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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2020.

La buena suerte

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Foto Portada La buena suerte

“Un granjero vivía en una pequeña y pobre aldea. Sus vecinos le consideraban afortunado porque tenía un caballo con el que podía arar su campo. Un día el caballo se escapó a las montañas. Al enterarse los vecinos acudieron a consolar al granjero por su pérdida. “Qué mala suerte”, le decían. El granjero les respondía: “mala suerte, buena suerte, quién sabe”” (Anthony de Mello).

Comienza la novela observando en el AVE a un curioso viajero. Pero lo observamos desde un segundo o tercer piso de una vieja vivienda junto a la estación. ¿Despistado? ¿Indigente? No levanta la vista del portátil. ¿Un rico aburrido de la vida? ¿Qué busca o desea olvidar en un pueblito perdido en el universo?

Rosa Montero acaba de sacar su última novela, La buena suerte, que tanto recuerda en diversos aspectos a La carne, Lágrimas en la lluvia, La ridícula idea de no volver a verte y otras. Raluca insiste en su buena suerte, pese a su nimio defecto físico, su locura o el haber sido abandonada. Y es Pablo, Raluca, son supervivientes, como todos nosotros.

Es fácil identificarse con la trama, y más en estos tiempos que corren. “Una mano de maldad recubre el mundo”. No se trata de ser inteligentes o idiotas, ricos o pobres, sino buenas o malas personas. “Y tú, ¿de cuáles eres?”, pregunta Felipe, un anciano vecino de la pareja.

Una intriga terrible detrás de cada línea, y a la vez increíblemente real. Desde los neonazis y el maltrato a inmigrantes, menores y mujeres, a la ternura. Violaciones y quema de personas sacadas del periódico se entremezclan con la cotidianeidad agridulce de un rincón de la España vaciada. “Aunque también miedo a sentir. A dejar de ser una rama, un corcho, una piedra. A fallar otra vez. Y sufrir”.

Fue escrita antes, y, sin embargo, hay continuas alusiones a la desinfección higiénica, a aprovechar el instante, a la incertidumbre. “Quien quiera estar contento que lo esté, / del mañana no hay certeza” (Lorenzo de Medici).

La buena suerte consiste en buscarla, y saberla descubrir. “La quiere, ha dicho, y esa felicidad tan absoluta es capaz no solo de borrar cualquier temor, sino también el dolor del mundo para ella”.

“A fin de cuentas la humanidad no es más que un sándwich entre el cielo y la tierra” (Mafalda). “Dios creó al hombre porque tenía necesidad de escuchar historias” (Rosa Montero). El subconsciente colectivo.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 2 de octubre de 2020).

02/10/2020 13:28 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Los no pilares

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Foto Cartel Ayuntamiento Pilar 2020

“El Ebro guarda silencio / al pasar por el Pilar”. 62 años hace que la Pilarica ha venido recibiendo su ofrenda presencial de flores, desde su camarín al muro lateral de la basílica o la plataforma exenta en mitad de la plaza, de Bigas Luna, en el 98. Generaciones desfilando ante una imagen que los aragoneses, y cada vez más latinos e hispanos, llevamos tan adentro.

La ofrenda de frutos es del 64, en unas fiestas cuya primera manifestación parece de 1723, con procesión, mojigangas, pasacalles y toros. Hasta principios del siglo XIX –1807– no se consolidarían, tomando mayor auge, curiosamente, en la I República.

Hasta la Guerra Civil crecieron y se diversificaron los festejos: espectáculos taurinos, demostraciones deportivas y desfiles alegóricos, como el del Canal Imperial en el 34. Solo el enfrentamiento entre las dos Españas canceló las fiestas un par de otoños. Recuerdo todavía el tacto cálido del libro del Ayuntamiento, que traía el tío como trabajador de unos viveros municipales, buscando entre sus páginas a la Reina de Fiestas o los actos de ese año. O el paso de gigantes y cabezudos bajo el balcón azul de la calle Delicias, abriéndose paso entre coches en ambas direcciones y el autobús.

