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La lampara encendida

Pandemia intelectual

Pandemia intelectual

Ana López, presidenta de Asapme, durante la visita de la consejera de Sanidad, Sira Repollés. Foto Guillermo Mestre / Heraldo

Asapme (Asociación Aragonesa Pro Salud Mental) alerta de la necesidad de más recursos por el auge de trastornos mentales en la pandemia. Problemas como la ansiedad, la depresión, el trastorno bipolar, los trastornos de la conducta alimentaria, la esquizofrenia… eran tratados desde hace años por la Asociación. A los que  ahora  se unen crisis de soledad, aislamiento, incertidumbre. Todos estamos tocados, aunque no hundidos.

Si la población adulta se ha visto afectadas por las pérdidas, el desempleo, la inestabilidad emocional, el estrés entre teletrabajo y niños… la ciudadanía infantojuvenil muestra aún un mayor porcentaje de problemas. La anorexia, la no aceptación de la propia imagen, el acoso escolar pese al grupo burbuja del colegio, el autoaislamiento, la adicción a las redes y al whatsapp. Las tentaciones de suicidio. Realidades que ignoramos, obviamos o ante las que, más cómodo todavía, cerramos los ojos.

Salimos a la calle y vemos rostros tristes, cabizbajos, como de ancianos que viniesen de un tiempo que no existe. El amigo de siempre ya no es el mismo, dice cosas rarísimas. Y nosotros, ¿nos miramos al  espejo? Una losa nos pesa  día y noche, como a Sísifo.

¿Dónde la alegría por progresar? ¿Dónde los encuentros de vecinos, familiares, de empresa? Si no hemos podido reunirnos ni para la avería del ascensor. ¿Y el placer de viajar sin pcr?

Y eso sin haber tenido despedidas sin presencia, sin abrazos ni llanto compartido, sin casi duelo. Envejecer también es triste, y más en hospital. Un toro o unicornio persigue al anciano en forma de delirium sin sentido ni lógica. Retorno a la infancia o a miedos ancestrales intransferibles.

Pandemia: “Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región”. Pero hay otra pandemia que sobrepasa la enfermedad, mental o física, la penuria económica, las pérdidas virtuales. Es el desequilibrio de quienes de alguna forma llevan las llaves del timón. Y aquí nos volvemos todos locos, esquizofrénicos, de cabeza.

Nuestro querido y extraño planeta y sus habitantes, ¿verán alguna luz intergaláctica?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", demingo 5 de diciembre de 2021).

Rictus apocalíptico

Rictus apocalíptico

Foto Portada de Beato de Liébana. www.holaebook.com

Se han perdido la montaña, la casa, los enseres cotidianos. Como los nombres de los muertos y la vida, todo ha quedado sepultado por una ceniza densa, dura como el granizo, negra como las fauces del ogro que se engulle al lactante. Las aves migratorias no encontrarán su nido.

¿Inundaciones en Asturias? ¿Dana en los próximos días? ¿Un corte de luz en media Europa? Ya lo anunció Nostradamus en el siglo XVI: “Y en el año de los gemelos (2020) / surgirá una reina (corona-virus) / desde el oriente (China) / que extenderá su plaga / de los seres de la noche (murciélagos) /  a la Tierra de las siete colinas (Italia) / transformando en polvo / a los hombres del crepúsculo (ancianos), / para culminar en la sombra de la ruina (crisis económica”.

Con la pandemia, hemos perdido el progreso y la inmortalidad: “Los hombres nos creemos vivos. Pero no es verdad: la muerte nos mantiene encadenados como a un oso los titiriteros” (José Luis Martín Descalzo, Razones para la esperanza). Y se nos ha quedado un rictus triste, melancólico, añorando muchos de nosotros la antigua normalidad.

Nada nuevo bajo el sol. Hacia el 776, un tal Beato, abad de Santo Toribio de Liébana, escribe unos Comentarios al Apocalipsis, según la tradición judía (siglo II a. C.) y patrística –Ireneo, Gregorio Magno, san Isidoro–, ante el terrible fin del mundo del 800 y luego del 1000.

Cultura apocalíptica que no es sinónimo de final, sino de persecución y desesperanza: “Comprendí que mi persona hacía todo lo posible por expulsar al enemigo, al virus, despierto y dormido” (José Carlos Bermejo, Dios en la pandemia).

Se comienza a morir cuando nacemos, decían los barrocos. La NASA estudia desviar asteroides. ¿También el pronosticado por Juan José Benítez en 2027? “Jesús respondió: "Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: (…) ’El tiempo está cerca’. No los sigan” (Lucas 21, 8).

“’¡Arrepiéntete! 3 de febrero. Fin del Mundo’. (…) Bruna miró alrededor. La espléndida montaña, el jardín tranquilo. –Pues parece que hoy tampoco se acaba el mundo –dijo la rep” (Rosa Montero, Lágrimas en la lluvia). Vivimos un eterno renacer.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 28 de noviembre de 2021).

Educar en la diversidad y el respeto

Educar en la diversidad y el respeto

Foto Víctor Gil / Humanizar

Víctor Gil Orduña, mucho más que un maestro

Educar en la diversidad y el respeto mutuo. Una experiencia religiosa con rostros muy humanos

Es profesor de Primaria, entre otras cosas. De origen pamplonica, su formación arraigadamente religiosa, lo lleva a un proyecto solidario en Valencia. De ahí a los inmigrantes de interior, a los gitanos, a los pequeños marroquíes, argelinos, paquistaníes, a los a los alumnos con capacidades diferentes. Víctor Gil Orduña, mucho más que un maestro.

María Pilar Martínez Barca

Conocí a Víctor este último verano en la Ciudad del Turia. Amigos de unos buenos amigos, compañeros de viaje. Asistimos a la misa dominical en su parroquia, Nuestra Señora de los Desamparados, regentada por los Padres Redentoristas. Reconstruida en 1958, tras las inundaciones, me recordó al cristianismo de base y humilde de mi infancia.

Nos enseñó el colegio, del mismo nombre, su historia cotidiana, su humanidad diversa. Mientras comíamos una sabrosa paella en “Tasca y brasa”, en El Cabañal, los amigos comenzaron a recordar su no tan lejana juventud, su experiencia de grupo y parroquial, su compromiso. Unas bebidas en La Fábrica y la conversación que no terminaba nunca.

El colegio acogía a todo tipo de diversidades: gitanos, inmigrantes, niños con discapacidad… El paseo por la playa de la Malvarrosa, la horchata en la Alboraya, no hicieron sino confirmar que aquello sobrepasaba un reportaje. Daba para una novela. Muchas gracias, Víctor.

Echando raíces

P. Eres nacido en Navarra. ¿Algún recuerdo de la infancia?

R. Soy nacido en Pamplona. Recuerdos de la infancia muchos, tanto en Pamplona, su casco viejo, que es donde me crié, como mis veranos en los pueblos de Caparroso y (Peralta) Navarra.

P. ¿Cuántos hermanos?

R. Soy hijo único.

P. Juventud, divino tesoro ¿Creciste en un ambiente religioso?

R. Sí, crecí en ese ambiente tan hermoso. En mi casa, mis padres me inculcaron el cristianismo; y recuerdo cuando mi madre me llevó a la catequesis con siete años, en la parroquia de San Lorenzo, de Pamplona. Desde ese día he pertenecido a diferentes grupos cristianos.

