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La lampara encendida

La columna dominical

Bastón de caminante

Bastón de caminante

Foto: https://verbiclara.wordpress.com

El mejor alcalde, el pueblo, parafraseando la comedia de Lope de Vega, El mejor alcalde, el Rey (1620). Tiempos de Alfonso VII de León, siglo XII: Sancho, un hidalgo pobre, se casa con Elvira; Don Tello, padrino y aristócrata, abusa de la recién casada. Agravios que se pagan con la muerte por decreto real.

Hoy la honra, en su cuarta acepción de la RAE –‘pudor, honestidad y recatos de las mujeres’–, no nos dice nada. ¿Pero el honor social de madres o alcaldesas? La dignidad de mujeres y hombres nunca pasa de moda. Ni el poder colectivo, frente a los abusos de unos pocos y las eternas corruptelas. Ya en Fuenteovejuna (1613), nos enseñaba Lope: “Ya veis que en Fuenteovejuna / hay gente humilde, y alguna / no enseñada en escuadrones, / sino en campos y labranzas”.

Y en la segunda parte del Quijote –El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615), cap. 45–, nos encontramos a Sancho Panza en su Ínsula Barataria, entre Pedrola y Alcalá de Ebro: “Es costumbre antigua en esta ínsula, señor gobernador, que el que viene a tomar posesión desta famosa ínsula está obligado a responder a una pregunta que se le hiciere que sea algo intricada y dificultosa, de cuya respuesta el pueblo toma y toca el pulso del ingenio de su nuevo gobernador”. Su primer dictamen como juez, que las gsnancias de las caperuzas no fuesen para el labrador ni para el sastre, sino para los presos.

Pero con la Iglesia y sus antídotos hemos topado, hermano Sancho. En El alcalde de Zalamea (1636), escribe Calderón de la Barca: “–¿Sabéis que estáis obligado / a sufrir, por ser quien sois, / estas cargas? –Con mi hacienda; / pero con mi fama, no; / […] / … el honor / es patrimonio del alma, / y el alma sólo es de Dios”. ¿Puede entenderse hoy?

Puede más Dalila que Sansón –la belleza laica y profana que el misterio– (Jueces, 13-16). Me contaban mis padres cómo Salomón (965-928 a C.) supo que la madre era la mujer que no quiso sacrificar al niño (Reyes I, 3, 16-28). Y olvidamos que el bastón de Santa Teresa, que estos días visitaba Zaragoza, no es bastón de mando; sino de compañera de camino.

Que nuestros gobernantes repasen a algún clásico. ¿Será mucho poder?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 19 de junio de 2015).

Reino Playmobil

Reino Playmobil

Foto:tectonicablog.com

Azules, rojos, morados, chocolate, naranja, gris o verde. Los hay de todos los colores. Y ahora que la cromoterapia –o colorterapia– parece estar de moda, seguro que tiene su sentido.

El rojo, según dicen, es el color de la fuerza, de la vida y la sangre, el más enraizado en la tierra. El morado es más espiritual, mucho más relajante; para ambientes íntimos. El azul, como el verde, entra en la escala trascendente, de la comunicación a la esperanza. Marrones o achocolatados y naranjas van más unidos al rojo. ¿Dónde queda el gris?

Me refería a esos personajillos, los Playmobil, que tantas veces regalé a mis hermanos –no tanto a mis sobrinos, que ahora con la tablet y el smartphone se entretienen más–. Había de todos los colores, oficios y mareas: de la marea blanca y de la verde, amarilla, naranja… y con sus accesorios, silbatos incluidos. Desde reyes o príncipes, soldados y futbolistas a bomberos –qué bien vendrían ahora para apagar los primeros incendios y las tormentas que se avecinan–; o albañiles, mucho antes de la burbuja inmobiliarias. Después crearían las enfermeras, en una sociedad todavía sexista.

Y luego tenían su castillo, su casita con garaje y jardín, su rancho americano, su embarcación, su caballo, su moto… y hasta algún portal de Belén que veía las pasadas navidades –no sé si quedarán–. No recuerdo si entre esos muñequitos de pequeña estatura había algún político. Juraría que no, porque entre el juego de estos no encaja muy bien la teoría de conjuntos ni la terapia del color. Por ejemplo, el azul debería conjuntar con morado y verde; los colores terrosos, con el rojo, anaranjado y gris. ¿Será que se olvidaron las matemáticas y el sentido y bien común?

El azul aparece desterrado del mapa. Y los demás colores parecen conspirar unos con otros, como en una de aquellas travesuras de la Bruja Avería. Mientras el naranja hace de bisagra en las puertas del castillo misterioso. ¿Azul con rojo? ¿Pero rojo con morado? La Historia se escribe muchas veces con renglones torcidos.

Cuando lean esto, ¿habrán jugado bien el blanquiazul y el rojiblanco? Horst Brandstätter, el “señor Playmobil”, lo miraría con ojos de niño emprendedor.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 12 de junio de 2015).

Sin frenos

Sin frenos

Foto: www.asociacionsolcom.org

“Estoy cansada de vivir”. El mensaje es el mismo por whatsapp que por teléfono o por carta. El “ser o no ser” de Hamlet cobra tintes dramáticos cuando lo escribe un adolescente. “Lo pasó muy mal el día en que uno de ellos le convirtió en objetivo de un violento juego escolar que ellos llamaban chante. Ese “juego” sirvió para darle 15 puñetazos. Un chico de 15 años, de Sevilla. “Un día le robaron un móvil de 400 euros. El chico pidió que se lo devolvieran, pero solo recibió como respuesta rostros de risa”.

Quienes tenemos hijos o sobrinos no las tenemos todas con nosotros, y más si son de buen carácter o estudiosos. La mayor parte del acoso entra por la red, según la policía, pero no solo. El caso de la chica del IES Ciudad de Jaén, en Madrid, nos puso el vello como escarpias. Con una discapacidad física e intelectual, alucina con qué facilidad se echan balones fuera. Según la consejera, “el director del centro ha incumplido el protocolo, al conocer el caso previamente y no haber elevado la denuncia a la Dirección de Área Territorial o a la Inspección Educativa”. Según el director, “el centro se ha volcado en esta alumna, se ha atendido a su diversidad”.