Con la democracia, en el 79, comenzó a cambiar el rostro de nuestros festejos patronales: teatros, conciertos de todo tipo, animaciones infantiles, espectáculos de adultos, luz y sonido en el Parque Grande, Interpeñas, música para jóvenes…

Solo el año del atentado yihadista en Barcelona se blindó la plaza con bolardos y grandes maceteros, que ahí están. Hasta este dichoso 2020 no se había vuelto a clausurar la ilusión de todo un pueblo, y sus hermanos visitantes, desde el 36. ¿Puede más un microorganismo que las bombas o la sangre derramadda?

Claro, está el Principal, el Auditorio, las Esquinas, Salesianos, el teatro Arbolé, centros cívicos y teatros de barrio… y por encima de todo una ofrenda virtual. Pero falta el sabor del ternasco de Aragón y las croquetas, pasear a nuestras anchas por el centro o degustar el más genuino folklore junto a la Virgen.

“Pa’ el Pilar ya no sale lo mejor, como canta la jota emblemática de la cinta de Florián Rey –“Nobleza baturra”. Aunque sabemos que María del Pilar no está dormida, por mucho que reduzcan el aforo de su casa y la nuestra. La llevamos puesta.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 9 de octubre de 2020).

09/10/2020 13:09 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Rafa Nadal

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Foto Agencias

Campeón de 20 torneos de Grand Slam, acaba de conseguir el décimo tercer Torneo de Roland Garros –el primero en 2005–; el Campeonato de Wimbledon en dos ocasiones, el Abierto de Australia y el Abierto de Estados Unidos cuatro veces. Ha logrado con España la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en modalidad individual y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 en modalidad de dobles junto a Marc López.

Sus ágiles y seguros movimientos volvieron a provocarnos un placer inexpresable el pasado día 11 en la pista parisina. Su decimotercer Roland Garros le ha valido el vigésimo título del Grand Slam, con el que empata con el suizo Roger Federer en este año tan difícil. “Bueno, estoy contento, claro, pero a la vez triste por toda la gente que está sufriendo”, declaraba a televisión.

Su mismo contrincante, serbio Novak Djokovic, lo reconoce: “Eres el rey de la tierra y lo he sufrido en mis carnes”. Ni las condiciones atmosféricas ni la pandemia parecen derrotarlo. Y sin embargo, es un hombre que sufre, se enamora y al que le gusta celebrar con amigos. “Somos latinos, propensos a reunirnos y a los abrazos, y en estos largos meses no ha podido ser. Se echa de menos”.

Lo llaman “soberano de los cielo”, pero está con los pies en la tierra, batida o no. “Bueno, me hacen halagos, pero cuando estás en esto sabes que hoy pueden alzarte y mañana hundirte por los suelos. Lo importante es seguir tu camino”. Trabajo, inteligencia, constancia, y un apostar por un más difícil todavía. ¿Las claves de su éxito?

Y también medir las distancias, sobrellevar lesiones y obstáculos externos, calcular. “¿El Australia? Este año es más complicado. Si hay que guardar cuarentena para ser un ciudadano y un deportista más, hay que pensárselo”.

Jugador internacional del Equipo de Copa Davis de España desde 2004, habiéndose alzado con el triunfo en cinco ocasiones. En otras cinco terminó el año siendo el tenista número 1 del mundo en el ranking ATP. Se encuentra en el segundo lugar histórico en títulos de Masters 1000 en modalidad individual… Nada comparable a su labor y la de su esposa en la Fundación: atender a jóvenes discapacitados, integrar a menores vulnerables, promocionar el talento deportivo.

En las culturas clásicas, los dioses son superiores a los hombres. En la nuestra, se encarna, se humaniza.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 16 de octubre de 2020).

16/10/2020 13:54 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Sietemesinos

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Foto Auditorio de Zaragoza

Siete meses y siete días sin ir al Auditorio, del 8 de marzo al 15 de octubre con la Antológíca Zarzuela. El tiempo suficiente para haber dado a luz a una criaturita prematura y frágil, como esta sociedad que nos está dejando la pandemia. Beatriz Gimeno, Montserrat Martí Caballé, Nacho del Río y Luis Santana, harían nuestras delicias, junto a las actuaciones estelares de Miguel Ángel Berna o Raíces de Aragón. Cuadros como el de Nacho y Miguel Ángel, o nuestras jotas de siempre, nos conmovieron.