P. Creo que hiciste algún curso en el Seminario. ¿Qué te hizo inclinarte por Magisterio?

R. Entré en el Seminario Diocesano y estuve tres años en él. En ese tiempo, el proceso de discernimiento que fui llevando a cabo me hizo encontrar y concretar mi vocación hacia el Magisterio.

P. ¿Es la solidaridad una vocación?

R. Yo creo que más que una vocación, ser solidario es un estilo de vida, desde una motivación humana o religiosa y una misión, común a todos los bautizados.

Viaje a Nazaret

P. Y te encontraste en Valencia por un proyecto solidario, sin conocer a nadie. ¿En qué colegio?

R. Fui a un campo de trabajo ofrecido por las Religiosas del Sagrado Corazón, en el Colegio Santa Magdalena Sofía.

P. ¿Cómo describirías Nazaret?

R. Nazaret es un barrio humilde y trabajador situado al lado del Puerto, con problemas de exclusión social. Dentro del distrito de Poblados Marítimos, su nombre proviene del lazareto u hospital fundado en el siglo XVI, a causa de los marineros que traían enfermedades contagiosas –aunque no se documenta  hasta 1720–. Junto con El Cabañal y la Malvarrosa, es de los barrios más pobres de Valencia. Hay mucha exclusión, también gitana. Quedó inundado por la gran riada de 1957.

P. ¿Desde qué año en el colegio de Nuestra Señora de los Desamparados?

R. Estoy en él desde el curso 1998, es decir, hace veintitrés años.

P. ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

R. Al principio, en el colegio teníamos familias españolas de inmigración interna. Ahora contamos con una gran diversidad de etnias y grupos sociales, nada menos que veintitrés nacionalidades diferentes de los cinco continentes. La mayor parte de los alumnos de Marruecos, Argelia y Paquistán.

P. ¡Veintitrés nacionalidades! ¿Cómo se lleva eso?

R. Es de una riqueza impresionante para todos. Para el claustro de profesores, a nivel personal y profesional, y para los niños, a los que les da una apertura al diferente impresionante; pues desde los tres años comparten su día a día con niños de otras nacionalidades, grupos sociales y religiones (tenemos un 30% de alumnado de distintas religiones, principalmente musulmanes y cristianos evangélicos, y algún ortodoxo). Tenemos de Infantil hasta la ESO.

P. ¿Y en la pandemia?

R. En la pandemia fue muy complicado, pero lo resolvimos con esfuerzo y colaboración del grupo de jóvenes de la parroquia y el grupo Scout, de la misma. Un mayoría importante de alumnos tenía dificultades en el acceso a Internet; por lo que algún profesor vecino del barrio, en coordinación con los jóvenes Scout y de la Parroquia, nos organizamos para que todos los niños pudieran realizar algo de trabajo escolar. Nos centramos también en la vía telefónica, en atender sus necesidades emocionales, que eran muchas.

P. ¿Cómo integrar las diferentes culturas religiones…?

R. Como he dicho antes, desde que tienen tres años participan conjuntamente en actividades cotidianas, y las madres conviven en las actividades que se realizan para sus hijos. De todo esto ha surgido un pequeño trabajo interreligioso, con la población musulmana y el resto de confesiones cristianas. Con estos últimos, el dialogo es muy fluido, y de hecho reciben la asignatura de Religión Católica, aun siendo evangélicos u ortodoxos. Con los musulmanes, estamos haciendo un camino de dialogo a nivel espiritual, en coordinación con el servicio jesuita al migrante de Valencia.

P. ¿Tenéis alumnos con discapacidad?

R. Tenemos aula y profesora PT (Maestro de Pedagogía Terapéutica), que realiza un trabajo magnifico con el alumnado con capacidades diferenciadas. Aparte, al ser un colegio con tanta diversidad a todos los niveles, no supone mayor problema. Se apoyan unos a otros, hay que verlo.

P. ¿Cómo se apoyan entre ellos?

R. Si, los alumnos se ayudan mucho entre sí, cuando un niño tiene alguna necesidad concreta. Esa es la mejor manera de trabajar la inclusión, no solo en la vida escolar, sino también, y lo más importante, para vivir en sociedad. Es muy chulo encontrarte, cuando vas a la playa, o al centro comercial, a grupos de antiguos alumnos que continúan su amistad con 20 o 25 años, y estos grupos son totalmente diversos.

P. Por cierto, ¿cuál es tu función en el colegio?

R. Yo soy profesor tutor de Primaria, soy el responsable de Pastoral del colegio y, como tal, el encargado del diálogo interreligioso y responsable de Acción Social. Este grupo atiende las demandas sociales de los niños, más allá del ámbito escolar, siempre en coordinación con Caritas parroquial y diocesana.

Abriendo muros

P. Tu campo es más amplio que el colegio. Creo que también trabajáis con realidades marginales, como el alumnado gitano.

R. Sí, es una diversidad más que encontramos en el colegio. Yo, particularmente, es una población con la que tengo mucha cercanía, y he tenido el privilegio de participar como “payo” invitado en la Peregrinación Gitana Mundial a Roma, con el papa Francisco, en 2015

P. ¿Con qué problemas principales se encuentran estos alumnos?

R. Estos alumnos se encuentran con dos dificultades: una interna, en algunas familias gitanas, y otra externa, puesto que hoy en día todavía esta población recibe un gran rechazo por parte de la sociedad.

P. ¿Es importante la cultura para ellos? ¿Cómo motivarlos?

R. Nosotros, la forma que hemos encontrado de motivarlos es ponerles en contacto con gitanos con estudios mediante la Fundación Secretariado Gitano, a la que estamos muy agradecidos. Entre los políticos, los diputados gitanos en el Congreso Juan José Cortés (PP), Sara Giménez (Ciudadanos), Beatriz Carrillo (PSOE) o Ismael Cortés (Podemos). Pero hay otros gitanos que han destacado en diversos campos. Para nuestros alumnos es muy importante conocerlos.

P. Creo que realizáis diferentes actividades.

R. Si, realizamos un sinfín de actividades, con todo el conjunto del alumnado, abrimos el colegio a las ocho de la mañana y lo cerramos a las diez de la noche. Para todo ello, contamos con más de cien voluntarios y un innumerable grupo de empresas y fundaciones que confían en nosotros, y nos financian diferentes proyectos deportivos, culturales, etc. Daría para otro reportaje.

P. Háblanos de Ramón.

R. Ramón Moreno va a ser el primer niño gitano del barrio que este año comienza una carrera universitaria, en concreto Ingeniería de Telecomunicaciones. Todo un orgullo.

P. ¿Nos humaniza el otro?

R. Siempre nos humaniza el otro, y cuando te encuentras, vives y convives en el día a día con personas diversas, te humaniza el doble.

SUMARIOS

“Ser solidario es un estilo de vida, desde una motivación humana o religiosa y una misión, común a todos los bautizados”

“los alumnos se ayudan mucho entre sí, cuando un niño tiene alguna necesidad concreta. Es la mejor manera de trabajar la inclusión”

“Cuando te encuentras, vives y convives con personas diversas, te humaniza el doble”

(Humanizar, Nº 179 -Madrid, noviembre-diciembre 2021-).

