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Hispanidad

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Foto de Jesús Alba

Nuestra ventana del hotel daba a la Hermandad de la Candelaria. Hornacinas con vírgenes en las calles, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, columnas retorcidas, piedad de lucernario y de piedra antiquísima, mezcolanza de estilos y civilizaciones.

Parroquias de El Salvador, Santa Cruz, del Sagrario, San Lorenzo Mártir… La catedral, la mayor del mundo, cuyos restos almohades de la mezquita o aljama no solo se perciben en la Giralda –alminar– o el patio de naranjos. Mudéjar, gótica, flamígero renacentista, barroca… Los sepulcros de Cristóbal Colón, Pedro I el Cruel o Alfonso X el Sabio son algo más que restos.

Cervantes y los lugares de Rinconete y Cortadillo o Cipión y Berganza; Cernuda y su jardín cerrado, con limoneros y magnolios; Bécquer y su amor imposible, actualizado en las hojas volanderas de cada nuevo otoño. El Real Alcázar, edificio civil de la España cristiana, hoy patio nocturno de comedias, influido por la Alhambra granadina. Parque de María Luisa, Jardines de Murillo, y el éxtasis sublime: el Cristo Crucificado de Zurbarán, cuerpo dormido en luz sobre la noche oscura.

Bartolomé Esteban Murillo y sus Inmaculadas, ternura hecha carne en lienzo pleno; y los dos pilares: Santas Justa y Rufina, sosteniendo a Sevilla en su Giralda. El Divino Salvador, como una segunda catedral, con columnas emblemáticas: Nuestro Padre Jesús de la Pasión, Nuestra Madre y Señora de la Merced o los retablos centrales.

En la plaza de la Alfalfa, salmorejo, choco y solomillo al Pedro Jiménez, sabores de la tierra. Torres del Oro y de la Plata, faros del comercio a ultramar, conviven con calesas, patinetes eléctricos y tranvía; y a veces con las sillas de ruedas que pasan por el ojo de aguja de calles con historia.

Albero en la Maestranza o la Macarena, repujadita en lágrimas, con escenas de la vida de la Virgen y una imagen de la Pilarica. O la plaza de España y sus 48 mosaicos, uno por provincia, que recuerdan el Pueblo Español de Barcelona, patria chica de la Caballé. Unamuno o Maeztu precursores, el 12 de octubre de 1935 se celebra en Madrid la Hispanidad; Sevilla inaugura el XXVI Congreso Internacional de Americanistas. Memoria histórica universal.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 12 de octubre de 2018).

12/10/2018 16:26 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Pilares

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Foto www.youtube.com

Comunicación, cultura, deporte, empresa, ciencia y educación, cuidados del hogar, infancia y juventud. Siete mujeres que representan a todo el colectivo femenino –feminista tiene otras connotaciones quizá más restrictivas– de Zaragoza y Aragón harán mañana el pregón de nuestras fiestas más genuinas, y al tiempo universales.

Y es que en esta dichosa sociedad, en la que cada día saltan más a los medios los casos de abusos, falta de respeto y violencia de género, de sexo o doméstica, nosotras también contamos, Pilares y otros nombres. Me siento una o uno de ellos.

Y desde mi espacio de bajita o sentada reivindico: Que los Gigantes y Cabezudos puedan seguirlos todos; que el Teatro Arbolé y el de Feria, el espacio Río Juego y el Árbol de los Cuentos, no tengan cortapisas para ningún pequeño, y ojalá el Tragachicos se hiciese accesible en cada barrio.

Que tanto en los espacios para jóvenes, en los diversos puntos de la ciudad, como en la sala Multiusos, Zity Valdespartera o Príncipe Felipe, existan amplificadores de sonido, indicaciones en braille y lugares, nunca aparte, donde poder bailar con bastones o ruedas. Que en los conciertos de la plaza del Pilar, la del Justicia y las placicas de Casco se nos abra paso; no porque seamos más majicos, sino visibles.

Que en los actos y festejos religiosos, como el Rosario de Cristal, se respeten los puestos reservados para movilidad reducida –como debería ser en el empleo–. Que en la muestra de artesanía, tenderetes de productos varios, la Carpa de Aragón o las casas regionales, haya siempre una rampa a mano. ¡Y ya vale de mezclarnos con máquinas en la sala Mozart!

