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Adiós, Verónica

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Foto www.elpais.com

El pasado año despedimos a Mario Camús, Rafael Egido, José Verón, Almudena Grandes… Y tú, Verónica, tampoco cruzarías la frontera, recién cumplidos tus 66.

José María Forqué, Carlos Saura, Pedro Almodóvar, Fernando Trueba Luis García Berlanga… Dejaba siempre huella en directores y compañeros, impregnando en cada obra su sello personal. “Papá, yo quiero ser artista”, y tras las primeras negativas y el ataque de pánico, el padre le abrió de par en par la puerta de la pantalla grande.

Su madre, la escritora Carmen Vázquez-Vigo, lo intuía. Y empezamos a verla y admirarla en televisión, desde aquel “Estudio 1” en blanco y negro a “Pepa y Pepe”, pasando por “Curro Jiménez”, “Ramón y Cajal”, “Eva y Adán”…

Inolvidable chacha en “La guerra de papá” (adaptación cinematográfica de Mercero de El príncipe destronado, de Miguel Delibes), .pasó de chica alegra pelirroja de los años 80 a chica Almodóvar. El personaje de “Kika”, “Bajarse al moro”, de Fernando Trueba, o el doblaje de “El resplandor” de Stanley Kubrick quedarán siempre como momentos estelares.

Cinco Goyas y otra nominación, premios de la Unión de Actores, Fotogramas de Plata, TP de Oro, ACE de Nueva York… En teatro, Divinas palabra, Casa con dos puertas mala es de guardar, ¡Ay, Carmela!, El sueño de una noche de verano, Doña Rosita la soltera e innumerables títulos. En una de sus últimas películas, “Salir del ropero” (2020), seguía colosal como mujer madura.

La pandemia nos trastocó a todos, multiplicó por n los miedos infantiles, triplicó la depresión de los adultos, desorientados en el  tiempo y por la falta de salidas, y los mayores los hundió en la soledad. “La Navidad potencia el sentimiento de soledad emocional. Se echa en falta a gente querida” (Carlos Pérez Ara, director técnico del Teléfono de Aragón).

Y a ti, Verónica,  te faltaba tu padre, José María, tu hermano Álvaro hace siete navidades, tu ex marido. Lo ha declarado él: “…era una persona que aspiraba a la trascendencia, mística, más que religiosa, y te contaba que cuando meditaba o hacía yoga pensaba en su padre, y dialogaba con él” (Manuel Iborra). Amante de las necrológicas en los periódicos, ¿eres ahora más feliz?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 16 de enero de 2022).

15/01/2022 23:31 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

Renacer

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Foto www.amanixer.es

“Y sucedió que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán” (Mateo 1, 7). Hoy se lee este texto en la misa católica, como un rito iniciático hacia la vida pública de Jesús.

Bautismo: “Primero de los sacramentos de muchas Iglesias cristianas” (Diccionario de la lengua española). Iniciar: “Introducir o instruir a alguien en la práctica de un culto o en las reglas de una sociedad”. Despertar: “Hacer que nazca o se manifieste un deseo o un sentimiento”. Regeneracionismo: “Tendencia a restablecer en una comunidad los valores morales y sociales que se consideran perdidos o debilitados”. Renacer: “Adquirir por el bautismo una nueva vida espiritual”.

Actitudes que deberíamos incentivar en este recién nacido año. Sin ir más lejos, AMANIXER (‘amanece’), Asociación Aragonesa de Mujeres con Discapacidad, defiende los derechos e intereses de las mujeres y niñas con discapacidad, al tiempo que promueve el acceso y la participación social, así como la plena inclusión socio laboral, educativa, sanitaria y en cualquier otro ámbito. ¿Qué mejor inicio solidario?

No como propósito de unos pocos, sino algo transversal. El impulso de eterno renacer está ahí, como algo intrínseco, innato. ¿Quién no comenzaría de cero en muchas ocasiones? Nos tienta prolongar ad infinitum los instantes pletóricos, cálidos, felices. Y nos sabe mejor después de haber luchado, con los pies en la tierra. Hay un tiempo para sembrar y un tiempo para  recoger frutos, según el Eclesiastés.

