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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2020.

Valor social

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Foto Heraldo / DFA

En casa, escucho lamentarse a un perrito y llorar a una niña. Muchos novios esta primavera aplazaron su boda “sine die”; tantos trabajadores sin empleo, las mujeres y los hombres que sufren violencia, mayores confinados en su hogar, inmigrantes sin casa que atender…

Siempre en una pandemia u otras catástrofes sociales hay personas aún más sufridoras. Escribía una amiga: “En las residencias de personas con diversidad intelectual lo están pasando fatal. No tienen material suficiente ni se hacen pruebas, los profesionales están sobrecargados. (…) Los internos no entienden lo que ocurre, y eso incrementa crisis y malestares”.

Hay centros de ocio para físicos que han aplicado un ERTE. “Toda  la  actuación  de  las instituciones  y  profesionales  sanitarios, en  cualquier situación, debe  estar  presidida  por  los  mandatos  imperativos  de  derechos humanos, de no discriminar ni tratar desigualmente” (CERMI). Nada fácil en esta crisis monstruosa.

No se puede exigir una asistencia personalizada como en tiempos normales, pero sí unos servicios básicos, en casa o en el hospital. En algunas comunidades se ha reducido la propia Ayuda a Domicilio al Grado III, sin un mínimo de seguridad, “medidas que pueden provocar un empeoramiento de la situación, deterioro y mayor exposición a la enfermedad” (Foro de Vida Independiente).

Peor si se es enfermo con capacidades diferentes o muy mayor. “La discapacidad de la persona enferma no puede ser nunca por sí misma un motivo que priorice la atención sanitaria de las personas que carecen de discapacidad”, subraya el Comité de Bioética de la SEMICYUC, tras el documento de Madrid: no enviar a hospitales a ancianos de residencias dependientes en la marcha o con deterioro cognitivo –garrafal error subsanado en principio–.

Entrevista Isabel Gemio a cierta responsable de un centro de lesionados medulares. Lo dan todo de sí, faltan recursos. ¿Dónde el valor social?

Riesgo de fallo multiorgánico, esperanza de vida inferior a dos años, ¿no cuenta la edad? “De entre todos los verbos que como sanitario he conjugado a lo largo de mi vida, sin duda el más complejo ha sido el de hacer triaje” (Manuel Cortés Blanco, Proyecto Los Argonauta, contra la discriminación del paciente anciano). Se siguen escuchando ambulancias.

Seguimos en Cuaresma y cuarentena, hay que esperar la luz.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", 3 de abril de 2020).

Semana Santa

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Foto Jesús Alba

Esta Semana Santa no hay procesiones, ni rompida de la hora, ni tráfico en la carretera hacia destinos vacacionales tan esperados. “El silencio es un recurso que tenemos los seres humanos para acceder de una manera especial a la profundidad de nuestro interior y a la profundidad de las personas que buscamos” (José Carlos Bermejo, Residencia San Camilo).

Y sin embargo hay un largo camino por recorrer: “La multitud alfombró el camino con sus manos; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada” (Mateo 21). ¡Cuántos viajes, ilusiones y sueños frustrados en esta primavera, y para los creyentes en esta luna de Nisam! “Lamma Sabachtani” es el título de la novela de Luisa Llagostera, Premio San Jorge 1982, de corte apocalíptico; y también las palabras de Cristo en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.

Del exilio del pueblo judío en Babilonia, el profeta Ezequiel, al último aliento de Jesús y este 2020 que tanta noche tétrica nos guardaba. “¿Cómo Dios va a negarnos vivir por experiencia lo que ya sabemos por fe, que Dios vino al mundo con oferta de amor incondicional?” (Antonio Mas Arrondo). Pero es terriblemente duro, la pasión recreada a la enésima potencia.

“Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: “¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?”” (Juan 13). ¿A cuántos sanitarios, celadores, empleadas de híper, farmacéuticos, personal del orden público, informáticos, periodistas, cuidadores de grandes dependientes nos recuerda? “… muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano” (Isaías 32).

