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Niños migrantes

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Foto perfil.com

Hace unos días, con la llegada del Aquarius, se me quedó la imagen de una niña pequeña, morenita, en brazos de su mamá. Todos le hacían gracias y carantoñas. ¡Estaba para comérsela! Me recordó de pronto a mi sobrinita de ocho meses. Y es que los bebés no saben de fronteras, su lenguaje y su forma de querernos son universales.

Días después, la tele nos mostraba uno de esos centros aislados del mundo, en la frontera de Estados Unidos y México, en los que a los pequeños se les aparta de sus padres y del resto de la familia sin papeles. Debía de ser un centro privilegiado, contaba con salones, comedor, servicios, dormitorios y hasta un plan de estudios. Con lo que no contaban los menores era con un futuro cierto a corto plazo. De espaldas a la cámara, comiendo en una de las mesas, un muchacho en silla de ruedas. Me recordó mi infancia, mi juventud, mi desarrollo hasta ahora.

Aún nos faltaba por ver. Estaban hacinados entre rejas o, mejor, alambradas, al otro lado de la dignidad. Llorando a pulmón partido, gimoteando, cansados de tanto insistir, o con berridos y alaridos casi de bestia humana. Sintiendo cómo se desgarraba, acaso para siempre, su inocencia. Y la súplica tímida y pertinaz de otra niñita: “Quiero ver a mis padres. Pero dejadme, por lo menos, estar con mi tía, por favor”. Y otra vez yo y mis tíos, con cinco, seis, siete, ocho años. El espejo interior tampoco sabe de países.

Veo a esos pequeños que a veces se nos cruzan en las calles. Y ahora ya no tanto, quizá lo hayan prohibido, pero antes pedían con papá. Y veo a esos graciosos morenitos de cabello ensortijado, en su carrito o de mano de mamá, cubierta la cabeza por un velo, como nuestras abuelas y bisabuelas. Y a los hijos de mujeres latinas, de otros países de África o de Europa del Este. Y luego mira a mis sobrinos, los mayores y los más pequeños, a los hijos de primos y amigos, y comprendo la brecha que se abre entre nosotros. Hijos de Dios, Alá o Jehová, nuestro origen y destino es diferente.

Europa necesita etnias jóvenes, y Trump ha prometido… Pero, antes, miraremos a la Luna.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 22 de junio de 2018).

22/06/2018 02:41 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Quo vadis?

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Foto: Patrullera de la Guardia Costera italiana (Agencia Efe).

Ni el agua con sales reconstituyentes que tomaría Nadal en el Roland Garros, ni una imagen política, confiemos. Vamos a dar un voto de confianza y dignidad humana. El Aquarius es una cuestión de derechos, de esos que nunca deberían estar ausentes en cualquier sociedad civilizada.

“En Libia se producen situaciones terribles, las mujeres son violadas, los hombres son torturados y la gente está en condiciones de esclavitud”, denunciaba a los medios David Beversluis, de Médicos Sin Fronteras. Enfrentamientos bélicos, campos de refugiados, tráfico de menores, violencia, masacres… 123 menores entre los más de 600 viajeros a un destino incierto, bebés, embarazadas. Ni Critilo y Andrenio en El Criticón.

Desesperados, una madre y un padre tienen que estar al límite para enviar a sus hijos en una embarcación de mala muerte. Un gesto solidario donde los haya, una nación valiente, un gobierno auténticamente rompedor.

Todo perfecto, si no fuese… ¿Cuántos cientos de barcos y botes flotan a la deriva, en condiciones míseras, junto a nuestras costas? ¿Y en Europa? ¿Y por esos mundos sin dios que son nuestro propio mundo? Con dar pan a un hombre de esos que piden por la calle, sin recursos ni marketing, ¿salvo a la humanidad?

Médicos Sin Fronteras y Sos Mediterranèe advirtieron de las inclemencias de las olas y de esta extraña primavera. Ojalá lleguen sanos y salvos a puerto valenciano, tengan atención primaria, acogida en las comunidades colindantes –como Aragón–, atención psicológica y económica, una vivienda, empleo… Ojalá. Y se atienda a los discapacitados, que la diversidad funcional se agrava con la étnica.