“O me pagas 50 euros o te pego”. Ante las amenazas de su compañero acosador, se puso a trabajar para personas mayores. No era la única acosada, pero los 16 años de la joven no equivalían emocionalmente a más de 10, y no daba el parámetro darwiniano de la teoría de la supervivencia.

Por supuesto, se culpa a los brutales recortes educativos en Madrid. En Aragón, la atención a la diversidad se ha reducido más del 15% en estos últimos años: alumnos en edad adulta, castellano para extranjeros, actividades extraescolares, de comedor, menos horas de asesoría… Creo que fue antes cuando un chico de un instituto de Calatayud no superó sus temas de drogas y extraños deseos de felicidad.

SOLCOM (Asociación para la Solidaridad Comunitaria de las Personas con Diversidad Funcional y la Inclusión Social) ha sacado el Decálogo por el Derecho a la Educación Inclusiva: “La escolarización ha de garantizar siempre el acceso a centros ordinarios con los apoyos y los ajustes razonables necesarios, cuando se trate de personas con necesidades educativas especiales” (punto 5). Ojalá los pactos lo hagan realidad.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragon, "Tribuna", "Con DNI", viernes 5 de junio de 2015).

Tercera fuerza

Tercera fuerza

Foto: europapress.es

Reflexionaba Javier Marías en El País cómo la opción de fuerzas emergentes, Ciudadanos o Podemos, daba la sensación de no poner la confianza en dos únicos partidos, y de que la papeleta tuviera una eficiencia práctica. Aun así continúa: “Sin embargo, como siempre, votamos a tientas, si es que no a ciegas. No solemos saber por qué tal o cual individuo ha sido designado para aspirar a presidir una Comunidad o un Ayuntamiento. Cuáles son sus capacidades o méritos para la labor”.

La formación de Pablo Echenique-Robba ha vuelto a sorprendernos en Aragón. Yo no entiendo de triunfos ni de pactos, sí de personas. Recuerdo cómo nos comentaba aventuras de su Rosario natal (Argentina), cuando sus compis lo lanzaban por una costanilla. O la primera entrevista para Humanizar, a raíz del Premio Rompiendo Barreras 2008. “Mi hobby principal es mi trabajo, después salir con los amigos, leer, ver alguna película y estudiar idiomas”.

La Olimpiada de Física, los premios del insti, su oposición como titular del CSIC… ¿Algo se le resiste? Otro hito, el blog “De retrones y hombres” –Premio Tiflos de Periodismo–, junto al periodista Raúl Gay, no casualmente noveno en la lista de Es la hora de Aragón por Zaragoza. “La discapacidad requiere esfuerzo, tiempo y dinero. Si tienes un problema físico o mental, seguro que la mayoría de las actividades de la vida te van a costar un esfuerzo extra y algo más de tiempo”, nos diría Raúl.

Por circunstancias coincidí con Sergio, uno de tantos en la sombra, animador y formador en varias asociaciones de deporte para personas con diversidad funcional. Y en un excelente acto literario, con Salvador Berlanga Quintero, educador por vocación y autor de libros sobre los temas más variados; número cuatro en la lista de Teruel. Su silla es una anécdota.

“Pero como esta vez el resultado previsible no es A o B, sino por lo menos A, B, C o D, nos es aún más difícil saber qué diablos estamos haciendo”, pronosticó Marías. “Mis metas a corto plazo, mejorar día a día como persona, tomar las decisiones correctas y mejorar en lo que pueda mi vida, la de los que me rodean y puestos a pedir la de los que no me rodean”, me respondía Pablo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 29 de mayo de 2015).

Yo elijo

Yo elijo

Foto: Benito Hernández Alegre

Elección, ‘acción y efecto de elegir’; ‘emisión de votos para designar cargos políticos o de otra naturaleza’. Según esta última acepción de la RAE, yo elijo lo primero vivir. ¡Menuda verdad de Perogrullo! Pero no es tan obvio si pnsamos en plazos diferentes o un nasciturus con taras.

Mi segunda elección, la Atención Temprana. ¿Hasta los dieciocho? Dependerá del caso. Algunos niños con diversidad funcional precisarán cuidados especiales en su primera infancia; otras personas, siempre. ¿Y por qué no educación inclusiva, cuidadores, profesores de apoyo y acceso a las aulas? En centros especiales elijo a quien no escatime en terapias y ayudas.

¿Y en materia de empleo? Que se cumpla y se amplíe la reserva para trabajadores con capacidades diferentes; que se adapte el examen. Pero ante todo, una buena formación, y oportunidades más allá del papel. ¿Por qué solo una minoría trabajamos?

“De niña a mujer”, la clásica canción de Julio Iglesias con tintes de drama cotidiano si la mujer es diversa física y más intelectual. ¿Suficiente denunciar un maltrato? ¿No pasará por el apoyo al entorno familiar? ¿Y por una asistencia personalizada?

Ahí te quiero ver. En cuanto a la Ley de Dependencia, estamos todavía en mantillas. No queremos un dinero que no hay, sino asistencia profesional –fuera de tu padre o de tu hermana–, las horas que haga falta; y no ayuda a domicilio ni copago a través de una empresa que busca su propio beneficio. Filosofía a favor de una vida más autónoma, la autoestima y el empoderamiento, no recuerdo haberla escuchado a ningún candidato; tampoco me he estudiado punto a punto.

¿Quién nos construirá pisos y apartamentos asistidos? ¿Quién va a facilitarnos vivienda con domótica, o adaptada en lo mínimo, que no esté en el extrarradio? Más sencillo, ¿quién ofrece mejor movilidad? La micro amarilla, líneas de autobuses rojos, el tranvía, el bono taxi… ¿Y por que aparcan en mi plaza reservada, o en el único acceso a la acera? ¿Por qué aquí un rebaje y no en el otro lado? ¿Quién permite abrir un establecimiento público con un pedazo de escalón donde antes no estaba?