¿Cuántos eccehomos habrán pasado en este mes escaso por nuestras UCIs? “Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha” (Juan 18). La rabia y la ira son inevitables; como la negación. “… pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas”; “¿y qué es la verdad?”. Tuvieron que elegir a quién salvaban.

“Mujer, ahí tienes a tu hijo. (…) Ahí tienes a tu madre”. En la más absoluta soledad. “Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo…” (Juan 19). Ni sepultura.

“En la Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza” (papa Francisco). ¿Quién dijo que no hay Semana Santa?

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 10 de abril de 2020).

10/04/2020 17:55 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.

En luna llena

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Foto portada Prames

12. En plena luna

I Fuego

Hacía niebla, y frío, y honda noche

ribera del Moncayo. Allí, en la plaza,

el viento iba rizando estrellas tibias

del fondo de la fuente. Se prendiera

el corazón hirsuto de unos leños

y el aire, de repente, se hizo llama,

silencio en las miradas, brisa lenta,

reposo allá en el centro de los árboles.

Algo como libélula, encendida

en la más suave cera, nos condujo

a un espacio interior, cálido, hermoso.

Lucían los altares, revestidos

de un aliento entrañable. Había apenas

asiento en los escaños.

Honda se hizo la luz, honda la sombra,

por saber del calor de la esperanza

en la noche cerrada del espíritu.

Quedamos como absortos, silenciados,

tan plenos ya de luna y de promesas

de horizonte entreabierto a lo más íntimo,

que rebrotó la vida en resplandores,

bengalas, globos, cánticos, racimos.

Era todo un ardor fluyente y puro.


II Palabra

Tomamos los asientos, las alfombras,

el suelo, los rincones… Y templamos

tersamente el silencio: proclamábase

aquella hermosa historia del Dios de los orígenes,

de abismos, mares, fuegos, tierra fértil

y arcilla esperanzada, bestias, frutos.

Separen las lumbreras noche y día,

y vio que germinaba la belleza.

Al fondo, unas guitarras que despiertan

de lo hondo del prodigio y nos preparan

las aguas interiores: Tendió su mano al mar

y fueron ya vencidas las más amargas sombras,

la luna iluminara por siempre el corazón.

Y vuelven las guitarras, los cánticos, los ramos

dispuestos ya al encuentro, al desposorio

con quien nos rescatara del olvido

al darnos vida y sueño y aliento y esperanza.

Las flores que colgamos de los muros

parecen renacer, en la alegría,

profunda, de la noche. Y escuchamos

como un anuncio ambiguo, extravagante,

hermosamente cálido: Quien ama

recibirá ternura a manos llenas,

rebosará en la paz de los felices,

será ungido en amor y vida plenos.

Sentimos ya el instante venturoso

del aura presentida, de la aurora

bendita por las lunas: Llegaron muy temprano

y ya nadie habitaba el lecho hondo del sueño;

tan sólo algunas vendas, conmovido el silencio,

y un halo ardiente y suave que horadaba

la piedra amanecida. Desde entonces

sabemos del destino celeste de los cuerpos,

de esa hermosa materia que nutre el corazón.

 

III Agua

Seguían las bengalas, los cánticos, los globos

dando un aire de gozo estremecido

a la fiesta, a la noche, al santuario.

Las aguas de la fuente resonaban

muy dentro de nosotros, como un río

que fuera a dar al centro, purísimo y arcano.

La luna sondeaba el interior.

Y había un fondo extraño en las figuras

que, absortas, compartían el delirio

de tanto fuego o nombre o agua fecunda.

Y así, todos conjuntos, enlazados

por una fuerza oculta y cristalina,

por una luz apenas conformada,

dímosles rienda suelta a las promesas

un día presentidas, sólo aurora:

«Fuera queden lo oscuro y lo maligno,

que fuimos concebidos a la vida

en pleno novilunio de ternura.

