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La lampara encendida

La columna dominical

Vuelta al cole

Vuelta al cole

Foto: Heraldo

Sigue haciendo calor. Las piscinas cierran esta semana –escasamente aprovechadas a lo largo del verano– y los chicos vuelven al colegio en seis días. Al casi inevitable estrés postvacacional, se une la angustia de los números. Los peques por las Mates –con esto de la LOMCE y la tecnología de los washap ya no sé si las llaman así–; y los grandes porque las cuentas siguen sin cuadrarles a fin de mes.

Se dice que va a haber un 20% más de alumnos en cada aula; y unas 19.500 becas escolares menos. Comienzan a marearnos con datos estadísticos: los requisitos para solicitar ayuda al comedor o en libros es tener unos recursos de la unidad familiar al año no superiores a 6.390 euros –¿quién vive con eso?–, por lo que hay un 13% menos de peticiones de ayuda a comedor –2.524–, y un 21% menos en material escolar –6.761–. Aun así, 23.218 alumnos aragoneses acceden a algún tipo de beca o ayuda, 5.808 más que el curso pasado –1,5 millones de aumento para el Gobierno de Aragón–.

Las familias pueden recibir 160 euros ¿al mes? si su hijo se encuentra en Primaria, 230 en Formación Profesional, 100 en Educación Especial. Abro paréntesis. Supongo que será aparte de lo que esos alumnos con diversidad funcional perciban por su situación de Dependencia, y de los profesores de apoyo que precisen en las aulas.

“El Juzgado número 3 de León acusa de “abandono de familia“ a los padres de Rubén, Alejandro Agustín Calleja Lucas y Lucía Loma Luis, por defender el derecho de su hijo a ser escolarizado en un centro ordinario y, en coherencia con la defensa de sus derechos, resistirse a la aplicación administrativa de escolarizarlo en un Centro de Educación Especial”. Una de las iniciativas de SOLCOM (Asociación para la Solidaridad Comunitaria de las Personas con Diversidad Funcional y la Inclusión Social).

Es cierto que con el cambio de sistema educativo los libros no pasan de un hermano a otro. Algunos no pueden ni comprarlos. Juan Romera escribía en su blog, “Lucena sin barreras”: “En Lucena (Córdoba), si no me equivocado al contar, hay nueve papelerías librerías para abastecer este mercado, y las nueve tienen defectos en la accesibilidad”. Vivir para aprender a testimoniar.

María Pilar Martínez Barca

(Herado de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 5 de agosto de 2014!).

Robin Williams

Robin Williams

Foto: wikipedia

Una persona sólo puede curarse de sus heridas profundas cuando da el paso de ponerse en la piel del otro y mirar con sus propios ojos. Podría ser una de las muchas lecturas que Robin Williams, el protagonista de Despertares y El club de los poetas muertos, intenta transmitirnos en su encarnación de Patch Adams, un enfermo al borde del suicidio que, en su trato diario con los compañeros de hospital, decide hacerse médico para ayudar a sus iguales.

Me cogió de vacaciones y por sorpresa. Robin Williams (Chicago, 1951), merecedor de un Óscar y cinco Globos de Oro, esposo y padre feliz, se bajaba del tren. “¡Oh, capitán, mi capitán!”. Era el grito de guerra de aquel grupo de alumnos –el Club de los Poetas Muertos­–, en un estricto colegio de Nueva Inglaterra, que aprendieron a exprimir la vida, carpe diem, de la mano de su profesor. ¿Cabía otro final?

Si un papel me tocó el alma fue el de Despertares. El doctor Malcolm Sayer experimenta una nueva droga para tratar a sus pacientes con encefalitis letárgica, que los reduce a un estado vegetativo. Junto a Williams, la interpretación de Robert De Niro: su historia de amor, su lucha por superar los límites… Se me quedaron congeladas dentro las palabras de la madre: De niño no era así.

Msr. Doubtfire –el padre que se transforma en chacha–, Hood, El Rey Pescador, Aladdin, Jumanji, El hombre bicentenario… “Robin pasó mucho tiempo de su vida ayudando a otros. Entreteniendo a millones en escena, cine o televisión, a nuestras tropas en el frente, o reconfortando a un niño enfermo. Quería que riéramos y nos sintiéramos menos asustados”, declaraba su viuda. ¿Homólogo de Adams?

Manuel Hernández reseñaba en Artes y Letras El corazón en vilo: “En ese camino de búsqueda María Pilar se ha detenido en las empinadas y paralelas sendas de estos dos místicos –Teresa y Juan–, pues desea alcanzar ese éxtasis que ellos lograron. Porque ella se siente, como todos los que nos hallamos en búsqueda, en el límite de la esperanza por un mundo que se autodestruye”. ¿Un místico en búsqueda o un Peter Pan adulto, otro de sus personajes estelares? Puede que su mirada, entrañable y risueña, nos lo desvele un día en la pantalla.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 29 de agosto de 2014).

El ébola

El ébola

Foto: www.teinteresa.es/salud/

No tenía nombre ni apellidos. Era un río del antiguo Zaire –hoy República Democrática del Congo–, con riberas pobladas de vegetación, una miseria materialmente extrema y una riqueza humana inclasificable. Cientos, seguramente miles de rostros anónimos, de esos cuya sonrisa agradece la vida y conforta de las adversidades y la muerte, no daban para grandes titulares.