Sin embargo, ni el 10% de los eurodiputados asistieron siquiera al debate. Ni Italia, ni Malta ni tantos otros. Y lo peor, seguimos teniendo aporofobia, migrafobia y no sé cuántos miedos más.

Màxim Huerta citaría a Lope. Quizá mejor referirnos a Gracián y Calderón, el gran teatro del Universo y del Mundo, y a la antigua tradición cristiana: –Quo vadis, Domine? –Romam vado iterum crucifigi (“Voy hacia Roma para ser crucificado de nuevo”). Ojalá no.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 15 de junio de 2018).

15/06/2018 13:48 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

¿Hasta cuándo?

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Foto ABOLIGRAFO / Javier Jiménez Sánchez-Dalp

“Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?” –‘¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia?’–. La célebre frase de Cicerón en el Senado, que descubrió una conjura y desterró a Catilina y sus secuaces fuera de la ciudad, pasó a la Historia gracias a la “Catilinaria” I. No se llevan los latinajos, ni los grandes discursos políticos. Hoy es todo mucho más a ras de tierra, o rastrero, el castellano es rico.

¿Qué se hicieron Demóstenes, Tucídides, Pericles y otros oradores del ágora griega? Lucio Craso, Quinto Hortensio, Pompeyo, Marco Junio Bruto, Séneca… ¿Dónde Mahatma Gandhi, Abraham Lincoln, De Gaulle o Roosevelt? Y entre los nuestros, Antonio Maura, Azaña, Dolores Ibárurri –por fin una mujer–. Nos cuesta recordar la memoria reciente y desbordante, de Manuel Fraga a Julio Anguita. Quizá por eso…

La mayoría estaba de acuerdo en echarlo. Todos sintieron en sus cabezas y en sus corazones el cuchillo cortante e hiriente del silencio “Traidor, usted no es de fiar, actúa como un chantajista y no cumple su palabra”. Un enfrentamiento parlamentario de altura, como hace casi siglos.

Dos días lectivos después, el señor de los tiempos dio la puntilla: “Es lo mejor para el partido, para mí y para España”. Buen titular para un comentario de texto. Se divide en cuatro partes: agradecimientos y humildad humana; análisis de la situación y consideraciones: “el gobierno que yo tuve el honor de presidir, fue censurado parlamentariamente por un desordenado conjunto de formaciones políticas […] va a gobernar alguien que ha perdido las elecciones”; ofrecimiento de estabilidad; despedida y coherencia interior.

Conclusión: “si se define la posverdad como "la distorsión deliberada de una realidad con el fin de crear y de modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales y en la que los hechos tienen menos influencia que las emociones o las opiniones", habrá que convenir que hemos asistido a un ejemplo insuperable de este fenómeno”.

A Churchill lo echaría su pueblo, no una conspiración. Buen hacer, sin colores. “Final de la cita” (MR).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 8 de junio de 2018).

08/06/2018 14:34 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Intereses privados

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Foto Orange publicidad

“El uso de tus datos, para nosotros, es una cuestión de responsabilidad” (Centro de Humanización de la Salud). Desde hace unos días, todas las organizaciones públicas y privadas, redes sociales, empresas, delegaciones civiles y religiosas, servidores de Internet y un largo etcétera, hablan de protección de datos de usuarios y seguidores. “Por eso en Orange hemos cambiado nuestra política de privacidad. Recibirás información de descuentos y ofertas personalizadas, solo las más interesantes que están cerca de ti”. Se trata del Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo, sobre la protección de las personas físicas y sus datos privados, que entraba en vigor hoy hace una semana.

Hay excepciones, como en materia de delitos, el ámbito doméstico o el capital. Y pienso yo que los romanos la hubieran aprobado al cien por cien. No lo tengo tan claro ahora, con un concepto de la “cosa pública” tan diverso de entonces. Ahora se nos cuelan desde cremas de belleza a “chorizos” que ejercen en la polis como si tal; o lobos con piel de cordero, como en el texto bíblico.

Escribía Pablo Iglesias a sus correligionarios tras la consulta por el célebre chalet: “Cometo errores y seguramente los seguiré cometiendo, pero nadie podrá decir que nos aferramos al cargo o que nos escondimos ante la crítica”. Y queda tan campante y tan señor.