Creamos en el Dios de los confines

del hombre y sus planetas,

que dejó a nuestros pies alados toda

la hermosura engendrada de su aliento,

y herederos nos hizo del asombro.

Amemos a ese hermano que hoy renace

en cada corazón crucificado,

retornado a la luz, vuelto presencia,

que es más cálido el hombre que ha sufrido.

Bendito por las lunas ese espíritu

que recrea la vida palmo a palmo,

esperanza a esperanza, lumbre a lumbre».

Y arde el agua en noche primigenia.

Retornan las guitarras, los cánticos, las luces…

De pronto comprendemos: ya sepultos

a toda oscuridad la luna hiere

el lago tan profundo en que durmiéramos

en espera entrañable de esta hora.

El horizonte se abre en plena umbría.

Y el agua se conmueve en lo más íntimo,

brotando y rebrotando en las miradas.


IV Pan

Dispuesta queda ya la hermosa mesa

ceñida de guirnaldas y racimos

y verdes y semillas y frutales.

En cada asiento arde una honda llama.

Y aquí, en el centro mismo del convite,

la hogaza de pan tierno y esta copa

que nos han de saciar el corazón.

Llevamos con nosotros cuanto hubimos

dejado madurar en nuestros huertos:

tristezas y ternuras, pasión y soledad,

el agua que fecunda y el fuego que alimenta

los más puros deseos de la carne.

Perdura una presencia en cada rostro,

en cada río oculto, en cada vaso.

¿Quién vino a compartir tanta alegría

como ahora nos desborda en este instante

gozoso de la cena?

Se ha hecho un gran silencio en la caverna,

y una luna real, plena, entrañada,

comienza a despuntar tras de los valles

de la roca antiquísima del espíritu.

Jamás tan hondo amor nos consumiera.

Muy lento ya clarea en las miradas

más allá de la noche, de la brisa,

de los leños en flor y la honda fuente,

de la placita a orillas del Moncayo.

 

Henchido el corazón, plena la carne

de auroras presentidas, se nos dona

la vida hecha fracción, luna, horizonte.

Debemos de volver a nuestras tiendas.

Germina ya la noche en cada luz,

en la más bella aurora de todos los milenios.

 

(En luna llena, Zaragoza, Prames, Las tres sórores poéticas, 2020. XXIII Premio Nacional de Poesía “Acordes”, Ayuntamiento de Espiel –Córdoba–, Concejalía de Cultura, 2016).

11/04/2020 17:37 pilmarbarca Enlace permanente. Poemas No hay comentarios. Comentar.

Arcas de Noé

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Capilla Sixtina, Miguel Ángel. www.abc.es

“También harás entrar en el arca una pareja de cada especie de seres vivientes, de todo lo que es carne, para que sobrevivan contigo; deberán ser un macho y una hembra” (Génesis 2, 19-20). La mañana del pasado día 13, Domingo de Resurrección, me llegaba por Facebook el “gif” de una paloma blanca planeando con sus enormes alas, una ramita de olivo en el pico. ¿Será así nuestra nueva salida a la libertad?

Ana Frank estuvo más de dos años confinada y su salida no fue precisamente una victoria. Edmundo Dantés, en ‘El conde de Montecristo’, es condenado a cumplir trece años de presidio. El rey Lear y Macbeth, de Shakespeare, serían escritas en una cuarentena; y Miguel de Cervantes engendró ‘El Quijote’ en la cárcel de Sevilla. Mientras que Emily Dickinson se recluyó voluntariamente. ¿Y La noche oscura de San Juan?

Muchos vivimos este confinamiento como una pesadilla. “La verdad os hará libres”. No entendemos. ¿Dónde el verdadero origen? Un amigo médico me comentaba cómo en una pandemia podría agarrar el virus hasta el 80% de la población. Algunos, síntomas leves; otros, asintomáticos; muchos, mortales. ¿Pero nueve de cada diez en residencias? ¿Quién podría explicarlo objetivamente?