Renacer no es no morirse nunca, ni reencarnarnos. No en nuestra cultura. Comienza a hablarse de superar los senolíticos, fármacos destinados a frenar el deterioro de las células senescentes, envejecidas, y probar otras técnicas ante sus efectos adversos –no somos ratones ni cobayas–. El venezolano José Luis Cordeiro y el británico David Wood apuntan en su libro, La muerte de la muerte, 2045 como el año cero de la inmortalidad. Una generación mortal dará el relevo o tránsito a otra inmortal. Un mundo feliz, de Aldous Huxley, siempre fue ciencia ficción. ¿Distopía?

Renacimiento, renacer, culto a la  dignidad humana. ¿No tiene más sentido? ¡Buen inicio de año!

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 9 de enero de 2022).

09/01/2022 23:47 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

La nueva era

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Foto Colpia / A. Tocries / Heraldo

Hay quien se escandalizaría con el movimiento sincrético místico espiritual “New Age” (oriundo de EE. UU. en los años 70, llegaría a Europa décadas después).

La unión cuerpo-mente-espíritu, ¿adónde iba encaminada? Al cambio de milenio, el paso de lo analógico a lo digital se comparó a la invención de la imprenta, en el siglo XV, o la revolución industrial, en el XIX. Ahora es diferente.

Mientras vamos saliendo de una buena, o eso creíamos, salta ómicron y se anuncian más pandemias, la espada de Damocles del cambio climático, o un asteroide que puede chamuscarnos, Otros prefieren evadirse. Los japoneses Yusaku Maezawa y Yozo Hirano –un multimillonario y su asistente–, al mando del cosmonauta ruso Alexandr Misurkin, emprenden su primer viaje turístico espacial. No le extrañe a nadie que me apunte, dada la situación de nuestro hábitat terrestre: gente aterrorizada y psicótica, profesionales de la comunicación que dan sus “fake news” según apunte la veleta, médicos anti vacuna por si acaso algún chip… ¿Y los políticos?

Mejor migramos a la Luna, que no queda muy lejos. Lo vengo soñando hace tiempo, pensando en nuestros hijos, nietos, sobrinos. Tendrían sin lugar a dudas un fututo más pleno, sano y saludable, de edén clausurado en la infancia.

Habría menos efectos secundarios que con la experimentación genética, a lo oveja Dolly del doctor chino He Janku, dos gemelas venidas a este mundo y otra criaturita ya en camino. ¿Para qué preservarlas del cáncer o del sida, si pueden desarrollar mutaciones monstruosas? Y envejecer prematuras, y morir. Al menos Frankesntein era ciencia ficción.

Lo cierto es que algo está cambiando, ¿hacia qué rumbo? La incidencia continúa subiendo entre humanos, mientras una simpática cerdita “Pepa-Pig” campea a sus anchas por el casco histórico e Instagram. Parece que una clave es la vacuna, y detener el envejecimiento de las células. ¿Llegaremos algún día a la planta de la eterna juventud, soñada por el rey sumerio Gilgamesh? ¿O como Prometeo estaremos condenados a enfermar por querer apropiarnos del fuego del misterio absoluto?

De momento, les pido a los Magos, o Sabios de los cuatro puntos cardinales, nos traigan salud.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", 2 de enero de 2022).

02/01/2022 23:52 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

Remembranzas

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Foto álbum familiar

Anteanoche celebrábamos la Natividad de Jesús, o Encarnación del Niño Dios, según la tradición cristiana. Al fondo, los rituales paganos, el solsticio de invierno, con las noches más cortas del año. La siembra del cultivo, el apareamiento de los animales, la reserva de alimentos o la espera de un nuevo renacer, desde el Neolítico a las saturnales romanas, las fiestas judías, musulmanas, o la culminación del círculo con velas o corona de Adviento de los católicos,

¿Volvemos a desacralizar el Misterio? Remembranza, ‘recuerdo, memoria, reminiscencia, rememoración’ (Diccionario de sinónimos online). Recuerdo con cariño cuando cantábamos villancicos con almirez y botella. Rememoro aquel largo pasillo de la calle Delicias, el espumillón colgando con bolas de cristal de colores. Una herradura, una campana, la estrella en lo alto del pino, que traía el tío de los Viveros. Mi madre tan activa; a la tía no había quien la hiciera parar.