Que en el bus o el tranvía, cuando puedan cogerse, nos respeten los lugares para sillas, y evitemos tapones y accidentes idiotas. Que seamos también flores y frutos, en una ofrenda de colores: bebés, niños y adultos con capacidades diferentes, morenitos, latinos, ojos claros del este… Y utilizo el genérico –nosotros y nosotras–.

Quizá fuese una forma, se me ocurre, de hacernos todas y todos más visibles, abiertos a la fiesta y la inclusión.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 5 de octubre de 2018).

05/10/2018 15:05 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Unas manos sin nombre

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Averiguar quién era la mujer que me estaba anudando la corbata. Recordar la textura, las caricias, el nombre de sus manos.

El lado más estrecho sobre el ancho. Tengo vagas imágenes de esas manos, más jóvenes, anudando una corbata a rayas. Hay un brillo en los ojos y una promesa. De detrás adelante para ir dándole forma. Hay un niño en la cuna y una corbata de óvalos. ¿Es ahora una fiesta? Corbatas estampadas, las uñas de un carmín provocativo. Hay hastío en los ojos. El nudo ya casi terminado; pero sus manos tienen asperezas, vacío. Una corbata violeta con el nudo impecable.

Las miradas parecen despedirse, yo la bajé a las manos.

Una nueva esperanza, la carretera, prisas… Cuando me desperté del accidente, este cuarto blanco; y unas manos serenas, envejecidas, haciendo y deshaciendo este nudo gris, mi historia, los olvidos.

(Relatos en 90 segundos, Zaragoza, La Fragua del Trovador, 2018).

01/10/2018 01:34 pilmarbarca Enlace permanente. Cuentos No hay comentarios. Comentar.

Cambio de luz

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Foto Jesús Alba Enatarriaga

En la esquina del palacio del Marqués de Velamazán, en mi pueblo –el pueblo de mis padres–, pervive un reloj de sol grabado en piedra, con números romanos. Cuando ellos nacieron estaba ya allí. Supongo que era el que marcaba, junto con las campanas de la iglesia, el ritmo rutinario de las faenas aldeanas. Excepto en verano, ya que venía amaneciendo y anocheciendo una hora antes desde 1918.

“De sol a sol” tenía diferente significado en época de labranza que en tiempo de siega. ¿Por eso las noches eran interminables, se hacían tantos hijos, se ponían a jugar a la brisca –o “briesca”– y hacer calceta? Todo cambió. La guerra no solo terminó con las esperanzas y arruinó al país, sino que la dura posguerra y la alianza con Hitler trastocaron hasta el huso horario. Quien dictaba decidió que los españoles trabajasen y comiesen –es un decir– cuando los alemanes y franceses, y no según Portugal, Irlanda o Reino Unido. Que el meridiano de Greenwinch o GMT –“Greenwich Mean Time”– se lo pasaba, como tantas cosas, por ahí.

Se olvidó unas décadas; pero por los 70, a raíz de la guerra de Yom Kipur o árabe-israelí, y la crisis del petróleo y otras energías no renovables, volvimos a marear el tiempo. Cuando al paso del milenio toda Europa parecía estar de acuerdo, cambiamos otra vez de coordenadas.

Y dicen que en España hay más desfase. Que trabajamos mucho y nos rinde poco, que comemos muy tarde, trasnochamos y apenas hay conciliación familiar. Menos niños por aula, más aulas con móviles, portátiles y tabletas en la Universidad. A estas alturas del avance informático, superado el Plan Bolonia y en plena era de la posverdad, la luz no influye tanto en el ahorro de energía como en la salud. Ignoro si mi abuela se regía por su ritmo circadiano; sabía la hora exacta del día por cómo avanzaba la sombra en el portal.

Si me dan a elegir, me quedo con el horario de verano –más horas de lectura, las terrazas…–. Aunque también la noche y un radiador caliente ayudan a crear. Como ven, podría hacer un máster o una tesis con copiar y pegar. Estamos en otra hora.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 28 de septiembre de 2018).