A principios de agosto, el ritmo de la historia parecía cambiar: se repatrian al Hospital Universitario de Emory, en Atlanta, al doctor Kent Bradley y a la misionera Nancy Writebol, infectados de ébola en Liberia. La infección, los dolores de garganta y abdomen, la fiebre hemorrágica por ojos y nariz, serían similares. Pero el tratamiento de suero experimentado con algunos simios abría una esperanza.

Pocos días después, entramos nosotros en los mass media. Miguel Pajares, médico y sacerdote de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, y la hermana Juliana Bohana, son trasladados al Hospital Carlos III de Madrid. Se me despiertan la alegría y los recuerdos gratos: yo nací en el Hospital de San Juan de Dios, y en su día, un ocho de marzo, padecí una no muy difícil intervención que salió a pedir de boca.

Recordé a tantos misioneros que se juegan la vida por calzar las sandalias y meterse empáticamente en la piel de sus prójimos –como Jesús, literalmente expulsado de la ciudad por curar a un leproso–.

“A nosotros van a dejarnos aquí, vamos a morir todos”, declaraba la hermana Catherine, compañera en el Hospital San José de Monrovia, en Liberia, de los dos españoles repatriados. Junto a ella, las religiosas Chantal Pascaline –fallecida a los dos días– y Paciencia, de la Inmaculada Concepción; el hermano de San Juan de Dios Georges Combey, en estado grave, el enfermero y el administrador. Doce personas.

¿Selección natural, de protocolo epidemiológico, socioanitaria? Quiero pensar que es en beneficio de todos. José Carlos Bermejo, director del Centro de Humanización de la Salud –Religiosos Camilos–, me comentaba la precariedad de los hospitales en países en desarrollo: sin luz, sin agua, sin las más básicas herramientas. ¿Ser hijos de Dios nos hace igualitarios?

La vida y la muerte sí nos igualan.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 22 de agosto de 2014).

En fiestas

En fiestas

Foto: Francisco Javier Martínez Barca

Los riñones dolían y anidaban los callos en las manos tempranamente envejecidas; blanca como leche la tez al abrigo del pañuelo, las mujeres, y la boina o los sombreros de paja, los varones.

En muchos pueblos, aragoneses y castellanos, se sigue celebrando la Virgen de Agosto, la fiesta de la recolección o la cosecha, la siembra a mano de hace más de un siglo, la misma desde el asedio de Numancia, tan bien descrito por José Luis Corral. Los relojes de piedra o de sol ralentizaban el tiempo.

Festejar y dar gracias por la cosecha recibida, un rito antiquísimo y pagano, comenzó a interpretarse en clave cristiana. La Asunción de María venía que ni anillo al dedo. Las iglesias se llenaron de altares y de pasos en los que procesionaban la Virgen y San Roque –Sant Roc de Montpellier–, un santo popular del siglo XIV que enfermó de peste –el ébola de la época–, con su perrito fiel sosteniendo en la boca una hogaza de pan.

Cultura tradicional retratada con pluma certera por Julio Caro Baroja, sobrino de Don Pío. Los sufridos y pobres labradores, y sus pacientes parientas, se olvidaban por un par de días de su penuria personal. “Arrodillar” las eras –allanarlas con rodillos enormes–, hacinar y recoger grano y paja, guardarlos a la intemperie, velados por la Osa Menor y la Vía Láctea, subirlos a la planta de arriba, y la tediosa faena del pajar.

Las gentes no sabían de hagiografía ni del significado de la Asunción. Se distraían con la Misa, la ronda a las mozas, el baile en la plaza, la hoguera o Luminaria. A las doce sonaba el toque tácito de bajar a la plaza a contemplar la lumbre. Chicos y grandes, hombres y mujeres, mozos o casados. Se echaban primero los troncos más gruesos de la encina, arrastrados por hombres hechos y derechos. Con las ramas o chaparros podían atizar los mozalbetes. Ramillas y hojarasca quedaban para los más pequeños.

Conocí todavía al confitero, vendedor ambulante de chuches. Los gaiteros dieron paso a la orquesta, que va de Zaragoza, y a la disco móvil de última generación  y tecnología informática. Cada año menos gente. Queda la brasa, para esa chuletada que confraterniza a nativos y nietos de quienes emigraron a la ciudad.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 15 de agosto de 2014).

"Balconing"

"Balconing"

Foto: vídeo de archivo en el que un turista se tira a la piscina desde el balcón de una habitación de hotel en 2010 (El País).

“Horror vacui”. ¿Por qué se dice amor cuando se quiere decir sexo? Jóvenes europeos –alemanes, italianos, daneses…– parecen no tener pánico al vacío en nuestras playas baleares. ¿O quizá sí?

Analizaba el doctor Enrique Rojas este nuevo fenómeno. ¿Por qué hincharse de alcohol hasta las cejas? ¿Por qué necesitan la droga? ¿Es una moda que están importando los turistas? Paradójicamente, hablaba de vacío, de soledad desde muy pequeños.