Vivimos la cultura de la imagen, y hay que cuidarla. Sin embargo, solo con asomarnos a la pantalla, el móvil o cualquier medio impreso, nos ponen que vemos a colores. Si los azules son tachados de corruptos, el naranja es el trepa escaños profesional; el rojo descafeinado se confunde con el lila. ¿Y los amarillos? ¿Y el verde ikurriña? ¿Y el blanco de las casas encaladas?

Que hasta los ciegos ven y los sordos escuchan el griterío, sobre todo por algunos o algunas intérpretes. ¿Peor el destino de Sócrates o el exilio interior de Miguel de Unamuno? ¿Y la que puede venir? A una, la verdad, le entran ganas de marcharse a algún exoplaneta lo más lejos posible. Al menos, mis intereses personales quedarán a buen recaudo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 1 de junio de 2018).

01/06/2018 13:49 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Huesca

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El ascenso del Huesca (foto Heraldo).

“Es bueno para Huesca y para Aragón”, afirmaba Lambán. Pero también lo es que se cambien las cruces amarillas y la indignación ante tanto trapicheo político, por voces que alaban y vitorean a su equipo de fútbol. Cuando el eco melódico y atronador de Plácido Domingo festejaba el 80 aniversario de Fleta, en la plaza de Navarra, donde habitualmente te tomas un café en calmo “locus amoenus”, resonaba otra orquesta colectiva. Además de pan y de trabajo, y un piso modesto si vienen hijos, necesitamos héroes cotidianos, como Álex Gallar o Jorge Pulido: “Se hizo esperar mi gol, pero ha venido en el mejor día. Entré con todo al remate”.

¿Cuándo se ha visto en estos últimos 118 años un autobús descapotable transportando a la cumbre a la Sociedad Deportiva? Desde el estadio de El Alcoraz, a las calles Martínez de Velasco, José Gil Cavez, Zaragoza, Teruel y la avenida Danzantes, el paseo Ramón y Cajal, la Ronda Montearagón y San Juan Bosco; avenida Monreal, Coso Alto, los Porches de Galicia y plaza de Navarra. Dicen que es un fenómeno de masas, pero es algo más.

Personalidades del mundo de la cultura, el deporte, la política, el espectáculo; mujeres, hombres y pequeños de todos los colores. Todos reunidos, celebrando el vuelo del halcón: “El Huesca es como un águila, que vuela contra el viento” (José Antonio Martín ’Petón’, consejero delegado). Algo alienta el alma de la colectividad, de la unamuniana intrahistoria.

¿Un nuevo estadio? ¿Más millones? ¿Jugadores importados de la cúspide? De momento, una comida familiar y tradicional, con productos de la tierra, una de las claves de la unión. “Son un grupo de personas maravillosas, un grupo de amigos que ha triunfado desde la humildad y el trabajo”, declaraba a los medios Carmelo Bosque.

Pero hay más. San Pedro el Viejo, San Lorenzo o la Catedral, el recuerdo de Sancho de Larrosa, célebre copista, las rosquillas de las Madres Carmelitas, el Museo Pedagógico de Aragón, el parque Miguel Servet, con el Monumento a las Pajaritas de Ramón Acín, ya no serán tan recoletos. La Historia se levanta desde abajo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 25 de mayo de 2018).

26/05/2018 01:35 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Alfie Evans

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Foto Alfies Army Official / AP

Se mezclan los conceptos, se confunde, se lleva al laberinto psicológico y social. El debate en el Parlament catalán sobre la despenalización del suicidio asistido –ayudar a matarse a un dependiente– ha venido a sumarse a la Proposición de Ley Orgánica en torno a la eutanasia, como un derecho sanitario más dentro de la carpeta de servicios de la Seguridad Social. Según Andrés Perelló, secretario de Justicia del PSOE, la muerte digna depende de otra normativa todavía pendiente. Me lo explique.

Eso sí, la LPO de la eutanasia está pensada generosamente “para aquellas personas que requieren cuidados paliativos por una enfermedad terminal, grave e incurable, y para aquellas «que deciden no vivir más» en casos de discapacidad grave y crónica, como consecuencia de la cual padecen un «sufrimiento insoportable» y no pueden valerse por sí mismos”. ¡Manda narices!