29/09/2018 00:42 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Huesitos

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Foto J. J. Guillén / Efe

“Barrita de chocolate fabricada en la actualidad por Chocolates Valor”, según la Wiki. También diminutivo de hueso: “Cada una de las piezas duras que forman el esqueleto de los vertebrados”. ¿Cuántos años podrían conservarse los huesos de un adulto? Sabemos que aguanta muchos años si se halla bajo tierra. ¿Y los restos de un anciano terminal, sostenido con máquinas y catéteres?

Todo guarda una sabia relación. En 1975 nacía en Ateca la fábrica de Chocolates Hueso, y su sucedáneo los Huesitos, galletas de barquillo recubiertas de rico chocolate. Precisamente el año que marcaría la Generación de la Semana de Vacaciones para muchos niños, por el fallecimiento de quien fuera nuestro Dictador durante cuatro décadas. ¡Cuántas generaciones disfrutaríamos de lo uno y lo otro!

Luego vendrían los Kit-Kat, los huevos Kinder… No sería lo mismo. Y es que el dulce es más dulce y sabe más sabroso cuando las carencias son mayores. En el pueblo de mis padres el chocolate era un lujo exquisito, para las fiestas grandes y los benjamines de la casa. En nuestra época, la Nocilla fue todo un descubrimiento.

Parece mentira que hayamos sobrevivido a la España en blanco y negro de un tal General Franco, que se hizo gobernante gracias a una guerra civil, con tal retraso frente a Europa y tantas prohibiciones tecnológicas, culturales… Y aun con todo había trabajo, pisos de Sindicatos para tantas familias sin recursos, Planes de Desarrollo. Vivir para ver y recordar.

“En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes” (art. 86.1 de nuestra Constitución). ¿Prevaricación, gasto innecesario según los nietos? “En el Valle de los Caídos sólo podrán yacer los restos mortales de personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil española” (Modificación de la Ley 52/2007, de Memoria Histórica, art. 16.3),

Nadie puede negarse al sentido común ni las peticiones de la ONU. ¿Pero tras de casi 50 años quedan restos, si no los del recuerdo colectivo que entre todos debemos construir?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón,"Tribuna", "Con DNI", viernes 21 de septiembre de 2018).

21/09/2018 16:16 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

¿Por qué a mí?

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Foto J Miguel Blanco / Heraldo

“El dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe”, versos shakespearianos como lema a la celebración del Día Internacional para la Prevención del Suicidio, por parte del Teléfono de la Esperanza de Aragón. Ni una semana antes, nos desayunábamos con la macabra noticia:” Un hombre mata a su madre y a su mujer enfermas y se quita la vida en Zaragoza”.

Un matrimonio de médicos muy querido en el barrio –médico de familia él, pediatra ella–, y las reacciones de Alfedaz (Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Zaragoza) y de la Confederación Española de Alzhéimer no se hicieron esperar: “Consideramos que es un caso de lo que los expertos llaman suicidio compasivo o por extensión. No violencia machista”. Luis L. M. no podría más con la dependencia de su madre, la enfermedad de la mujer, el daño cerebral de su hermano por accidente de montaña, el reciente desahucio de dos primas.

El derecho y la ley también se imponen: “Para la socióloga, quienes los cometen claramente son personas que resuelven los problemas y los conflictos de manera violenta. Y eso es delito” (Gabriela Delsignore Máspoli, profesora de Sociología de la Universidad de Zaragoza). Por último, el universo emocional. Les dejaba escrito a las hijas: “He cometido una atrocidad. Al principio será terrible y lo pasaréis muy mal, pero quería libraros de cargas”.

Hasta los místicos saben del infierno y de la noche oscura. Y hay salida: “Entonces empecé a intuir el poder mágico que tiene la belleza para una persona humillada” (Monika Zgustova, Vestidas para un baile en la nieve). Quizá se trate de otra cosa, como apuntaba el diputado Raúl Gay: “Carlos es un hombre de 40 años, con parálisis cerebral, que reside en casa de sus padres, no accesible. Los padres son mayores, fallecen y Servicios Sociales se hacen cargo. Lo llevan a una residencia y comienza a vivir –amigos, viajes, cine, pareja–. Y se siente culpable de que, debido a una infraestructura carente de recursos, hayan tenido que morir sus padres para hacerlo”. La otra cara de la moneda. ¿Hasta cuándo?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", vienes 14 de septiembre de 2018).