Casos sin duda extremos. Pero me hizo pensar. ¿Cómo se comportan los chavales de nuestro propio entorno? Esos bebés encantadores que ayer veíamos nacer, hijos, sobrinos, niños de nuestros amigos, se nos hacen extraños por momentos. Aislados en su Play, parecen no saber comunicarse, antes tan parlanchines.

Pueden ser unos chicos responsables, podemos haber estado siempre pendientes de ellos. Pero ha llegado su tiempo de salir en pandilla, de autodefinirse frente a los adultos. Y el grupo tira. El escritor José Jiménez Lozano –Premio Cervantes 2002– describe y justifica casi, en su novela Carta de Tesa, cómo es el grupo quien manda abusar de la indefensa profesora. No es algo fortuito.

El experto psiquiatra señalaba otro posible componente: la ausencia de valores, la ley del mínimo esfuerzo por costumbre, la falta de horizontes y listones que ir superando día a día. Ni el ipad ni la tablet son lo más apropiado para memorizar ortografía; ni es requisito rigurosamente imprescindible aprobarlo todo para pasar de curso. Es como si faltasen coordenadas en esa fase de maduración de la mente y el cuerpo.

Pero las relaciones humanas no son sencillas, y empiezan los problemas. Se necesita apoyo: bebida, sustancias que desinhiban, que no te dejen como el tímido del grupo. Que borren el horror al vacío e impulsen a dar el salto, un Ícaro sin alas o un Superman sin superpoderes. El Código de Buenas Prácticas del Consejo Asesor de Turismo balear prohíbe ya entrar borrachos al hotel o tirarse a la piscina al estilo “puenting”, en caída libre. Solo faltaba el “sexting”, grabarse como un juego en poses más que eróticas con destino a las Redes.

¿No tenemos bastante con volvernos locos los adultos? ¿Qué herencia les dejamos?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 8 de agosto de 2013).

En capilla

En capilla

Foto: 

Interior de la capilla de la Facultad de Geografía e Historia. / Samuel Sánchez (El País).

Estar en capilla: “Dicho de un reo. Estar desde que se le comunica la sentencia de muerte hasta la ejecución, en cualquier pieza de la cárcel dispuesta como capilla”. O también: “Dicho de otra persona. Hallarse en el trance de pasar una prueba o de conocer el resultado de algo que le preocupa”. Don Quijote pasó la noche en la improvisada capilla de la venta antes de ser armado caballero.

Expresiones y usos obsoletos, trasnochados, casposos. Capilla: “Edificio contiguo a una iglesia o parte integrante de ella, con altar y advocación particular”. Y puede ser: “En los colegios, junta o cabildo que hacen los colegiales para tratar de los negocios de su comunidad”. Significados que muchos universitarios ignoran, aunque no todos por fortuna. En la vigésimo tercera edición del Diccionario de la RAE, la definición de más candente actualidad quizá sea “Oratorio privado”. Y tan privado.

Privado: “Que se ejecuta a la vista de pocos, familiar y domésticamente”. “Particular y personal de cada individuo”. “Que no es de propiedad pública o estatal”. No deja de asombrarnos que en un centro educativo, público y superior, como la Universidad Complutense de Madrid, cuna de ideologías y movidas, mareas y partidos, en contra de cualquier privatización, se quiera relegar a lo privado la expresión de la fe, comunitaria en sí, y se prive a alumnos y profesores del derecho a celebrarla en grupo o sociedad. Privar: “Desojar a alguien de algo que poseía”. “Prohibir o vedar”.

Como anécdota, la asociación Auxilia en Zaragoza, que tanto nos ayudó a muchos discapacitados de los años setenta y posteriores, tuvo su sede en la casa de Pastoral Universitaria, con don Gregorio Muñio de consiliario, hoy miembro del Cabildo Diocesano. La fe no está reñida con la lucha social, los Derechos Humanos ni el progreso. “A Dios rogando y con el mazo dando”. Siempre lo hizo Jesús.

Lo que más chirría, que mientras se defiende el velo hasta con sangre o se condena por una caricatura de Mahoma, aquí se clausuran capillas, se quitan o fríen crucifijos  o se prohíben procesiones católicas, y no pasa nada. ¿Por qué roto o bolsillo de los vaqueros se nos cayó el espíritu? ¿Y el orgullo cristiano?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 1 de agosto de 2014).

Tertulias de verano

Tertulias de verano

Foto: La Sexta Noche

He leído opiniones para todos los gustos, pero echaba de menos un debate encendido entre dos personas inteligentes. Lo harían posible Esperanza Aguirre y su antípoda político Pablo Iglesias hace pocas noches en La Sexta. No voy tanto a los contenidos, como al análisis de los diálogos.

“Don Pablo, repita conmigo, los etarras son unos asesinos”, comenzó la dama. “A mí nadie me toma la lección –respondió el joven profesor–.Voy a hacerle una pregunta. Usted está preocupada por los Derechos Humanos, y su primer viaje fue a China, ¿verdad?, país sistemáticamente denunciado por Amnistía internacional. En 2013 el Partido Popular hizo un acuerdo de amistad con el Partido Comunista de China. Quería preguntarle también, a usted que le preocupan tanto las dictaduras, ¿qué opina de su amigo Villa Mir, que tiene negocios con una dictadura como Arabia Saudí?