Les prometo que lo mío ya no tiene cura y sigo con muchas ganas de vivir. Además, los cuidados paliativos llevan años aplicándose por su peso, un humanismo sano y el sentido común. En Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Canadá se permite matar a un paralítico y aquí no ha pasado nada. ¿Gran Bretaña? ¿Italia?

Y un caso extremo, cuando se prohíbe a los padres decidir el tratamiento y las alternativas para el hijo. Los altos tribunales y los médicos del “Alder Hey Children’s Hospital” impusieron su diagnóstico: “una degradación catastrófica de su tejido cerebral” y que “continuar con el tratamiento sería no solo inútil, sino cruel e inhumano”. Se amputó de raíz toda esperanza. Alfiie sobrevivió durante cinco días. ¿De dónde la energía?

Síndrome de Agotamiento Mitocondrial, como Charlie Gard –que también fallecía sin viaje–. Profundamente enfermo como Ashya King, hoy vivo gracias a haber salido del país. Servidora va por su cuarta o quinta vida, incapaz de desarrollo intelectual, según prescripción facultativa. Por ciertas técnicas y leyes, los 500 deportistas con diversidad reunidos en Teruel, o los intérpretes de “Campeones”, pudieron no nacer. ¿Eugenesia social? ¿O curarnos en salud política?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 11 de mayo de 2018).

11/05/2018 15:09 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Padres indepndientes

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Foto Marga Alonso

La fuerza de los límites

Desde mi sillón

Sin fisuras

Sería en 2008, Javier Romañach y el Movimiento de Vida Independiente. ¿Iba cambiar mi vida?

Se trataba de algo tan sencillo como tener asistencia personal las horas que necesitase. Para las actividades de la vida diaria –levantarme, asearme, comer, ir al baño, etc.–; tareas del hogar o ir a comprar; un viaje, vacaciones o un congreso. El asistente llega donde no alcanza un cuerpo con discapacidad.

Y lo intentamos, formamos Zaragoza Vida Independiente. Las Cortes, entrevistas con políticos, jornadas en la Universidad… En Guipúzcoa, Madrid y Barcelona lo lograron con ayuda foral, de la Diputación o el Ayuntamiento.

Aquí seguimos persiguiendo un sueño. Hemos reflexionado. Lo más difícil no es pagar. Con algo de dinero y una subvención pública, la meta no es tan alta. ¿Dónde está persona idónea?

¿En el fondo del mar? Porque ahí está el secreto y la llave que me haga más autónoma, y no es fácil encontrarla. Si busco por mi cuenta, la asistenta doméstica no sabe de atención individual. Si por empresa, traen todo aprendido y la trabajadora recibe un mínimo. … Y se olvidan de mí.

¡Con lo sencillo que es escuchar, atender, compenetrarnos! Ahí está mi familia. A veces apetece un espacio íntimo, y yo sola no puedo.

María Pilar Martínez Barca

A nuestro alcance

Padres independientes

Margarita Alonso Guevara y sus padres aprendieron amarse como adultos. Llegado el momento, Marga hizo su vida.

M. P. M.

“Por mí y mis hermanas se han desvivido lo que jamás yo me desviviré. Me tuvieron con 34 y 36 años, ya tenían dos hijas, y llegamos las gemelas. Después las peques. He crecido arropada dentro de una familia numerosa”.

“Cuando una madre tiene un hijo o hija con diversidad funcional, desde el primer momento ha de tener una mentalidad práctica. El primer sentimiento solo es para la madre, es muy doloroso, pero siempre hay que dar pasos para adelante. Todos los hijos te necesitan, pero este hijo más, y hay que tratarlo como al resto. Si se le educa, será una niña positiva y valiente”, afirma Trinidad Guevara.

“Podrían haberme internado en un hospicio, insistir hasta la extenuación para que caminara; sin embargo me mantuvieron a su lado, me escolarizaron y crecí siendo una más”.

“Yo soy padre de una hija minusválida, tiene 42 años. Si un padre de una recién nacida me pregunta cómo conllevar la situación, solo una respuesta: Que tenga resignación cristiana y valentía para enfrentar la vida del nuevo ser”, nos comenta Fernando Alonso.