14/09/2018 14:42 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

La eugenesia, la cara más indigna de la muerte

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Eutanasia y discapacidad, un binomio imposible

La eugenesia, la cara más indigna de la muerte

Veinte años tras la muerte de Ramón Sampedro, el antihéroe de la aceptación para unos, el héroe por una muerte digna para otros, se llevaba al Congreso el pasado mayo la Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia, por parte del grupo socialista. Casi a la par de la propuesta de Ciudadanos de modificar el artículo 143.4 del Código Penal –prisión para quienes colaboran en la eutanasia activa–. La polémica no se hizo esperar.

María Pilar Martínez Barca
Foto El País

Unos conceptos básicos

Según el Diccionario de la RAE, se define eutanasia como “Intervención deliberada para poner fin a la vida de un paciente sin perspectiva de cura”. No diferencia entre eutanasia activa, mediante el suministro de fármacos, o la pasiva, suspendiendo el tratamiento médico e incluso la alimentación por cualquier vía. Ambas son castigadas en España por el Código Penal, excepto cuando se trata de un enfermo en situación irreversiblemente terminal.

En suicidio nos encontramos con dos acepciones: 1. “Acción y efecto de suicidarse”. 2. “Acción o conducta que perjudica o puede perjudicar muy gravemente a quien la realiza”. No se encuentra todavía en nuestro diccionario la opción de suicidio asistido: “es el enfermo quien termina con su vida, pero con la ayuda de alguien que le proporciona los medios para hacerlo, tanto suministrándole los fármacos letales como asesorándole sobre la manera de administrarlos y en qué dosis”.

Sedar: “Acción y efecto de sedar”; “apaciguar, sosegar o calmar algo o a alguien”· mientras paliativo se expresa de este modo: “Dicho especialmente de algún determinado tratamiento o remedio: Que tiene como finalidad mitigar, suavizar o atenuar el dolor de un enfermo”. En el contexto médico legal, todos entendemos por sedación paliativa ”una decisión médica cuyo objetivo es reducir la conciencia del enfermo con una dolencia terminal, para aliviar su sufrimiento, cuando no existe otra alternativa”. No solo no está penada, sino que es índice de calidad de vida y, esta sí, dignidad en la muerte, en beneficio del enfermo y de su entorno familiar.

Esfuerzo: “Empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin”; desusadamente, también “auxilio”. Mientras que terapéutica, en Medicina, se define: “Parte de la medicina que enseña los preceptos y remedios para el tratamiento de las enfermedades”. Así se entiende el límite al esfuerzo terapéutico la acción en la que “los médicos pueden decidir retirar medidas sanitarias al entender que pueden contribuir a prolongar artificialmente la vida del paciente, pero sin causar mejoría y sin aliviar su sufrimiento”. Su antítesis es el ensañamiento o encarnizamiento terapéutico.

Los puntos sobre las íes

Nos comparte Margarita Alonso Guevara, del Foro de Vida Independiente y Divertad (FVID) –Movimiento de Vida Independiente–:

“Si es sólo para quienes molestan y son caros no es un derecho, es una sugerencia eugenésica, la propuesta del nacional socialismo ahora la presentan más estilizada los socialdemócratas. Suicidio asistido libre sí, suicidio asistido selectivo no.

”El derecho a decidir sobre el propio cuerpo y a morir con dignidad debería ser el único argumento para defender el derecho de toda persona al suicidio asistido. Cuando lo contaminamos con restricciones basadas en características personales como la edad, la funcionalidad del cuerpo o la enfermedad, deja de ser un derecho para convertirse en presión economicista y / o eugenésica sobre los más débiles. Hay que entender bien este detalle”.

Entresacamos algunos puntos de la Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia –BOE, 21 de mayo de 2018–.

