rojos, y el otro, de derechas? En lo más íntimo se fue sedimentando una memoria histórica, colectiva, y los recuerdos de alcoba para adentro. Las ovejas, los partos, el botijo y las cántaras que llevaba a la fuente, los bailes de la plaza, las campanas y después la candela que velaban a los muertos.

“Madre, ¿quiere que la acueste ya en el nido?”. Se cayó hace un año y no es la misma, ha perdido mucho, apenas oye. “Es como una niña”. Hay días que no quiere comer.               

Nos falta tiempo, siempre con el tiempo a vueltas. La escolarización desde los cero años ya casi nadie la cuestiona. ¿Y los mayores? Las mujeres trabajan; España continúa a la cola de la OCDE en asistencia personal; la Ley de Dependencia o la ayuda a domicilio dan para dos o tres horas dianas. “Mamá, te hemos traído aquí porque para ti va a ser lo mejor”, la consolaba el hijo, en un cuarto sin vistas ni memoria de una de las mejores residencias. Otra anciana tarareaba coplas aprendidas de moza, allá en el pueblo.

Testamento vital y últimas voluntades, todo un derecho. Cuando lo haga, escribiré en mayúsculas: Que me dejen morir como he vivido, con mis seres amados, en presencia o recuerdo. ¿Será todavía posible?

                                          María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Soria, «Opinión», “Cartas”, viernes 26 de noviembre de 2010).

29/12/2010 05:09 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Aviones de papel

20101218034117-suenos-del-rey-rojo.jpg

Todos los hemos hecho alguna vez, sobre todo cuando nos aburríamos en el cole. Una cuartilla plegada, en diagonal; y luego las aletas. Hasta cuando volar no era cosa habitual para todos los niños. Aunque a mí me gustaba más hacer pajaritas y barcos y sombreros, y casitas de sobres con tejado.

Un amigo escritor, Alfredo Mozas, siente predilección por la papiroflexia y la escritura. ¿Alguna relación? Puede que sea el viaje interior, del vuelo hacia la pluma o viceversa; o el querer conocer más allá de la edad de los papiros. ¿Qué caminos secretos nos conducen?

“La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura”, reflexionaba en público Vargas Llosa en su recibimiento del Novel. También a mis hermanos les gustaba leer y los aviones, hasta irse creando su universo interior. Y no digamos ya a los peques de la casa, mis sobrinos, que han degustado ya en varias ocasiones el placer de volar.

Pero no el otro día, que como Mario iban a Estocolmo. Y lo malo no es la espera, o bajar hasta dos veces del avión. Ni siquiera carecer de cama, alimento o dinero, como otros muchos niños. Despegar por motivos de salud rozaría lo grave, esa frontera oscura que nos lleva a los límites. Pero existe algo más.

“He podido dedicar buena parte de mi tiempo a esta pasión, vicio y maravilla que es escribir, crear una vida paralela donde refugiarnos contra la adversidad, que vuelve natural lo extraordinario y extraordinario lo natural, disipa el caos, embellece lo feo, eterniza el instante y torna la muerte un espectáculo pasajero”, repetía el flamante Nobel en su “Elogio a la lectura y la ficción”.

Y da miedo. Da pavor que quieran controlarnos el sueño de echar alas, trazar puentes, volar. Que los lectores jóvenes no conozcan a Martorell, Cervantes, Dickens, Balzac, Tolstoi, Conrad, Thomas Mann… “Miedo a la libertad”, de Erich Fromm, no el otro miedo. “Sin las ficciones seríamos menos conscientes de la importancia de la libertad”, insiste Vargas Llosa. ¿Podemos imaginarnos un futuro sin alas?

                                 María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, «Opinión», “Día a día”, miércoles 15 de diciembre de 2010).

Óleo de Eva Santos.

18/12/2010 02:38 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Los duendes de la infancia y la memoria

20101126044453-matute.jpg

Cuentos de infancia

Ana María Matute, Ediciones Martínez Roca, Madrid, 2002, 224 pags.

Foto EFE

Nos sucede de niños. Las personas mayores no entienden nuestro mundo, nuestra propia visión del universo, ese lenguaje mágico en el que hablan los gnomos. Luego crecemos, y pensamos, ausentes, que esos pequeños que corren por la casa no saben del secreto de la luna. Como escribió la autora: “Sólo los adultos que conservan en su interior algo del niño que fueron se salvan de la mediocridad y de la vileza de sentimientos”.