Ahora que mi colegio electoral es por fin accesible, me pienso a quién elegir.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI",  viernes 22 de mayo de 2015).

Ritos de iniciación

Ritos de iniciación

Foto: www.periodistadigital.com

Yo comulgué de calle. En mi parroquia no dejaban que las niñas y los niños nos vistiésemos de princesas, marineros o cosas estrambóticas para recibir el cuerpo de Jesús. Siempre lo he agradecido, una formación sencilla que me ha llevado a interiorizar, a centrar la experiencia religiosa sin volantes ni birbirloques. Como la de mis hermanos, mi Primera Comunión la celebramos en casa, con los regalos práctico y justos. A mitad de camino entre la de mis padres y abuelos –en el pueblo no había dinero para celebraciones– y las de nuestros peques, con restaurante, payasos, disc jockey y toda pesca; donde lo que menos importa es comulgar.

Y es una pena perder la perspectiva y la raíces como rito de madurez e iniciación, espiritual católico en este caso. En otras culturas no lo pierden. Ocho años, la edad en la que muchos niños ya trabajan; la misma edad que tenía Abu, el pequeño inmigrante subsahariano al que intentaban pasar la frontera de Ceuta dentro de una maleta. Todo un rito iniciático para él; un cambio de país y de cultura, y un cambio, ojalá, de la extrema miseria a una vida más normalizada.

Experiencia también de iniciación la de la hija de Francisco Miranda, de once años, cuando vio a su papá lanzarse a rescatar víctimas, antes de que el avión A400M se estrellase contra el suelo de Sevilla. La niña, y seguramente su perrito, jamás olvidarán que una vida humana es lo primero. ¿Lo hubieran hecho todos?

Con su corta experiencia de dos años sería secuestrado durante cuatro horas en la guardería. Amenazando al niño con un cúter, Jandi, el secuestrador, pretendía hacer declaraciones por la tele. ¿Quién iniciaba a quién en el mundo de los monstruos o en el de los niños grandes? Y es que hay quien nace ya superviviente, como ese bebé chino enterrado por sus progenitores en una caja de zapatos, y después de ocho se encontraba sanito y coleando. Su delito: nacer con labio leporino: deformación congénita del labio superior bastante frecuente y de intervención sencilla.

Todo niño y adolescente tiene derecho a su particular rito de iniciación, en libertad, sin violencia; por el que realice un tránsito más feliz a la sociedad de sus mayores.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", sábado 16 de mayo de 2015),

Jesús Hermida

Jesús Hermida

Recogiendo el Premio Ondas. Foto: Heraldo

Terminaban de traer el televisor en blanco y negro a casa, aquel cajón casi como las primeras radios en el pueblo. Retransmitían la llegada del hombre a la Luna, y daba la noticia un locutor joven –para mí muy mayor–, moreno, ¿llevaba entonces patillas? El mismo que un año después sería corresponsal en Nueva York, y nos relataría el asesinato del presidente Kennedy. ¿O eso fue antes? Los datos se emborronan en un lejano salón, junto al largo pasillo donde daría mis primeros pasos, en aquel cuarto piso de la calle Delicias. ¿Tendría cinco años?

¿Cómo iba a saber yo por entonces que nacería veinticinco años antes que servidora en Ayamonte (Huelva)? ¿Que comenzaría trabajando en Signo, semanario de Acción Católica, Europa Press, La Actualidad Española, Informaciones…? Teníamos bastante con irnos adaptando y viviendo una realidad cercana en tiempo y circunstancias a “¡Bienvenido, Mister Marshall!”, de Berlanga. ¿Cómo iba a adivinar que antes de Periodismo deseaba estudiar Filosofía y Letras?

Después, cuando volvió a España en el 78, la caja tonta comenzaba a vestirse de colores, y yo asistía a un aula con otros compañeros minusválidos –en la jerga de la época–. Estábamos en plena transición. De su vuelta a TVE –“Pasaporte”, “De cerca”, “Crónica 3”– tampoco me quedan muchas huellas.

Lo recuerdo en el Telediario de la noche y, ya en los noventa, en espacios de Antena 3: “El programa de Hermida”, “La noche de Hermida”… Y en una mezcolanza no tan confusa que mis días de infancia me vienen nombres como Irma Soriano, Nieves Herrero, María Teresa Campos, Toni Cantó o Agustín Bravo; cuando habíamos abierto más canales, clausurado casi la postmodernidad e íbamos ya camino de la globalización. Yo seguía escuchando la voz entrecortada del locutor de siempre en el ángulo oscuro de un viejo salón.

“Era una persona que marcó una forma de hacer televisión y todavía no se ha superado”, declaraba Nieves Herrero, una de sus chicas favoritas. Premio Ondas, Nacional de Televisión o Antena de Oro, recibía su penúltimo homenaje en el tanatorio de La Paz de Tres Cantos (Madrid), sede de la revista Humanizar. Hay hebras invisibles que enlazan nuestras vidas.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 8 de mayo de 2015).

Namasté

Namasté

Foto: sathyasaibaba.wordpress.com

Tendría no más de siete años cuando entresoñé un estremecimiento en el suelo y las paredes, de vacaciones en Valencia, estaba ya acostada. Supe después que se había producido también en Zaragoza. No se lamentaron desperfectos.

Namasté Asociación Aragonesa para la Promoción de la Infancia. Tiene que ser terrible que un niño o una niña se queden sin casa, sin familia, sin escuela, sin sueños, sin niñez, sin vida a veces. Se habla ya de 5500 fallecidos, de 11.000 heridos. ¿Cuántos pequeños? “Antes del terremoto teníamos a cuarenta niños en cada centro [de la ONG Kumara – Infancia del Mundo], pero en uno de ellos ya se espera que haya doscientos dentro de poco”, afirma la Directora de Namasté.