Mascarillas, distancia y emoción aparentemente contenida, volvimos a tentar a la diosa Fortuna del Buen Humor el pasado domingo 18, con B Vocal. “25 años a capela Contigo” recopila estilos y temas de este último cuarto de siglo, de los Pecos a Massiel o Serrat, a autores más universales, como Queen. Con guiños a la obligada solidaridad: “No tengo miedo ninguno, / ninguno que sea humano, / solo pido que tú vuelvas, / y puedas sentir mi mano”. La llamada a la concordia del rey Felipe. Supervivientes somos todos.

Y es que todo es lo mismo y diferente. “Un año después, todo ha cambiado mucho”, diría la princesa Leonor. Y aun así, la belleza se impuso a la distancia en la entrega de los Premios Princesa de Asturias. El galardón a la Concordia a los miles de sanitarios que han cuidado y cuidan de nosotros; el recuerdo emocionado de Ennio Morricone a través de las notas de su hijo Andrea; la Feria Internacional del Libro de Guadalajara o el Hay Festival of Literature & Arts; Carlos Sainz y sus coches; el juego interactivo de la escritora Anne Carson; los datos matemáticos para la computación o GAVI, alianza internacional para las vacunas.

Cultura y solidaridad se dan la mano, porque necesitamos respirar, física, económica y espiritualmente. Buena iniciativa la del Ayuntamiento de Zaragoza de invertir el millón de las no fiestas en centros cívicos, música, humor, teatro y diversos eventos. ¿Lo permitirán las nuevas restricciones?

En nada deslucieron las ausencias a la entrega del Premio de las Letras Aragonesas a Ana Alcolea, profesora, especialista en literatura infantil y juvenil, analista como nadie de la psique adulta a través de sus personajes. La palabra nos une y nos salva.

“Luna me beberé tu agua. / Agua me viviré tu luz”. Versos de Jorge Gay que hacen crecer a nuestra bella criatura interior.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Foco", lunes 26 de octubre de 2020).

26/10/2020 15:33 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

Ars moriendi

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Foto Getty / El Pais

¡Como si no hubiésemos tenido suficiente muerte! Este Halloween, Día de Todos los Santos y Día de Difuntos, también van a ser diferentes; como lo han sido el no despedir a nuestros seres queridos y el duelo in absentia o virtual. Porque, aparte, hemos muerto de muchas formas en estos meses: de  falta de ilusión, económicamente, de trauma post confinamiento o depresión.

Y en medio de semejante barahúnda un gobierno de coalición progresista se atreve a plantear la anticipación de la eutanasia a toda costa. “Intervención deliberada para poner fin a la vida de un paciente sin perspectiva de cura” (Diccionario de la lengua española).

Por falta de definiciones no será. “Cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas” (Catecismo de la Iglesia Católica). “A la vez que hemos conquistado mayor conciencia de responsabilidad en el inicio de la vida, hemos de conquistar mayor conciencia de responsabilidad en el final de la vida” (Hans Kúng, teólogo). “El objetivo de la medicina es reducir la violencia de las enfermedades y evitar el sufrimiento a los enfermos, absteniéndose de tocar a aquellos en quienes el mal es más fuerte y están situados más allá de los recursos” (Hipócrates).

A estas alturas de la historia, nadie nos rasgamos las vestiduras. El propio Comité de Bioética de España observa en la práctica de la eutanasia “la  provocación intencionada  de  la  muerte  de  una  persona  que  padece  una  enfermedad  avanzada  o terminal, a petición expresa de ésta, y en un contexto médico”; con cierta impunidad en los últimos años. Apoya medios como la sedación en pacientes terminales.

Lo que de ningún modo acepta es un café exprés con cianuro para todos. Acelerar procesos y rebajar requisitos para el derecho a morir. No serán necesarios 15 días entre la primera y la segunda solicitud por parte del enfermo, y si queda inconsciente podrá firmar su última voluntad otra persona. Enfermo o discapacitado incurable, se le servirá la “prestación” a domicilio.

Falta de asistencia, malos tratos, una depresión hasta las cejas… se obvian los cuidados paliativos. “No muere dignamente sólo el que decide cuándo” (José Carlos Bermejo). Pensar es menos rentable, como poner medidores de CO2 o filtros en lugar de cerrar bares.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 30 de octubre de 2020).

31/10/2020 01:45 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.


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