Cristina Peri Rossi

Cristina Peri Rossi

Foto Antonio Heredia / El Mundo

Hay dos formas de leer: por placer y por dedicación profesional. Reconozco que la uruguaya Peri Rossi, Premio Cervantes 2021, siempre se me hizo un poco dura, lejana a mi sensibilidad creativa. Todo está en los comienzos: “Nací en una ciudad triste / de barcos y emigrantes / una ciudad fuera del espacio / suspendida de un malentendido: / un río grande como mar / una llanura desierta como pampa” (“Montevideo”).

Un padre prematuramente ausente, las bibliotecas, el compromiso, unas primeras clases, el exilio, el amor. “No conoce el arte de la navegación / quien no ha bogado en el vientre / de una mujer, remado en ella, / naufragado / y sobrevivido en una de sus playas” (“Bitácora”). La autora de Viviendo, Los museos abandonados, El libro de mis primos o La nave de los locos, haz y envés del paraíso para siempre perdido, comenzó a escribir en su niñez.

Apasionada, íntima, rebelde, femenina, ecléctica, luchadora, defensora de lo que siempre creyó: “Descubrir a Dios entre las sábanas / --no en el templo fariseo / ni en la altiva mezquita–” (“De aquí a la eternidad”). Exiliada también del boom latinoamericano del momento: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Julio Cortázar, con el que mantuvo una interesante relación epistolar-amistosa-literaria. Mujer en continua búsqueda de identidad, sexual, geográfica, humana.

“Tu placer es lento y duro / viene de lejos / retumba en las entrañas / como las sordas / sacudidas de un volcán” (“Erótica”). Su madre sí la comprendió. Se impuso la distancia y la memoria: “Prefiero soñar con Montevideo y vivir acá: allí murieron mi madre y mi hermana, demasiada tristeza”.

Narrativa, poesía, ensayo, periodismo, traducción. A partir del 2000, la prolífica autora  sacó los poemarios Estado del Exilio, Estrategias del deseo, Habitación del hotel o Playstation (Premio Loewe 2009), radiografía urbana de su propia soledad.

“La poesía es una percepción; la narrativa, un discurso”. Leer es descubrir, descubrir es amar, conocer, apasionarse. Y encontrarse en el verbo de la otra como en el mismo espejo: “¿Cuál es mi casa? / ¿dónde vivo? / Mi casa es la escritura” (Habitación de hotel).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 21 de noviembre de 2021).

El cuento de nunca acabar

El cuento de nunca acabar

Foto: EFE / Heraldo de Aragón

Saldamos 2020 con 80.000 fallecidos. A lo que se suman las secuelas físicas, neurológicas, de duelo sin posible despedida, económicas. Y 2021 se inició con la esperanza puesta en las vacunas, sin apenas navidades familiares y con la casi certeza de que nada iba a ser ya lo mismo.

Pero nos remontamos, habituados como estamos los humanos a y sobrevivir, contra marea y viento. Con el buen tiempo, comenzaron a caer las mascarillas, ávidos de aire libre, morenez en el rostro, espectáculos, viajes….El fiel de la balanza se inclinaba de nuevo en ángulo agudo a la salud.

Y he aquí que un año después de iniciarse la vacunación, cuando hemos pasado casi todos por la aguja y a los mayores se les administra una tercera dosis, en nuestro entorno europeo todo vuelve a empezar. La relajación en las vacunas, en medidas higiénicas y en distancia social, han acelerado el caos en Alemania. Rusia paga sus vacaciones. En los Países Bajos, se vuelve a la máscara y el alejamiento. Grecia tri-vacuna a los mayores de 18. Francia, Italia, España y Reino Unido están el punto de  expectativa. Y Europa Central y del Este se llevan la peor parte.

Y la marea llega a Aragón. Utebo, Calatayud, Tarazona, Ejea, Jaca, Aínsa, Fraga, Alcañiz… ¿Imprudencia de los ciudadanos o falta de previsión en los locales públicos? ¿Para cuándo la inmunización de los menores? ¿Erradicará el bicho la esperada vacuna española intranasal? Acaso debamos convivir con el patógeno, como en el caso de la gripe y otras enfermedades más severas.

Comienzan a programarse viajes en Imserso y en Cocemfe, y parece que nuevas restricciones no van a imponerse por ahora. Nos hemos acostumbrado a tomar un café en terraza, tenemos sed de teatro y de conciertos. ¿Pero cómo frenar las fiestas multitudinarias de jóvenes a rostro descubierto?

Por mucha pastilla Pfizer o de otra farmacéutica, sin una mínima conducta higiénico social de poco sirve. Mercadillo, un poblado Papá Noel, una gran bola de ilusión y nuestro belén de siempre en la plaza del Pilar, sin cita previa. Volverán a encenderse luces en nuestras calles. ¿Volveremos a reunirnos las familias? Llega Adviento, un tiempo de esperanza.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 14 de noviembre de 2021).

Noviembre

Noviembre

Foto www.perfil.com

Noviembre, de ‘novem’ (nueve en latín), y de ahí ‘november, -bris’. Noveno mes del año según el calendario romano, que en el gregoriano pasó al undécimo. Se representaba como un sacerdote de la diosa Isis, con túnica de lino, calvo y junto a un altar, sobre el que se mostraba una cabeza de cordero.

Comienza el mes con Halloween, antiguamente All Hallow’s Eve (víspera de Todos los Santos). De origen celta, celebraba la caída de la hoja y, paradójicamente, el final de la muerte e inicio de una nueva vida, conmemorando el Samhain, ‘fiesta de la cosecha’. Con la vela, el nabo encendido, la comida y los dulces en las ventanas, se ayudaba a los espíritus malignos a encontrar su camino. Holywins, o festejo de ‘tu santo favorito’, parece convertir una vez más lo pagano en cristiano.

De cualquier forma, las calabazas, el Monte de las Ánimas y Don Juan Tenorio, tan de siempre, nos disponen a un mes introspectivo, con las noches más largas y la luz más oblicua a nuestro ánimo, o más alta que nunca –que ni Europa se aclara con la hora–. Y con todo, este otoño ha venido generoso en caracoles y setas.

Pese a la emulsión de metano y el calentamiento progresivo, o la lava y ceniza de Cumbre Vieja, noviembre se nos muestra más hermoso que nunca, con el ocre penúltimo prendido todavía a sus ramas, y una temperatura casi de primavera.

Si bien aires polares han hecho acto de presencia esta semana, con las primeras nieves, volviéndonos proclives a la astenia y a la interiorización, la lectura, las películas Netflix y los juegos de mesa. Que las últimas producciones de la pantalla grande no sabes en qué cuadrante horario situarlas, de tan tendenciosas y desvaídas.

¿Habrá este año castañas en la plaza Paraíso o en Independencia? En cualquier caso, es lírico pasear a la orilla del río o ciudad adentro, en calles y plazas remozadas o en el recién plantado Bosque de los Zaragozanos, hoy domingo, víspera del Día Mundial del Urbanismo.