Sin luz ni agua potable, las lluvias y el olor de los muertos amenazando con contaminarlo todo. Tiene que ser macabro. ¿Cuántos discapacitados? ¿En qué condiciones antes ya del seísmo? “En realidad, la vida es cuestión de suerte; yo he estado ahí, ha habido un terremoto y no me ha pasado nada; he tenido una gran suerte”, afirmaba Luis Laín, el montañero oscense. Tres días antes había fotografiado Katmandú desde su minarete, ahora todo en ruinas. ¿Y la suerte de esa pareja zaragozana desaparecida? ¿Y de los aragonés que continúan en Nepal?

“Namasté”, saludo sánscrito oriundo de La India, acompañado con la unión de las palmas de las manos y la inclinación de la cabeza, que se ha extendido en nuestro loco mundo occidental con la práctica del yoga y la meditación. “La parte divina de mi ser saluda a la parte divina de tu ser”, entre otras significaciones. El budismo, minoritario en La India y Nepal, se ha colado también en el hinduismo, conglomerado de filosofías y creencias.

Aceptar, vivir cada presente, reducir al máximo los deseos, alcnzar la unión con el todo y el nirvana. ¿Sencillamente meditando? Dos aviones repatrian a ochenta españoles. La constructora San José atiende a ciento veinte compatriotas. Equipos de rescate logran sacar con vida al joven Pemba Lama, de quince años, tras cinco días bajo los escombros.

¿Por qué no ser más solidarios y construir entre todos edificios que resistan los seísmos? Sería un auténtico nirvana colectivo. Namasté.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 1 de mayo de 2015).

Semillas

Semillas

Foto: www.todocoleccion.net

Me venía a la mente El osito cazador, uno de los cuentos de mi más tierna infancia: su sombrero de pluma, su cinto a la cintura, su ballesta y sus flechas. Ahora nuestro protagonista era un muchacho de ESO; y junto a ballesta, de verdad y casera, llevaba un machete y un cóctel molotov fabricado con una botella de cerveza.

La profesora de Castellano fue su primera víctima; la segunda, su hija. A la tercera dicen que va la vencida, y el profe de Sociales, amante de la Historia, no parecía ser su favorito. Vendría luego el juego de a ver a quién le toca la china: una docente más y otro compañero.

A la par, un “spot” o consejo publicitario –¿por qué los anglicismos cuando es tan rico nuestro idioma?– sobre la violencia de sexo (que no de género) entre adolescentes.–¿Otra vez te ha llamado? –Sí. –Quiere controlarte; déjalo ya.

David Jurado, profesor de Educación Física del IES Joan Fuster de Barcelona, desarmó al muchacho dialogando. “A veces, los adolescentes acumulan tensiones y, si se junta con un brote, se da la tormenta perfecta”, asegura. Sin embargo, permítaseme otra teoría.

Los niños y adolescentes nos imitan; vamos sembrando en ellos semillas de futuro, en negativo o fecundas en esperanza. Lo que tiene que ser está en potencia. ¿Y qué van a aprender si ven cómo un adulto abalanza a su perro contra un policía? ¿Y a un capitán que ahoga en su barco a casi 1000 inmigrantes? ¿Y a otro imbécil que se pega un tiro en el pie por saber lo que se siente?

Y viceversa. “La cultura es una forma constante de tempestad”, se afirmaba en la entrega de los Premios Búho, de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro. La belleza de la Torre del Agua, o la nueva exposición de Isabel Guerra en el Patio de la Infanta –hasta el próximo 24 de mayo–, generan más Belleza. Continúan leyéndose libros en papel; Víctor Manuel y Ana Belén nos siguen ofreciendo “Canciones regaladas”, y a algún político se le ocurre unir nuestra esencia romana, árabe y judeocristiana.

¿Qué semillas sembramos? Es posible subir de nota en felicidad. Si el hispanista Raymond Carr, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 1999, ha llegado a los 96 otoños, será por algo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 24 de abril de 2015).

Integrismo mental

Integrismo mental

Foto: www.chavalcarcel.es

¿Qué nos está pasando? En pleno estremecimiento por las 200 víctimas del avión de los Alpes, en la Universidad de Garissa, Kenya, eran asesinados 148 jóvenes cristianos, y otros 79 bestialmente heridos, por el grupo terrorista Al Shabaab. Parece que no estaban de acuerdo con que el país enviase sus tropas a Somalia. Pocas semanas antes, en Nigeria eran masacrados unos 2000 seguidores de Cristo, sin tener tan apenas eco en los medios ni en las redes sociales.

Me meto por curiosidad en la página web de Ayuda a la Iglesia Necesitada y leo, por encima: “El día a día de un seminarista católico en Irak”; “Fallece el adolescente cristiano que fue quemado vivo en Irak”; “Cristianos perseguidos en el siglo XXI”… Cristina López Schlichting, casposa para tantos, entrevistaba a Raquel Martín, de la ONG, sobre la situación previa a la Semana Santa en Kurdistán: “He visto a un grupo de cristianos realmente aterrorizados por las sombras negras del demonio. Te dicen: He perdido todo menos la fe”.

Lo vemos demasiado lejos, en coordenadas y en creencias. Hasta que el estupor vuelve a golpearnos en la cara cuando un vecino nuestro, de un pueblo de aquí al lado –Ejea de los Caballeros, yo sí quiero acordarme–, pretende terminar con la pareja de su hija, y luego se atrinchera a cal y canto por si las moscas. Pensaba que la historia de los Montescos y los Capuletos, o de Isabel y Diego de Teruel, estaba trasnochada.

Llevamos un cacao mental impresionante. Servidora lo respeta todo, hasta donde le llega. Pero que no me digan que la ablación del clítoris es por motivos religiosos. No suelo comulgar con ruedas de molino tan descomunales. La unidad todos la buscamos; pero de ahí a cuidar la forma en la que respiramos porque podríamos herir a un humilde mosquito… El budismo se ha puesto de moda, y algunos niños nos sorprenden asegurando que anteriormente fueron célebres personajes –ya en la carrera habíamos estudiado El Crotalón, del siglo XVI, curiosa metempsicosis de Pitagoras transfigurado en gallo–. Todo es respetable, aunque con lógica.