“Mi madre es risueña y de carácter muy intuitivo y acertado, de naturaleza luchadora. Mi padre es inteligente, sobre todo emocionalmente, tiene mucha templanza y es muy cariñoso. Sé que han pasado momentos muy duros por hacer de mí una persona. Ante todo siempre he sido su hija, una hija mediana, gemela”.

En Facebook, Marga Alonso Guevara.

Más corazón

Derecho a amar

“Ana y Luisma conquistan el derecho a casarse”. Ambos son de Bilbao, de la asociación Futubide, con una diversidad funcional intelectual. “Me vestí de novia, de blanco, me casó el alcalde en el Ayuntamiento. ¡Fue una boda muy bonita!”. Casarse para ellos ha sido más costoso y bello que para muchas parejas. 15 años de noviazgo, 5 hasta que se decidió el juez.

“… Se reconozca el derecho de todas las personas con discapacidad en edad de contraer matrimonio, a casarse y fundar una familia sobre la base del consentimiento libre y pleno de los futuros cónyuges” (Convención ONU, art. 23). “Nos queremos mucho, tenemos trabajo y lo habíamos decidido”. No borran su sonrisa.

M. P. M.

(Humanizar, «La fuerza de los límites», Nº 158 -Madrid, mayo-junio 2018-).

11/05/2018 00:37 pilmarbarca Enlace permanente. La fuerza de los límites No hay comentarios. Comentar.

Ofrezco empleo

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Ausencia. Dibujo de Gustavo Adolfo Diaz.

El pasado Primero de Mayo las reivindicaciones se centraron en la brecha laboral entre mujeres y hombres, las pensiones actuales y futuras, la precariedad de unos contratos que dejan como reyes a los mileuristas. Si a finales del siglo XIX se luchaba por unos horarios y salarios justos, esta primavera tan incierta continúa marcada por el 8 de Marzo.

Pocas trabajadoras en puestos directivos; un mínimo porcentaje de nombres femeninos en el callejero –¿cuándo una calle o un centro deportivo la paralímpica Paz Monserrat?–. Y aunque las autoras primemos por días en la lista, Cristina Grande, Patricia Esteban, María Frisa, Ana Alcolea…, según citaba en San Jorge Antón Castro, lo mucho que queda de bache cultural.

Una profesora de Ingeniería Informática –Eva Cerezo–, una chef con estrella Michelin en Tramacastilla –María José Meda– o una sencilla limpiadora, pasan a ser noticia en el Día de la Mujer o del Trabajo. Hace unos años, en la hoy tan traída y llevada Comunidad de Madrid, se puso en boga en nuestros colectivos el libro “Precarias y diversas”. ¿Precarias? Tantas inmigrantes que han de atenerse a lo que sea como asistentas domésticas, o cuidadoras de enfermos, niños, ancianos, discapacitados… ¿Diversas? Las mujeres con diversidad funcional.

Ambas sufrimos solapadas formas de esclavitud siglo XXI: falta de recursos y medios inclusivos; o la más absoluta incomprensión social. Necesitamos de alguien que sea “nuestras manos y nuestros pies”, es el lema preciso. No pedimos formación específica ni cursos alguno; ni el aval de una empresa que se lleva casi toda mi paga.

Nadie puede formar a mi asistenta como yo. Leía en la página derechoshumanosya.org, del FVID (Foro de Vida Independiente y Divertad): “Queremos y necesitamos contratos y derechos laborales para nuestras trabajadoras, para que si somos heroínas, también lo seamos para quien cuida de nosotras a golpe de riñones. Recursos para criar en igualdad de condiciones, tanto a diversas como a madres de la diversidad” (Elena Prous). Crearíamos muchos puestos de trabajo, somos capaces.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 4 de mayo de 2018).

04/05/2018 14:06 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Capacidades diferentes

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Foto Aránzazu Navarro/Heraldo

Parecen noticias contrapuestas. Por un lado, en Aragón, y Huesca en concreto, se respetan sentencias del TSJA de cubrir las reservas para alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (Acneaes); por otro, se revocan cien plazas en la concertada. De una parte, entidades como Solcom (Asociación para la solidaridad comunitaria de las personas con diversidad funcional y la inclusión social) van logrando impulsar decretos de ley –Castilla La Mancha–, que regulen la inclusión educativa; de la otra, directores de centros especiales justifican las praxis incorrectas de las profesoras del Ramón y Cajal, en Madrid, a un niño autista de 8 años.