Modernamente, noviembre se vestía de hoja seca, una mano apoyada en Sagitario y en la otra un cuerno de la abundancia. “Me siento bien dentro de mi corteza, / con algunas hojas amarillas / y el corazón en sepia” (Ahora que calienta el corazón).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 7 de noviembre de 2021).

¿Truco o trato?

¿Truco o trato?

Foto https://letsgofiesta.com

 “¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?”, película taquillera del 92, de Manuel Gómez Pereira y protagonizada por Verónica Forqué y Jorge Sanz –el eterno niño de Crónicas del alba–. Entre erótica y vodevil de enredo, ¿quién la recuerda?

El pasado septiembre, hacíamos un paréntesis de relax en Huesca, ciudad bella y mágica, y, tras disfrutar las maravillas arqueológicas en su museo, decidimos degustar las culinarias en la terraza de La Zarza. Rabo de toro, tarta especialidad de la casa… Íbamos por la ensalada césar cuando estalló la conversación.

“Debes ser fiel a tu pareja, porque, aunque tú no creas, hay un Dios y un final en el que serás juzgado”. Era Clara, una joven de color que disertaba animada sobre sexo, amor y matrimonio, con otros cuatro compañeros. Dos mesas más allá. No llegarían a bachilleres.

El padre de una de ellas debió contraer segundas nupcias, y a los chicos les dio por estrujarse el coco con el tema. “El matrimonio puede ser civil, y entonces solo tienes que comprometerte con tu chico. Hacer feliz al otro y nada más”, defendía Ana. “Pero los votos serán siempre sagrados”, añadía Toñi.

Los chicos, Luis y Alberto –nombres figurados–, eran algo más retraídos, aunque tampoco perdían baza en conversación tan suculenta. “Es que no es lo mismo casarte por la Iglesia que por lo civil”. Mamá gata y papá gato, secundados de sus hijitos, daban una y otra vuelta, en busca de unas migas caídas de las mesas de los comensales. “Si te casas por la Iglesia, haces votos con Dios. Si es por lo civil, los haces con el Ayuntamiento”.

Diversos cuadros naif colgaban por las paredes, alternándose con macetas de diferentes plantas. “Lo importante es el otro, hacerle feliz”, insistía Ana. Una higuera madura daba abrigo y más color al debate. Y tuvo que volver Clara a sorprender a todos: “Lo importante son tus creencias. Cuando Dios te llena tanto, no puedes engañar al otro, se te quitan las ganas hasta de follar”.

Sin duda, la chica no había vendido su alma al Diablo, como el irlandés Jack O’Lantern; ni vagaba entre el bien y el mal. No habían ahondado, tan jóvenes, en el meollo de la unión. ¿Truco o trato? ¿O iban más allá?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 31 de octubre de 2021).

Goya, letra y música

Goya, letra y música

Foto https://zaragozala.com

Asistíamos el pasado fin de semana al excelente espectáculo de B Vocal, con motivo del 275 nacimiento de nuestro más grande pintor en Fuendetodos. El actor Alfonso Palomares interpretaba a Goya, en un recorrido sentimental que recordaba a representaciones anteriores, en el teatro Principal, de la relación entre Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós o la vida y la obra de Miguel Fleta. El género parece llegar al corazón.

Comenzaba Paquito su feliz infancia en la lejana Zaragoza de 1746. Los juegos en la calle, la gallinita ciega… se acompasaban con tonadillas populares, jotas de picadillo. La “Primavera” de Vivaldi, o Boccherini, van marcando el tránsito de un joven de provincias a su suerte en la Corte o su formación italiana. La pintura religiosa del Pilar, casado ya con Josefa Bayeu, se narra en mezcolanza con los Infanticos o la música de Haendel.

Fandangos, zarzuelas, minuets, sonatas… Los tapices se compagina con el Mozart más desenfadado. Los retratos a reyes y nobleza con Sors o Emperador; mientras “El barbero de Sevilla”, de Rossini, se conjuga con el mejor humor del quinteto.

Pasan los años. Junto a los caprichos y las majas, aparecen fantasías y grabados disconformes con la realidad. Sueños de la razón, brujas, locos… con el marco ideal de “Tempestad grande”, del aragonés José de Nebra, y sinfonías y arias de un Mozart ya solemne. Palafox, Agustina de Aragón, el fratricidio del dos y el tres de mayo… Don Francisco ya solo pintaría en negro y escucharía voces interiores, como su coetáneo Ludwig van Beethoven.

Sus cuatro últimos años en Burdeos no significarían sino el principio. Y una, con memoria literaria, engarzó el estreno de El sí de las niñas, de Leandro Fernández de Moratín, con Benito Jerónimo Feijoo –sin tilde y con dos oes–, Gaspar Melchor de Jovellanos, José Cadalso y el aperturismo de las Cartas marruecas o Juan Meléndez Valdés. “Francisco de Goya y la Ilustración”, el congreso organizado por María Dolores Albiac en tercero de Hispánica.

Dos parejas de baile, tres instrumentistas y la proyección de la obra original. Los genios van siempre de la mano, hacia el “Aleluya”, de Haendel, que exalta la emoción.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 24 de octubre de 2021).

Maixabel

Maixabel

Foto Cartel película

Segundas partes nunca fueron buenas. Fernando Aramburu ha postergado la continuación de Patria por otro tema de rabiosa actualidad: la tentación de suicidio de un profesor de instituto en Los vencejos. Sin embargo, la película de Icíar Bollaín sigue siendo necesaria para la sociedad vasca, española y toda colectividad humana que se precie.

La acción comienza en el Casino de Tolosa –recreación fílmica de la cafetería del frontón, Beotibar–, cuando Juan María Jauregui, ex gobernador civil de Guipúzcoa, en asesinado por el «comando Buruntza» de ETA mientras toma café con un amigo. Ibon Etxezarreta, ‘Potxolo’ –Luis Tosar–, es el cabecilla, mientras Luis María Carrasco y Patxi Xabier Makazaga cometen el brutal crimen.

Maixabel Lasa –Blanca Portillo–, esposa de Juan Mari, y su hija María – María Cerezuela–, viven en primera persona la tragedia. Una mujer todavía joven a punto de celebrar sus bodas de plata; una niña de 18 años que vuelve del sur de vacaciones a ver a sus amigos. El remordimiento inicial y el no poder comprender: “¿Por qué ese día no estuve yo en el Casino? No le habría dejado sentarse en esa mesa”.

Catorce años después, la mujer se entrevista con Luis Carrasco y con Ibon, en su petición de perdón a las víctimas. “¿Sabes que Juan Mari estuvo en ETA? Nunca aceptó la lucha armada”. Protestas anti Proceso de Burgos, ETA VI Asamblea, concejal de Tolosa, gobernador civil, afiliado al Partido Comunista y al PSOE, responsable de una empresa privada en Canarias y en Chile… Y un joven Etxezarreta, adscrito a bandas independentistas internacionales veinte años después. “Prefiero ser la viuda de Juan Mari que tu madre”.

Legorreta, Tolosa, San Sebastián… Playa de Ondarreta, isla de Santa Clara, ante el hotel Ezeiza, tienda de comestibles en aquel tiempo convulso, junto al monte Igueldo. Lugares entrañables, historias que te van ido llegando por amigos y familia cercana, cicatrices que precisan sanación. “… la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político” (Fernando Aramburu).