Nacieron mis hermanos y, además de llenar la casa de alegría, comenzamos a poner el belén. El fondo azul con estrellas y luna; una roncha de madera para poner en alto el castillo de Herodes. Mi padre sacaba tiempo de sus viajes, cuando no se volvían por otra falsa alarma de atentado, por colocar al mínimo detalle escenario y figuras. El corcho para nieve no era buena idea; mejor musgo o polvito brillante. Mis hermanos llevaban a adorar al Niño patos o hipopótamos, todo valía.

Los Reyes se portaban cada año mejor. Dos pozales o cubos pequeñitos para traer el agua, una vajillería de juguete, un piano, un acordeón, mi muñeca favorita, Maribel –a la que dejaba el mejor sitio en mi cama–, el mecano…

Un poco más atrás, una pequeña se agarra, de puntillas, a una rama del abeto. ¿No se caía? Y antes la cuna, y otra cuna de muñecos. Una cocina de pueblo, con hogar y trébedes, el almirez en la campana. Y frío, y pobreza, y la Misa del Gallo con tres zagalillos de pastores.

Navidad; “En el mundo cristiano, festividad anual en la que se conmemora el nacimiento de Jesucristo” (Diccionario de la lengua española). En Colombia, “pastora, arbusto de hasta 3 m.” (Diccionario de americanismos). Cada cual tiene su memoria emocional.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", viernes 26 de diciembre de 2021).

26/12/2021 01:13 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

Ya está aquí

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Foto José Miguel Marco / Heraldo

El pasado puente de la Constitución-Inmaculada, las nieves comenzaron a cubrir los cantos y las altitudes no demasiado elevadas, bloquear carreteras e inaugurar las pistas de esquí se inauguraron, con riesgo de avalanchas por los fuertes vientos. Para niños, residencias de ancianos y quienes todavía tenemos una esperanza de tejas para arriba, es un buen momento de poner el belén, y no quitarlo hasta el domingo 9 de enero, día del Bautismo de Cristo. En la tradición oriental, hasta la Candelaria.

Ya la cuarta vela de la corona de Adviento, cuando las luces, las bolas gigantescas y los buzones para echar la carta a los Reyes, llevan dos largas semanas iluminando la ciudad y la mirada de los más pequeños, recordando a ausentes, encendiendo el espíritu de todos.

Del black friday del último viernes de noviembre a los comercios de adornos navideños, dulces y turrones, regalos para las próximas semanas. ¿Árbol o nacimiento en el salón? ¿Un detalle en la puerta a nuestro hogar? ¿Poner velas en la mesa, junto a los cubiertos y vajillería especiales? ¿El estilo de siempre o uno de ramas y piñas? ¿Dejar una silla vacía?

Antes de la pandemia, las oficinas de correos se llenaban de cartas, felicitaciones y paquetes pata amigos y seres queridos distantes. ¡Qué navidades aquellas, con mi padre lejos de nosotros, de tantas sacas acumuladas en el coche correo! En esta nueva era, nos felicitamos por el whatsapp, las redes sociales o, como mucho, el teléfono móvil.

Apenas cinco días para Nochebuena y Navidad. ¿Nos reuniremos este año las familias? ¿Visitaremos los peques y los jóvenes, los padres de familia, a los yayos? ¿Qué hacemos con los mayores de residencia? Se empieza a vacunar a los menores, pero no es suficiente. Además, el interés de cada no solo está en lo sanitario.