Seguían tirándose los trastos –menos mal, por teléfono–. “Yo estoy en contra de todas las dictaduras –aseveró la Condesa–. Podría repetir conmigo, querido Pablo: los Castro, dictadores”. El contra ataque: “Repita usted conmigo, señora Aguirre: la Trama Gürtel firmó más de dos mil contratos con el Gobierno que yo presidía”. Y un nuevo intento de ‘tocado y hundido’: “Nadie, ninguna institución, ni siquiera Podemos, está libre de que en su seno aparezcan personas corruptas”.

La pasión iba ‘in crescendo’, al límite la ironía. Si el fútbol siguiese últimamente esa forma de política… “Lo que hay que hacer es dimitir a esas personas y ponerlas en manos de la Justicia. ¿Podría decir lo mismo el señor Iglesias del régimen de Venezuela, que le ha dado 3.700.000 euros, o de los asesinatos de los hermanos Castro, o de la dictadura que lleva reprimiendo a los cubanos 55 años? Sea claro, que sus votantes sepan que su sistema lleva a la pobreza”.

Finiquito de Pablo: “Quienes han empobrecido a España son los que han vivido durante años de su dinero público”. Confieso que disfruté, como profesional de la palabra. “Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra (‘¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia?’). Cicerón desnudó con su discurso la conjura enemiga. Yo quiero democracia y transparencia.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 25 de julio de 2014).

Diversidad en Gaza

Diversidad en Gaza

Foto: Tierra Santa Adaptada

Jerusalén, el Monte de los Olivos, el Cenáculo, la Vía Dolorosa, la Gruta de la Agonía, la Tumba de la Virgen, San Pedro Galicantu, Betesda, la piscina de los milagros, tan cerca del lugar de nacimiento de María, la Abadía de la Dormición… Pero también el Mar de Galilea, Emaús, la Posada del Buen Samaritano o Belén, en Cisjordania.

Tierra Santa Adaptada. La Hospitalidad de Jesús de Nazaret, dependiente del Arzobispado de Madrid, y la ONG Esperanza en Acción, acercan dos veces al año a Tierra Santa a persona con y sin diversidad funcional. “Nos respetan. A turistas, enfermos y discapacitados, allí se nos respeta”, nos comentaba Ana Palacios, su presidenta.

Un sueño de hace siglos –es metáfora– al alcance de mis ruedas. Un gozo interior nunca exento de cruces, peregrinar al centro, en el que se dan la mano el Monasterio de la Cruz, el Muro de las Lamentaciones y la Mezquita de Al-Aqsa, donde Mahoma soñó subir al cielo en un caballo, y Yad Vashem, monumento del Holocausto nazi.

“Dos jóvenes discapacitadas morían y otras cinco personas eran heridas de extrema gravedad en otro bombardeo contra un centro para discapacitados al norte de la Franja”. ¿Un símbolo más? ¿Macabro sueño de fanático anhelo de una extraña justicia? ¿Realidad sangrienta nuestra de cada día?

Desde que el mundo es mundo, o al menos miles de años antes de Jesucristo, lo que hoy conocemos como Israel y territorios palestinos –Cisjordania y la Franja de Gaza– parecen condenados a no encontrar la paz. ¿Y si la Franja fuese una alegoría, como para algunos biblistas Galilea y Judea, lugares interiores antagónicos? De hecho, muchas fotografías aparecen trucadas.

Al otro lado de África, en Camerún, la asociación Sawa O Pagnya trabaja con niños con discapacidad. “La necesidad es enorme, la discapacidad es un castigo, un mal de ojo, una maldición”, nos decía Herminie Vanessa Essiben, responsable. No es ninguna metáfora; como tampoco la situación precaria de personas con diversidad funcional en Israel y los estados palestinos. Me quedo con el Monte de las Bienaventuranzas y con el lugar del Santo Sepulcro, contemplado del lado de la Resurrección. ¿Seremos algún día humanos y ecuménicos?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 18 de julio de 2014).

La Ley Gallardón

La Ley Gallardón

Foto: National Geographic

“Excepcionalmente, podrá interrumpirse el embarazo por causas médicas cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes: […] b) Que no se superen las veintidós semanas de gestación y siempre que exista riesgo de graves anomalías en el feto […] c) Cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida y así conste en un dictamen emitido con anterioridad por un médico o médica especialista, […] o cuando se detecte en el feto una enfermedad extremadamente grave e incurable” (Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo).

Vida Independiente alertó del aborto eugenésico: “Tras la lectura de dicho documento, el Foro de Vida Independiente, un grupo considerable de ciudadanos con derecho al voto y que llevan años luchando por la igualdad de oportunidades y una vida digna, ha redactado un informe paralelo en el que expresa su preocupación ante la posibilidad de que, con la nueva normativa, puedan violarse los derechos de miles y millones de personas con diversidad funcional […] La pluralidad de la sociedad española está representada en los miembros del Foro, por lo que este, en su conjunto, no se posiciona ni a favor ni en contra de la interrupción del embarazo”.