María Pilar Martínez Barca

(>"Tribuna", domingo 17 de octubre de 2021).

Pilares selectos

Pilares selectos

Foto Cartel Semana Cultural

“Este año pal Pilar / no sale lo mejor, / ni los gigantes, / ni la procesión. / La Virgen está dormida / y no la van a despertar…”. Cuando el año pasado por estas fechas visioné por Facebook el videoclip de Sara Serena, entremezclado con canciones de José Labordeta, me emocioné. ¿Me cogió baja? Sara estudia Magisterio, y desde su adolescencia y su paso por Amici Musicae, ha llegado a superventas en EE.UU. Es hija de una amiga común de una compañera de carrera. ¡Emociones y ausencias a tutiplén!

Este año sí tenemos fiestas, o Semana Cultural: 250 actividades ocio, conciertos, teatro y humor, recreaciones infantiles, jotas en la plaza del Pilar… Por no faltar, no faltan la Fiesta de la Cerveza, la Feria de Artesanía ni Valdespartera; ni los broches de oro y de plata de la Ofrenda de Flores y de Frutos, en grupos mínimos. “Como cada 12 de octubre, mi Virgen del Pilar y mi tierra son protagonistas de este día” (Luis Larrodera).

Para los peques, esos que acaso no recuerden el bicho, Gigantes y Cabezudos, Títeres de Cachiporra y Marionetas, Tragachicos y jugar en el Ebro. “Que regresen los abrazos. Vivan todos los zaragozanos y viva mi bello Aragón” (Adriana Abenia).

Espacio para el arte, el deporte y la creatividad. “Nobleza y honor, bandera y orgullo de nuestro Aragón” (Real Zaragoza). Nacho del Río, Beatriz Bernad y los grandes joteros, junto a la Pilarica o en el Auditorio, donde tampoco faltan la música de siempre ni BVocal. “Pero todo cambió y lo de menos es buscar una forma de entenderlo…” (Eva y Juan, Amaral). ¿Esto cuándo lo echan?, los despistados de Oregón TV en las Esquinas; que, como el Parque de Atracciones, el Deportivo Ebro, el Teatro del Mercado, el Principal o el Príncipe Felipe, se adelantaron al pasado jueves.

Hubiese compartido el Pregón, las jotas por la calle, los fuegos, croquetas de ternasco o el Rosario de Cristal. Aunque sí puedo degustar el manto de la Virgen, salir al Tubo cachirulo en ristre, hacerme una fotico con mi traje soriano, o pedirle a la Madre, en la Ofrenda virtual, que esto termine de una vez. “Este año nuestra mejor Ofrenda es cuidar los unos de los otros” (Jorge Azcón). Al final ya del túnel.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 10 de octubre de 2021).

¿Qué te llevas?

¿Qué te llevas?

Foto Agencia EFE / Heraldo

–Te llevas el oro. –Y tú la sota y cantas las cuarenta. Son expresiones típicas de los juegos de naipes, y más de la baraja española. “Te doy una canción, se abre una puerta / y de las sombras sales tú. / Te doy una canción de madrugada / cuando más quiero tu luz / (…) /Si miro un poco afuera, me detengo, / la ciudad se derrumba y yo cantando…” (Silvio Rodríguez).

Todos nos llevamos algo del otro, y la vez le donamos nuestro ser. Es recíproco. Podríamos preguntar a cada miembro de una pareja: ¿Qué te llevas de la relación? Y a una madre: ¿Qué te llevas de tanto sacrificio? Y a un político del tres al cuarto: ¿Pero tú qué te llevas, que no quieres dejar ni a sol ni a sombra el sillón? Ahora la pregunta es mucho más trágica y radical: ¿Tú qué te llevarías si tu casa es arrastrada por la lava de un volcán?

Si miro hacia dentro, seguramente un objeto o mueble con valor sentimental, los pen-drive y la memoria externa del portátil --¿cómo sobrevivir si se borran todos mis escritos?--, lo puesto y una muda, la cartilla de ahorro… y la única fotografía de mi abuela. ¿Una imagen de Nuestra Señora de las Nieves? ¿La vajilla regalo de boda? ¿El libro de cabecera? Cada quien da un valor supremo a esos detalles.

Es la misma tragedia que viven día a día millones de inmigrantes, refugiados… tantas afganas que han podido evacuar y salvar su vida. Ahora, para más inri, además de la casa se han perdido las tierras y frutales, los animales, el modo de subsistencia. Todo, en la absoluta nada que deja el vacío de un inmenso cráter.

Y ojo con no perder la salud, la vista, la piel y los pulmones, con los gases tóxicos del beso entre fuego y mar. ¿Principio del apocalipsis? ¿Una imagen bellísima que asombrara siempre a los humanos?

Y un ejemplo penúltimo: ¿Qué habremos de llevarnos a final de cuentas de la vida? ¿El oro y sus riquezas? ¿El poder de mando de los bastos? ¿La copa y sus secretos? ¿El discernimiento de la espada? Del “Qué se hicieron” de Manrique, al “Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros / cantando” de Juan Ramón, hubo muchas respuestas. Yo me llevo instantes, seres queridos, memoria agradecida. Tesoros que no engulle la lava de un volcán.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", 3 de octubre de 2021).

Volcanes

Volcanes

Miguel Calero / EFE

“En mitología, aparece investido de potestades contrarias. De un lado, se menciona la extraordinaria fecundidad de las tierras volcánicas, como Nápoles, California o Japón. De otro, el fuego destructor se asocia a la idea del mal. (…) Psicológicamente es un símbolo de las pasiones” (Juan-Eduardo Cirlot, Diccionario de símbolos). Pompeya sepultada por el Vesubio, el Etna y las cenizas de Santa Águeda, Monte Tambora, Krakatoa, Nevado del Ruiz…

Tragedia y embeleso. A finales los años 40, adolescentes mis padres en un pequeño pueblo castellano sin erupciones, estallaba el de San Juan en La Palma. En 1971, cuando yo todavía jugaba con muñecas, el Teneguía. Y hará unos diez años el Togoro en El Hierro. Lanzarote, Tenerife… así desde el siglo XV. Nada si lo comparamos con los ochocientos mil o dos millones de años de las islas más jóvenes. Los poetas podíamos permitirnos jugar con los volcanes: “Todo es deseo y sueño y pasión desatada / del lado de la vida y los volcanes, / allí donde me amas” (La manzana o el vértigo).

“La situación en la zona de La Palma afectada por la erupción es desoladora, porque una colada de lava con una altura media de seis metros se come literalmente viviendas, infraestructuras, cultivos”, según Mariano Hernández, presidente del Cabildo. Colegios y alguna iglesia sepultados, decenas viviendas, cultivos arrasados.

No es un momento histórico ni un espectáculo, aunque también; sí belleza mortal. El pinar asolado, cultivos devastados, casas y pueblos literalmente tragados por el fuego, la huida y muerte de los peces, la amenaza de los gases tóxicos, las lluvias de ceniza. Kirauea, Stromboli, Arenal… y ahora el Etna vuelve a erupcionar.