No es cierto que este bicho nos haya cambiado para bien. ¿Quién sentaría a su mesa a un pobre, de esos que piden por la calle? Abrazos y besos los seguimos dando con cautela. ¿Y hasta cuándo?

¿Y si no es el entorno ni la carga viral? ¿Desde cuándo no oímos villancicos? Las luces se encendieron hace semanas. ¿Y el espíritu? ¿Cómo van los preparativos de abrigo para adentro?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 19 de diciembre de 2021).

19/12/2021 21:13 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

¿La nueva humanidad?

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Foto https://elfarodeceuta.es

Anteayer celebrábamos el Día Internacional de los Derechos Humanos. Siempre he creído que la Carta Magna de la Asamblea General de las Naciones Unidas (París, 10 de diciembre de 1948) se refería a las mujeres y hombres que habitamos el planeta: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” (art. 1).

Una se queda a cuadros: “El Derecho Animal es la única rama del derecho donde los clientes son siempre inocentes. (…) conviene recordar que a lo largo de los siglos, los Animales No Humanos (A.N.H), cerdos, ratas, perros, loros, burros… y hasta moscas y orugas, fueron procesados, juzgados y condenados por la comisión de los crímenes más variopintos, a penas tan severas como el destierro y la muerte” (Joyce Tischler, directora del Animal Legal Defense Fund).

La Declaración de la Conciencia Animal o el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea lo apoyarían. Según la Ley de Protección Animal de Aragón (marzo 2013): “Todos deben evitar maltratar a los animales, ya sea por acción u omisión, directa o indirectamente” (art. 3). Atender a un animal hace crecer a niños y adultos, y es un realmente humano hacia el mismo –humanizar ratones es otra cosa–. Meter en el mismo saco a un maltratador, de animales humanos o no humanos, psicópata, infanticida…

Humano: “Del hombre o de la humanidad. Limitado a lo que es propio de la imperfección humana”; y también, “afable, afectuoso, benévolo, benigno, blando, caritativo…” (María Moliner, Diccionario de uso del español). Humanidad: “Naturaleza humana. Género humano. Conjunto de personas. Fragilidad o flaqueza propia del ser humano” (Diccionario de la lengua española).

Y es que le hemos dado la vuelta. Si no, ¿cómo entender que a un enfermo de ELA una trabajadora social le recuerde su derecho a la eutanasia, cuando pide asistencia personal? Hemos traspasado la barrera: científicos chinos han creado los tres primeros bebés modificadas genéticamente. Humanoide: “[Animal o cosa] cuya forma recuerda a la humana” (Diccionario del español actual). Esperemos no llegar a serlo nunca.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "La tribuna", domingo 12 de diciembre de 2021).

12/12/2021 23:29 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

Pandemia intelectual

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Ana López, presidenta de Asapme, durante la visita de la consejera de Sanidad, Sira Repollés. Foto Guillermo Mestre / Heraldo

Asapme (Asociación Aragonesa Pro Salud Mental) alerta de la necesidad de más recursos por el auge de trastornos mentales en la pandemia. Problemas como la ansiedad, la depresión, el trastorno bipolar, los trastornos de la conducta alimentaria, la esquizofrenia… eran tratados desde hace años por la Asociación. A los que  ahora  se unen crisis de soledad, aislamiento, incertidumbre. Todos estamos tocados, aunque no hundidos.

Si la población adulta se ha visto afectadas por las pérdidas, el desempleo, la inestabilidad emocional, el estrés entre teletrabajo y niños… la ciudadanía infantojuvenil muestra aún un mayor porcentaje de problemas. La anorexia, la no aceptación de la propia imagen, el acoso escolar pese al grupo burbuja del colegio, el autoaislamiento, la adicción a las redes y al whatsapp. Las tentaciones de suicidio. Realidades que ignoramos, obviamos o ante las que, más cómodo todavía, cerramos los ojos.

Salimos a la calle y vemos rostros tristes, cabizbajos, como de ancianos que viniesen de un tiempo que no existe. El amigo de siempre ya no es el mismo, dice cosas rarísimas. Y nosotros, ¿nos miramos al  espejo? Una losa nos pesa  día y noche, como a Sísifo.

¿Dónde la alegría por progresar? ¿Dónde los encuentros de vecinos, familiares, de empresa? Si no hemos podido reunirnos ni para la avería del ascensor. ¿Y el placer de viajar sin pcr?

Y eso sin haber tenido despedidas sin presencia, sin abrazos ni llanto compartido, sin casi duelo. Envejecer también es triste, y más en hospital. Un toro o unicornio persigue al anciano en forma de delirium sin sentido ni lógica. Retorno a la infancia o a miedos ancestrales intransferibles.

Pandemia: “Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región”. Pero hay otra pandemia que sobrepasa la enfermedad, mental o física, la penuria económica, las pérdidas virtuales. Es el desequilibrio de quienes de alguna forma llevan las llaves del timón. Y aquí nos volvemos todos locos, esquizofrénicos, de cabeza.

Nuestro querido y extraño planeta y sus habitantes, ¿verán alguna luz intergaláctica?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", demingo 5 de diciembre de 2021).

05/12/2021 13:14 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

Rictus apocalíptico

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Foto Portada de Beato de Liébana. www.holaebook.com

Se han perdido la montaña, la casa, los enseres cotidianos. Como los nombres de los muertos y la vida, todo ha quedado sepultado por una ceniza densa, dura como el granizo, negra como las fauces del ogro que se engulle al lactante. Las aves migratorias no encontrarán su nido.

¿Inundaciones en Asturias? ¿Dana en los próximos días? ¿Un corte de luz en media Europa? Ya lo anunció Nostradamus en el siglo XVI: “Y en el año de los gemelos (2020) / surgirá una reina (corona-virus) / desde el oriente (China) / que extenderá su plaga / de los seres de la noche (murciélagos) /  a la Tierra de las siete colinas (Italia) / transformando en polvo / a los hombres del crepúsculo (ancianos), / para culminar en la sombra de la ruina (crisis económica”.

Con la pandemia, hemos perdido el progreso y la inmortalidad: “Los hombres nos creemos vivos. Pero no es verdad: la muerte nos mantiene encadenados como a un oso los titiriteros” (José Luis Martín Descalzo, Razones para la esperanza). Y se nos ha quedado un rictus triste, melancólico, añorando muchos de nosotros la antigua normalidad.

Nada nuevo bajo el sol. Hacia el 776, un tal Beato, abad de Santo Toribio de Liébana, escribe unos Comentarios al Apocalipsis, según la tradición judía (siglo II a. C.) y patrística –Ireneo, Gregorio Magno, san Isidoro–, ante el terrible fin del mundo del 800 y luego del 1000.

Cultura apocalíptica que no es sinónimo de final, sino de persecución y desesperanza: “Comprendí que mi persona hacía todo lo posible por expulsar al enemigo, al virus, despierto y dormido” (José Carlos Bermejo, Dios en la pandemia).

Se comienza a morir cuando nacemos, decían los barrocos. La NASA estudia desviar asteroides. ¿También el pronosticado por Juan José Benítez en 2027? “Jesús respondió: "Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: (…) ’El tiempo está cerca’. No los sigan” (Lucas 21, 8).

“’¡Arrepiéntete! 3 de febrero. Fin del Mundo’. (…) Bruna miró alrededor. La espléndida montaña, el jardín tranquilo. –Pues parece que hoy tampoco se acaba el mundo –dijo la rep” (Rosa Montero, Lágrimas en la lluvia). Vivimos un eterno renacer.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 28 de noviembre de 2021).

28/11/2021 22:10 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.

Educar en la diversidad y el respeto

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Foto Víctor Gil / Humanizar

Víctor Gil Orduña, mucho más que un maestro

Educar en la diversidad y el respeto mutuo. Una experiencia religiosa con rostros muy humanos

Es profesor de Primaria, entre otras cosas. De origen pamplonica, su formación arraigadamente religiosa, lo lleva a un proyecto solidario en Valencia. De ahí a los inmigrantes de interior, a los gitanos, a los pequeños marroquíes, argelinos, paquistaníes, a los a los alumnos con capacidades diferentes. Víctor Gil Orduña, mucho más que un maestro.

María Pilar Martínez Barca

Conocí a Víctor este último verano en la Ciudad del Turia. Amigos de unos buenos amigos, compañeros de viaje. Asistimos a la misa dominical en su parroquia, Nuestra Señora de los Desamparados, regentada por los Padres Redentoristas. Reconstruida en 1958, tras las inundaciones, me recordó al cristianismo de base y humilde de mi infancia.

Nos enseñó el colegio, del mismo nombre, su historia cotidiana, su humanidad diversa. Mientras comíamos una sabrosa paella en “Tasca y brasa”, en El Cabañal, los amigos comenzaron a recordar su no tan lejana juventud, su experiencia de grupo y parroquial, su compromiso. Unas bebidas en La Fábrica y la conversación que no terminaba nunca.

El colegio acogía a todo tipo de diversidades: gitanos, inmigrantes, niños con discapacidad… El paseo por la playa de la Malvarrosa, la horchata en la Alboraya, no hicieron sino confirmar que aquello sobrepasaba un reportaje. Daba para una novela. Muchas gracias, Víctor.

Echando raíces

P. Eres nacido en Navarra. ¿Algún recuerdo de la infancia?

R. Soy nacido en Pamplona. Recuerdos de la infancia muchos, tanto en Pamplona, su casco viejo, que es donde me crié, como mis veranos en los pueblos de Caparroso y (Peralta) Navarra.

P. ¿Cuántos hermanos?

R. Soy hijo único.

P. Juventud, divino tesoro ¿Creciste en un ambiente religioso?

R. Sí, crecí en ese ambiente tan hermoso. En mi casa, mis padres me inculcaron el cristianismo; y recuerdo cuando mi madre me llevó a la catequesis con siete años, en la parroquia de San Lorenzo, de Pamplona. Desde ese día he pertenecido a diferentes grupos cristianos.

P. Creo que hiciste algún curso en el Seminario. ¿Qué te hizo inclinarte por Magisterio?

R. Entré en el Seminario Diocesano y estuve tres años en él. En ese tiempo, el proceso de discernimiento que fui llevando a cabo me hizo encontrar y concretar mi vocación hacia el Magisterio.

P. ¿Es la solidaridad una vocación?

R. Yo creo que más que una vocación, ser solidario es un estilo de vida, desde una motivación humana o religiosa y una misión, común a todos los bautizados.

Viaje a Nazaret

P. Y te encontraste en Valencia por un proyecto solidario, sin conocer a nadie. ¿En qué colegio?

R. Fui a un campo de trabajo ofrecido por las Religiosas del Sagrado Corazón, en el Colegio Santa Magdalena Sofía.

P. ¿Cómo describirías Nazaret?

R. Nazaret es un barrio humilde y trabajador situado al lado del Puerto, con problemas de exclusión social. Dentro del distrito de Poblados Marítimos, su nombre proviene del lazareto u hospital fundado en el siglo XVI, a causa de los marineros que traían enfermedades contagiosas –aunque no se documenta  hasta 1720–. Junto con El Cabañal y la Malvarrosa, es de los barrios más pobres de Valencia. Hay mucha exclusión, también gitana. Quedó inundado por la gran riada de 1957.

P. ¿Desde qué año en el colegio de Nuestra Señora de los Desamparados?

R. Estoy en él desde el curso 1998, es decir, hace veintitrés años.

P. ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

R. Al principio, en el colegio teníamos familias españolas de inmigración interna. Ahora contamos con una gran diversidad de etnias y grupos sociales, nada menos que veintitrés nacionalidades diferentes de los cinco continentes. La mayor parte de los alumnos de Marruecos, Argelia y Paquistán.

P. ¡Veintitrés nacionalidades! ¿Cómo se lleva eso?

R. Es de una riqueza impresionante para todos. Para el claustro de profesores, a nivel personal y profesional, y para los niños, a los que les da una apertura al diferente impresionante; pues desde los tres años comparten su día a día con niños de otras nacionalidades, grupos sociales y religiones (tenemos un 30% de alumnado de distintas religiones, principalmente musulmanes y cristianos evangélicos, y algún ortodoxo). Tenemos de Infantil hasta la ESO.

P. ¿Y en la pandemia?

R. En la pandemia fue muy complicado, pero lo resolvimos con esfuerzo y colaboración del grupo de jóvenes de la parroquia y el grupo Scout, de la misma. Un mayoría importante de alumnos tenía dificultades en el acceso a Internet; por lo que algún profesor vecino del barrio, en coordinación con los jóvenes Scout y de la Parroquia, nos organizamos para que todos los niños pudieran realizar algo de trabajo escolar. Nos centramos también en la vía telefónica, en atender sus necesidades emocionales, que eran muchas.

P. ¿Cómo integrar las diferentes culturas religiones…?

R. Como he dicho antes, desde que tienen tres años participan conjuntamente en actividades cotidianas, y las madres conviven en las actividades que se realizan para sus hijos. De todo esto ha surgido un pequeño trabajo interreligioso, con la población musulmana y el resto de confesiones cristianas. Con estos últimos, el dialogo es muy fluido, y de hecho reciben la asignatura de Religión Católica, aun siendo evangélicos u ortodoxos. Con los musulmanes, estamos haciendo un camino de dialogo a nivel espiritual, en coordinación con el servicio jesuita al migrante de Valencia.

P. ¿Tenéis alumnos con discapacidad?

R. Tenemos aula y profesora PT (Maestro de Pedagogía Terapéutica), que realiza un trabajo magnifico con el alumnado con capacidades diferenciadas. Aparte, al ser un colegio con tanta diversidad a todos los niveles, no supone mayor problema. Se apoyan unos a otros, hay que verlo.

P. ¿Cómo se apoyan entre ellos?

R. Si, los alumnos se ayudan mucho entre sí, cuando un niño tiene alguna necesidad concreta. Esa es la mejor manera de trabajar la inclusión, no solo en la vida escolar, sino también, y lo más importante, para vivir en sociedad. Es muy chulo encontrarte, cuando vas a la playa, o al centro comercial, a grupos de antiguos alumnos que continúan su amistad con 20 o 25 años, y estos grupos son totalmente diversos.

P. Por cierto, ¿cuál es tu función en el colegio?

R. Yo soy profesor tutor de Primaria, soy el responsable de Pastoral del colegio y, como tal, el encargado del diálogo interreligioso y responsable de Acción Social. Este grupo atiende las demandas sociales de los niños, más allá del ámbito escolar, siempre en coordinación con Caritas parroquial y diocesana.

Abriendo muros

P. Tu campo es más amplio que el colegio. Creo que también trabajáis con realidades marginales, como el alumnado gitano.

R. Sí, es una diversidad más que encontramos en el colegio. Yo, particularmente, es una población con la que tengo mucha cercanía, y he tenido el privilegio de participar como “payo” invitado en la Peregrinación Gitana Mundial a Roma, con el papa Francisco, en 2015

P. ¿Con qué problemas principales se encuentran estos alumnos?

R. Estos alumnos se encuentran con dos dificultades: una interna, en algunas familias gitanas, y otra externa, puesto que hoy en día todavía esta población recibe un gran rechazo por parte de la sociedad.

P. ¿Es importante la cultura para ellos? ¿Cómo motivarlos?

R. Nosotros, la forma que hemos encontrado de motivarlos es ponerles en contacto con gitanos con estudios mediante la Fundación Secretariado Gitano, a la que estamos muy agradecidos. Entre los políticos, los diputados gitanos en el Congreso Juan José Cortés (PP), Sara Giménez (Ciudadanos), Beatriz Carrillo (PSOE) o Ismael Cortés (Podemos). Pero hay otros gitanos que han destacado en diversos campos. Para nuestros alumnos es muy importante conocerlos.

P. Creo que realizáis diferentes actividades.

R. Si, realizamos un sinfín de actividades, con todo el conjunto del alumnado, abrimos el colegio a las ocho de la mañana y lo cerramos a las diez de la noche. Para todo ello, contamos con más de cien voluntarios y un innumerable grupo de empresas y fundaciones que confían en nosotros, y nos financian diferentes proyectos deportivos, culturales, etc. Daría para otro reportaje.

P. Háblanos de Ramón.

R. Ramón Moreno va a ser el primer niño gitano del barrio que este año comienza una carrera universitaria, en concreto Ingeniería de Telecomunicaciones. Todo un orgullo.

P. ¿Nos humaniza el otro?

R. Siempre nos humaniza el otro, y cuando te encuentras, vives y convives en el día a día con personas diversas, te humaniza el doble.

SUMARIOS

“Ser solidario es un estilo de vida, desde una motivación humana o religiosa y una misión, común a todos los bautizados”

“los alumnos se ayudan mucho entre sí, cuando un niño tiene alguna necesidad concreta. Es la mejor manera de trabajar la inclusión”

“Cuando te encuentras, vives y convives con personas diversas, te humaniza el doble”

(Humanizar, Nº 179 -Madrid, noviembre-diciembre 2021-).

22/11/2021 19:35 pilmarbarca Enlace permanente. Humanizar No hay comentarios. Comentar.

Cristina Peri Rossi

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Foto Antonio Heredia / El Mundo

Hay dos formas de leer: por placer y por dedicación profesional. Reconozco que la uruguaya Peri Rossi, Premio Cervantes 2021, siempre se me hizo un poco dura, lejana a mi sensibilidad creativa. Todo está en los comienzos: “Nací en una ciudad triste / de barcos y emigrantes / una ciudad fuera del espacio / suspendida de un malentendido: / un río grande como mar / una llanura desierta como pampa” (“Montevideo”).

Un padre prematuramente ausente, las bibliotecas, el compromiso, unas primeras clases, el exilio, el amor. “No conoce el arte de la navegación / quien no ha bogado en el vientre / de una mujer, remado en ella, / naufragado / y sobrevivido en una de sus playas” (“Bitácora”). La autora de Viviendo, Los museos abandonados, El libro de mis primos o La nave de los locos, haz y envés del paraíso para siempre perdido, comenzó a escribir en su niñez.

Apasionada, íntima, rebelde, femenina, ecléctica, luchadora, defensora de lo que siempre creyó: “Descubrir a Dios entre las sábanas / --no en el templo fariseo / ni en la altiva mezquita–” (“De aquí a la eternidad”). Exiliada también del boom latinoamericano del momento: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Julio Cortázar, con el que mantuvo una interesante relación epistolar-amistosa-literaria. Mujer en continua búsqueda de identidad, sexual, geográfica, humana.

“Tu placer es lento y duro / viene de lejos / retumba en las entrañas / como las sordas / sacudidas de un volcán” (“Erótica”). Su madre sí la comprendió. Se impuso la distancia y la memoria: “Prefiero soñar con Montevideo y vivir acá: allí murieron mi madre y mi hermana, demasiada tristeza”.

Narrativa, poesía, ensayo, periodismo, traducción. A partir del 2000, la prolífica autora  sacó los poemarios Estado del Exilio, Estrategias del deseo, Habitación del hotel o Playstation (Premio Loewe 2009), radiografía urbana de su propia soledad.

“La poesía es una percepción; la narrativa, un discurso”. Leer es descubrir, descubrir es amar, conocer, apasionarse. Y encontrarse en el verbo de la otra como en el mismo espejo: “¿Cuál es mi casa? / ¿dónde vivo? / Mi casa es la escritura” (Habitación de hotel).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", domingo 21 de noviembre de 2021).

21/11/2021 23:27 pilmarbarca Enlace permanente. La columna dominical No hay comentarios. Comentar.


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