La confusión conduce al integrismo. “De devociones absurdas y santos amargadas, líbranos Señor” (Teresa de Jesús).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 17 de abril de 2015).

Saltando vallas

Saltando vallas

Foto: es.123rf.com

Me hacía sonreír esa noticia de una manifestante de 82 años, con andador, osteoporosis y reuma, multada por saltar una valla. Un convecino de O Rosal (Pontevedra), también de movilidad reducida y con taburete de apoyo incorporado, comparecía en el mismo juicio. ¡Para que digan que no existen los milagros!

¿Será la misma ley de Murphy por la que a más discapacidad menos dependencia? Pues me lo expliquen, que diría Macario, el querido muñeco de José Luis Moreno. ¿Y es por eso que pagar hipoteca supone reducir los derechos y más copago? Escribía en su blog el periodista y hoy candidato por Podemos Raúl Gay: “Como es lógico, para independizarte necesitas una vivienda. Es casi imposible pagar una hipoteca y un asistente personal. […] Tuve que reformar la casa y hacer ciertas adaptaciones. Una puerta automática que se abrirse con un mando, ventanas accesibles, persianas a motor y un baño a mi altura. Pedí ayuda económica pero no me la dieron. La razón era que cobraba más de lo que establecían para dar ayudas”.

Entre los ocho aspirantes al Gobierno de Aragón, su colega y cabeza de lista, Pablo Echenique, va a apostar por esa asistencia y accesibilidad universal –si los pies no se los dejan en Pekín en uno de sus vuelos, como declaraba por televisión–. Carlos Aparicio, correligionario de UPyD, seguirá intentando regular junto a la mejor imagen de Rosa Díez la figura del Asistente Personal. Y Luisa Fernanda Rudi continuará con su programa de recortar prestaciones en el entorno familiar –de donde no hay no puede sacarse– y priorizar la ayuda a domicilio unas horas al mes.

Mientras, me llega una noticia del Sur: “La Asociación Vida Independiente Andalucía ha recibido por parte de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales una subvención para llevar a cabo un proyecto de vida independiente basado en una asistencia personal digna y suficiente. […] Se trata del primer proyecto en España que da cobertura de asistencia personal a menores, personas con diversidad intelectual y personas con diversidad física”.

Cuando Cristo ha corrido la losa del sepulcro, a nosotros, humanos con funciones diversas, nos faltan muchas vallas por saltar.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 10 de abril de 2015).

El silencio de Dios

El silencio de Dios

Foto: Marga Alonso

Dios ha muerto, ya lo dijo Nietzsche. En Viernes Santo no tenemos Cristo, comentaba irónico mi tío. Y hasta Benedicto XVI terminó concluyendo que Dios parecía realmente dormido en este siglo XXI del mundo y de la Iglesia.

El nihilismo nietzschiano apoya otro rango de valores, otra especie de hombres y mujeres independientes de los viejos dogmas. El ser humano sería el artífice y responsable de sus propios errores y virtudes. La mujer pasaría a ser dueña absoluta de su cuerpo. Y a su pareja le sería lícito tomarla como objeto de placer y posesión.

¿Nos sabemos de verdad responsables de echar plásticos al mar? ¿Y de la picaresca en los hoteles? A veces me pregunto si la clase política –la casta y la no casta– ha olvidado que es la creadora del bien común. ¿Y el piloto que decide suicidarse en pleno vuelo? Lo que ya no comprendo de ningún modo es la guerra yihadista; o esa madre que envía a Siria a sus dos gemelos por la causa de Alá. Cuando no existe Dios.

No sé si el orden del cosmos, o que los tiempos no daban para más, nos vino el papa Francisco con sus nuevas gafas de mirar las cosas, y el silencio de Dios, expresión polisémica, dio un giro a lo místico. “Orar es tratar de amistad con quien sabemos nos ama”; la frase nos sabe y huele a recién horneada ahora que Santa Teresa ha cumplido 500 primaveras.

 “Cuando os veo recorrer las calles me caen las lágrimas de felicidad”, diría a los cofrades Ángeles de Irisarri, nuestra flamante pregonera. Sin embargo, la Pasión es cruel, salvaje, irrepresentable: “Y le golpeaban la cabeza con una caña, le escupían y, doblando la rodilla, le rendían homenaje” (Marcos 15, 19).

La noche de Miércoles Santo, en la procesión de Cristo camino del Calvario, escuchaba a una madre explicarle a su niño con ternura la primera caída de Jesús, y la sangre y las muchas heridas que le hicieron, y me quedaba a bolos. ¿No solemos huir del dolor? El Ho’oponopono, práctica tradicional hawaiano de origen polinesio, enseña a sanarnos integralmente, aceptando el dolor, por mediación de la divinidad.

¡Dios mío, Dios mío! Últimos gritos recogidos en el supuesto vídeo del avión de los Alpes. No se escuchaba a Dios.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 3 de abril de 2015).

Viaje sin retorno

Viaje sin retorno

Foto: Heraldo

No estamos preparados para morir. Ni para despedir tan abruptamente a los seres queridos. Y surgen los porqués inexplicables. ¿Por qué esta familia y no otra? ¿Por qué en un viaje de trabajo o incluso de placer?

Siempre me han inspirado algún respeto. Me gustaba dejarlo todo atado cuando viajaba, finalizar las tareas si era posible y antes, cuando no había móviles, llamar a ese amigo más cercano y decirle “hasta luego”. ¿Superstición? No me imagino despidiendo a mis padres en algún viaje del Imserso, a mis hermanos cuando salen fuera ni a sus hijos en un intercambio de la ESO, y no volverlos a ver. Los miedos pertenecen a cada cual, casi siempre injustificados. Pero la cruda realidad puede superar a la ficción.

Nunca me dieron miedo los aviones. Los veo más seguros que el coche o el autocar. Me agrada esa sensación de cuando despegamos, la paz de ahí arriba, entre las nubes, el lento aterrizar, que ni te enteras. ¿Seré una “rara avis”? No lo creo.