Demasiada presión en la corteza y dentro de la tierra, mucho fuego interior, honda pasión y angustia en cada uno de nosotros ante la incertidumbre. Y el silencio abismal que precede al rugido destructor: “Un alarido sordo resquebraja la luna / y estremece la tierra / en volcanes de semen y de lava” (Pájaros de silencio).

Olvidamos los millones de años que los volcanes llevan dando a luz paraísos: “Entraba en la estación de la ternura, / el más bello deseo o los volcanes” (Del Verbo y la Belleza).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Triibuna", domingo 26 de septiembre de 2021).

Derechos 2020

Derechos 2020

Foto José Manuel Zabalza

La fuerza de los límites

Desde mi sillón

La abuela cebolletas

Me fue bastante bien, y aun podría contar unas cuantas historias a mis nietos.

Que no pude asistir a catequesis con otros niños. Y que estudiaba en casa, con mis padres, sin señorita, ni aula compartida ni encerado hasta más mayor.

Me aceptaron de cine en las colonias y en la clase con otros sentaditos, aunque fuese la “tímida” de turno. Fue la antesala a una bonita juventud.

En el insti, a distancia, los profes se pensaban que no podría expresarme. Exámenes tipo test, orales y con máquina eléctrica los dejarían boquiabiertos.

El primer día de Uni estaba ya integrada, con varios compis subiéndome y bajándome del Aula Magna 2. Pese a aquel profesor que me creía oyente –ahora tan buen amigo–.

Fuimos de viaje a Viena, y a Roma con amigos, nada se ponía por delante… Mi verdadera independencia tomó forma de sillita con motor, con su cara y su cruz: al pedir que me llamasen al timbre me daban una moneda; y un joven quería que volviese con papá al preguntarle una calle.

El enamoramiento lleva al amor y al compromiso, pese a que alguien tema un accidente si vamos en pareja.

He sido muy feliz. Nací con un despiste médico. No es falta de respeto.

María Pilar Martínez Barca

A nuestro alcance

El Nazaret valenciano

Premio COPE Valencia 2018 al compromiso con la sociedad valenciana, junto al Santiago Apóstol del Cabañal. Parroquia y colegio de Nuestra Señora de los Desamparados de Nazaret son emblemáticos en el barrio y la ciudad.

M. P. M.

Víctor Gil Oduña, navarro, lleva veinticinco años de profesor en el colegio. “Aquí damos un poco de todo, de lengua a matemáticas. Hay niños de veintitrés nacionalidades, mayoritariamente Marruecos, Argelia y Paquistán. Gente muy humilde, esto es como un pueblo. Damos de Infantil a ESO”.

Situado en Poblados Marítimos, al extrarradio, dista a cinco minutos de la Ciudad de las Artes y las Letras. Su nombre proviene del lazareto u hospital creado en el siglo XVI, por marineros que traían enfermedades contagiosas. “El Cabañal, la Malvarrosa y Nazaret son barrios trabajadores. Hay exclusión, también gitana. En 2015 peregrinamos al encuentro con el Papa. Y cada año los niños conocen a gitanos con estudios, su modelo”.

Como los diputados gitanos Juan José Cortés (PP), Sara Giménez (Cs), Beatriz Carrillo (PSOE) o Ismael Cortés (Podemos). La parroquia, de nueva construcción tras las inundaciones de 1957, muestra un Cristo bendiciéndonos y una talla de José con el Niño. Y el colegio, dibujos de Nuestra Señora,, y un purificador anti covid.

“Respetamos la interculturalidad, los padres nos piden formación católica. El respeto es ponerse en el lugar del otro. Hay alumnos con discapacidad intelectual, les ayudan sus compañeros, pese al parón de la pandemia y la brecha digital”. Ramón Moreno, alumno gitano, este año irá a la Universidad.

Correo-e de Víctor: victorodu3@hotmail.com.

Más corazón

Derechos 2021-2030

Igualdad, equidad social, libertad, democracia y derechos humanos, valores prioritarios dentro del marco del Tratado de Funcionamiento, la Carta de los Derechos de la Unión Europea y la Convención de la ONU.

No obstante, las personas con discapacidad presentan grandes carencias en cuanto a asistencia sanitaria, educación, empleo y acceso al ocio. Lo que se ha agravado con la pandemia: mayor infección en residencias, falta de servicios en casa, brecha digital. Por lo que el Parlamento Europeo pide implementar una nueva Estrategia Europea sobre Discapacidad 2021-2030, a través de sus Estados miembros.

Mujeres, niños, mayores de 65, personas sin hogar, migrantes, refugiados y etnias minoritarias merecen especial atención.

Página de la Comisión Europea: https://ec.europa.eu/info/index_es.

M. P. M.

(Humanizar, «La fuerza de los límites», Nº 178 -Madrid, septiembre-octubre 2021-).

El nuevo curso

El nuevo curso

Foto Jesús Alba Enatarriaga

Visitábamos el Museo Arqueológico de Huesca. Me cautivó nuestra Historia temprana: del Paleolítico inferior, la época musteriense, el inteligente y desaparecido hombre de Neandertal, el de Cromañón –el primer ser humano–, al Neolítico, Calcolítico y las ya protohistóricas Edad de Bronce y Hierro. Puntas toscas de piedra, grupos nómadas, seres que no se preguntan todavía por la muerte con sentido tribal.

Se irán refugiando temporalmente en cuevas, inventando la flecha para poder comer, fabricando utensilios más pequeños y manejables. Sepultan ya a sus muertos junto a la vivienda, y crean colosales monumentos funerarios. La pintura rupestre vendrá después, como hecho social y mágico-religioso. ¿Estético, funcional, catártico? Ajorcas, collares, alfileres y agujas de coser, peines… Y las vasijas, útiles para verter e ingerir alimentos, gracias a materiales de la tierra.

Y yo me preguntaba si hoy la niña y el niño no podrían seguir esos patrones, sin contaminarlos con doctrinas. Sobrevivir, sentirse protegidos en familia, expresar, descubrir la maravilla en cada juego, añorar a los abuelitos. Los íberos y romanos, cultura insuperable, la convivencia histórica de visigodos, árabes, mozárabes y cristianos, el Renacimiento y los siglos posteriores, de Goya a Ramón Acín, arte y compromiso…

También en Huesca, el Museo Pedagógico de Aragón, testigo de una época oscura. Mapas y formas de comprender el mundo, el crucifijo y el retrato del Caudillo, mesas simétricas con tintero, ábacos para los pequeños, labores de costura para alumnas y de carpintería para alumnos, recomendaciones sobre la viruela, otra manera de ver el cuerpo humano…

Y me pregunto yo, ¿cómo hacer que los niños, adolescentes, jóvenes crezcan en libertad, independientemente del partido de turno? Hemos sobrevivido a dictaduras, enfermedades, raquitismo intelectual, desigualdades. Cuanto más la generación del covid.

Un bonito colofón para dar paso a curso: el concierto en familia “Érase una vez”, del grupo De Pedro –Jairo Zavala–, en el Auditorio Carlos Saura. El derecho al “no”, jugar con los monstruos bajo la cama, dormirse con una nana. La infancia, ese tesoro que no hemos de perder.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 19 de septiembre de 2021).