Pablo Echenique-Robba, entonces miembro activo del Foro, colaboró en su redacción. No es cuestión de creencias que el óvulo tarde tres horas en dividirse en dos, cinco días en noventa células y que a las doce semanas sea ya un feto humano con corazón, cabeza –el cerebro se formará después–, orejitas de gnomo, tronco, extremidades y sus diez dedos.

Con motivo del Seminario Internacional de Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia –dieciséis países europeos–, celebrado en el Congreso la semana pasada, escuchaba a una profesional de la Neonatología: “No hay anomalías incompatibles con la vida, simplemente vidas cortitas. Conozco experiencias preciosas de padres que acogen y despiden a la vez a su bebé”.

Mi nuevo sobrinito, a sus veinte semanas de gestación, puede chuparse el dedo y taparse el rostro ante las molestias del ecógrafo. Y una se pregunta: en lugar del aborto, ¿por qué no la adopción?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 11 de julio de 2014).

Vacaciones en el mar

Vacaciones en el mar

Foto: Mar y Paco

No abundan los viajes accesibles. O tienes coche propio, o tiras de familia y amigos, o te adaptas tú a lo que hay. Asociaciones locales para discapacitados y poco más.

Por eso, es una suerte que te concedan vacaciones subvencionadas en COCEMFE (Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica), aunque debas ir con acompañante, pagaros el AVE hasta Madrid más dos noches de residencia o, en su defecto, coger un taxi hasta el destino –no entra el bonotaxi que ha ampliado el Ayuntamiento–.

Pero vale la pena. Peñíscola, un hotel junto al mar. Apearnos del taxi y encontrarme con Marta y su pareja, que ahora viven en Donostia con su asistente personal gracias a uno de los pocos programas de Vida Independiente.

El mar y los veleros, con el Castillo al fondo, nuestra despedida vespertina. Se perdona que el hotel no tenga una triste ducha, todas las habitaciones con bañera. Porque vas encontrándote y haciendo más amigos, y sorprendiéndote. A Nati la esclerosis múltiple no le ha impedido hacer su vida, ni adoptar a dos niños inmigrantes, adultos ya –hasta hace nada aquí fuimos xenófobos–.

Carmen venía de Madrid, sus ganas de vivir mucho más poderosas que un progresivo deterioro. Ángel y Cristina, matrimonio, de Sevilla, él un accidente de moto ya olvidado, ella empujando trabajosamente su andador. A veces nos juntábamos a cenar, era autoservicio; una pena la carrera de obstáculos que habíamos de sortear en el comedor, entre tronas y cochecitos de niños.

Con Nuria y su madre, Fini, hicimos más amistad en Morella, esa bella ciudad de moradas interiores y jardín de poetas, y luego en Port Aventura. Nuria prefirió no subirse al Dragon Khan, pero su atrofia no ha supuesto excusa alguna para sacar su plaza en la Administración gijonense ni disfrutar a tope el día a día.

En el Oceanografic de Valencia nos reservaron grada, por no competir en piruetas con los delfines –¡qué pena el desconchado de las grandes moles de Santiago Calatrava!–. Y así, día tras día, se nos fueron los diez. Las dos últimas noches, despedida, discoteca y terraza. Desde la muerte de Chanquete, no había sentido tanto decir adiós al mar. Te lo llevas a casa.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 4 de julio de 2014).

Dos académicas

Leyó un extracto de las 350 páginas de su discurso, “La búsqueda de la inmortalidad en las obras de Baltasar Gracián”. Asistieron todas sus compañeras académicas, excepto Ana María Matute, por motivos de salud. Aurora Egido continúa siendo aquella entrañable profesora del Siglo de Oro que motivaba a todos en sus clases, que me inspiró el título de Epifanía de la luz a través de un verso de Guillermo Carnero –“… la luz encadenada en los capiteles del tiempo”–, que me examinaba a lo largo de ocho horas para que no quedase nada en el tintero. Cada vez más cercana.

“Fue gracia inesperada y honor inmerecido que en el Tricentenario de la Real Academia Española se pensara en mi nombre para la silla B que ocupara don José Luis Borau”. Tras loar trabajos y conquistas de su predecesor, la nueva académica iría analizando la obra y el sentido de uno de nuestros más grandes padres literarios para las mujeres y los hombres de hoy: “Desde su primer libro, El héroe, Gracián  estaba obsesionado por dos búsquedas, la de la felicidad y la de la inmortalidad”.

Dieciséis años antes, Ana María Matute parecía dar, en su discurso de ingreso en la Real Academia, “En el bosque. Defensa de la fantasía”, con otra clave: “La palabra es lo que nos salva. […] Escribir es para mí la persecución de esa palabra mágica, de la palabra que nos ayude a alcanzar la plenitud”.

Me perdí aquellas visitas a Zaragoza de quien luego ocupó el sillón K, que dejaría Carmen Conde, tan entrañablemente retratadas en los comentarios y poemas de Antón Castro. Pero pronto intuí. La niña incomprendida por su madre, la joven enamorada, la esposa malquerida, la madre a la que se retira la custodia del hijo. Y su temprana inquietud por los universos de la discapacidad: la muñeca coja, los 5 como sillas para inválidos, Los niños tontos o el ciego Nin, compañero inseparable de Paulina. Dicen que la guerra curó su tartamudez. ¿Tenemos de verdad motivos para seguir creyendo en la bondad?