¿Cómo ha de ser esta nueva alianza o pacto inter políticos? Se nos habla de ‘arcas’, que nadie sabe aún cómo se van a concretar. Y una se pregunta, desde su ignorancia, si un gran dependiente, en un casual, diese asintomático positivo, ¿quién le proporcionará la asistencia imprescindible las 24 horas? ¿Habría suficientes guarderías si los padres han de ser aislados?

No estamos todavía en un régimen totalitario, que yo sepa, aunque no todos dispongamos de casa con jardín. ¿Nostradamus? El miedo como la fantasía también son libres, y teorías apocalípticas, más de una. Según Rosa Montero en ‘Lágrimas en la lluvia’, el día del fin del mundo podría ser también un buen día para tomarnos unas copas. Coinciden en la idea los pueblos mesoamericanos de origen precolombino, la humanidad vive ahora una fase denominada ‘el quinto Sol’, la anterior terminó en una gran inundación.

“Regresó al atardecer, trayendo en su pico una rama verde de olivo. Así supo Noé que las aguas habían terminado de bajar” (Génesis 8, 11). Los primeros en salir deberían ser los niños, esos pequeños héroes. Ya lo sé, mucha prudencia.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 17 de abril de 2020).

Fierabrás

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Foto http://arroyodellugar.blogspot.com/

“Hecho esto, quiso él mesmo hacer luego la esperiencia de la virtud de aquel precioso bálsamo que él se imaginaba, y, así, se bebió, de lo que no pudo caber en la alcuza y quedaba en la olla donde se había cocido, casi media azumbre…” (Capítulo XVII, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha). Desde entonces, bálsamo de Fierabrás ha venido a ser sinónimo de elixir que todo lo cura.

Y quizá, en este sentido, no anduviesen tan descaminados el caballero y su autor –de no ser porque las novelas de caballerías le acabasen sorbiendo el seso– en que la lectura es un mágico sanatodo, desfacedor de entuertos y capaz de rescatar a doncellas y príncipes confinados en lo alto o en los bajos de un castillo. “…que es considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas” (Castillo interior, Cap. I, Teresa de Jesús).

¿Y si lo consideramos una clausura, o un tiempo propicio para la creación? Gustavo Adolfo Bécquer, del que ya casi hemos olvidado su centenario, escribía en Desde mi celda: “Queridos amigos: Heme aquí transportado de la noche a la mañana a mi escondido valle de Veruela; heme aquí instalado de nuevo en el oscuro rincón del cual salí por un momento para tener el gusto de estrecharos la mano una vez más…”.

No le sería fácil, enfermo y aislado como tantos. ¿Guardarían sus ojos la luz de Andalucía? Seguramente. Un par de meses se nos hacen tremendamente largos, y sin embargo, ¿quién olvida  sus parques y sus plazas? Ayer mismo, autores, editores, librerías, salimos ilusionados como nunca a la calle virtual. Títulos y nombres y novedades no han de faltarnos de aquí al ansiado otoño: Sergio del Molino, Margarita Barbachano, Chesús Yuste, Ángel Guinda. Sergi Allepuz, Miguel Mena, Rosa Montero…

¿Quién iba a decirnos que este 2020 habríamos de esperar con tantas ganas la caída de la hoja? Acaso se trate buscar un sentido nuevo, como Viktor Frankl. “Somos los únicos animales que fabulan, que ahuyentan la oscuridad con cuentos, que gracias a los relatos aprenden a convivir con el caos, que avivan los rescoldos de las hogueras con el aire de sus palabras (…) Y cuando compartimos los mismos relatos, dejamos de ser extraños” (Irene Vallejo, El infinito en un junco).

Son días oscuros, hay que encender la luz.

María Pilar Martínez Barca

(Heraldo de Aragón, "Tribuna", "El Meridiano", viernes 24 de abril de 2020).

24/04/2020 20:12 pilmarbarca Enlace permanente. La columna del viernes No hay comentarios. Comentar.


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