Maestros

Maestros

Foto Asociación Aragonesa de Escritores

Comenzar un acto de homenaje con “Imgine” de John Lennon no está nada mal, y más cuando el homenajeado es tan polifacético como José Verón Gormaz (Calatayud, 6 de septiembre de 1946). La Asociación Aragonesa de Escritores homenajeaba estas dos últimas semanas, en el Salón de Columnas de Caja Rural de Aragón, al poeta bilbilitano y a Ángel Guinda, ambos Premio de las Letras Aragonesas.

Tras la presentación de Fernando Sarría, José Antonio Conde haría la semblanza: Ingeniería Técnica (1970-76), Administración y Planificación de Empresas en la Politécnica de Madrid; Hijo Predilecto de Calatayud, Medalla de las Cortes de Aragón… Miembro de la Real Academia de San Luis, 100 exposiciones, 300 premios de fotografía. Dijo el poeta árabe: “La mejor descripción es la que hace del oído un ojo”. Desde Legajo incorde (1980), 24 de poesía, 8 de narrativa, 5 de inspirada fotografía, cientos de artículos.

“Si deseas cruzar a la otra orilla, / imprégnate primero del lugar que abandonas”. Compromiso luz-palabra. Pasión y memoria, incorporación todas las realidades.  Yo sé que tus labios me nombran esta tarde, / porque el viento ha parado y duerme la tormenta”. Javier Fernández, presidente de la Asociación, expresó el afecto y la admiración de todos.

A Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), despertó a la poesía gracias a la escultura de la pareja de enamorados bajo la lluvia, de Manuel López. De Vida ávida (1980) a Los deslumbramientos (2020). 26 libros de poemas, 2 ensayos sobre poesía, 3 libros de género fronterizo, 6 manifiestos poéticos, 8 traducciones, 448 artículos… Un dvd y dos cd, más la película “La diferencia”, de David Francisco, Coautor del himno de Aragón.

 “Liaba el cigarrillo / como enrollando su vida en una alfombra, / con lentitud y minuciosidad, / dispuesto a la mudanza decisiva”. Su poesía es objeto de belleza y sujeto de conducta. “La casa estaba en orden / frente al caos del mundo. / Un libro abierto / sobre la mesa / me miraba”. ¿Toda la luz del mundo o “un acto de destrucción”? “Lo diría una indígena y tendría razón: / Ustedes tienen la vida organizada en cajas”. Siempre entre Rimbaud y San Juan de la Cruz. “Me he fumado la vida / y la vida me ha fumado a mí”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 30 de mayo de 2021).

Carmen Laforet

Carmen Laforet

Foto Portada de la primera edición de Nada

Año crucial en la poesía española de posguerra: Hijos de la Ira, de D. Alonso, y Sombra del paraíso, de Vicente A. El año que la joven Carmen Laforet (6 de septiembre de 1921), ganaba la primera convocatoria Premio Nadal con su ópera prima: Nada.

Más allá de la crítica a la burguesía de la Barcelona de posguerra, fue leerla y entrever una representación teatral, con toda su carga impresionista y gráfica. ¿Quizá me recordaba a lo vivido por generaciones de mujeres que me precedieron? La doble moral, el silencio y sufrido sacrificio de las tías, el machismo no siempre encubierto de los tíos, la ternura en zapatillas de la abuela.

¿Me identifiqué con la fresca candidez de Andrea, la protagonista, hospedada en la casa familiar para estudiar Filosofía y Letras? “¡Qué alivio el agua helada sobre mi cuerpo! ¡Qué alivio estar fuera de las miradas de aquellos seres originales! Pensé que allí, el cuarto de baño no se debía utilizar nunca”. Muy pronto, las escenas pasan a ser dramáticamente actuales: los malos tratos a la mujer, la envidia, la sinrazón, la violencia.

¿Autobiográfica? Como La isla y los demonios (1950), sueños de libertad de una muchacha al final de la Guerra Civil en Gran Canaria; o La mujer nueva (1955), separación matrimonial en plena época de represión franquista. Igual, desde una perspectiva masculina, que La insolación (1963) y Al volver de la esquina (2004, año de la muerte de la autora).

Novela corta y cuento, en La llamada y La niña y otros relatos; y libros de viajes. Imprescindible, el género epistolar –Elena Fortún o Ramón J. Sender–. Le aconseja este: “Robe tiempo al tiempo y escóndase y siga trabajando en (...) lo que nadie puede hacer sino usted. Tiene un gran talento que no es ya propiedad suya sino de todos nosotros” (Puedo contar contigo, 2005).

Separada de Manuel Cerezales y madre de cinco hijos, tres escritores, se debió a su familia, su religión y su tiempo. “Son míos y yo soy de ellos. Pero también soy independiente, no quiero sentirme reducida a la maternidad como único objetivo de mi existencia” (Cristina Cerezales Laforet, Música blanca, 2009). Recrea el camino de retorno, hacia la libertad definitiva.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 12 de septiembre de 2021).

Mujeres siglo XXI

Mujeres siglo XXI

Foto Gervasio Sánchez / Heraldo

Recuerdo un spot publicitario con este lema. Comparaba imágenes de mujeres occidentales, pidiendo sus derechos, con otras de la India, África, América Latina… Seres humanos del mal llamado sexo débil minusvalorados ha habido en cualquier tiempo. Pasada la Edad Media, considerados casi piedras sin alma, con Fernando el Católico ser cristiana nueva en Aragón era dramático. Gracia de Esplugas, Florencia de Monzón, Leonor Álvarez de Calatayud, Violante de Santángel de Huesca y unas cuantas más son citadas por M. A. Motis Dolader en Vivencias, emociones y perfiles femeninos.

De la reina Petronila a las heroínas de Zaragoza, las mujeres retratadas por Goya o Mileva Einstein –esposa y colaboradora del científico–, todas tuvieron sus problemas. Escritoras vetadas, autoras y lectoras en cárceles y campos de exterminio, amas de casa y madres con la vida truncada por la guerra; mujeres de uno y otro bando asesinadas.

Creímos que habíamos avanzado. En 1964 la mujer afgana logra el derecho al voto; en 2004 la igualdad entre hombre y mujer, la Ley para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres en 2009, en 2011 la campaña “Volver a la escuela” para niñas y niños. Pero la tradición, el integrismo político religioso y la lucha de poder tienen más peso.

“Tengo la sensación de que muchas personas de buena voluntad y algunas con retranca oportunista creen que la mujer afgana va a ser expulsada del paraíso organizado por la llamada comunidad internacional, Estados Unidos y sus aliados, entre ellos España” (Gervasio Sánchez). Cuarenta años de violencia radical, custodia de los menores para el marido, miles de parturientas sin asistencia médica, falta de centros educativos. ¿Puede darse el cambio si no surge de dentro?

Buen momento de volver a Viktor Frankl, El hombre en busca de sentido; o el gulav soviético: “La amistad y la literatura fueron los dos refugios de las mujeres rusas desterradas” (Monika Zgustova, Vestidas para un baile en la nieve). ¿Y sin saber leer? ¿Cómo sentir placer si se amputa el clítoris? ¿O mostrar la belleza femenina si te cortan las falanges por pintarte las uñas?

No debemos callar. Ni permitir que bajen el telón.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 5 de septiembre de 2021).