“La eutanasia significa etimológicamente «buena muerte» y se puede definir como el acto deliberado de dar fin a la vida de una persona, producido por voluntad expresa de la propia persona y con el objeto de evitar un sufrimiento. […] Se busca legislar para respetar la autonomía y voluntad de poner fin a la vida de quien está en una situación de enfermedad grave e incurable, o de discapacidad grave y crónica, padeciendo un sufrimiento insoportable que no puede ser aliviado en condiciones que considere aceptables, lo que denominamos un contexto eutanásico” (Exposición de motivos, parte I).

Hasta ahí la teoría. César Giménez puntualiza: “El foro de vida independiente y divertad (FVID) ve insultante que la manera de compatibilizar el derecho a la vida y a la integridad física y moral con libertad y autonomía de la voluntad individual sea elaborando una ley que regule la eutanasia” (blog http://derechoshumanosya.org).

Sigamos con la ley. Podría solicitar la eutanasia activa quien sufra “una enfermedad grave e incurable o padezca una discapacidad grave crónica en los términos establecidos en esta ley” (cap. II, art. 5, condición 4.ª).

Ojo a las definiciones: “«Discapacidad grave crónica»: situación en la que se produce en la persona afectada una invalidez de manera generalizada de valerse por sí mismo, sin que existan posibilidades fundadas de curación y, en cambio, sí existe seguridad o gran probabilidad de que tal incapacidad vaya a persistir durante el resto de la existencia de esa persona” (cap. I, art. 3.2). “«Enfermedad grave e incurable»: la que por su naturaleza origina sufrimientos físicos o psíquicos, constantes e insoportables, sin posibilidad de alivio que el o la paciente considere tolerable, con un pronóstico de vida limitado, en un contexto de fragilidad progresiva” (cap. I, art. 3.3).

Un debate profundamente humano

Los dos testimonios antes citados recogen el sentimiento y la indignación de la gran mayoría de personas con diversidad funcional. Continúa afirmando César Giménez:

“Observamos con incredulidad que una ley de este calado esté reservada a las personas con enfermedades graves e incurables y a personas con discapacidad grave y crónica, padeciendo un sufrimiento insoportable. Si se hace regular la eutanasia debe hacerse sin señalar a ningún colectivo concreto, apuntarnos es tan ridículo como que alguna persona dijera que solo a los votantes del partido socialista les está reservado solicitar la eutanasia (pasiva o activa, por omisión o comisión, informada o desinformada, cumpliendo una serie de plazos o sin cumplirlo).

”La definición de discapacidad a efectos de esta ley denominando a las personas con diversidad funcional “pacientes” nos retrotrae a tiempos pretéritos y a modelos obsoletos y superados desde la aprobación de la convención de derechos de las personas con discapacidad. Desde esta agrupación ciudadana se cuestiona el olvido de que toda persona es producto de sus características personales y de las características del entorno que le rodea. Antes que plantear una norma de este tipo, quedarían muchos obstáculos y barreras, mentales, físicas y sociales que solventar. La falta de voluntad política en este sentido ha sido y es patente en este gobierno y anteriores.

”El frecuente uso de justificar las acciones propias mediante alusiones a las de  “países de nuestro entorno” no es válido pues nunca se identifica con nombre y apellidos los países a los que nos referimos. Por otro lado, con la globalización, el recurso a los países de nuestro entorno es más inútil que antes, ya que en menos de un día se pueden recorrer los países que más influyen sobre nosotros.

”Todo lo anterior, especialmente la equiparación de discapacidad a enfermedad insoportable, los dos supuestos establecidos, la ausencia de políticas propiciatorias de vida independiente y la incomodidad de vivir bajo el ojo vigilante de un francotirador permanentemente hace que nos opongamos a la aprobación de esta ley” (“Apoyos para la muerte, una sencilla soluzione finale”, publicado el 2 de julio de 2018).

