Cuando morir es bello
Foto Centro San Camilo
El pasado miércoles día 14, en plenos pilares, la Unidad de Cuidados Paliativos del Centro San Camilo, en Tres Cantos –Centro de Humanización de la Salud–, me invitaba a la lectura de mi último poemario, Péndulo y paloma. En el año que los Religiosos Camilos han querido dedicar a la belleza, nos acompañarían el escritor José Luis Gracia Mosteo, el actor de doblaje y rapsoda José Carlos Álvarez, Miriam Blanco, compañera de peregrinación a Tierra Santa, Néstor Perera al piano y el cantautor Luis Guitarra.
Los músicos prepararon un sándwich poético musical, o viceversa, en una degustación sin parangón. “Cuatro bancos sencillos de madera y / la pila bautismal. / Mis padres, fray Junípero y un bebé / todo arrebujadito en la mantilla. / No lloré. La sonrisa / volvió a iluminar a la paloma”. Pieza de piano, poema, canción. La emotividad estaba servida.
Raíces y finitud; origen y conciencia de los límites, de tocar la otra orilla. ¿De la muerte? Más económico crear centros que potenciar la asistencia personal. más rentable la práctica eutanásica que los cuidados paliativos. Y, sin embargo, no es lo que demandamos la sociedad, sana ni enferma. Ni es real.
También en la familia, por supuesto. Pero pienso que igual que en las unidades hospitalarias infantiles, pediátricas son importantes los juegos y contar cuentos; en las de cuidados paliativos lo es la poesía, la belleza, la delicadeza íntima.
“La fe de mis ancestros, / vuestros padres y abuelos, y la sabiduría / del cielo y de la tierra, / me dicen que viviréis eternamente, / que viviremos. / El nunca no será para siempre. / Muy pronto nos encontraremos / en esa edad soñada del edén, / un poco más allá del río y de la luz”. La paloma representa siempre la esperanza.
Es un hecho que cuando acompañas al que marcha hasta el final, y lo sé por amigas y por propia experiencia, siempre te queda un poso ternura, una presencia, una certeza de que seguís unidos. Si además se acompaña de cuidados y de un equipo inter profesional, mejor que mejor.
No dejemos morir con dolor lo que se creó para la vida y la belleza.
María Pilar Martínez Barca es doctora en Filología Hispánica y escritora.
(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El foco", domingo 18 de octubre de 2026).