Tenía cinco años y comenzó a escribir. Dibujar ya sabía. De los hermanos Grimm al espejo de Alicia o Peter Pan, y Andersen ante todo. El muchachito huérfano, la belleza, el amor; el reino de las hadas o los objetos que cobran habla y vida… Historias recreadas con la sabia inocencia de quien se sabía ya escritora, con toda la ironía, fantasía y frescura de una de nuestras más grandes novelistas. El celo de su madre, que supo resguardarlas del olvido, y la Ana María Matute Collection de la Universidad de Boston han hecho posible publicarlas, casi intactas, ilustraciones y caligrafía.

Y quedan reflejados los vicios de los niños, ya sea la pereza (como luego en Los niños tontos); o los grandes defectos de los hombres, la injusticia social y la avaricia (eje central de Primera memoria). Porque en Ana María alentaba una clara conciencia del entorno, y junto a la belleza aparece un mundo de seres contrahechos, Volflorindo y la muñeca coja, donde “los cinco son sillas de inválidos” (pág. 64). Y una imaginación que se desborda. Objetos y figuras geométricas, florecillas y libros con un don de lenguaje y sentimiento (en Sólo un pie descalzo reaparece el tema). Y la literatura dentro de la literatura, personajes que escriben o que saltan al mundo del fondo de los cuentos: “¿Es cierto lo que ocurre?… ¿O es mi imaginación?…” (pág. 58).

La herrería o un estercolero, la lluvia o el desván… cosmos llenos de magia que realmente existen. Pero “Los niños crecen, y al hacerse mayores se vuelven excéepticos y nos olvidan, incrédulos” (pág. 180). Esa cálida magia que nos va iluminando el corazón a través de una prosa precisa y elegante, lírica en ocasiones: “Era una niña de trenzas apretadas, delgaditas, cortas y retorcidas como la cola de un ratón, y tan suaves y brillantes que parecían de seda” (pág. 134). El diálogo, la soltura del lenguaje, los giros coloquiales, la descripción cuidada de un instante, un entorno, un personaje… Con doce años dominaba el color de la metáfora, y a los catorce la más compleja alegoría.

La ternura y el clarividente despertar de una adolescente prematura; pero también, como en las narraciones marcadas por la guerra, el pasmo estremecido: “-¡¡Rjokwi!!- gritó en un desgarrador grito, y se lanzó sobre él desesperadamente” (pág. 127). Y junto al sucederse cotidiano –comidillas entre niñas y niños, una mañana en clase o normas del buen uso—, cómo va fabricándose el barniz del espejo con esencia de rayos de la luna: “Se esconde poco a poco, porque de tanto como le cortan, se queda hecha una lástima…” (pág. 82).

Y la autora, excelente psicóloga y retratista, se nos va reflejando en cada personaje; en Didín, ese niño corriente, o en esos jovencitos tan hermosos que no perdieron todavía el don de imaginar. Los adultos, de tan listos que llegan a creerse, se nos muestran ridículos: “…‘porque es muy recto, y tú tienes que ser como él, Eduardín, muy recto, muy recto’… y es jorobado” (pág. 39). El estudio es el mayor enemigo de los duendes: “En la escuela vive el duende más travieso de todos. Él es quien distrae a los niños haciéndoles seguir el vuelo de una mosca” (pág. 190). Acaso el secreto, como en Olvidado rey Gudú, esté en no olvidar.

María Pilar Martínez Barca.

(Heraldo de Aragón, «Artes y Letras», jueves 12 de diciembre de 2002).

26/11/2010 03:45 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Política unisex

¿Está discriminada la caballa por no pertenecer a los mamíferos? Que yo sepa, jamás ni la gallina ni la hembra gallo, ave y pez respectivamente, opusieron sus derechos contra el macho polígamo. Ni la yegua carece de pareja sólo porque no exista su complemento “yeguo”. Aunque entre mulo y mula –híbridos de caballo y burra, o viceversa- comienzan ya a existir diferencias de género importantes: ‘persona vigorosa y fuerte’ frente a ‘persona homosexual’, en tono despectivo. Los semas, semantemas y sememas –unidades de significado- del cosmos animal no son precisamente equitativos.