Fue Rosa Montero quien me puso en contacto con Carina Pons, de la Agencia Literaria Carmen Balcells, y Ana María nos daba su permiso para incluir “La rama seca” y “El jorobado” en Cuentos desde la diversidad –Colección Joseph Merrick, Libros del innombrable–. Todo un lujo, ahora sí, rotundamente inmerecido.

“Es interesante ver cómo el laberinto del estilo, del lenguaje y el conceptual refleja también el laberinto del mundo y de la sociedad” (Aurora Egido). “Si perdemos la memoria, lo perdemos todo” (Ana María Matute). El Unicornio volverá a salir del cuadro, como en Paraíso inhabitado, con mujeres como ellas.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 27 de junio de 2014).

Felipe VI el Humano

Felipe VI el Humano

En poco más de quince días, nos ha cambiado el tiempo: del cierzo a los tirantes, de un rey a otro rey. ¿Cómo se moverán a partir de ahora las agujas y el péndulo?

Recuerdo, hace años, un encuentro o taller para personas con diversidad funcional. Quien nos lo impartía había conocido al preceptor del príncipe Felipe, todavía muy niño. “No deseo a nadie estar en su piel –nos comentaba–. Tiene controlados los juegos, la comida, las horas del estudio, cada paso que da. Su misión en la vida es llegar un día a reinar”.

Su primera aparición en público, con siete añitos, en la proclamación como rey de su padre. Su primer discurso en la entrega de los Premio Príncipe de Asturias, a los trece. Pero siempre lo vimos uno más de nosotros. “¡Qué guapo es! Lo he visto por la calle –intentaba reafirmarse más de una adolescente zaragozana durante su estancia en la Academia General Militar”. Se nos hizo cercano mientras veraneaba en el Palacio de Marivent, practicaba esquí, cursaba COU en el Lakefield College School o portaba la bandera en las Olimpiadas del 92.

Fuimos peinando canas y Don Juan Carlos le encomendó tareas y complicidades. Un día nos presentó a Letizia, una joven periodista, como su prometida; y ayer nos sorprendía y agradaba en su discurso de proclamación: “Encarno una monarquía renovada para un tiempo nuevo”. El lenguaje gestual es más importante que las propias palabras: el cambio de las sillas, llamar a las pequeñas en el instante justo, el afecto entre esposos…

“Juro desempeñar fielmente mis funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas”. Huele a nuevo, a bocanada de aire fresco, a respeto a los padres y a apertura. “En esa España unida y diversa cabemos todos”. La división existía desde Felipe IV, y mucho antes; la inteligencia es el mejor antídoto.

Da para una tesis doctoral… Pero una clave: “El Rey tiene que ser un referente de la ejemplaridad que demandan los ciudadanos en la vida pública”. Leonor y Sofía han logrado su sueño de princesas –en la mente infantil no hay escalafones–, desde Isabel II; y los jóvenes pueden aferrarse a otro sueño. ¡Qué distancia desde el primer Felipe!

Me ha llegado al alma la cita inter lingüística a Antonio Machado, Espriu, Aresti o Castelao. ¿Volverá a no ponerse el sol? “Hoy España es Europa”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", viernes 20 de junio de 2014).

Diversa y precaria

Diversa y precaria

Foto: Foro de Vida Independiente y Divertad

Búlgara, discapacitada, prostituta. Suena fuerte, ¿verdad? Al final del túnel de la crisis, para unos, o al principio de una nueva era sin bipartidismo, para otros, continúa existiendo la esclavitud sexual. Y de nada sirve rasgarnos las vestiduras ni cerrar los ojos. Ahí está, como Carlos III y la Puerta de Alcalá.

Vidas precarias es un librito que recoge experiencia de mujeres con diversidad funcional y mujeres asistentes personales en condiciones de precariedad extrema. Pero cuando ambas circunstancias se dan en la misma persona, con un cuerpo defectuoso y una mente turbada e indignada de pura impotencia, la nave personal y social se hunde por sí misma. La protagonista de nuestra historia era sordomuda.

Me imagino en un país extraño, engañada, vendida, obligada a ejercer con lo más íntimo; para que mi salario se lo lleve un imán o un capitalista sin escrúpulos. Sin poder expresarme ni escuchar. Sintiendo solo que se burlan de mí y me pisotean. Y además, me produce dolor y enfermedades. No puedo imaginármelo.

Es solo la punta de un enorme iceberg. ¿Cuántas niñas en esa misma situación? Pero no hay que ir tan lejos. Multitud de mujeres con discapacidad, muchas más de las que pensamos, sufren en carne propia cada día vejaciones, amenazas psicológicas, falta de atención, sobreprotección, agresiones físicas, embarazos… A Beatriz Ejea se le terminó la felicidad de esposa y madre cuando contrajo la terrible enfermedad; su esposo dejó de prestarle la atención básica debida; la ELA no dio tiempo a que nos revelase todo su martirio.