Y Margarita: “Quede claro que a) Nadie debería vivir contra su voluntad: b) El sistema de salud público debería atender a quienes quieren dejar de vivir para que el suicidio sea lo menos violento y doloroso posible. Pero ¿es necesario señalar con el dedo de la ley grupos humanos a los que se les presupone sufrimiento?, ¿hacerlo así no pone (más) presión sobre esas personas para que decidan dejar de molestar?. ¿la existencia de ese dedo legal que te señala no acaba siendo parte del sufrimiento? Si de verdad creemos en (a) y (b), ¿no sería mejor ofrecer estos apoyos a cualquiera que sufra insoportablemente, sin señalar grupos específicos? "Podrán beneficiarse de la ley las personas que padezcan “una enfermedad grave e incurable” o una “discapacidad grave crónica” si no se espera que su situación mejore y les causa gran sufrimiento físico o psíquico.

”Suerte para Ciudadanos que ya no me dieron más ganas de escribir. Ningún control sobre su cuerpo, ¿a qué se referirá, al movimiento, a la voluntad, al deseo, a la falta de recursos propios, comunes, sociales?”.

SUMARIOS

“Eutanasia, intervención deliberada para poner fin a la vida de un paciente sin perspectiva de cura”

“Suicidio asistido libre sí, suicidio asistido selectivo no”

“La equiparación de discapacidad a enfermedad insoportable, hace que nos opongamos a la aprobación de esta ley"

(Humanizar, Nº 160 --Madrid, septiembre-octubre 2018--).

08/09/2018 14:24 pilmarbarca Enlace permanente. Humanizar No hay comentarios. Comentar.

Martes, trece, agosto

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Foto http://andoni-sinbarreras.blogspot.com

“En trece y martes, ni te cases ni te embarques”. Tampoco en agosto salgas mucho a la calle si piensas que todo va a ir sobre ruedas. Desde febrero y marzo no coinciden en nuestro calendario, y no volverá a darse hasta noviembre. Pero lo mismo da.

La mala fama de los martes y los treces juntos responde a confluencias antropo simbólicas. “El trece es un número al que se le otorga mala suerte desde la antigüedad”: trece, los comensales en la Última Cena; en la Cábala judía, trece espíritus malignos; en el Apocalipsis, el anticristo aparece en el capítulo 13; en el Tarot es el número de la muerte. Martes es el día de la semana dedicado a Marte, dios romano de la guerra y la sangre; y nombre del planeta rojo. Lo de agosto es simple experiencia personal,

El octavo de los meses es sin duda el más plácido en Zaragoza. Nadie en las calles, sin apenas ruido, un aire cálido y sereno. Aunque no exento de aventuras. Me pasó como al camello de Melchor –él allá por diciembre–: “El camello se pinchó / con un cardo en el camino / y el mecánico Melchor / le dio vino” (Gloria Fuertes).

Se me pinchó una rueda de mi silla electrónica –que eléctrica es otra cosa– y no podía caminar. ¿Casualmente?, mi ortopedia habitual cerraba final de mes, y comencé una campaña de búsquedas en Google, correos-e, llamadas telefónicas y alguna visita.

–Podemos mirarla, deja la silla uno o dos días. –¿Y cómo vuelvo a casa? La miraron de urgencia, pero ¡malhaya!, no había cámara específica para el modelo en cuestión. –¿Y si pruebas con un espray de los que usamos en los coches? –nos comentó el taxista. Nos dieron otra referencia: –Aquí solo atendemos a clientes. Bajamos a la ortopedia más cerca de casa. –Tiene que traernos el diámetro de la cámara, de la cubierta y los números que pone en la rueda. –¿Cuándo estará? –Hasta mita de septiembre no viene el técnico.

Al final, un pequeño establecimiento de los de no mucha publicidad. –Sí, la tenemos. ¡Albricias! Y la llevó mi hermano, que había vuelto de vacaciones. Todo queda en familia. En agosto, con los pies en la tierra.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 31 de agosto de 2018).

31/08/2018 14:19 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Velamazán

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Foto Miguel Ángel Martínez Barca

Puede provenir de “Al-mahsan”, fortaleza. O de “Bala” y “Muza”, fortaleza de Muza. Del Laberinto de la Fortuna de Mena a los Anales de Aragón de Zurita, se escribe de diferentes formas, con V o B (José de Miguel Martínez, Velamazán. Villa de señorío, condado y marquesado).