Pero en la sociedad humana es otra cosa ¿Poeta o poetisa? ¿Y por qué no “poetiso” o “poeto”? En el siglo pasado decir médica, alcaldesa, abogada o señora jueza aludía simplemente al estado civil –la esposa del médico, el alcalde, el abogado o el juez-. Pero en este flamante siglo XXI de la revolución post feminista no hay tampoco mujeres “militaras” –de no que sea ‘esposa, viuda o hija de militar’- ni esforzados varones “periodistos”.

Porque no somos nombres, sustantivos, pronombres –una persona no sustituye a otra-, sino seres sexuados ya al nacer. “Las palabras tienen género (y no sexo), mientras que los seres vivos tienen sexo (y no género)” (Diccionario panhispánico de dudas de la RAE, 2005). Violencia de género, expresión anglicista técnico sociológica de los años setenta, presenta en español sinónimos mucho más precisos: violencia por razón de sexo, contra las mujeres, doméstica o de pareja.

Jugar con las palabras nunca ha sido inocente. Ya para Primo Levi, tan grave como expoliar las ropas, los zapatos, la casa o los cabellos era cambiar los nombres. “Policía” es genérico y responde a ambos sexos, mujer y hombre. Sin embargo, policía varón connota autoridad, respeto, tradición; policía mujer va unido todavía en la frontera –geográfica o íntima- a inferioridad, vejaciones, abuso. Y lo peor, bajarse el pantalón ante las evidencias.

Es cuestión de política y de cómputos numéricos –de votos, en cristiano-. No tanto de gramática y de géneros.

                    (María Pilar Martínez Barca, inédito).

19/11/2010 02:23 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.

Amor oscuro

“Tengo miedo a perder la maravilla / de tus ojos de estatua, y el acento / que de noche me pone en la mejilla / la solitaria rosa de tu aliento”. Asistía hace poco a una ponencia sobre la noche oscura de los místicos y nuestra propia noche, esa herida de vida o insatisfacción profunda que termina envolviéndonos del cielo hasta los pies. También en el amor, como reflejaría García Lorca en sus “Sonetos del amor oscuro”.

“Si te mueres, estoy muerto”, escribió el filósofo André Gorz, amigo y discípulo de Sartre, a su esposa Dorine. El libro, “Carta a D. Historia de un amor”, se publicaba hace ahora dos años, y unos meses después aparecían los cuerpos de los dos, octogenarios, tendidos en su cuarto y a sus pies una nota: “Avisen a la policía”. No quisieron sobrevivirse el uno al otro.

Y hay autores que mueren de puro desamor: Larra, Ángel Ganivet, Jack London, Alfonsina Storni… “Entre las manos dulces, vos la bella / que habéis matado, sin saberlo acaso, / toda esperanza en mí”. Pero esa no es la tónica habitual de nuestros días, en estos tiempos de divorcio exprés y de comida rápida. Es todo mucho más de andar por casa, aunque no menos bello: “Como el primer cigarro, / los primeros abrazos. Tú tenías / una pequeña estrella de papel / brillante sobre el pómulo” (Luis García Montero).

Aunque lo que más suena es lo de las habitaciones separadas y los niños cada fin de semana con el padre o la madre y su pareja. Hoy no es tanto la muerte la que haría estremecerse a Neruda: “Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo / en que nos anudamos y nos desesperamos”. Sino cada ruptura y la nada cotidiana. Y añoramos el éxtasis: “No fue un sueño, / lo vi: / La nieve ardía” (Ángel González).

Charles Ronsac, escritor y periodista, decidió consagrarse en alma y cuerpo a su adorada Marthe, su mujer, cuando enfermó de alzheimer, y una vez ya fallecida escribe: “He querido devolverte a la vida, escribiéndote esta historia de momentos felices y dramáticos, como si aún fueses mi primera lectora. ¿No te da vergüenza, a tus 86 años, seguir causando turbación en tu viejo amigo?”. Mi tío sobrevivió a mi tía un año, un mes y cuatro días.

Puede que la noche se conjure, simplemente, amándonos, siéndonos en el otro, como en el poema de Salinas: “De mirarte tanto y tanto, / del horizonte a la arena, / despacio, / del caracol al celaje, / brillo a brillo, pasmo a pasmo, / te he dado nombre; los ojos / te lo encontraron, mirándote”.

           (María Pilar Martínez Barca, inédito).

19/11/2010 02:11 pilmarbarca Enlace permanente. Articulos No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris