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Ángeles custodios

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Foto portada libro

“En la España de aquel momento, la miseria, las enfermedades y el hambre daban al traste con cuatro siglos de gloria”. Así comienza la novela histórica de Almudena de Arteaga, en la que se relata la expedición del doctor Fco. J. Balmis, Isabel Cendal, regenta de un orfanato coruñés, y una veintena de pequeños que portaron la primera vacuna efectiva contra la viruela a América del Sur. Principios del siglo XIX, inspiradora de la película “22 ángeles”, de Miguel Bardem. El “virus variola” (‘pequeña pústula’ en latín) ya existía entre los egipcios (siglo III a. C.), se cebó en la Europa del XVII y no se erradicaría hasta 1980.

Pocos ancianos pueden recordar los 50 millones de muertos en la segunda oleada de la gripe de 1918; y solo los mayores muestran la cicatriz de la antigua vacuna. “Vacunándoos de niños y revacunándoos cada siete años, os libraréis de la viruela” (Eduardo Castañer, Museo Pedagógico de Aragón, Huesca). Y ahora, cuando estábamos seguros y todo parecía controlado, llegó un extraño SARS-CoV-2, aún no sabemos si para quedarse definitivamente, pero sí para cambiarnos la vida de raíz. También los sanitarios han sido nuestros ángeles de la guarda: “Ángeles son aquellos profesionales de la salud (…) que se dejan la vida en los procesos de cuidado y que mantienen el firme propósito de la salud y del confort de cada uno de los pacientes” (José Carlos Bermejo, Centro de Humanización de la Salud).

La historia colectiva y nuestro organismo tienen memoria. Sin embargo, olvidamos con frecuencia. La Litera, Bajo y Medio Cinca y la zona de Caspe. Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Madrid, País Vasco, La Rioja… La India, EE. UU., Brasil, Perú, El Salvador. Más de 10 millones.

¿Hacinamiento? ¿Jóvenes desaprensivos? ¿Inmigrantes temporeros? Sin buscar culpables, es obvio que la higiene importa. En el hotel donde se hospedaba el Cádiz CF, fui testigo, ascensor exclusivo, agentes de seguridad, la más mínima norma… Los ángeles de la guarda tienen mil rostros.

“En ese conjunto de personas está integrada la dirección de mi residencia, las Hermanas Angélicas, unas mujeres que han renunciado a su vida personal no para atender a su madre o a su padre, sino a docenas de ‘mayores’” (Ana María Cortés Navarro, ex consejera de Sanidad, Bienestar Social y Trabajo del Gobierno de Aragón).

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 3 de julio de 2020).

03/07/2020 12:24 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Hogueras

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Foto Francisco Javier Martínez Barca

Anteayer celebrábamos San Juan. La noche de su víspera no hubo hogueras, pese a que el solsticio de verano llegase puntualmente a su cita, ajeno a toda enfermedad de la tierra. En el hemisferio boreal estamos más cercanos al sol. ¿Será por eso que comenzamos a sentirnos algo más seguros?

Las fiestas patronales sorianas, dedicadas al toro y a San Juan, lo mismo que San Fermín y San Lorenzo, tampoco se dan cita. No está el horno para muchos bollos ni hay más cera que la que arde. Y con todo, enseres y simbolismos relacionados con el fuego dan mucho de sí, más en tiempos en los que necesitan una buena antorcha.

El origen no siempre es claro, de epidemias y fogatas. Se dice que si tienen que ver, las segundas, con costumbres paganas y con Zoroastro, el profeta persa de los siglos VII y VI antes de Cristo. Extraña mezcla de creencias, desde la Torre del Silencio, donde son llevados los cadáveres de niños, mujeres y hombres, expuestos a los buitres y calcinados sus huesos por el Sol; al emblema del fuego y de la luz, centro de la entonces nueva religión, que disipa las tinieblas de la ignorancia. El Zaratustra nietzchiano –así habló Zaratustra–: muerte de Dios, voluntad de poder, eterno retorno de lo mismo, nihilismo.

Y está la otra raíz, Zacarías, padre de Juan Bautista, predecesor de Jesús. Cuentan que encendió una hoguera cuando nació el hijo y sanó de la mudez. Y el tronco común vuelve a echar mil ramas diversas: atraer buena suerte, echar malos espíritus, hacerse fértiles las mujeres que desean parir, saltar nueve olas seguidas, siete veces por encima de las brasas, escribir los deseos, quemar los monigotes como símbolo de todo lo viejo que queremos olvidar y superar. Y este año, o los dos años próximos, nos queda mucho por prender y renovar.

Está la luminaria como tributo de buena cosecha, en agosto, relacionada con la Virgen, San Roque y las rogativas por la peste. Y está la otra vertiente, la confabulación de brujas, simples mujeres del pueblo instruidas por la naturaleza, y sus ritos de fuego, sol y agua.

Ritos de sanación y de clarividencia social, como los del profeta cantor: “Y con la resaca a cuestas / vuelve el pobre a su pobreza, / vuelve el rico a su riqueza / y el señor cura a sus misas” (Joan Manuel Serrar). ¿Es la hoguera catártica, mientras dure, de esa otra pandemia que nos viene?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 26 de junio de 2020).

26/06/2020 23:47 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

A un paso

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Foto José Miguel Marco / Heraldo. Terraza café Montal, plaza San Felipe (Zaragoza).

Las terrazas ya pueden ocuparse al 75%, las piscinas ampliarán su aforo la próxima semana; estamos deseando comer fuera, disfrutar los primeros espectáculos, planificar unas vacaciones hasta ahora inviables. Los casos de decesos y contagios son menores. ¿Cerca el final del túnel? El mundo no goza todavía de salud, y si unimos la psicosis anti vacuna de distintas esferas… “Un, dos, tres. / Un pasito pa’lante, María. / Un, dos, tres. / Un pasito pa’ atrás”. Richy Martin no es el único que lo ve.

Hasta lograr el antídoto, todo irá paso a paso. No soy especialista, pero tengo los ojos y oídos bien abiertos. Se habla de Dexametaxona y otros fármacos para afecciones respiratorias, de antivirales combinados, de aplicación de otras vacunas, de tratamientos con plasma y placenta. Y de la GAVI o Alianza para la Vacunación (“The Vaccine Alliance”), donde cooperan la OMS, Unicef, el Banco Mundial, empresas farmacéuticas y gobiernos. Mientras surjan repuntes como en Pekín, o en una industria cárnica alemana, hay que ir “Despacito. / Quiero respirar tu cuello despacito”, como canta el portorriqueño Luis Fonsi.

Hay muchas ganas de salir, también en lo económico. Los alemanes llegaron a Mallorca y Francia tiende puentes por Bielsa y el Portalet. A esta enfermedad colectiva que venimos arrastrando no puede unirse más miseria, falta de empleo, empresas que se van al garete o ertes para la eternidad. Necesitamos respirar, durante dos o tres meses, para seguir pensando y crear entre todos un futuro sin duda diferente. Seguirá acompañándonos el Dúo Dinámico: “Resistiré, para seguir viviendo, / soportaré los golpes y jamás me rendiré”.

Estamos tristes. Las mascarillas, necesarias e higiénicas, no nos permiten broncearnos, mirar con amplitud el horizonte ni la comunicación –menos entre los sordos, que no leen los labios–. Además, venimos soportando un duelo inmenso, ¡a las muertes se unen tantas pérdidas! Más aulas para alumnos. ¿Y las capacidades diferentes? Las residencias no pueden ser lo mismo: una triste antesala. A un paso de tirar la toalla me viene la canción de Diego Torres: “Saber que se puede querer que se pueda, / quitarse los miedos, sacarlos afuera, / pintarse la cara, color esperanza, / Tentar al futuro con el corazón”. Hemos de sobrevivir.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 19 de junio de 2020).

19/06/2020 19:03 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Para normalidad

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Foto Rafael Gobantes / Heraldo

El prefijo para- “significa ’junto a’, ’semejante a’”, según el Diccionario de la lengua española de la RAE. Paranormal, “que no puede ser explicado por los conocimientos científicos actuales, y es objeto de estudio de la parapsicología”. Parapsicología, “estudio de los fenómenos y comportamientos psicológicos, como la telepatía, las premoniciones, la levitación, etc., de cuya naturaleza y efectos no ha dado hasta ahora cuenta la psicología científica”.

Fenómenos, conocimientos, comportamientos paralelos a los más habituales. Y una, desde su ignorancia más galopante cada día, se pregunta si esto de los virus de la covid no tendrá que ver con llevar sayo y abrigo más allá del 40 de mayo; con las bolas de fuego que se ven de madrugada; con yacimientos de oro descubiertos entre Saturno y Marte, antiguos valles fluviales y lagos en este último, o incluso universos paralelos en los que el tiempo parece ir hacia atrás.

No sé si bulos o no, circulan por las redes. Que algo está pasando es evidente, para que aparezcan focas en las playas, los buitres agujereen aviones militares, ataquen en escuadrón a un ternerillo frente al clan matriarcal de la vacada, o cangrejos exóticos desafíen a los nativos de Aragón. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, un curioso cocodrilo da la nota y se oculta, como algunos políticos.

Mucho tiene que ver esta pandemia con la biodiversidad. Higiene de los aires y las aguas, no tirar mascarillas ni guantes a parques y ríos, más espacios verdes. ¿Cuántos animales y bacterias quedan por infectarnos? ¿Cuántos experimentos? Y la cadena del ser, o del sinsentido, llega hasta las colas del hambre, o las “cortes de los milagros”. Que se anuncia una recesión a la economía del 45, o una vuelta al crack americano del 29.

Carmen Romeo, entrañable profesora del instituto Goya, hoy jubilada, escribía en su blog, “Letras desde Moncade”, su relato “De la peste al coronavirus”: “… se acercó un poco más a mí y me contó que cada vez que un cometa se acerca mucho a la Tierra, su cola deja grandes desgracias. (…) Y que justo antes de llegar el coronavirus pasó un cometa que tenía una cola. Como la estrella que guió a los Reyes Magos que venían de Oriente”.

¿Nueva normalidad? Mejor realidades paralelas. Al menos, mientras llega la vacuna, o la hecatombe, que nos dejen soñar.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 12 de junio de 2020).

12/06/2020 12:24 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Nuevo empleo

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Foto B. Alquézar / Heraldo

Expertos inmobiliarios hablan de “regreso al futuro” en el ámbito laboral. Aunque esa sensación seguro que la tiene cualquier trabajador que haya vuelto a su puesto o su oficina en estos días. Tras dos largos meses de teletrabajo, cuidado de los hijos, desocupación total o síndrome de domingo eterno, volver a la rutina ya no es lo mismo. Quizá nunca lo sea.

Tomarse la temperatura al llegar al trabajo. El compañero a dos metros de distancia. La mascarilla a mano siempre por si las moscas. Hidrogel cada 15 minutos… Por mucho que sigamos las normas sanitarias, imprescindibles, a mí que no me digan que esto es muy “normal”. Claro, solo en la fase pre vacuna. Y también me pregunto: mientras se prueba en ratones y humanos, se elige el mejor método de inmunidad, se decide entre este o aquel país, la aprueban gobiernos y farmacéuticas, se comercializa, ¿cuántos meses, años, lustros podrían transcurrir? Seguramente, más de una persona hoy en activo se jubilará sin haber obtenido la respuesta.

Y aun así, quienes trabajamos, teletrabajamos, creamos, escribimos, tenemos una suerte inmensa. Un alto porcentaje de los conciudadanos con los que cohabitábamos en un país “estándar”, de clase media, en un estado de bienestar que nos aseguraba el día a día, se ha quedado, colgado del alambre o del ERTE, de un Ingreso Mínimo Vital o en la cola del hambre.

Bienvenidas las casi 300 medidas de todos los partidos y agentes aragoneses. El consenso político pro Nissan. Los hospitales, públicos o privados, que creen cientos de trabajos. Hosteleros, camareros, comerciantes, el mundo de la cultura o del deporte, creativos, tendremos que reinventarnos. Pero hay muchos yacimientos aún por explotar.

Las residencias que subsistan han de precisar más personal: auxiliares, servicio de limpieza, terapeutas, psicólogos, médicos, enfermeras, animadores socioculturales. La asistencia personal se hace imprescindible para llevar una vida mínimamente saludable en tu propio entorno. A 15 alumnos por aula, más profesores; y más apoyo para chavales con necesidades especiales, en centros inclusivos o especializados. Fondos para investigación, fundamental.

Escribía: “Despedir el pasado de hace apenas un mes. / Anclarnos en el presente, a cal y canto. / Esperar el reverso del futuro”. Se nos ha expoliado la primavera. Que no nos roben el pan.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 4 de junio de 2020).

05/06/2020 13:06 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

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Foto Humanizar

La fuerza de los límites

Desde mi sillón

Interiores

Cuando escribo estas líneas, estamos en alerta nacional. Nunca había pasado. La accesibilidad universal es de tabiques para adentro.

¿Qué me mantiene anclada a la ilusión? Tras un primer momento de negarlo y de shock, comprendí que podía transformarlo en un huerto interior, con todas mis plantas favoritas.

Crear es como un árbol que debe alimentarse cada día, con mimo, con paciencia, con mucho esfuerzo a veces para que el agua llegue a la raíz; nutriéndolo de dentro hacia afuera. Como criar a un hijo, entraña de tu entraña, e ir viéndolo crecer.

En el centro del árbol, la familia. El tronco más robusto de los padres; las ramas paralelas y más largas de mis hermanos; sus retoñillos frescos, que alientan de color y de esperanza nuestro futuro. También hay que regarlo más dentro de nosotros, y echar en él raíces.

Y crecen otros árboles, arbustos, enredaderas, flores. Amigos, conocidos, todas las relaciones que hemos ido plantando nos dan sombra y cobijo en momentos difíciles.

El ailanto, el olivo, la palmera, el ciprés… representarían la sed espiritual. Fundamental saciarla en tiempos de sequía. “Yo soy la vid; vosotros los sarmientos" (Juan, 15, 5)

Escribe mi pareja: “Riega y cuida la paciencia, que de sus frutos tenemos que comer”.

María Pilar Martínez Barca

A nuestro alcance

Belleza integral

Parece una sirena, aunque es licenciada en Psicología. Miss Nanchital, su ciudad natal, aspira a ser la mujer más hermosa de Veracruz. Aprendió a pisar fuerte desde niña.

M. P. M.

Ana Gabriela Molina nació sin brazos. Del griego a, ‘sin’ + melos, ‘miembro’, amelia significa ‘falta de miembro’, normalmente originada en el cuarto mes de gestación.

“He hecho mi vida como cualquier otra persona; cuando me veo al espejo se ve una discapacidad física, pero tengo 24 años viviendo con ella y he aprendido a vivir mi vida como cualquiera”, afirma Gabriela. Y es que el espejo le devuelve una imagen perfecta y bellísima de sí misma.

Reconoce haber tenido tropiezos, e incluso zancadillas. Y muchos amigos. Sus vídeos dibujando o comiendo con los pies se han hecho virales. “Lucho mucho por la inclusión, que se tome a las personas por iguales, ya sea por su condición, alguna discapacidad o por su físico, y ese es mi propósito”. Su independencia le ha valido para graduarse de psicóloga.

Valora el apoyo familiar, y de su madre. “Falta, y creo que ahí es donde debemos seguir trabajando, más educación en casa, inculcar la igualad a la niñez”. Dos nuevos objetivos: alcanzar el título de Miss Veracruz y hacerse perito criminalista. “En el concurso pasaré por lo mismo. Me van a evaluar de la misma manera que a todas las demás, y la ganadora representará al nacional en el Miss México”. Belleza y voluntad no tienen límites.

Podéis verla en Facebook, Twitter, Instagram… y seguirla en Google.

Más corazón

Ley de vida digna

El Segundo Congreso Europeo de Vida Independiente (Valencia, octubre 2018), sacaba la Proposición de Ley orgánica reguladora de la asistencia personal (Ley de Vida Independiente de las personas con diversidad funcional).

Partiendo de nuestra Constitución de 1978, la Convención de la ONU (2006) y de la Ley de Dependencia, se elaboró el texto: “En consecuencia, podrá disponer de asistencia personal para sí misma, ejercitando el autocuidado, y también para atender a terceros con vínculo afectivo, incluso para poder ejercer la maternidad o paternidad” (art. 2.4).

Se centra en la Prestación para la Autogestión de la Vida Independiente, las Oficinas de Vida Independiente y la concesión de los apoyos técnicos y financieros necesarios.

Contacto: forodevidaindependiente@yahoogroups.com.

M. P. M.

(Humanizar, Nº 170 --Madrid, mayo-junio 2020--).

05/06/2020 00:28 pilmarbarca Enlace permanente. La fuerza de los límites No hay comentarios. Comentar.

Duelo

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Foto www.vidanuevadigital.com

Luto: “Signo exterior de pena y duelo en ropas, adornos y otros objetos, por la muerte de una persona. El color del luto en los pueblos europeos es ahora el negro”. Duelo: “Dolor, lástima, aflicción o sentimiento”. Y también “Demostraciones que se hacen para manifestar el sentimiento que se tiene por la muerte de alguien” (Diccionario de la lengua española).

Es algo más profundo, complejo, intransferible. Duelo es el dolor por una pérdida, relacional, de empleo, de salud o de la misma vida, generalmente de un ser muy querido que ha sido parte íntima de ti. Los hay anticipatorios o retardados, cuando el impacto es tanto que no salen las lágrimas en su momento. O especialmente duros, muy difíciles, como el de una madre por su hijo, un atentado terrorista, una pandemia.

La tía me apretó fuertemente la mano, sabía que marchaba; sería a la madrugada de la noche siguiente. Cuando el tío se fue estábamos de viaje. ¿Sentimiento de culpabilidad? Con mis abuelos conviví mucho menos, pero el gran cariño y las imágenes quedan. “El duelo del coronavirus es inédito. (…) El ser querido “desaparece” en manos de los tanatopractores o profesionales de la gestión de los restos mortales” (José Carlos Bermejo).

Desolación, impotencia, rabia, soledad. Han surgido recursos y oraciones virtuales, el recuerdo de los momentos convividos, el perenne camino del perdón; el poder situar, quizá a posteriori, al padre, abuelo, hermano, en el corazón y seguir viviendo. Pero nada llenará el vacío de una mano no estrechada o el penúltimo brillo de unos ojos  ya ausentes.

Banderas a media asta, minutos de silencio, corbatas y lazos negros en los actos públicos y las autoridades, salva de cañones al final de la desescalada. Un luto nacional necesario, imprescindible, en homenaje más que merecido a miles de víctimas que levantaron España y nos mecieron en la cuna, me da igual célebres –políticos, cantantes, periodistas, actores, hombres de letras– que sencillos y anónimos. ¿Cuántos miles de muertos? ¿Y los millones de deudos? De Velamazán, ese pequeño pueblo ya sin nadie, casi una decena.

“Hoy debemos jugar a la rayuela de la distancia, pero solo volveremos a ser auténticamente humanos, mentes y cuerpos curados, cuando recuperemos lo que los ángeles envidiaron” (Irene Vallejo). Ningún luto acalla el dolor íntimo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 29 de mayo de 2020).

29/05/2020 13:41 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

8. Espera

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Foto portada Prames

A Josefina Sánchez

Me he sentado a tomar la primavera

apenas comenzada, aquí, en el cuarto

que un día, ya muy pronto, será tuyo.

Difícil resumirte, niña mía,

qué siento en este instante.

Han sido tantos meses, tanta espera

transformándome en vida el corazón,

que ahora, sin quererlo, te acaricio,

aquí, bajo la piel que nos separa.

Está ya preparada tu ropita:

jerséis, pantaloncitos, dos pijamas,

un faldón de paseo, los patucos.

Ayer compré el osito de las orejas rosa.

Llegarás a esta luna en la estación más bella,

cuando las hojas brillan por el sol que traspasa

el corazón del mundo,

y el aire es un arrullo tibio y suave.

Te has movido un poquito, entresoñando

salir hacia esta brisa de crepúsculo

que caldea la piel y la esperanza.

Y me siento, hija mía, entre dos sendas,

la que anduve sin ti y esta ribera

que nace con tu vida, con tu voz,

o esa forma tan tuya de modelar el mundo,

ahora ya, en mi vientre.

La sombra ha ido cubriendo, blandamente,

la cuna, la canasta, los peluches,

los cálidos rincones de tu cuarto.

La espera ha sido larga. En el otoño

aún no te sabía. Lentas noches,

oscura incertidumbre, y la esperanza

de dormirte, algún día, entre mis brazos,

tan bella, tan gordita, tan oliendo

a cuerpecito frágil, tan graciosa.

Hace ya primavera, y reconforta

esta íntima brisa de crepúsculo

caldeando mi piel, tu casa, el sueño.

Han sido largos meses. No es posible

recordar, uno a uno, los instantes

en los que fui queriéndote, presintiendo

este río interior que nos enlaza.

Me he sentado a tomar este rescoldo

de vida, de ternura, de presagios

fecundos y hermosísimos.

Compraba hoy un babero, y la camisa

del pícaro gusano en la manzana.

Está todo dispuesto. Bien llegada.

Hace luna creciente, y se ilumina

tu cuarto de un color suave, entrañable,

y me voy reposando, dormeciendo,

traspasando el umbral de tu venida

a la estación ya plena de las lluvias.

Bien nacida, hija mía, a esta esfera

de tierra y luz, de aurora y horizonte.

Tienes toda una vida, todo un sueño

hecho carne, y estrellas, y esperanza.

(En luna llena, XXIII Premio Nacional de Poesía “Acordes”, Zaragoza, Prames, Las tres sórores poéticas, 2020).

De la noche al Ángelus

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Foto portada Imperium ediciones

I

Comienza ya a llover sobre la tierra

estéril del espíritu.

De este lado del río aún es noche,

con pájaros que cruzan los umbrales

de un interior en llama.

Y el agua va calando, lentamente,

el centro de mi sed.

Extienden su silueta los manzanos

sobre mi corazón, sobre las cosas,

sobre los hijos mismos de la luz.

 

He cruzado la linde

y todo se ha callado en su presencia.

¿Qué lluvia me ha empañado el corazón?

Posó leve su mano en mi cabeza

y me nacieron alas de agua tibia,

vislumbre de horizontes presentidos.

Jamás la sombra fuera tan cercana.

Ha cesado la lucha, cuerpo a cuerpo

con tanta incertidumbre, con tan hondo

pozo de oscuridades y temores.

Me ha  visitado el ángel de la aurora.

 

XVIII

Herida la existencia en llama viva,

ya nada será igual, lo voy sintiendo

en este río undoso de las horas.

El agua fluye, lenta, en la mirada,

y el fuego va dorando el corazón.

Porque el cielo se enciende en las entrañas

y madura la tierra, las praderas,

las íntimas corolas, los frutales.

Apenas se presiente, sin embargo

sucede, tan sencillo como el agua

que va transfigurando nuestra sed.

 

De vuelta hacia la casa, todo es vida,

y verdes ondulando el horizonte,

llamitas que inauguran la distancia.

Te aguardan los más tuyos, con las manos

abiertas de esperanza y de preguntas,

acaso silenciosos, hondos, cálidos.

Ya nada será igual tras la visita

del ángel de la luz y la belleza,

cruzada la ribera y sus contornos.

La sombra del manzano nos bendice.

 

(De la noche al Ángelus, Zaragoza, Imperium Ediciones, Col. Imperatrix, 2020).

27/05/2020 01:22 pilmarbarca Enlace permanente. Poemas No hay comentarios. Comentar.

Máscaras

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Foto www.20minutos.es

“Es conveniente pero yo no la uso, me toco mucho la cara con las manos”. “Es obligatoria en sitios públicos cerrados, no al aire libre”. “No tiene sentido que las personas no enfermas lleven mascarilla”. Hoy es mucho más sencillo seguir cualquier hemeroteca por las redes, y no es difícil rastrear estas y otras afirmaciones en boca de líderes políticos y “responsables” de nuestra Sanidad.

¿Qué ha cambiado para que desde ayer sea obligatorio cubrirnos barbilla, boca, nariz y casi ojos en la vía pública y lugares cerrados? “El uso generalizado de mascarillas por parte de la población general para reducir la transmisión comunitaria del SARS-CoV2 está justificado no solo por su alta transmisibilidad, sino también por la capacidad que han demostrado las mascarillas para bloquear la emisión de gotas infectadas” (Orden de Sanidad del 19 de mayo).

Esto hay que superarlo como sea. Pero si de algo ha adolecido esta crisis es de prevención y de concreciones cotidianas, como si los que pretenden regir nuestra salud no saliesen a la calle. Está bien eximir de mascarilla a los menores de 6 años –de 3 a 5 es optativa–, si hay dificultad respiratoria, motivo de salud o causa mayor o es incompatible con la actividad que se realice, como beber o ingerir alimentos. ¿Pero y esas otras minorías?

Ya se denunció en colectivos de personas sordas el uso de mascarillas estándar; deben ser transparentes para leer los labios. Fundación ONCE ha sacado una Guía para el caso de ciudadanos ciegos y sordociegos y quienes a ellos se dirijan; normas de sentido común como dejarse ver –mediante perro, bastón o extendiendo los brazos– para guardar la distancia de 2 metros; o realizar la comunicación táctil o al oído siempre por detrás o lateralmente, nunca de frente.

El de los motóricos es otro mundo. Mascarilla sí o sí, y ya dijo el doctor Simón que no es necesario desinfectar las ruedas de la silla. ¿Pero ha caído alguien en que en general somos más “bajitos”? Y cuando se abran los restaurantes con mamparas, ¿practicarán orificios en las mismas, e inventarán cubiertos de mango extensible, para los que precisen que se le den de comer?

Aquí parecemos todos “un baile de máscaras”, entre realidad y fantasía. ¿Llegamos tarde? Algún día, detrás de tanta máscara, los rostros y porqués verdaderos saldrán a plena luz.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", sábado 23 de mayo de 2020).



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