Tripanofobia

Tripanofobia

Foto Patricia Puértolas / Heraldo

No están recogidos todavía en el Diccionario de la lengua española, pero sí reconocidos por la Fundéu o Fundación del Español Urgente (RAE – Agencia EFE, 2005). Tripanofobia “el miedo o ansiedad intensa frente a las inyecciones o agujas médicas”. Término formado de la base griega trýpanon, ‘taladro’, más el elemento compositivo –fobia, ‘aversión’, ‘rechazo’. Conectados con vocablos sinónimos como belonefobia, fobia a las agujas, y aicmofobia, fobia a las agujas y otros objetos afilados o punzantes.

En este segundo orden entrarían objetos variopintos: alfileres, cuchillos, navajas, sierras, jeringas, ramas caídas de árboles… De niños casi todos tenemos un miedo visceral a las agujas. Parece que fue ayer mi primer análisis de sangre, en el Hospital de la Malvarrosa de Valencia; o las continuas anginas de pequeña, con tratamiento mucho más invasivo que hoy en día. ¿Quién no tiene algún trauma infantil?

Lo ya no tan lógico, razonable y fácil de comprender, es que trabajadores de residencias, incluso hospitales, se nieguen todavía a vacunarse en una pandemia como esta. “Los trabajadores de residencias que no se hayan vacunado contra la covid-19 no podrán cuidar de usuarios que no tengan las dos dosis” (BOA, 13 de agosto). ¿No sería una falta de respeto a mayores y personas vulnerables? Y ahí no entran política ni sindicatos.

El papa Francisco ha llamado la atención a obispos estadounidenses, bien por negacionismo, bien por poner la tilde en el oscuro origen de la vacuna. Las dudas son patrimonio universal, mucho más la salud.

“Hay una parte de la población que no se ha tomado la pandemia en serio, y deben saber que morirán varios jóvenes por todo lo que está pasando” (Luis Enjuanes). Según el célebre virólogo, puede sobrevenir una sexta ola, la inmunidad grupal no se alcanzará hasta el 80% de vacunados y en Navidad el virus puede seguir haciendo de las suyas. “Nosotros vamos a por una vacuna intranasal y de una sola dosis muy potente”. ¿La aprobarán las agencias de medicamentos?

Esterilizar. “Destruir los gérmenes patógenos”. No solo la Ciencia, también las Letras salvan vidas, llevan a comprender el sentido exacto de las cosas.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 29 de agosto de 2021).

Nilofar, abogada y paralímpica

Nilofar, abogada y paralímpica

Foto www.elmundo.es

Nilofar Bayat, 28 años, abogada, felizmente casada, capitana de la selección afgana de baloncesto femenino en silla de ruedas… Teme por su vida. Segunda incursión de los talibanes. La primera, a sus 2 añitos, mató a un hermano, hirió a su padre y a ella la dejó con discapacidad. Logró estudiar Derecho, bajo el gobierno de Hamid Karzai. Han cambiado las tornas en lo que dura el toque de un almuecín.

Estos días, mientras los radicales volvían a imponer la ley del Emirato Islámico, las calles se vaciaban de mujeres y las presentadoras de televisión se cubrían de nuevo con el hijab, me preguntaba qué será en estos momentos de las personas con discapacidad, esas que no salen en las noticias.

Miles de mutilados en los últimos años; millón y medio de afganos con diversidad funcional, sin posibilidad apenas de integración socio educativa y laboral ni ayudas técnicas; muchas más dificultades en caso de repatriación; mujeres y niñas que sufren acoso y abusos por norma… “Los Estados Partes tomarán todas las medidas pertinentes para asegurar el pleno desarrollo, adelanto y potenciación de la mujer” (Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ONU, art. 8).

Vamos retrocediendo. No veinte años, a una guerra civil o a etapas comunistas; sino al medievo de las civilizaciones, donde los agujeros negros se extienden al infinito por entre la celosía de un pesado burka. “Has hecho de mí todo lo que querías, / ahora echa un velo sobre mi cara: quiero dormir” (Sayd Bahodín -traducción de Clara Janés-, El suicidio y el canto. Poesía de las mujeres pastún de Afganistán, 2002).

Prometieron respeto a los derechos humanos de las mujeres, a cambio de su sagrada sharía. ¿Sin poder trabajar sino en el hogar o lo sanitario? ¿A tiro limpio contra la bandera y los aviones? ¿Matando a familias de profesionales del periodismo? Rosa Montero, Maruja Torres y Soledad Gallego-Díaz piden abrir fronteras. ¿Cómo sabremos si a las minas no se unirán mil y un artilugios terroristas que cercenen los pies y los cerebros?

Zakia Khudadadi y Hossain Rasouli no participarán por la delegación afgana en los Paralímpicos de taekwondo. Sin freno y marcha atrás.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", deomingo 22 de agosto de 2021).

Miguel Labordeta

Miguel Labordeta

Foto Heraldo

El 1 de agosto hizo 52 años de su muerte; el 16 de julio, hace un mes, 100 años de su nacimiento. Esperemos su homenaje otoño.

Del colegio de Santo Tomás de Aquino, con los próceres de nuestras letras, a la Guerra Civil, la estancia en Madrid, la “Zaragoza gusanera” y su OPI, Miguel fue siempre el gran incomprendido. “Desde sus primeros libros (…), nos encontramos con una escritura muy poco convencional, difícilmente etiquetable con algún adjetivo más o menos afortunado” (Antonio Pérez Lasheras y Alfredo Saldaña, Obra publicada).

Los críticos incluyen a Labordeta dentro del surrealismo, más en sus primeras obras. Se ve el surrealismo de postguerra como un juego, junto a «ceremoniales« o «rituales« postistas –como en los años iniciales de la OPI–. Al fondo, toda una forma de comprender la vida, expresarla y luchar contra un sistema establecido. En Miguel, además, se une la inquietud existencial y el compromiso. “En la esquina de enfrente / un hermoso niño miserable” (Sumido 25 -1948-). Un primer acercamiento, en mi tesis de licenciatura, Poesía de postguerra en Aragón.

Centrado en el auto reconocimiento, la muerte y el paraíso perdido, no olvida el entorno. Angustia y compromiso más acusados en Violento idílico (1949) y Transeúnte central (1950). Epilírica, escrito en 1950-52, no se publica hasta 1961. “Quiero pues en los ojos mirarte / contemplar tu alma sepultada como un león dormido”. La obra «dramatolírica» Oficina de horizonte (1955), y Los soliloquios (1969), con un lenguaje experimental, completan su bagaje literario en vida. “… las rosas los sepulcros / las hermosas individuas olvidadas”.

“Puesto que el joven / de la montaña azul ha muerto / es preciso partir”, apuntaba en Sumido 25. Y Manuel Pinillos, “Presidente Vitalicio de la O.P.I.”, escribe a José María Aguirre: “Cualquier día próximo sabrás, como ocurriría con Miguel Labordeta, mi desaparición de este inhóspito planeta” (7-VI-70). Autopía, La escasa merienda de los tigres, Obras completas, Metalírica… “Mientras os alejáis / cantando juventudes / yo permanezco aquí / mudo y atónito / como un muerto inmortal / soñando vida inmensa / y una antigua e inconcebible libertad”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 15 de agosto de 2021).