Según las estadísticas, los malos tratos a personas mayores ha subido al 30%. Porque luego se da la vuelta a la tortilla, y los que fuimos cuidados tenemos que cuidar, no siempre altruistamente. No es el caso de mi amiga Manoli, con parálisis cerebral y sin ayuda alguna, con su padre en estado avanzado de alzheimer. Y sigue siendo feliz.

¿Quién lanza la primera piedra? El pecado, como la visión del fenómeno de la dis-capacidad, es más social que nunca. Al menos, el encuentro entre Irene Villa y Teresa Perales, en la recién clausurada Feria del Libro, ha sido y es un soplo de aire sano y fresco. ¡Basta de violar los derechos humanos! Podemos conseguirlo, sin violencia.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 13 de junio de 2014).

Tiempos históricos

Tiempos históricos

Foto: Heraldo.

 

 

“Cuando habla, se le nota todavía azorado, ¿no lo veis?”, nos decía Esperanza, nuestra profe de Lengua y Literatura. Era por el 76. Don Juan Carlos terminaba de ser proclamado rey de España, y yo era la primera vez que asistía a una clase, con otros compañeros con diversidad funcional.

Decíamos ayer –como Fray Luis de León–: “El Rey quiere serlo de todos a un tiempo y de cada uno en su cultura”. El príncipe Juan Carlos, hasta entonces, venía de unos años difíciles de posguerra, exilio y dictadura. No pude ser testigo: entré en escena tres meses después de haber contraído matrimonio con Sofía de Grecia. Pero me lo han contado: “Fabiolilla” me llamaba mi madrina, por la reina de Gracia, su cuñada. ¡Qué intrahistoria la nuestra!

Y fueron naciendo los infantes: Elena, Cristina y Felipe. Hasta el 68 su padre no sería ni príncipe, y casi ocho años después rey de España, tras la muerte de Franco, el dictador –hasta mis sobrinos lo reconocen como tal–. De entonces ya conservo mi memoria histórica personal, del belén que ponían en la Zarzuela, sobre todo.

Y comienza el vértigo: cada vez los años pasan más deprisa según nos hacemos más mayores. Quizá no sea tan consciente de las primeras irrupciones violentas de grupos abertzales –aunque mi padre iba cada tres días por allí en el coche correo–, como de la elección de Adolfo Suárez y el refrendo por votación de nuestra Constitución y nuestra Monarquía Parlamentaria. Era mi adolescencia.

Después todo fue sobre ruedas, hasta los tanques aquella noche fatídica, en Valencia, el 23 de febrero del 81. Para echarse a temblar, aunque Don Juan Carlos prefirió echarse a la televisión y tranquilizar, como una madre casi, a todo un país. Tuvo buenas agallas, decimos en español. Más desapercibido se nos pasa el Premio Carlomagno, en Aquisgrán, por su contribución a la consolidación de Europa –20 de mayo del 82–.

Nos hicimos mayores. La familia real fue haciéndose más cercana, por sendos galardones entregados por Cristina y Felipe a la revista Humanizar. “He querido ser Rey de todos los españoles”, afirmaba su padre en el anuncio de abdicación. ¿Abrir el debate? Solo reformaría un breve punto en la i en un párrafo de la Constitución: “Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos…” (art. 49).

 

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", viernes 6 de junio de 2014).

De comuniones y pactos

De comuniones y pactos

En plena jornada de reflexión, Ignacio Arsuaga hablaba en televisión sobre Asia Bibi, la mujer cristiana condenada a la horca en Pakistán, según los imanes más radicales, por blasfemar contra el Profeta. ¿Sería por despejarnos la cabeza del humo de una campaña electoral que había sido eso, mero humo? ¿O por clarificarnos algo el voto ante las injusticias del mundo mundial?

Comunión, ‘Participación en lo común. En el cristianismo, acto de recibir los fieles la eucaristía’. Pero también, ‘Partido político’. No iban tan descaminados.

“Los hechos ocurrieron en junio de 2009 cuando Bibi, trabajadora agrícola, fue mandada a buscar agua mientras trabajaba en un campo. El resto de mujeres, seguidoras del islam, se opusieron a que ella fuera porque, al no ser musulmana, contaminaría el recipiente y lo haría impuro”. La mujer es solo una de tantas víctimas del integrismo religioso, social, de sexo. Citar otros ejemplos produce náuseas.

Este próximo sábado tengo una Primera Comunión. Una familia sencilla y coherente, de esa gente corriente que, en mi modesta opinión, ganamos puntos el pasado domingo. Pero claro, no podemos privarnos del traje de los niños, de probar el menú, de los regalos, el restaurante o la animación infantil. Sería como desterrarnos a una isla desierta.

Recuerdo mi Primera Comunión. La tarde de antes me sentía pletórica. Me había confesado, y empezaron a traer los refrescos, la comida… Entonces se celebraba en casa. Lo viví desde dentro. Tuve suerte, me atrevo a decir que quizá más que mis padres: en el pueblo no aaba para tanto.