¿A qué carta nos quedamos? Que si fallo de protocolo y las familias no pidieron esas plazas, que si interés políticos o en los propios colegios… Santa Ana, San José de Calasanz, el Pompilano, Arcosur o San Jorge (Valdespartera II), Carmelitas, Agustinos, Salesianos… ¿Cuántas aulas con niñas y niños especiales?

En mi era, no precisamente antediluviana pero casi, los pequeños con discapacidad, física o intelectual, no íbamos a la escuela, y muchos no salían de sus casas. Y es cierto que colegios de curas y de monjas no estaban preparados, nadie nace aprendido, y menos en una época de supervivencia en la que hay que salir adelante como sea.

Santiago Ramón y Cajal no es nombre tendencioso y, sin embargo, en sus instituciones se dan también abusos –en todas partes cuecen habas–. No creo que Reír, llorar o enrabietarse sea motivo de que las profesoras traten a un niño a gritos o cachetadas. Y tampoco es justo que a “menores” de 3 a 21 se les meta en el mismo saco, y no en la comunidad.

Como me comentaba Luisa Gavasa en entrevista para Humanizar: “En mi tiempo a las personas con síndrome de Down se las ocultaba. He disfrutado con la grabación de “Campeones”. Pero aún falta”. ¿Alguien no especial? Einstein y Newton se dice que sufrían Asperger. ¿Conocemos la fuerza de Afile Evans, el bebé desconectado? A veces la riada trae también inclusión y sentido común, como en Pina de Ebro. No así en los políticos.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 27 de abril de 2018).

27/04/2018 13:44 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Nuestra vida, ese río

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Foto rtve

“Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar, / (…) / allí los ríos caudales, / allí los otros medianos / y más chicos” (Jorge Manrique). Y es que la vida es cíclica a todas luces, mucho antes del siglo XV, pese al cambio climático. Justo el 10 de abril de 2000 –nació uno de mis sobrinos– caía en Zaragoza un diluvio como el del martes día 10, no veíamos tanta nieve en trece años, y en 2015 se desbordaba el Ebro.

En pueblos ribereños, Novillas, Pradilla, Cabañas de Ebro, Bquiñeni, la sangre no ha llegado al río, ni el río a los hogares; aunque vecinos con capacidades diferentes y de movilidad más reducida debieran de ser desalojados. Y algún residente de Monzalbarba trasladado hasta Sádaba, y de nuevo desubicado de su cotidianeidad. Y el miedo, por las veces pasadas, y lo incierto del futuro.

Disfrutamos, cubiertas las espaldas y un buen techo y pan para dormir tranquilos, contemplando cómo crecía el cauce, y los árboles más pequeños y sumergidos, como la mujer anfibia de “La forma del agua”. Aunque el Parque del Agua era jardín cerrado para todos, se suspendían maratones y los bomberos achicaban garajes y estancias bajeras de las familias más humildes.

Monrepós se hundía literalmente y bloqueaba el camino a Europa –el accidente en la vía alternativa solo registra daños materiales–. De Pastriz a Moveta, una nueva Venecia solo apta para góndolas. Cientos de reses muertas, miles de hectáreas malogradas para el agricultor, y el ecologismo que no casa con la realidad de a tierra. En estos quince años quince riadas, antes no.

Todo vuelve a su cauce, y en Alfocea el río no llegó a los tejados. Todo, excepto Manuel Lázaro, el pastor de Codos. O ese par de cadáveres aplastados por la roca corrida por la lluvia, entre Lérida y Huesca. “Recuerde el alma dormida, / avive el seso y despierte / contemplando / cómo se pasa la vida, / cómo se viene la muerte / tan callando”, cantó en las “Coplas por la muerte de su padre”. ¿Nos salva de la quema la muerte y la riada un vuelo a Chile? Diluvios, crecidas y poder siempre los hubo.

Ma0ría Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 20 de abril de 2018).

21/04/2018 02:23 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.


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