La ermita de la Dehesa, la iglesia de la Santa Cruz, construida en el siglo XVII por salvarse el pueblo de la peste, y la otra románica de San Sebastián –después el camposanto viejo–; el palacio de los marqueses González de Castejón, hoy casa rural, con su escudo de armas y su reloj de sol en la fachada, son parte de mi educación sentimental.

Cuna de Miguel Moreno, etnólogo y cronista oficial de Soria, y de Antonio Rodrigo Antón, beato franciscano. Recibiría las visitas como médico rural de D. Enrique Moliner Sanz, padre de María Moliner, durante su estancia en Almazán en 1902 –23 km. de distancia, seguramente en mula–.

Hinchables para niños, gaiteros antes de la misa del día de la Virgen o de San Roque, cena en común… El intento de echar el vino de la tradición en odres nuevos ha ido formando la asociación cultural. Este agosto organizaba su II Jornada de Convivencia, junto a Fuentetovar y Rebollo, y el I Certamen Nacional de Relato Breve “Villa de Velamazán”. “Cuando se estancaran allí las nieves del invierno y no estuvieran el Eustaquio y él para quitarlas, todo se vendría abajo. (…) En ese momento de inmensa tristeza creyó oír la algarabía de niños corriendo alegres por las calles” (Armando Ruiz Chocarro, “El ahorcado”, Primer Premio).

Presentaciones de libros, música regional con “Sepios Folk” –flauta, acordeón, zanfoña–, poemas en las calles a lo parque Labordeta. “Y un día, ya crepúsculo en el orbe, / reposaré en la calma de esta tierra” (Pájaros de silencio). No todo son expoliaciones en los pequeños pueblos olvidados: “En la memoria siempre quedarán los temblores, los alaridos y el ruido de las explosiones, pero no quedaron muertos” (Marina Moro López, “La muñeca de tela”, Accésit).

“Y entonces todo volvió a empezar” (Jaume García Vilá, El fin del principio).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 24 de agosto de 2018).

24/08/2018 01:53 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Discapafobia

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Foto Clinica Psicovital M&M Almería

La polémica y la recogida de firmas están servidas desde junio. Por un lado, la enseñanza inclusiva: “Estoy a favor de que exista la mejor atención para los alumnos con discapacidad en todos los colegios públicos, concertados y privados”. De otro, la educación especializada para alumnos con capacidades diferentes: “… si usted tiene un problema cardíaco leve, le seguirá su médico de familia. Pero si lo que tiene es una cardiopatía compleja, usted querrá ser llevado en una unidad «superespecializada» en cardiopatías”.

Y pienso en Javier y Eduardo, en Clara y su melliza Claudia, nacidos con parálisis cerebral. Colegio e instituto normalizado y el CCE Ángel Rivière, según el caso. Cris Aberasturi precisará siempre atención personalizada; Rafa Calderón, con síndrome de Down, es uno más entre sus compañeros. La propuesta de ley de Podemos allanaba barrancos: “Se establece como criterio general que todo el alumnado sea escolarizado en centros ordinarios de su elección, estableciéndose una sola modalidad de escolarización”. ¿Cómo será el colegio de los hijos de Irene y Pablo?

¿Centros especiales sí o no? La realidad supera a cualquier ley, si esta se lo permite. La sonrisa de una persona con diversidad intelectual vale un mundo. Pero llevamos años sin casi ver a niños con alteración del cromosoma 21 (ley de plazos, malformación del feto…). ¿Se oculta un lado del espejo?

Como la PLO de regulación de la eutanasia, presentada por el grupo que nos gobierna. Podrá solicitarla quien sufra una enfermedad grave e incurable o padezca una discapacidad grave crónica: “situación en la que se produce en la persona afectada una invalidez de manera generalizada de valerse por sí mismo, sin que existan posibilidades fundadas de curación, y sí seguridad o gran probabilidad de que tal incapacidad vaya a persistir durante el resto de la existencia”. Aquí se roza lo insufrible.

Fobia a la discapacidad, la limitación, el proceso natural de envejecer… ¿Seguir con Piter Pan y Pocoyó? “La verdad os hará libres”. Ocultarla genera frustración. Más vida, hoy que cumplo velas.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "Con DNI", viernes 17 de agosto de 2018).

17/08/2018 01:30 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.


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