Pacto, ‘Concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado’. Nos va a ser necesario en un futuro próximo, para que nuestras pequeñas y pequeños crezcan en libertad, sin persecuciones, violaciones ni malos tratos sin sentido. Le escribía el otro día a un amigo cercano: Me gustaría que se unan los valores del cristianismo, tan ricos en España y en Europa, con los derechos humanos y sociales de la izquierda más genuina. ¿Pero dónde está eso? Según el papa Francisco, en su visita a Tierra Santa: “La paz ni se compra ni se vende, se hace con gestos cotidianos”.

 

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Día a día", miércoles 28 de mayo de 2014).

Volver al cole

Volver al cole

En 2008 publicaba en estas mismas páginas “Sillas electorales”, un articulito cargado de ironía sobre la dificultad en mi derecho al voto. Tres años después, la Asociación SOLCOM (para la solidaridad comunitaria de las personas con diversidad funcional y la inclusión social) se veía obligada a recordarnos que tal derecho se recoge en nuestra Constitución (art. 9.2, 23 y 49), en la Ley de Integración Social del Minusválid (1982), en la Ley de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal de las Personas con Discapacidad (2003), en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (1985), en el Real Decreto de 25 de marzo de 2011 y en la Convención de la ONU, entre otras normas.

El 48% de los colegios electorales seguían siendo inaccesibles en España, 31 de ellos en Zaragoza, y las urnas salían a la calle ante la imposibilidad de salvar más de un escalón insolidario. Con las Elecciones al Parlamento Europeo del próximo domingo, nos vuelven a refrescar la normativa, con una novedad: servicio gratuito de bucle magnético para miembros de la Mesa electoral con sordera o discapacidad auditiva severa.

Locales y mesas electorales al alcance de todos; incluidas cabinas para el voto secreto. Sistema de signos e intérpretes para personas sordas; papeletas en braille para electores invidentes. Transporte gratuito del domicilio al colegio electoral… La ventana de reclamaciones lleva ya tiempo abierta.

Campañas públicas en lugares accesibles; documentación y páginas de Internet que podamos manejar por nosotros mismos –o con la asistencia de una persona que sea solo nuestras manos–. Que no se nos mire por encima del hombro o de la silla, ni con esa sonrisa estúpida y bobalicona de conmiseración. No somos enfermos ni bebés. Importante: las personas sentadas o con bastones no estamos sordas.

La Audiencia de Valencia devuelve su derecho al voto a un joven con diversidad intelectual: su opción estaba clara. Ángela Bachiller, concejala por Valladolid con síndrome de Down, declaraba: “Personas como yo están incapacitadas, la familia lo decide así”.

El Ayuntamiento leridano, a través de EsAccesible.App, aplicación de Juan José Bilbao, programador con diversidad funcional, detecta sus colegios accesibles.  Por dos tristes escalones, mi voto este año es por correo. ¿Deben volver al cole los políticos?

 

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", jueves 22 de mayo de 2014).

La nueva democracia

Las cosas van cambiando. Mucho ha tenido que llover de “El Estado soy yo” de Luis XIV a la filosofía insurrecta de ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel.

Treinta y nueve candidaturas se presentan a las elecciones europeas. Rompedoras las más: VOX, Recortes Cero, Primavera Europea o Podemos. Partidos para todos los gustos y colorees, adaptados y adaptables a cada hijo de vecino. Y un hermoso deseo en común: que el poder resurja y se regenere de abajo para arriba, y no al contrario. ¿Utopía? ¿Realidad cercana?

Ciutadans ensaya una nueva democracia, del pueblo para el pueblo, más allá de revanchas y nacionalismos. Y hace poco veíamos en la Sexta a Jaume Martorell, representante de la Agrupación de Electores de Discapacitados y Enfermedades Raras y pentapléjico –tetrapléjico con prótesis para respirar–; junto a un verdadero popurrí de casos desasistidos que congelan la médula. Escribe Jaume en su blog, Cajón desastre: “La ley de dependencia conforme ha estado funcionando hasta ahora ha ayudado un poco, pero hace falta mejorarla, y que se base en la prestación de servicios y no tanto de dinero”.

Podemos ha reinventado el círculo, inteligente método de participación ciudadana, y Podemos Discapacidad es un círculo más. “La sociedad no sabe que hacer con nosotros, si somos enfermos, locos… El cuerpo se ha convertido en una metáfora del sistema social”, analiza Beatriz Jimeno, activista y diversa. Pablo Echenique, quinto en la candidatura, pone los puntos sobre las íes “La tasa de discapacidad en hogares con menos de quinientos euros al mes es del treinta por ciento. En hogares de más tres mil, es del cuatro por ciento”. La discapacidad encarece la vida.

Christian Peribáñez, en el segundo volumen de Crónicas Parlamentarias, editado por las Cortes de Aragón, recogía: “Veo a no pocos diputados bostezando […] El palco en el que me han situado es de lo más indiscreto y puedo cotillear los ipads y los portátiles de quienes tengo más próximos”. La horquilla electoral apunta al rojo y al azul. El gobierno del pueblo va por otros caminos. Si Platón, Aristóteles o el utópico Tomás Moro, levantaran la cabeza… no entenderían nada de Internet.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El meridiano", miércoles 14 de mayo de 2014).