Quizá estas reflexiones, o similares, se las hagan ahora esos veinte chavales del Miguel Catalán que volvieron de Düseldorf. ¿Cómo ha podido ser?

Impacta, estremece… y con todo lo seguimos sintiendo algo lejano. Los humanos contamos en nuestro ADN con el gen de la supervivencia, por defecto. Hasta que vamos poniendo nombres, rostros. Marina, esa mujer jaquesa que viajaba con su bebé, a la que conocía mi cuñada. Los hermanos Segundo, humildes empresarios de María de Huerva, que esta Semana Santa no irán de procesión. María de Pablo, de San Esteban de Gormaz (Soria), cercano a nuestro pueblo. El empresario de Épila Eduardo Ruiz, extrovertido y responsable. La profesora Pilar Vicente, hija de turolenses… ¿Por qué?

¿Por qué el copiloto no le abrió la cabina? ¿Trastorno bipolar? ¿Atentado kamikaze? ¿Terrorismo que lo vuela todo por los aires? No volverán para contárnoslo. En su caso, ni siquiera el consuelo del poeta: “La muerte, lo sabéis, es el más largo viaje; / y lo hacemos tendidos sobre el suelo, quietamente tendidos, / mientras la luz nos va dorando lo distante” (Manuel Pinillos).

Todo a una semana de romper los tambores y festejar el triunfo de la vida. Que descansen en paz los inocentes.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", sábado 28 de marzo de 2025).

Miguel de Cervantes

Miguel de Cervantes

Foto: www.rae.es

“Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y esos mal acondicionados y peor puestos, […] el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies”, escriba don Miguel en el prólogo a sus Novelas ejemplares, con sesenta y seis otoños. ¿Qué se hizo de sus huesos?

Nieto de médico e hijo de cirujano, la suerte no le sonrió. Deudas, acusaciones, guerras, limitaciones físicas, cárceles, amores y matrimonio desafortunados. La ilusión de su vida, lograr un puesto público como Comisario Real de Abastos para la Armada Invencible, terminaría en prisión. Como última esperanza, esclavo del Santísimo Sacramento y franciscano. “¡Triste y miserable estado! / ¡Triste esclavitud amarga, / donde la pena es tan larga / cuan corto el bien y abreviado!” (Trato de Argel).

Pude sentir a Chopin en Valldemossa; a Rosalía en su mar de Padrón; a Carlos I en Yuste, y los pasos andariegos de Teresa en La Encarnación. Cómo me conmovieron las calaveras apiñadas en San Millán de Suso. Afirmaba el escritor y académico Luis Mateo Díez: “… el detalle puede hacer que tomemos conciencia de que podríamos tener un país lleno de casas de escritores, de poetas, de pintores de larga tradición”.

Pero todo en su medida justa. “Yo, señores, soy un hombre curioso; sobre la mitad de mi alma predomina Marte, y sobre la otra mitad Mercurio y Apolo. Algunos años me he dado al ejercicio de la guerra, y algunos otros, y los más maduros, en el de las letras. […] Algunos libros he impreso, de los ignorantes no condenados por malos, ni de los discretos han dejado de ser tenidos por buenos”, leemos en Los trabajos de Persiles y Segismunda. Y en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha: “Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro”.

Como a Soledad Puértolas, “me importa más su obra que sus huesos”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 20 de marzo de 2015).

Vida

Vida

Foto: foro.jardindeinfancia.com

Una zaragozana imputada por maltratar a unos perros, aparecidos calcinados en Casetas. Una brutal paliza a una gata, que filma un vecino de la agresora, destapa un caso de maltrato animal en Barcelona. Detenido por maltrato animal, tras hallar a nueve caballos muertos en una finca de El Molar (Madrid), por falta de cuidados y alimentos… Comienzan las concentraciones para agravar las penas de este tipo de acoso de los bípedos hacia otros congéneres vivos.

Mientras, en Utah (Estados Unidos) se aprueba el fusilamiento de los reos condenados a muerte, si falta el suministro de inyecciones letales. Desde 2014 gozan con el honor de poder decidir.

Salta todo esto a los medios a la par que en Francia comienza a debatirse una proposición de ley sobre la eutanasia para enfermos, terminales o no. O políticamente más correcto, sobre “asistencia médica para terminar la vida con dignidad”. Se contaba ya con la Ley Leonardi sobre “derechos de los enfermos y final de la vida”, de abril de 2005, basada esencialmente en el “derecho a morir” o cese de un tratamiento “inútil, desproporcionado o sin otro efecto que solo mantener artificialmente la vida”. Bien distinta a la actual, rechazada por la mayoría parlamentaria en pro de los fundamentos jurídicos, los derechos humanos y el sentido común.

Y todo esto en vísperas de la manifestación “Cada vida importa”, mañana sábado en Madrid. Y ya no es cuestión de que tal partido político asista o se abstenga; o de que las menores de dieciséis y diecisiete años ya no puedan abortar sin el consentimiento de los padres; y mucho menos de estadísticas de voto. Se trata de la vida “de los no nacidos y de las mujeres embarazadas; de los enfermos terminales a los que amenaza la eutanasia; de las víctimas de la violencia doméstica y de los diversos terrorismos…” (web de la diócesis de Palencia).

No tiene colores religiosos. “Gracias por ser excelentes profesionales, pero sobre todo por el talante humano que hace más llevadera la estancia en el hospital” (Pilar Argiles Giménez, madre de Óscar). Es el gesto de Pablo Echenique, al mirar a los ojos a las víctimas del 11 M. ¿Lo hemos heredado del arte y la humanidad del Neandertal?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 13 de marzo de 2015).

El río que nos lleva

El río que nos lleva

Foto: Jesús Alba

“Todo estaba dispuesto, aunque nadie lo supiera, porque la vida no avisa”. Así comienza José Luis Sampedro su novela, de título homónimo a esta columna, sobre la dura vida de los gancheros o transportadores de madera en el cauce del Tajo a su paso por Guadalajara. Estos días hemos tenido nuestra experiencia. En Vadorrey continúan con agua garajes y bajos de los pisos, sin ascensor ni luz; la Almozara, Las Fuentes… ¿Fallo humano? ¿Político?

“El Ebro, el incansable, / que pone todo un río mayor para medirse con nosotros, / ofreciéndonos algo de riada incontenible / cuando buscamos que nos reponga el agua de los pueblos”, escribió Manuel Pinillos en “Río hermano mayor”, publicado en estas páginas de Heraldo de Aragón y en Lugar de origen. Boquiñeni, Pina, Velilla de Ebro, Alfocea… Y el dolor, de abandonar tu casa en plena noche, ver ahogado el ganado, la siembra ya perdida… ¿Construir los pueblos en otro lugar? ¿Poner puertas al agua?

Jesús Moncada, en Camino de sirga, retrata otro drama histórico: “La villa no había muerto el mismo día para todos sus habitantes. […] El tiempo de los rumores había terminado: iban a cortar el Ebro con dos pantanos enormes. […] El segundo debía sepultar Fayán y la villa bajo las agua”. Contemplábamos el bestial desembalse de Mequinenza. ¿Para qué tanto sacrificio?

El río siempre estuvo presente en la literatura y en la vida. Cambio heraclitiano y muerte manriqueña; pero también camino y reflexión: “Yo me he sentado allí, sobre la hierba quemada del invierno para pensar por qué los ríos / siempre anhelan futuro, como tú lento y gris” (Dámaso Alonso, Hijos de la ira).

En Se está muy bien aquí escribía una servidora: “… el Río de la Plata, y el Danubio, / el Nilo o aquel otro de las Indias. / Hieráticos a veces; o azorados / por demorar el ya cierto derrumbe / del tiempo y de las cúpulas” (“Piazza Navona”). Los ríos son incontenibles, poderosos. Por eso, cuando doce perrillos sobreviven a su fuerza –Tana, Kaiser, Lolo y Max, y ocho cachorros que alumbraría Tana–, es la vuelta al origen “La vida nació en el mar. Lo dicen los biólogos y lo adivinaron antes muchos mitos milenarios” (José Luis Sampedro).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 6 de marzo de 2015).

Voto dependiente

Voto dependiente

Foto: Electomania, fuente: Siigma-Dos

“Es justo que se aplique un baremo para el copago por la vivienda de una persona que ocupa plaza residencial”, declaraba Ricardo Oliván, consejero de Sanidad y Asuntos Sociales. Mientras Patricia Luquin, portavoz de IU en las Cortes de Aragón, respondía: “El criterio del patrimonio es injusto e insolidario, porque estar en situación de dependencia es algo que no se elige”. El debate se sirve por sí mismo.

La Ley de Dependencia de 14 de diciembre de 2006, consensuada por todos los partidos en el Pacto de Toledo del 95, nació sin solvencia económica. Y a estas alturas del año teresiano, cuando se pronostican tantos cambios, no caben ya milagros; ni por parte de un PSOE fragmentado, ni de mano de un PP gastado en recortes y batallas anti corrupción.

El 11 de febrero salía publicado en el BOA el convenio de encomienda del Gobierno de Aragón a la Comarca de Tarazona y el Moncayo, para la atención de personas en situación de dependencia en el servicio de ayuda a domicilio. Mucho ojito a los datos. Se estima hasta un máximo de 262 horas mensuales, en actividades básicas de la vida cotidiana y tareas domésticas, a una media de 16.50 euros por hora –contrato a través de empresa–. Si el IASS aporta hasta el 75%, con mínimo gravamen de copago por recursos propios, ¿voy a tener que poner más de 1000 euros? Apaga y vámonos.

Muchos preferiríamos asistencia personal en lugar de prestación; pero parece que ningún dependiente aragonés estamos estudiando o trabajando, condiciones indispensables para obtenerla. “Hay más de setecientas cincuenta mil personas en España que necesitan, al menos, ocho horas diarias de asistencia, para llevar a cabo las tareas de la vida cotidiana. El coste económico no es una excusa para violar los derechos humanos” –afirma Pablo Echenique, ya secretario general de Es la hora de Aragón–. ¿De acuerdo Pablo Iglesias?

En su día UPyD, hoy contradictoria y manida, llevó al Congreso propuestas sobre asistencia personal. ¿Y Ciudadanos? Quizá entre sus líneas de justicia y transparencia tenga también cabida el sentido común. Ahora que mi colegio electoral es por fin accesible, debo hacer mi propio plebiscito antes de ir a votar.

 María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 20 de febrero de 2015).

Los rostros del amor

Los rostros del amor

Foto: blog Cristina Sáez Vallés

Algo está cambiando desde dentro. La revolución digital que cita Rosa Montero en  La ridícula idea de no volver a verte, de 2002 a nuestros días, ha hecho que los preadolescentes lo descubran todo todavía antes. ¿Sean capaces de sentirlo? Por eso, cuidado con la imagen y los wasshap que pertenecen a la esfera personal.

¿Para cuándo la ley que rescinda la cláusula de que una menor aborte sin permiso paterno? “¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?”, la película de Gómez Pereira, nos viene como anillo al dedo. Desde Anillos para una dama, la obra teatral de Antonio Gala que abrió mentalidades en los setenta con una Jimena sin el Cid; o desde la televisiva “Anillos de oro”, donde unos jovencísimos Ana Diosdado e Imanol Arias ponían en la mesa cuestiones tabú hasta entrados los ochenta, mucho ha llovido en la conciencia y la sexualidad.

Visionaba “La ninfómana”, otro clásico de la cinematografía erótica –por poner etiqueta–. Una mujer va buscándose a sí misma, mediante el lenguaje del su cuerpo y del contacto con los hombres. Pero no es necesario sentarnos ante la gran pantalla, ni delante del portátil o la tablet, para saber de mundos paralelos. En la mesa de Ikea, o tomando un café con las amigas, salen los agujeros negros con la naturalidad con la que los intuyó Stephen Hawking en los posos de la taza.

Matrimonios que pactan hacer cada uno su vida, compartiendo después el mismo techo. Hijas adolescentes que piden a los padres que les deje la casa si viene su pareja. Compartimentos estancos bien definidos: amigo con derecho al roce, pareja, enamorado. Todo vale en el ámbito privado.

Siempre fui platónico romántica, tocada por un áurea espiritual; y me chirrían, aunque suene casposo, ciertos hábitos. Creo en el amor eterno, mientras dure; mientras lo recreemos para no caer en la rutina. Sueño con tules blancos, o azul clarito, adaptados, para que no se rocen con mis ruedas.

“–Los tecnohumanos no vamos a los sobones. –Estás equivocada, Husky. Sí que vais. […] Se llama Daniel Deuil. Dicen que es muy bueno. Te gustará. Además, tú eres una tecnohumana muy especial” (El peso del corazón, última novela de Rosa Montero).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 13 de febrero de 2015).

Hermano Invierno

Hermano Invierno

Foto: Leticia (Heraldo)

Así lo llamaría San Francisco de Asís. Y es que el frío es hermoso, como el hermano Sueño o la hermana Muerte. La otra madrugada nos sorprendió la nevada en Zaragoza, aunque no llegaría a cuajar para ir modelando hombrecitos de nieve. Pero romántico ya fue.

Todo acaba tomando el color del cristal con que se mira. Carreteras cortadas por el hielo, Somport y El Portalet bloquean el acceso a Francia, Candanchú y Formigal abren la temporada con riesgo de aludes, desde Ordesa se aconseja el desvío, se paralizan las escuelas… ¿No estamos habituados al frío del invierno?

¿Se ha indignado el clima? ¿O es el tan anunciado calentamiento? Estos vientos polares nos congelan la médula, lo mismo que el refugio de Sallent; Panticosa y los Llanos quedaron literalmente inundados. Aragón se congela, especialmente Teruel, y hasta en Soria se llega a siete bajo cero. ¿Seguirá siendo el frío más propio de las zonas más pobres? ¿No guarda el organismo memoria de la nieve igual que la del sol? Faldita corta a cuadros, los “esbarizaculos” de las calles o la colada en el tendedero que se quedaba tiesa como un cristo, son cosas de otro tiempo.

El mapa de las carreteras parece un pulpo azul gigante, sus tentáculos extendidos por aquí y por allá. Y hay señales de esquelas mortuorias –Candanchú, el río Odrón…–. El Ebro se desborda por Pamplona. Ayer la ribera estaba preciosa. Sin embargo, el viento también ha hecho de las suyas. Árboles derrumbados sobre coches, muros venidos abajo, techos de Frutos Secos El Rincón hundidos de un plumazo. Cien kilómetros por hora es mucho cierzo. Nunca nieva a gusto de todos.

Hasta la luz tiene la manía de subir y acrecentar la crisis con el frío. Y contra temperaturas bajas, calidez. Escuchábamos el otro día en labios de otro Francisco, el Papa: “Los hijos tienen necesidad de encontrar a un padre cuando vuelven de sus fracasos, que los espera, los acoge, los consuela. A veces, es necesario un castigo, pero nunca les da una bofetada en la cara”. “Hace frío detrás de los cristales. / Aquí dentro, en el cuarto, no hace nieve” (Septenario de amor, cosecha propia). ¿Qué tendrá que ver la velocidad…? El viento nos congela las ideas.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "tribuna", "Con DNI", sábado 7 de febrero de 2015).

Volver a la raíz

Volver a la raíz

Foto: AFP

Demóstenes, político y brillante orador de la Grecia antigua –siglo IV antes de Cristo– era tartamudo. Dicen que se ponía piedras bajo la lengua para corregir su disfunción. También Valero, nuestro obispo patrono, que ayer festejábamos con cierzo y roscón, tenía problemas de frenillo. Ideó otra forma de sobrellevar la diversidad funcional que le impedía dirigirse a los fieles: su asistente Vicente, tan buen declamador que atrajo las iras de Diocleciano y su propio martirio, en el siglo IV de nuestra Era.

Ni el ímpetu evangelizador de Valero, ni las “Olintiacas” y “Filípicas” de Demóstenes, son santos de nuestra devoción intelectual. Hoy la diversidad y la pasión se miden con otras coordenadas: indignación, anti bipartidismo, utopía. Ahí está el éxito estruendoso de Syriza, el pasado domingo, frente al silencio íntimo de otro griego universal en su partida, Demis Roussos. “Adiós, amor, adiós, / no tienes que llorar, / por muy lejos que esté / me sentirás cerca de ti. / Adiós, amor, adiós, / es hora de partir…”.

Karina, Nino Bravo, Cecilia, más tarde Demis Roussos, la amiga y compatriota Nana Mouskouri, Los Pecos, Paloma San Basilio… Algunos pertenecen a mi más tierna infancia, o incluso a una edad intrauterina, pero todos marcaron mi educación sentimental. Melodiosos, románticos, nostálgicos, pletóricos de amor.

Solo mucho después he sabido que el intérprete, en español, de “Eres romántica”, “Mañanas de terciopelo”, “Quisiera bailar esta canción” y tantas otras, nacería exiliado en Alejandría (Egipto), volvería a tierras helenas con doce años, y comenzaría a triunfar en grupo y como solista a partir de los sesenta y setenta. Cristiano ortodoxo y socialmente comprometido, triunfaría en Europa y en América: sabía cantar al corazón.

Descendió a los infiernos de la lucha consigo mismo, la obesidad, la depresión. ¿Quién no conoce el límite? Y remontó. En 2009, como el anciano sabio de una tribu ancestral, regresa a la Grecia de su origen para preparar la despedida. Ahora comprendo el todo: “Las mañanas son de terciopelo / si tus manos me hacen despertar, / me acarician, y en el azul del cielo / juntamos nuestro vuelo / y unimos nuestro amor”.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 30 de enero de 2015).